<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1830100045297175377</id><updated>2011-10-28T21:57:17.225-07:00</updated><title type='text'>"Espiritismo Luz Y Verdad"</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://joaquintrincado.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1830100045297175377/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquintrincado.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>"Espiritismo Luz Y Verdad"</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00843123755412053435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_K_n0EpqvjT0/SqdekFzTsnI/AAAAAAAAANc/6Cgfb7HRpq8/S220/2260390028_6f6e2fc684.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1830100045297175377.post-5043563471362360398</id><published>2008-09-23T02:54:00.001-07:00</published><updated>2009-02-18T23:47:35.655-08:00</updated><title type='text'>Bienvenidos a Mi Blog</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251354790983459634" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_K_n0EpqvjT0/SOCPXAodYzI/AAAAAAAAAIs/1MoLiHIc660/s320/oyevalla.jpg" border="0" /&gt;Les doy una cordial bienvenida a mi blog, aqui pueden encontrar libros del maestro Joaquin Trincado. Para mas informacion sobre la Escuela Magnetico Espiritual de la Comuna Universal pueden ir a&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.joaquintrincado.com.mx/"&gt;www.joaquintrincado.com.mx&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1830100045297175377-5043563471362360398?l=joaquintrincado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquintrincado.blogspot.com/feeds/5043563471362360398/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1830100045297175377&amp;postID=5043563471362360398' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1830100045297175377/posts/default/5043563471362360398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1830100045297175377/posts/default/5043563471362360398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquintrincado.blogspot.com/2008/09/bienvenidos-mi-blog_7963.html' title='Bienvenidos a Mi Blog'/><author><name>"Espiritismo Luz Y Verdad"</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00843123755412053435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_K_n0EpqvjT0/SqdekFzTsnI/AAAAAAAAANc/6Cgfb7HRpq8/S220/2260390028_6f6e2fc684.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_K_n0EpqvjT0/SOCPXAodYzI/AAAAAAAAAIs/1MoLiHIc660/s72-c/oyevalla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1830100045297175377.post-6051015504433626093</id><published>2008-09-17T22:00:00.000-07:00</published><updated>2008-09-25T05:32:16.662-07:00</updated><title type='text'>Para Novatos</title><content type='html'>CUESTIONARIO ESPIRITA-RACIONALISTA DE LA ESCUELA MAGNÉTICO-ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. ¿Cómo se llama nuestra Escuela?Escuela Magnético- Espiritual de la Comuna Universal.&lt;br /&gt;2. ¿Quién es su fundador?El Maestro Joaquín Trincado.&lt;br /&gt;3. ¿Cómo se prueba que sea el Maestro de la Escuela?Con los libros y axiomas que ha llevado a todo el mundo, con los que se han fundado muchas Cátedras y Colonias Comunales.&lt;br /&gt;4 ¿Como hombre se diferencia de nosotros?El ha sentado que "la ley es una y la sustancia una"; entonces, como hombre, no se diferencia de los demás; como Maestro, le debemos amor y respeto.&lt;br /&gt;5. ¿Qué fines persigue nuestra Escuela?La implantación de la fraternidad universal en la Comuna de Amor y Ley.&lt;br /&gt;6. ¿Qué se entiende por "La Comuna"?La Comuna es la fraternización de toda la humanidad, cual si fuere una sola familia.&lt;br /&gt;7. ¿Qué beneficios inmediatos recibirá la humanidad con el establecimiento de la Comuna de Amor y Ley?Innumerables son sus beneficios en todo lo que se refiere al bienestar, pero el mayor será, la abolición total de todas las guerras, vergüenza de la humanidad.&lt;br /&gt;8. ¿Qué nombre reciben los que acatan nuestras doctrinas?Llámanse Espiritistas Racionalistas.&lt;br /&gt;9. ¿Por qué se llaman Espiritistas Racionalistas?Porque practican el "Espiritismo Luz y Verdad" que es Filosofía; y como Filosofía significa y es Razonar, son Racionalistas.&lt;br /&gt;10. ¿El Espiritismo es religión?El Espiritismo, siendo Filosofía, es razón, y porque es razón, el Espiritismo, no es religión.&lt;br /&gt;11. ¿Por qué el Espiritismo no puede ser religión?Porque el Espiritismo no puede amalgamarse con nada que sea falacia (engaño, fraude y mentira).&lt;br /&gt;12. ¿Cuántas clases de Espiritismo hay?Uno solo, que nuestra Escuela, para distinguirlo de las amalgamas, lo llamó "Espiritismo Luz y Verdad".&lt;br /&gt;13. ¿Cómo se llaman pues, esos centros que practican espiritismo y religión?Llámanse esos centros y sus cultores, espiritualistas.&lt;br /&gt;14. ¿Es de algún provecho su estudio para la humanidad?Desde que es una amalgama de religión y ciencia que no pueden unirse, al contrario, reciben el daño de la duda y estancamiento, perjudicial para ellos.&lt;br /&gt;15. ¿Con qué fines los sostienen y los apoyan tácitamente las religiones?No los confiesan, pero se comprende que sus fines son inculcar todos los errores de que ellas son poseedoras y apartar a los hombres del estudio del verdadero Espiritismo, que es la solidaridad universal.&lt;br /&gt;16. Y sin entrar en ellos. ¿Podéis conocer esos centros y hombres espiritualistas?Basta que os hablen de santos, caridad, curaciones, agorerías y adivinanzas, para estar seguro de que lo que allí se practica, será todo, menos espiritismo.&lt;br /&gt;17. ¿Los espiritistas, creen en dioses religiosos?No; no creemos en ningún dios religioso; pero creemos en el Padre Creador, que lo consideramos en todas las cosas y los mundos del Universo.&lt;br /&gt;18. ¿Cómo se llama nuestro Padre, en el Universo?Llámase, Eloí.&lt;br /&gt;19. ¿Cómo se le adora y qué oración le agrada?Se le adora, AMANDO AL HERMANO, y el trabajo productivo, es la oración que más le satisface.&lt;br /&gt;20. ¿El que come y no trabaja, comete algún delito ante nuestro Padre?Ante nuestro Padre es un transgresor de su ley, y ante los hombres, es un usurpador del trabajo ajeno, amparado por leyes de supremacía, cuya usurpación la hacen legal injustamente.&lt;br /&gt;21. ¿En el Espiritismo hay algún santo o ser, de origen divino?El único santo y divino es, nuestro Padre Eloí.&lt;br /&gt;22. ¿Por qué las religiones y en particular la cristiana católica ha hecho tantos santos y santas?Porque como han vivido de la ignorancia, mientras más cantidad de santos hicieran, mayores serían sus ganancias y supremacías, porque habría más fanatismo.&lt;br /&gt;23. ¿Sabes de algunos santos católicos que no pueden ser católicos?Muchos, pero entre otros, Moisés, Isaac, Jacob, Abraham, Juan, Jesús, Santiago, todos los apóstoles de Jesús, los profetas y cientos más que vivieron antes y siglos antes, de la fundación de la iglesia católica, por lo cual, no pueden ser católicos y aun son hebreos y judíos, pueblo destrozado y perseguido por esa misma religión católica.&lt;br /&gt;24. ¿Es racional creer en los milagros de dioses y santos?El milagro es un absurdo que no ha existido, ni existe, ni existir puede, porque quebraría las leyes universales, que no cambian.&lt;br /&gt;25. ¿Cómo se explican esas curaciones y esas irradiaciones tenidas por milagros?Todos llevamos en sí un remanente magnético el que bien desarrollado, produce efectos sorprendentes, pero nunca el milagro; puesto que NO HAY EFECTO SIN CAUSA; El milagro sería algo fuera de las leyes de la Creación, lo que no cabe en la razón ya que esas leyes son inmutables.&lt;br /&gt;26. ¿Qué quiere decir religión?Relegación de derechos.&lt;br /&gt;27. ¿Qué es relegación de derechos?Renunciar de algo, o de todo lo que es libertad del hombre.&lt;br /&gt;28. ¿Exigen las religiones a sus adeptos que renuncien de algo?Al religioso le está prohibido pensar con su propia cabeza y tiene que creer todo lo que le digan los sacerdotes por absurdo que ello sea, pídeles fe ciega, lo que es relegar el pensamiento.&lt;br /&gt;29. ¿El que piensa y razona fuera de lo que la iglesia quiere, qué pena tiene?La excomunión, o sea la condenación al fuego eterno, y mientras viven, quedan condenados al desprecio de los demás católicos, de lo que hay ejemplos terribles como en Enrique IV y miles más en la inquisición.&lt;br /&gt;30. ¿Los espiritistas relegan en alguien sus derechos?Si son espiritistas, porque son racionalistas, no cometen tal error; por lo tanto, no relegan nada, ni ante nadie, por mandato expreso del Creado&lt;br /&gt;31. ¿Admite nuestra Escuela en su seno al que no sea capaz de razonar por sí mismo?Nuestra Escuela acoge a todos los hombres de buena voluntad, ignorantes y sabios: sus adeptos aprenden del sabio y enseñan al ignorante; por lo tanto, no quiere la Escuela esclavos ni fanáticos, y sí, hombres racionalistas.&lt;br /&gt;32. ¿Nuestra Escuela es racionalista entonces?...Sí, es filosófico‑racionalista y puramente fraternista.&lt;br /&gt;33. ¿Nuestra Escuela, se diferencia en algo del comunismo rojo o marxista?Absolutamente en todo, puesto que perseguimos la implantación de la "Comuna de Amor y Ley" (que quiere decir fraternidad) sin derramamiento de sangre; que además de ser mandato del Padre, estamos convencidos de que, la violencia, engendra violencia, y el Amor da frutos, Amor.&lt;br /&gt;34. ¿Así que es mandato del Padre Eloí para sus hijos de la tierra, exclusivamente, la vida de la "Comuna de Amor y Ley"?Su Ley es una sola y omnímoda para todos los mundos y no es mandato exclusivo para la tierra, porque ella alcanza a todos los mundos del infinito universo.&lt;br /&gt;35. Entonces ¿hay más mundos que el que habitamos?Todas esas miríadas de puntos luminosos que vemos en el infinito universo, mundos son, y los ya creados, están habitados por hombres como nosotros, de mayor o menor progreso.&lt;br /&gt;36. ¿Cuál es la patria del espíritu, entonces?El hombre, espíritu es. Luego nuestra patria es el universo infinito, tanto en estado libre, como encarnado.&lt;br /&gt;37. ¿Cuál es y en qué se diferencia el estado libre del encarnado?Lo que hemos dado en llamar muerte, no es más que una transformación por la que el espíritu se libera de su materia, y lo hace siempre, para su progreso; pero encarnado, es cuando está como nosotros ahora en un cuerpo material: luego, LA MUERTE NO EXISTE Y SI LA TRANSFORMACIÓN.&lt;br /&gt;38. ¿Sufre mucho el espíritu cuando desencarna?Como el vestido del espíritu es el cuerpo humano, cuando ve que ya no le sirve para cumplir la misión que ha traído a la tierra, o ya la cumplió, se despoja de él sin mirar que sea joven o viejo; por lo tanto, no sufre más que lo que su atraso o su progreso lo han ligado a sus consanguíneos y cosas materiales.&lt;br /&gt;39. ¿Se aleja de su materia inmediatamente de su desencarnación, el espíritu?Precisamente, éste debe ser un punto que todos debemos tener presente. Cuando el espíritu abandona su materia, todo lo ve y oye a sus familiares que claman por él; oye los lamentos y quiere tomar posesión de su materia; pero como de antemano ha cortado el cordón fluídico, no pueden deshacer lo hecho y sufre horriblemente al ver y oír a sus familiares; por lo que nuestra Escuela nos pide, que evitemos, en esos casos, en lo posible, las lamentaciones y con esto evitaremos sufrimientos a nuestros familiares en su desencarnación.&lt;br /&gt;40. ¿Cuando la materia sirve bien al espíritu, sufre algo el espíritu?Sí, sufre, como es natural, el natural letargo, y antes de abandonarla, le da el beso de paz y las gracias por haberle servido bien y se retira tranquilamente sin escuchar lamentos, con sus guías a descansar por un tiempo.&lt;br /&gt;41. ¿Así que quedamos en que, nuestra Escuela no apelará jamás a la violencia para conseguir implantar la "Comuna de Amor y Ley"?Siendo como es del Espiritismo Luz y Verdad y por lo tanto, filosófico‑racionalista, su arma defensiva es la razón pura; no puede, por eso mismo, usar la violencia y porque tiene y proclama como única ley el AMOR.&lt;br /&gt;42. ¿Prohíbe la Escuela a sus adeptos su defensa, en caso de ser ofendidos?No sólo no les prohíbe defenderse, sino que la Ley Divina se le impone y las leyes humanas, en sus códigos, no tienen castigos para el que al ser atacado se defiende; por lo tanto, todos tenemos derecho a la defensa de nuestra dignidad.&lt;br /&gt;43.‑‑P. ¿Dentro de las Cátedras, qué tratamiento debemos darnos?Dentro y fuera de las Cátedras, nuestro tratamiento debe ser el de hermano y en ello nos honramos; pero mejor que llamarnos, debemos demostrar en los hechos, que somos hermanos.&lt;br /&gt;44. ¿Dentro de las Cátedras hay categorías o clases?Todos somos iguales, sean ricos o mendigos en lo material y derechos, por los deberes cumplidos; porque, en justicia, no podemos tener derechos, si no hemos cumplido deberes.&lt;br /&gt;45. ¿Los cargos de dirección dan algún derecho sobre los demás adherentes o simpatizantes?Los cargos son para cumplirlos fielmente; eso, por fuerza da el derecho de respeto, ya que representa una autoridad de maestro, (a lo que todos debemos aspirar porque es progreso) y si no hemos sabido respetar, ¿cómo pretenderemos ser respetados? De esa falta de respeto, se originan las desinteligencias, y el que no sabe respetar se acusa de supremático.&lt;br /&gt;46. ¿Merece la pena ocupar cargos en los Consejos o administrativos?"El Amor es Sacrificio", y todo aquel hermano que ostenta un cargo, ello indica una misión y vale la pena que seamos dignos de merecerlo y debe sacrificarse por el engrandecimiento de nuestra Escuela, y si así no lo hiciera, denota desconocer nuestras doctrinas y que por hipocresía o amaño, ocupa el cargo, pero no lo honra.&lt;br /&gt;47. ¿Qué medidas deben ser tomadas en estos casos?Cualquier miembro del Consejo o adherente que de verdad ame la causa, deberá llamarles la atención fraternalmente, y si no se corrigiesen, lo notificará al Consejo, exigiendo fe de obras; pero sólo al Maestro Director General corresponde la máxima y definitiva sanción, pues, muchas veces, no vemos que la falta que creemos ver en otro, está solamente en nosotros.VEAMOS OTRAS PREGUNTAS DE OTRA ÍNDOLE&lt;br /&gt;48‑P. ¿Existe la reencarnación y se prueba de algún modo?Sí; porque si ésta no existiera, no podría existir el progreso en ninguna de sus ramas. Si una sola existencia fuese la vida, no habría sabios de ninguna clase del saber; pues ya lo dijo Schopenhauer, para que más tarde, Kardec, lo tomara como sentencia: "Vivir, morir y volver a nacer, tal es la vida".&lt;br /&gt;49. ¿Puede apreciarse aún a simple vista los progresos y la verdad de la reencarnación?Sí, pues con frecuencia vemos y oímos hablar de niños precoces que en su infancia son grandes artistas sin tener tiempo ni estudios para ello, en lo que queda demostrado que, esos espíritus, al encarnar, ya vienen sabiendo el arte u oficio que desempeñan; no habiéndolo podido aprender en su corta infancia, no podrían manifestarse, si de antes no lo supieran sus espíritus; a lo que suelen llamarlo: "Sabiduría innata".&lt;br /&gt;50. ¿En qué artes u oficios son más frecuentes o visibles los casos de reencarnación del espíritu?La música, la pintura y poesía, son los más notados, por cuanto es bien conocido los casos de niños que a los 5 años de edad, han dado conciertos de plano, tiempo imposible de aprenderlo.&lt;br /&gt;51. ¿Dónde se ha dado algún caso de éstos?En la ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina, en el mes de Diciembre de 1933, se llevaron a cabo varios conciertos de piano por una niña de 5 anos; pero hay muchos de éstos en todo el mundo y no pocos tomó la religión por milagros.&lt;br /&gt;52. ¿Es suficiente eso para creer en la reencarnación?Sí, porque niños vemos con suma frecuencia, que pintan, dibujan, o recitan poesías que nadie les ha enseñado en su corta edad. ¿Queréis mejor prueba de la reencarnación del espíritu?&lt;br /&gt;53. ¿Por qué las religiones han ocultado tan claras verdades?Precisamente, porque con la vida eterna y continuada, es decir, con la inexistencia de la muerte, se les acaba el infierno y, adiós paraíso de los sacerdotes; porque, en realidad, el infierno, es el banco de los ministros religiosos.&lt;br /&gt;54. ¿Qué es el purgatorio?Si el infierno es el banco de la religión, el purgatorio es una riquísima mina tan grande como irracional, puesto que de allí sólo se salvarían los ricos, y saldrían (que para eso pagan misas y responsos) y allí quedarían en sufrimiento, los que sus familiares no tuvieran dinero para pagar a los ministros de Dios y banqueros.&lt;br /&gt;55. ¿Luego el infierno y el purgatorio no existen?No: existen sólo en las mentes de los ignorantes y fanáticos; los que sí en realidad existen son, los mundos primitivos, de lo que claro habló Jesús cuando dijo: "La casa de mi Padre tiene muchas moradas": así pues, el espíritu del hombre va a los mundos de sus afecciones, porque nuestro Padre, corrige, no castiga, él es sólo y todo Amor&lt;br /&gt;56. ¿Ha presentido el hombre, en este mundo algún infierno o gloria, real o verdadera?Pregúntaselo a los millones de padres de familia que ven a sus hijos macilentos de hambre y sin ropa para cubrir sus carnes. ¿Dónde viven? ¿Queréis mayor infierno? ¿La mente humana lo ha forjado mayor? Ese es un infierno real, con todos sus horrores. Y si a ese padre se le enferma un hijo o la esposa y no se le recibe en el hospital como muchas veces ocurre y no tiene dinero para médico y medicinas, ya tiene todo junto, infierno, purgatorio y limbo, del que no saldrá por más que rece y se postre ante todos los fetiches y dioses de los cielos religiosos.&lt;br /&gt;57. ¿Qué es el limbo pues?Como es absolutamente irracional pensar que un niño que desencarna antes del uso de la razón pueda pecar, le han cargado el delito (según ellos) de sus padres, que se olvidaron de bautizarlo y, allá lo mandan, donde estará hasta que alguien pague para que lo echen afuera. Por lo que podemos estar ciertos, que no existen, ni infierno, ni purgatorio, ni limbo, ni cielo, que todas las religiones explotan.&lt;br /&gt;58. ¿Qué es lo que existe en verdad de esas falacias ya viejas?Eso; la falacia: ENGAÑO, FRAUDE Y MENTIRA; pero lo que existe en realidad es, la ignorancia sembrada por los sacerdotes de cualquier religión que sea, siendo ello la causa de todo el mal mundial habido en la tierra.&lt;br /&gt;59. ¿Jesús es de origen divino?Todos los espíritus, aun los más perversos, somos de origen divino; pero Jesús, es un hombre como nosotros, en diferente grado de progreso, que por predicar el amor y la libertad de la humanidad, fue asesinado.&lt;br /&gt;60. ¿Quién lo asesinó?Los sacerdotes de la religión, pues Anás y Caifás, pontífices de aquella religión eran y se abrogaron derechos divinos.&lt;br /&gt;61. ¿Qué delito cometió Jesús, para merecer tal venganza?Justamente, el mismo que cometemos ahora nosotros; predicar el amor fraternal y la moral por el trabajo productivo que regenera al hombre y le da derecho al consumo.&lt;br /&gt;62. ¿Puede haber algún hombre que le molesten estas tres cosas: Amor, fraternidad y trabajo?Sabemos que el amor trae el progreso; la fraternidad trae la dicha de los hombres y la moral o trabajo, trae el bienestar; y como observamos en los que se dicen sacerdotes que no son morales ni tienen amor a nadie, puesto que reniegan del ser hombres al hacer votos irracionales, (el celibato) que no cumplen, pero que se niegan a formar hogar y los molestan todas las cosas que de trabajo productivo les hablan, entendemos por esto que, el trabajo, la fraternidad y el amor, les molesta.&lt;br /&gt;63. ¿Los sacerdotes, son enemigos del progreso entonces?No solamente del progreso, puesto que vimos perseguir a sus hombres, sino también de la humanidad de la que por el celibato reniegan; pero hay, aunque pocas, honrosas excepciones de sacerdotes virtuosos por naturaleza; no por religión.&lt;br /&gt;64. ¿Jesús también nació como nosotros?No se conoce, ni hay otro medio, ni otra Ley más que la natural; creer otra cosa al respecto es absurdo y se le acusa de parcial al Creador, que no sería justo siendo parcial.&lt;br /&gt;65. ¿Luego tuvo padre y madre, igual que yo y que tú, Jesús?Exactamente lo mismo, por lo que, eso del espíritu santo, es una burda mentira que nadie que razona puede cree&lt;br /&gt;66. ¿Cómo se llamaban los padres de Jesús?José el Carpintero de Nazareth, patriarca, que es igual que decir, padre de 12 hijos; y María de Jericó, que con José, fue madre de 7 hijos Por lo que no fue virgen y sí madre y esposa modelo, digna de tan grande patriarca.&lt;br /&gt;67. ¿Luego sacan de la Ley natural a María?No solamente la sacan de la Ley natural, sino que la difaman como adúltera; porque, ¿qué sería una mujer casada que tuviera hijos que no fueran de su esposo? Las leyes del matrimonio la consideran adúltera. Pues justamente eso , es lo que ha hecho la religión católica con nuestra Madre, María de Nazareth, como por Amor la llamamos y tenemos.&lt;br /&gt;68. ¿Cómo es que siendo José esposo de María, ésta tuvo 7 hijos y José tuvo 12?José el Carpintero, cuando se casó con María, era viudo de Débora y llevó al matrimonio 5 hijos Y 7 con María son los 12 hijos.&lt;br /&gt;69. ¿Cómo nos dicen, que tanto José como María tenían hecho voto de castidad?La castidad la tenían en su espíritu que es el que debe ser puro. Pero, ¿acaso no pueden ser castos los esposos por muchos hijos que engendren? Mas ¿cómo merecería José el título de patriarca si fuese un célibe, siendo que, desde el tiempo de Shet, era un título de honor para aquellos que tuvieran 12 hijos? Luego, si tuvo tal título, es porque tuvo los 12 hijos. Y si María, tuvo 7, fue por obra y gracia de su esposo José. Honremos a José y María y coloquémosles en el lugar de padres que la religión les ha quitado.&lt;br /&gt;70. ¿Cómo se llamaron los hijos que tuvo María con José?El primero fue Jesús: le siguen Efraín, Elizabetta, José, Andrea, Ana y Jaime; por ello es madre proficua, noble y grande.&lt;br /&gt;71. ¿Por qué es grande?Porque sabiendo bien que Jesús, por sus prédicas sería asesinado por los enemigos de la libertad, no vaciló en acompañarlo y hacer suyas las doctrinas de Amor y libertad de su hijo, que aun hoy, pocos son los hombres dispuestos a amarse como hermanos que somos, como él nos enseñó.&lt;br /&gt;72. ¿Qué otra encarnación digna de mención confirma el Espiritismo, que haya tenido María?María no. Nuestra madre en la raza; todas sus existencias son dignas de mención; pero la primera en la tierra fue Eva y la última María, que entre las dos, valen por todas.&lt;br /&gt;73. ¿Sufre mucho su espíritu con el apodo que la saca de la ley natural cuando la llaman virgen?Sí, mucho, muchísimo ha sufrido como lo tiene dicho; pero ya somos muchos los que la amamos y la ponemos en el lugar de la madre mayor, digna de un hijo mártir por amor como fue Jesús, y no menos sabios otros de sus hijos, por lo que prometemos no denigrar a nuestra madre Eva ‑ María, que vive entre nosotros como reina del amor y no reina de los cielos que es falacia religiosa.&lt;br /&gt;74. ¿Jesús fundó iglesia o religión? ...No fundó ninguna, puesto que vino a destruir todas las que existían y lo demostró cuando sacó a latigazos a los sacerdotes del templo; pero más se confirma, siendo asesinado por los sacerdotes.&lt;br /&gt;75. ¿Cómo las religiones dicen que fue a los mercaderes a los que sacó del templo?¿Acaso los sacerdotes no son mercaderes de las cosas que llaman divinas? No otra cosa puede decirse de los que a sabiendas ciegan a la humanidad conduciéndola por un camino errado, con el solo fin de lucrar de la ignorancia para venderles fetiches y hasta el cielo.&lt;br /&gt;76. ¿Qué nombre encuadra bien a esos delitos?Perversidad: y voy a discurriImaginarse que un día de fuerte calor vas caminando por el campo y la sed te agobia; encuentras a tu paso un hombre al que le preguntas dónde podrías encontrar agua y te indica un camino diferente al que la encontrarías y te expone a, morir de sed y mueres. ¿Quién es el causante de tu muerte? Sin duda es aquel que te indicó el camino equivocado. Ya, en la agonía, en desdoblamiento de tu espíritu, ves cerca de donde estabas una fuente, que a seguir por el camino que llevabas, hubieras aplacado la sed; maldecirás al que te engañó, pero no te has evitado el dolor de morir abrasado, por causa de aquel perverso que torció tu camino. Eso es lo que hacen todos los sacerdotes de cualquier religión que sean: engañarte, desviarte del camino, y lo que es peor, a sabiendas; por lo que, su acción se llama, perversidad.&lt;br /&gt;77. ¿Cuándo nació Jesús?Jesús nació el día 4 de Diciembre de nuestros años y no el 24 como nos ha enseñado la religión católica: Según la mitología, todos los Dioses los hacían nacer el 24 de Diciembre; por lo cual al hacer Dios a Jesús, lo hacen también un Mito.&lt;br /&gt;78. ¿Jesús, nació en Belén?No. En Nazareth, y aunque hay historia, fijémonos en que se llamó Jesús de Nazareth, y Jesús el Galileo; no puede ser de Belén, porque, en aquel tiempo que aún no había apellidos, servía de tal, el lugar de nacimiento; pero repito que hay historia.&lt;br /&gt;79. ¿Jesús murió en la cruz?No. Jesús murió en la Escuela Esénica a donde fue llevado por José de Arimatea, a los 88 días después de la crucifixión. Pero este punto culminante, como todos los de Jesús, en la "Filosofía Austera Racional", están documentados.PRELIMINARES DE GRADOS SUPERIORES&lt;br /&gt;80. ¿Qué es el alma humana?Es materia quintaesencial de las almas animales y le sirven de envoltura al espíritu; pero su estudio físico‑metafísico y químico, es del libro "Conócete a tí mismo", donde esto está atomizado.&lt;br /&gt;81. ¿Dónde radica el alma?En todo el ser de los seres, y se manifiesta en la sensibilidad que es su única facultad y demostración de vida; como materia, sirve de cuerpo y neutral al espíritu desencarnado, para materializarse y dejarse ve&lt;br /&gt;82. ¿Qué es el espíritu y dónde radica?En todo el cuerpo del hombre y él da el calor de la sangre que mantiene la vida, pero que no es la vida, y como la lámpara no es la luz, tampoco es el alma ni el cuerpo, ni la sangre, la vida ni el autor de la vida; por tanto, el calor de la sangre es calor del espíritu y el espíritu es la vida porque es una partícula del CreadoLo que podemos asegurar es que, donde fijemos nuestro pensamiento estamos presentes en espíritu, porque el pensamiento, es el espíritu mismo.&lt;br /&gt;83. ¿Existe alguna relación entre el mundo espiritual y el material?Existe, no sólo relación sino que, "la substancia una sola es en infinitos grados de relativo progreso" y una de las proclamas de nuestra Escuela dice: "El universo solidarizado"; y si no existiera esa solidaridad, no podría haber relación entre los hombres encarnados y sus hermanos los espíritus desencarnados; pero no es bien dicho hablar de dos mundos espiritual y material, porque sólo hay el Universo, patria de los espíritus encarnados y desencarnados.&lt;br /&gt;84. ¿Cómo se efectúa la comunicación de los espíritus?Por medio de los mediums, o sea seres intermediarios entre los espíritus y los hombres, cuyas facultades los hace muy sensibles, muy meritorios y también muy responsables en su buen o mal uso.&lt;br /&gt;85. ¿Los mediums son seres excepcionales?Del Padre Creador abajo, no puede existir ningún ser excepcional; lo que sí existen son, grados diferentes de progreso y por eso aseguramos que, mediums, los hay en todas partes aún ignorándolo los mismos mediums; pero esto, todo es materia de gran estudio, el que proporcionan las obras de nuestra Escuela que los juramentados tenemos obligación de estudiar y profundizar, para así cumplir nuestro deber y misión.&lt;br /&gt;86. ¿Sabes lo que supone ser juramentado?Haber acatado la Ley de Amor que se ha proclamado y que hemos prometido cumplirla como nos enseña nuestra Escuela AMANDO AL HERMANO, que son todos los hombres.&lt;br /&gt;87. ¿Y qué significa ser presentado a la Escuela?R Significa, renovar esa promesa de cumplir la Ley de Amor y prometer, defender y sostener las doctrinas de fraternidad que nuestra Escuela enseña, que la implanta, ensayándola en las Colonias Comunales, donde ya viven la fraternidad en la "Comuna de Amor y Ley”&lt;br /&gt;88. ¿Y si tus padres se opusieran a que sigas los estudios de la Escuela, cuál es tu deber?Triste es esta última pregunta; pero he de contestarla. Muchos son los padres que no presentan a sus hijos a la Escuela, y muchos son también por sus prejuicios y errores religiosos; pero se deben catalogar en la respuesta 76, por duro y triste que sea. En estos casos, siempre, el juramentado, oirá la voz y consejo de sus guías y será su primer deber, conquistar a sus padres por el amor. Para ello y sin faltar a las leyes superiores, no obedecerá a sus errados padres en esa prohibición, y como le sea posible, estudiará las doctrinas de la Escuela a la que ha venido consignado para cumplir la ley de Amor y vivir la fraternidad humana, con y sin los padres; pues mientras éstos son dos, la humanidad de la tierra somos DOS BILLONES. Los deberes de amor y respeto, no les negaré a mis padres; pero estoy obligado a no perder el amor mayor por el amor menor, ni a dejarme llevar por el error y esclavitud que contra la Ley Superior, las religiones hubieran inculcado en mis padres. Esto entiendo y esto haré.Pues que el Padre ELOI te bendiga, que tus guías te auxilien y contigo estará siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOAQUIN TRINCADO.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1830100045297175377-6051015504433626093?l=joaquintrincado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquintrincado.blogspot.com/feeds/6051015504433626093/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1830100045297175377&amp;postID=6051015504433626093' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1830100045297175377/posts/default/6051015504433626093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1830100045297175377/posts/default/6051015504433626093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquintrincado.blogspot.com/2008/09/para-novatos.html' title='Para Novatos'/><author><name>"Espiritismo Luz Y Verdad"</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00843123755412053435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_K_n0EpqvjT0/SqdekFzTsnI/AAAAAAAAANc/6Cgfb7HRpq8/S220/2260390028_6f6e2fc684.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1830100045297175377.post-3845187703458262553</id><published>2008-09-12T00:24:00.000-07:00</published><updated>2008-09-12T00:37:10.315-07:00</updated><title type='text'>Los Cinco Amores</title><content type='html'>1&lt;br /&gt;LOS CINCO AMORES&lt;br /&gt;ETICA Y SOCIOLOGÍA&lt;br /&gt;SUPLEMENTO&lt;br /&gt;A LA &lt;&lt;filosofía&gt;&gt;&lt;br /&gt;POR&lt;br /&gt;JOAQUÍN TRINCADO&lt;br /&gt;BUENOS AIRES. ENERO DE 1922&lt;br /&gt;AÑO II NUEVA ERA&lt;br /&gt;Es propiedad del Autor.&lt;br /&gt;Hecho el depósito de la Ley 7092.&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;PRÓLOGO&lt;br /&gt;Lo prometido es deuda: y es seguro que me la van a reclamar los estudiantes de&lt;br /&gt;nuestra Filosofía Austera Racional. No es fácil la tarea; pero justamente, las tareas&lt;br /&gt;difíciles son las que más estimulan al trabajo y nosotros no volvemos la cara atrás, más&lt;br /&gt;que para ver el camino andado y por ello animarnos a llegar a la meta; y nuestra meta&lt;br /&gt;¡está aún tan lejos!... pero hemos de llegar, porque nuestro motor no se descompone y&lt;br /&gt;se alimenta del grande y único generador, del Amor: y Amor es nuestro motor que ha de&lt;br /&gt;mover a toda la humanidad en el mismo sentido; esa es nuestra meta.&lt;br /&gt;Novelesco parece el título de este libro y lo confirmamos; porque como novela, será&lt;br /&gt;atrayente, deseable, incansable al espíritu; pero contundente e irrebatible, a la par que&lt;br /&gt;ameno y claro como la Luz.&lt;br /&gt;El título engañará a muchos al hojear el índice y ver que no se trata de los cinco&lt;br /&gt;amores de Juana o de Pepita o del príncipe encantado. Pero tan pronto entren en la&lt;br /&gt;lectura, verán que el engaño sería esas novelas y no «Los Cinco Amores» que&lt;br /&gt;filosofamos, los que harán comprender; al enojado lector que le hemos dado oro y&lt;br /&gt;diamantes en vez de plomo y carbón, y belleza en vez de fealdad que él buscaba y&lt;br /&gt;aprenderá a tomar el amor disfrutándolo, en vez de robarlo y desperdiciarlo como hacía&lt;br /&gt;antes de leer «Los Cinco Amores».&lt;br /&gt;Del amor se habló siempre, pero aun no se ha deslindado lo que es amor, del que&lt;br /&gt;sólo se ven los efectos. Las causas son tantas como los efectos; pero esas causas, son&lt;br /&gt;efecto de una sola causa intangible, que es el Amor del Creador, del que, cada espíritu&lt;br /&gt;es parte y no puede dejar de ser.&lt;br /&gt;Este axioma nos descubre ya todas las incógnitas de los hechos de la vida y nos pone&lt;br /&gt;de manifiesto todos los errores en los juicios hechos a los actos de los hombres,&lt;br /&gt;efectuados en nombre del Amor y que son sólo fruto de un egoísmo superlativo, hijo de&lt;br /&gt;errores impuestos en una educación sin moral.&lt;br /&gt;El hecho frecuente de matar un hombre a su joven amada, porque sus padres se&lt;br /&gt;oponen a su unión, o porque la mujer no cede al requerimiento del galán, aunque&lt;br /&gt;veamos que se mata él sobre el cadáver de su víctima, es un refinado egoísmo del sexo&lt;br /&gt;que habla y no era el amor el que imperaba, puesto que no deja libertad de que otro&lt;br /&gt;poseyera lo que a él le vedaban por cualquier causa, que siempre sería más fundada y&lt;br /&gt;justa que su innoble, inmoral y fatal resolución, que demuestra odio y no amor.&lt;br /&gt;Bien es verdad que el odio, es también un grado de amor; mínimo, pero amor al fin, si&lt;br /&gt;bien amor egoísta y jamás podéis encontrar un acto de odio, en el que no esté&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;complicado un hecho de amor de cualquier grado de los cinco amores, en sus cincuenta&lt;br /&gt;capítulos.&lt;br /&gt;Tampoco encontraréis en los cuarenta capítulos de las cuatro primeras partes, un&lt;br /&gt;acto de amor que no revele sus manchas de egoísmo, y por lo tanto, habrá rastros de&lt;br /&gt;odios en el amante, o los despertará en otro sujeto: lo que, nos pone en el caso de un&lt;br /&gt;análisis Psíquico y Ético, que nos pone en comprensión de que, el amor puro no es&lt;br /&gt;patrimonio del hombre en ningún mundo ni aun, en los más elevados. ¿Es que no existe&lt;br /&gt;entonces el amor puro? Sí; pero es sólo propiedad del autor del amor, porque él es, El&lt;br /&gt;Solo, imparcial, porque es inmaterial.&lt;br /&gt;Ya tenemos aquí descubierta la X, de que en el hombre no puede existir el amor puro&lt;br /&gt;y la razón la tenéis en la creación del Alma humana que expusimos en su&lt;br /&gt;correspondiente capítulo luminoso de la «Filosofía Austera Racional», donde debéis de&lt;br /&gt;acendraros de esta verdad, confirmándolo en los instintos, qué, aunque estén&lt;br /&gt;dominados, siempre por su Ley son antagónicos.&lt;br /&gt;Sin embargo hemos dicho y confirmado en la Filosofía que, El Espíritu es una&lt;br /&gt;partícula, del Creador Padre de todos los espíritus. Pero no hay una contradicción en&lt;br /&gt;esta afirmación axiomática y la de que El Amor puro no puede existir en el hombre.&lt;br /&gt;En el espíritu existe el principio del Amor puro; pero su contacto obligado con la&lt;br /&gt;materia, para de ésta crear las forma que demuestran la Creación en mundos, hombres&lt;br /&gt;y cosas, es causa de que ese principio de amor puro que cada espíritu lleva en sí, por&lt;br /&gt;nacimiento, no pueda manifestarse puro, porque se amalgama con la materia, de la que&lt;br /&gt;forma el alma y los cuerpos, cuyas moléculas son antagónicas, ya que cada una tiene&lt;br /&gt;su parte diferente de trabajo en la naturaleza, aunque todas tengan el mismo fin en la&lt;br /&gt;Creación: pero que luchan cada una en la consecución de su fin, haciendo caso omiso&lt;br /&gt;del derecho de su vecina; ésta obra del mismo modo y ha de haber lucha&lt;br /&gt;necesariamente; lo que demuestra el antagonismo, aunque se ve palpable que ese&lt;br /&gt;antagonismo en todas las moléculas, tiende a conservarse cada una, y por tanto, es&lt;br /&gt;amor a la vida.&lt;br /&gt;Y bien: Si tomamos ahora a cada hombre como una molécula de la humanidad,&lt;br /&gt;tendremos la razón matemática de que sigue cada hombre exactamente la misma lucha&lt;br /&gt;que las moléculas; y por tanto, siguiendo los hombres en el conjunto el mismo progreso,&lt;br /&gt;cada hombre es antagónico a su vecino, en una u otra tendencia, o en muchas o aun&lt;br /&gt;en todas.&lt;br /&gt;Así vemos confirmado que, el hombre independiente, sincero y valeroso, tiene contra&lt;br /&gt;él la liga de los serviles, de los impostores y de los cobardes, que por millones de siglos&lt;br /&gt;han sido los más.&lt;br /&gt;Pero esto mismo nos ha demostrado que, tener enemigos, no es temerlos, y lo vemos&lt;br /&gt;confirmado en los grandes maestros de la filosofía, de la moral y de las ciencias, que&lt;br /&gt;sus enemigos les han servido de estímulos a continuar y dejar fundadas sus Leyes, que&lt;br /&gt;no han podido rebatir ni al fin desconocer sus contradictores.&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;Pero cuando ya logra la humanidad elevarse al 5° Amor, entonces la Ética se impone&lt;br /&gt;por la conciencia similar de un solo objeto de vida común y se unifica todo aunque todos&lt;br /&gt;tengan un grado diferente en su progreso de sabiduría.&lt;br /&gt;Reina entonces la armonía y el amor se manifiesta en su reinado; pero existe en cada&lt;br /&gt;ser el antagonismo, aunque sometido a un principio de Razón: el de la Justicia.&lt;br /&gt;He aquí trazado el camino que hemos de seguir en nuestro laberíntico estudio de Los&lt;br /&gt;Cinco Amores y veréis que no hay novela que atraiga más la curiosidad del hombre,&lt;br /&gt;que la amenidad de estos estudios naturales. Hemos de ser todo lo claro que estas&lt;br /&gt;materias requieren, porque es de sumo interés que los hombres no equivoquen su&lt;br /&gt;camino.&lt;br /&gt;Como siempre, no vamos a rebatir ni anular a nadie intencionalmente, pero no nos&lt;br /&gt;será valla ni traba, nada ni nadie, para decir las cosas como son, aunque tengamos en&lt;br /&gt;nuestra contra una liga de serviles, de impostores y cobardes que, afortunadamente, ya&lt;br /&gt;es muy pequeña esa liga, que hemos desecho en nuestros cursos de Filosofía.&lt;br /&gt;Sigamos pues nuestro estudio escueto y claro y sea el amor grande la venda que&lt;br /&gt;restañe las heridas de las espinas que hemos de encontrar.&lt;br /&gt;Joaquín Trincado.&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;LOS CINCO AMORES&lt;br /&gt;PRIMERA PARTE&lt;br /&gt;El amor de la familia es el más imperfecto&lt;br /&gt;CAPÍTULO PRIMERO&lt;br /&gt;EL AMOR DE LA FAMILIA ES LA BASE DE LA SOCIEDAD&lt;br /&gt;Ya parece que al primer renglón tenemos una contradicción potente de establecer un&lt;br /&gt;tremendo dilema; porque si el amor de la familia es el más imperfecto, no debería ser la&lt;br /&gt;base de la sociedad, y sin embargo, es así y no hay tal dilema.&lt;br /&gt;Todo descansa en el mismo principio del amor, pero todo tiene la misma ley de&lt;br /&gt;estímulo, que es el antagonismo; y como la molécula y el átomo en los cuerpos y el&lt;br /&gt;hombre individual en la sociedad son antagónicos de los otros, igualmente la familia&lt;br /&gt;considerada en el hogar consanguíneo, es antagónica de su vecina, aunque se amen,&lt;br /&gt;pero que cada una tira para sí la mejor parte posible.&lt;br /&gt;Eso es una imperfección; pero lejos de perjudicar a la sociedad, la beneficia; puesto&lt;br /&gt;que ese antagonismo natural, sirve de estímulo a procurar mayor bienestar de los hijos&lt;br /&gt;y cada familia aspira y persigue ese mismo objeto.&lt;br /&gt;El mal no está en ese instinto, sino en no ponerle el grado de moral eficiente para no&lt;br /&gt;perjudicar al vecino, reduciéndolo a la necesidad por causa de un desmedido&lt;br /&gt;acaparamiento, que revelará en todo juicio analítico, falta de sentido moral; porque ha&lt;br /&gt;de comprenderse que, si cada hombre es un grado de progreso universal, cada familia&lt;br /&gt;es lo mismo un grado de la comunidad, que compone la sociedad.&lt;br /&gt;Pero, ¿por qué es el amor de la familia el amor más imperfecto, siendo así que sin la&lt;br /&gt;familia no existiría ni puede existir la sociedad? Una contestación tan tremendamente&lt;br /&gt;grande, es tremendamente sencilla. Es imperfecto el amor de la familia, porque está&lt;br /&gt;encerrado; porque se circunscribe a un número harto reducido: acciona preso.&lt;br /&gt;Para entrar en un juicio filosófico, por el análisis de las obras de las familias, es&lt;br /&gt;bastante el punto anterior; pues ya pone a las claras que estando el amor recluido al&lt;br /&gt;hogar y siendo su acción de un radio infinitamente mayor, no cabe duda que ha de&lt;br /&gt;obrar imperfectamente, porque ha de ser demasiado intenso.&lt;br /&gt;6&lt;br /&gt;Pero hete aquí que, de esa intensidad, se reproducen los seres y entonces se ve del&lt;br /&gt;todo claro, que de esa imperfección, la Ley se aprovecha, produciendo las explosiones&lt;br /&gt;de amor de dos seres encerrados en el hogar, necesarios sin duda a la reproducción de&lt;br /&gt;los mismos seres; por lo que, esa imperfección, es una imperfección sagrada.&lt;br /&gt;Pero no quita que sea sagrada esa imperfección, para ser una imperfección el amor&lt;br /&gt;de la familia, por el egoísmo que se demuestra en el hogar, para procurar un mejor&lt;br /&gt;bienestar al producto de las explosiones del amor, a los hijos, lo que agranda la&lt;br /&gt;imperfección, desde que ante las necesidades del hogar, no caben filosofías ni razones,&lt;br /&gt;sino alimentos, vestido, confort y la mayor satisfacción posible; y si por la inmoralidad&lt;br /&gt;de las leyes no se puede conseguir dentro de la ley, cuando el niño pide siempre dentro&lt;br /&gt;de la Ley del derecho a la vida, el padre los tomará extra Ley: y aquí se confirma otra&lt;br /&gt;vez más, la imperfección del amor de la familia.&lt;br /&gt;La familia sirve para acrecentar el amor entre sus individuos; lo que indica que&lt;br /&gt;también era imperfecto el amor individual.&lt;br /&gt;La familia tiene por fin el auxilio al infante, que físicamente no puede valerse, y aquí&lt;br /&gt;se pone en claro que, el amor es sacrificio.&lt;br /&gt;¿Pero qué es lo que vemos del amor? ¿La unión de los seres? ¿Los hijos que nacen?&lt;br /&gt;¿Las obras del deber? ¿La ayuda? Todo eso es efecto del Amor ¿Qué es, pues el&lt;br /&gt;amor? Es en vano que lo busquemos en todos los catálogos de los amores; y ni aun en&lt;br /&gt;los cincuenta capítulos de este libro, pues solo encontraremos los efectos del amor, por&lt;br /&gt;los cuales conocemos el amor.&lt;br /&gt;El amor es una ley y la única Ley que todo lo rige y lo domina y la hemos expuesto en&lt;br /&gt;su correspondiente capítulo en nuestra «Filosofía Austera Racional», compendiado en&lt;br /&gt;el diálogo en que se contesta: «Está de las almas dentro, aún del hombre pequeñito»&lt;br /&gt;Luego el Amor es el sentimiento, que se revelará según el grado de sabiduría y pureza&lt;br /&gt;de cada individuo.&lt;br /&gt;El amor, pues, es impalpable, incorpóreo y por esto mismo es causa primera universal&lt;br /&gt;y sólo puede radicar por entero en el Creador; y por partes infinitesimales, en cada uno&lt;br /&gt;de los espíritus, hijos del Creador.&lt;br /&gt;Esto ahora, nos pone en la evidencia para afirmar que «El amor de la familia es el&lt;br /&gt;más imperfecto» porque está reducido a un número muy pequeño de seres; y que,&lt;br /&gt;aunque todos esos seres de una familia fuesen misioneros de un amor y perfección&lt;br /&gt;todo lo posible en la relatividad de la perfección, no pudiendo considerarlo más que&lt;br /&gt;dentro del hogar, es pequeño; y por lo tanto muy imperfecto, aunque no sea por culpa&lt;br /&gt;de los tales individuos, sino por causa de su reducida acción.&lt;br /&gt;Esto se verifica, se confirma, en lo que ya hemos historiado de Maria (la Madre de&lt;br /&gt;Jesús), que nadie puede discutirle el mayor grado de Amor universal a la familia&lt;br /&gt;humana; pero que a pesar de su grandeza, trató por todos los medios de encerrar a&lt;br /&gt;7&lt;br /&gt;Jesús en las redes del Amor de la Magdalena; pero en ello se descubre el egoísmo&lt;br /&gt;maternal.&lt;br /&gt;Es cierto que esto demuestra una perfecta videncia del peligro de su hijo y trata por&lt;br /&gt;todos los medios de salvarlo. Pero ¿no es un egoísmo, aunque sea un noble egoísmo,&lt;br /&gt;el pedido que hace a la Magdalena de que le ofrezca Amor a Jesús, para que así se&lt;br /&gt;pueda salvar de la persecución de sus enemigos los sacerdotes?... El egoísmo de&lt;br /&gt;Madre, aunque representa las sublimidades del amor, está evidenciado en que, al&lt;br /&gt;sacrificarse María de Magdala a Jesús, cae aquella en el desprecio de sus amigas y&lt;br /&gt;admiradores, y es a causa del pedido de una madre, por el amor al hijo. Luego el amor&lt;br /&gt;de familia, es una imperfección.&lt;br /&gt;Observamos además en todas las familias que, cada madre es una perfecta egoísta&lt;br /&gt;de la más lata y alta expresión; para ella no hay otros hijos más bellos, más buenos,&lt;br /&gt;más capaces que los suyos, ni tienen más derechos los hijos de su vecina o de su&lt;br /&gt;hermana y antepone los suyos a todos los de todas las madres. Y ¿no es esto una&lt;br /&gt;grande y grave imperfección, hasta el punto culminante de no poder ella misma hacer&lt;br /&gt;justicia?&lt;br /&gt;Si quisiéramos catalogar en orden alfabético, mil actos en cada letra del alfabeto de&lt;br /&gt;las madres, encontraríamos siempre el mismo santo egoísmo maternal y serían otras&lt;br /&gt;tantas sentencias de la imperfección del amor de familia. Pero lo expuesto basta para la&lt;br /&gt;confirmación del epígrafe y cada uno de los hombres guarda recuerdos de su niñez de&lt;br /&gt;estos actos maternos, de miles y miles de indulgencias de la madre, ocultando las&lt;br /&gt;travesuras al padre; y hay que confesar, que muchas veces han causado graves daños&lt;br /&gt;a la sociedad.&lt;br /&gt;No es que el padre de familia no esté dispuesto a la indulgencia; pero aplica ésta&lt;br /&gt;acompañada del correctivo, porque el padre está más en contacto con la sociedad y es&lt;br /&gt;un tanto más duro de corazón, porque está más curtido en las luchas sociales que la&lt;br /&gt;madre, y además, porque la madre representa el amor de la Naturaleza y el padre&lt;br /&gt;representa la Justicia de la Ley. Esto es regla general, no siendo necesario aquí tocar&lt;br /&gt;las excepciones.&lt;br /&gt;Sentamos pues en firme, que: «El Amor de la familia es una imperfección». Pero a&lt;br /&gt;pesar de su gran imperfección, por el sacrificio que encierra y el mandato imperativo de&lt;br /&gt;la conservación de la especie y servir de base a la sociedad, ese amor tan imperfecto,&lt;br /&gt;es amor sagrado en su conjunto: y el amor de la madre (única mártir del hogar) entra en&lt;br /&gt;la categoría de santidad y engendra entre lo sagrado y santo del imperfecto amor de la&lt;br /&gt;familia, todos los otros amores más perfectos; lo que nos confirma otra vez, que ese&lt;br /&gt;amor de familia es el más imperfecto, puesto que es el escalón más bajo de la escala&lt;br /&gt;de los amores.&lt;br /&gt;Es imperfecto el amor de familia; pero es de necesidad que así sea y aun se impone&lt;br /&gt;el santo egoísmo para procurar cada familia adquirir un mayor bienestar; pero a&lt;br /&gt;condición de que todas las familias tengan el mismo campo y los mismos medios de&lt;br /&gt;8&lt;br /&gt;conquistar todo su bienestar; de tener las mismas prerrogativas; los mismos derechos&lt;br /&gt;de consumo y las mismas obligaciones de producción.&lt;br /&gt;Esto no lo hemos encontrado aún en ningún pueblo de la familia humana, y lo que es&lt;br /&gt;más grave, en ningún hogar; y entonces se confirma que la familia está mal constituida&lt;br /&gt;bajo leyes de privilegios y extorsiones y es causa, la mala familia, de la mala sociedad.&lt;br /&gt;La familia está representada en la naturaleza, en la ley de germinación. Veis cuanto&lt;br /&gt;cuesta preparar el terreno antes de tender la semilla, pues tiene que concurrir todo el&lt;br /&gt;progreso y leyes científicas y naturales en herramientas, abonos, esfuerzos, fuerzas,&lt;br /&gt;conocimientos y deseos: tendemos luego las semillas y es preciso que concurran&lt;br /&gt;también los elementos CALOR y AGUA; esta pudre la semilla: pero aquél la vivifica por&lt;br /&gt;una metamorfosis de vida y en vez de morir, vemos nacer una planta de su especie,&lt;br /&gt;que a su vez, se convierte en padre de varios tallos que multiplican al mil por uno la&lt;br /&gt;semilla.&lt;br /&gt;Aquí tenemos claro el concepto de la familia y la sociedad en la misma ley metafísica&lt;br /&gt;y natural, donde no hay desigualdad ninguna.&lt;br /&gt;La producción responderá al grado de cultivo, esfuerzos, abonos, calor y humedad y&lt;br /&gt;querer Psíquico-Magnético de los cultivadores; todo lo cual somete a la semilla al&lt;br /&gt;sacrificio de su vida, para dar vidas multiplicadas, que serán el premio al sacrificio y al&lt;br /&gt;trabajo.&lt;br /&gt;La familia es metafísicamente y naturalmente igual: y como la producción de la semilla&lt;br /&gt;sembrada es la cosecha, que será el bienestar de los cultivadores, el producto de la&lt;br /&gt;familia, son los hijos, que entre todos los de los hogares con sus padres, forman la&lt;br /&gt;sociedad, que será más buena o más mala, con arreglo matemático a la moral de las&lt;br /&gt;familias, que es lo que equiparamos al trabajo del cultivo del campo que nos habrá de&lt;br /&gt;dar más o menos cosecha.&lt;br /&gt;Cuanto mejor será el cultivo, mejor será la cosecha; cuanto más buenas sean las&lt;br /&gt;familias, mejor será la sociedad.&lt;br /&gt;Ahora ya se comprenderá con cuánto interés se debe cultivar la familia que desde hoy&lt;br /&gt;tiene que componer una sociedad, en la que no caben desigualdades de derechos, sino&lt;br /&gt;que debe primar el bien común.&lt;br /&gt;Ha sido un gravísimo error, querer que el bien de la sociedad dependa del bien de la&lt;br /&gt;familia, porque esto exageró el egoísmo natural, consagrándolo en derecho de&lt;br /&gt;propiedad privada, lo que ocasionó el acaparamiento en perjuicio de los más nobles y&lt;br /&gt;desinteresados, que históricamente vemos que fueron siempre y únicamente, los&lt;br /&gt;productores en todos los órdenes.&lt;br /&gt;No. El bien de la familia, debe provenir del bien de la sociedad; pero no se puede&lt;br /&gt;pretender esto, bajo las leyes que autorizan la propiedad privada.&lt;br /&gt;9&lt;br /&gt;Las leyes de propiedad, obligan al jefe de familia a procurar por su esfuerzo o por su&lt;br /&gt;astucia, lo que ha de menester; y de aquí que no pueda ser moral el régimen que&lt;br /&gt;desconoce derechos y concede privilegios, los que hacen de cada familia un gobierno&lt;br /&gt;singular, egoísta e imperfecto; porque, aunque quiera y tenga cada familia grandes&lt;br /&gt;riquezas, no puede bastarse a sí misma.&lt;br /&gt;Entendamos bien, que bastarse a sí mismo, quiere decir: ser su propio maestro,&lt;br /&gt;sastre, albañil, herrero, carpintero, pintor, boticario, médico, ingeniero, agricultor, etc.,&lt;br /&gt;etc. Es decir, que no necesite que nadie haga, ni produzca nada para él; por lo que,&lt;br /&gt;tendrá fundiciones, aserraderos, universidades, se sacará el mineral, cortará los&lt;br /&gt;bosques, sembrará, etc., etc. ¿No puede ser esto? Entonces se confirma que la&lt;br /&gt;sociedad es más perfecta que la familia; y se prueba evidentemente, que el amor de&lt;br /&gt;familia es una imperfección: y que la sociedad debe ser la que regule a la familia; lo que&lt;br /&gt;quiere decir en buenas palabras, que la sociedad debe considerar a cada familia, como&lt;br /&gt;un almácigo, del que saldrán las plantas que compondrán la sociedad y será a cargo de&lt;br /&gt;ésta la clase de plantas que críe cada almácigo.&lt;br /&gt;De esta verdad salida del análisis de la familia y la sociedad, nace por su fuerza en la&lt;br /&gt;punta de la pluma, lo que no estaba en mi intención decir aquí: que se impone el&lt;br /&gt;régimen de la Comuna, bajo el cual sólo habrá familia perfecta, porque será más&lt;br /&gt;perfecta la sociedad. ¡Que potente es la Ley, que sabe obligar sin imponer! Yo he&lt;br /&gt;filosofado y la razón obligó a decir y sentar el axioma y no me impuso la fuerza bruta; no&lt;br /&gt;me extorsionó. Pero la razón, sí me obligó. Así debe procurarse que esté todo en la&lt;br /&gt;sociedad: que todo obligue a todos sin que nadie imponga a nadie; y para esto es&lt;br /&gt;necesario perfeccionar la familia.&lt;br /&gt;Nos falta un punto capital que exponer para completar nuestra afirmación de que el&lt;br /&gt;amor de familia es el más imperfecto; y es que, no todos los individuos de una familia&lt;br /&gt;son afines; y será este punto (como todos los de este libro) una prolongación de lo&lt;br /&gt;dicho en la Filosofía, y éste corresponde al capítulo «La afinidad».&lt;br /&gt;Allí hemos axiomatizado y sentado la Ley de Reencarnación, necesaria para la&lt;br /&gt;compensación, para la Justicia y para el progreso.&lt;br /&gt;En nuestro «Conócete a ti mismo» está atomizado este punto y aquí, por lo tanto, sólo&lt;br /&gt;tenemos que argumentar de esta manera: Lo afín no es contrario, no riñe. Luego si los&lt;br /&gt;individuos consanguíneos riñen y aun se matan, es porque no son afines. Puede haber&lt;br /&gt;algunas excepciones de pasiones momentáneas por extrañas influencias; pero esto no&lt;br /&gt;modifica la Ley general, ni mi afirmación.&lt;br /&gt;El secreto de la Ley de unir por los lazos de la familia a individuos enemigos, es porque&lt;br /&gt;todos nos tenemos que amar y reconocer como hermanos, Pero el lazo creado por el&lt;br /&gt;nacimiento de unos mismos padres ya no se puede anular jamás y no es por la sangre,&lt;br /&gt;que acabaría la afinidad, con la vida del hombre. La afinidad subsiste por la parte de&lt;br /&gt;alma que tomamos del alma de nuestros progenitores y ésta subsistirá eternamente.&lt;br /&gt;Recordar aquí las argumentaciones de la filosofía a este respecto y sentar una vez más,&lt;br /&gt;que «El amor de familia es el más imperfecto».&lt;br /&gt;10&lt;br /&gt;CAPÍTULO SEGUNDO&lt;br /&gt;EL AMOR DE LA CARNE IMPONE LA FAMILIA&lt;br /&gt;Este mismo epígrafe y lo que en él estudiaremos ha de confirmar también todo el&lt;br /&gt;capítulo anterior en todos los modos y maneras.&lt;br /&gt;Digamos primero que: el amor de la carne, es un amor animal, brutal; pero de Ley&lt;br /&gt;inflexible para la perpetuación de la especie. Estudiémoslo en el hombre, como en los&lt;br /&gt;irracionales, esa unión es brutal, impositora hasta la tiranía; pero el lazo que crea en&lt;br /&gt;dos seres que funden sus almas, perdura en los dos individuos, aunque la unión sea&lt;br /&gt;fortuita; que, aunque así lo parezca, será raro que no sea una deuda contraída y por lo&lt;br /&gt;tanto un deber.&lt;br /&gt;En los irracionales parece que el cariño queda sólo de propiedad de la hembra, pero&lt;br /&gt;no es así, ni aún en las fieras, desde que vemos que comparten la carga del cuidado y&lt;br /&gt;la procura de alimentos más de parte del macho, que de la hembra que amamanta a los&lt;br /&gt;cachorros o cuida de los polluelos. Lo que confirma que, la fusión de sus almas por la&lt;br /&gt;unión de cuerpos, les impone la crianza de sus hijos y su nido o madriguera representa&lt;br /&gt;el hogar del ser humano y por ende la familia.&lt;br /&gt;«La Ley es una y la substancia una», hemos proclamado, y es lo mismo para los&lt;br /&gt;racionales que para todas las demás especies; pero que, el que peor cumple esta&lt;br /&gt;suprema Ley, es el hombre. Pero a su pesar no puede el hombre eludir la Ley y la&lt;br /&gt;cumple rigurosamente, aunque sea sólo en su primera parte, porque el aguijón del&lt;br /&gt;deseo se muestra irresistible, porque lo fuerza la naturaleza, llamándolo con el supremo&lt;br /&gt;goce que ésta tiene para la materia.&lt;br /&gt;Desde luego, el estudio de esta Ley es infinito, porque cada caso es un capítulo de&lt;br /&gt;diferente grado, bien que sea similar a todos, como procedente de la misma Ley; pero&lt;br /&gt;difieren todos los capítulos, artículos, párrafos e incisos, en un grado.&lt;br /&gt;El amor de la carne nos hace ver extravagancias, sublimidades, delicadezas y&lt;br /&gt;temeridades; pero siempre lleva aparejado la brutalidad, aún en la mayor delicadeza; y&lt;br /&gt;es a causa de la imposición de la Ley.&lt;br /&gt;Mas nos encontramos con tales leyes de represión al amor de la carne, que la&lt;br /&gt;legislación Civil es un absurdo; pero la Religiosa, en una blasfemia que escandaliza a&lt;br /&gt;los seres y los deprime; pero los hace buscar medios de burlar Ley; lo cual es cometer&lt;br /&gt;muchos crímenes, además del suicidio propio; pero todo esto lo tenemos que estudiar&lt;br /&gt;en sus correspondientes capítulos.&lt;br /&gt;A pesar de todos los obstáculos, rodeos y regodeos, todos son víctimas obedientes&lt;br /&gt;del amor de la carne, el que cobra muy caro su galardón de goce y de hijos, pues nos&lt;br /&gt;doblega y obliga a formar familia.&lt;br /&gt;11&lt;br /&gt;Pero hay algo más tremendo que la ley de la carne impone al varón y es el tremendo&lt;br /&gt;precio al que le vende la posesión de la hembra. He dicho que le vende, aunque la&lt;br /&gt;naturaleza no vende nada. Pero como tampoco da nada de balde ni regalado, puesto&lt;br /&gt;que hay que conquistarlo y devolver los frutos obtenidos de todo lo que tomamos de la&lt;br /&gt;naturaleza, diré venta, para entendernos.&lt;br /&gt;Pero en el caso del amor de la carne, es terrible la exigencia de la Ley; pues pide en&lt;br /&gt;pago nada menos que un ejemplar de la especie y su reconocimiento, alimentación y&lt;br /&gt;educación, lo que equivale a renegar de la Libertad absoluta de acción y recluirse al&lt;br /&gt;encierro de la familia, creándose así insoportables deberes; insoportables por causa de&lt;br /&gt;la propiedad.&lt;br /&gt;La brutalidad del hombre está amansada por ese imperio de la Ley y por una alianza&lt;br /&gt;tácita que tienen hecha nuestras bellas tiranas de no concederle al hombre la posesión&lt;br /&gt;de su sagrario sin previo juramento de formar familia: es decir casarse.&lt;br /&gt;Y no es que la mujer sienta menos que el hombre el imperativo de la Ley de la carne;&lt;br /&gt;sino que esta ley toma por arma vencedora precisamente a la mujer para vencer la&lt;br /&gt;brutalidad del hombre; y lo vence, siempre que la mujer quiera cumplir su pacto tácito&lt;br /&gt;universal.&lt;br /&gt;Es por este pacto natural, que la mujer, colectivamente, castiga a las que rompen el&lt;br /&gt;vínculo social y se convierten en mujeres del prostíbulo, a las que se les excluye de la&lt;br /&gt;sociedad, señalándolas como prevaricadoras y castigándolas con el desprecio.&lt;br /&gt;Es una injusticia ese proceder, desde que es un segundo castigo, ya que ellas&lt;br /&gt;mismas se imponen el primero y bien terrible, desde que se exponen a su propia&lt;br /&gt;afrenta.&lt;br /&gt;Aquí hay un gran sacrificio y una imposición de otra Ley mayor, que habremos de&lt;br /&gt;tocar en su capítulo correspondiente. Pero adelanto que, si no fuera por esas&lt;br /&gt;prevaricadoras (que las hubo en todos los tiempos), no podrían las demás cumplir su&lt;br /&gt;juramento tácito de no conceder al hombre su posesión sin el casamiento, porque no&lt;br /&gt;podrían contar con la seguridad de vencer la brutalidad o astucia del instinto de la&lt;br /&gt;procreación; de cuya brutalidad son víctimas esas prevaricadoras, que se sacrifican por&lt;br /&gt;las castas.&lt;br /&gt;Recordad aquí la composición del alma y cuerpo humanos, siendo la verdad&lt;br /&gt;representativa del símbolo del Arca de Noé, con lo que sabréis que, en el cuerpo y alma&lt;br /&gt;humanos, conviven todos los instintos de todas las especies animales.&lt;br /&gt;En esa comprensión, entended que la mujer sólo puede resistirse y no ceder al&lt;br /&gt;hombre, cuando en ella no está en celo el instinto animal que domina en el hombre en&lt;br /&gt;aquel momento; que si en ambos está en posesión de su derecho, el mismo instinto&lt;br /&gt;específico, podría ser la primera vez que se vean, pero se confundirán sin mirar&lt;br /&gt;consecuencias. Es que hablaban los sexos afines y se atraen y se funden.&lt;br /&gt;12&lt;br /&gt;Quiero ser claro como la Luz en este punto metafísico, que envuelve toda la fisiología&lt;br /&gt;y biología natural, pues sé que le pongo a la ciencia, el más grande y luminoso jalón.&lt;br /&gt;Para que la mujer resista al pedido del hombre es preciso que no hable el sexo; el&lt;br /&gt;sexo no hablará sino cuando en el hombre y la mujer no hable el mismo instinto.&lt;br /&gt;Ejemplo: El hombre está dominado por el instinto caballo y se dirige a una mujer que en&lt;br /&gt;aquel momento está bajo el dominio del instinto león; por más intrigas, astucias,&lt;br /&gt;promesas o fuerza bruta que ejerza el hombre, no vencerá a la mujer; pero puede haber&lt;br /&gt;un crimen. Pero llega el hombre dominado por el celo león como la mujer, y a la que&lt;br /&gt;visteis defenderse con uñas y dientes, se rinde melosa, suave, en todo su ser, sin medir&lt;br /&gt;consecuencias. Es que habló el sexo y es voz omnímoda.&lt;br /&gt;Aquí, Psicólogos, Biólogos y Fisiólogos, os queda un ito que os conducirá en un sin fin&lt;br /&gt;pero claro camino.&lt;br /&gt;Cuando se encuentran dos seres en el mismo momento de dominio del mismo&lt;br /&gt;instinto, no se resisten; y esto nos explica esos cataclismos de familia, que hacen una&lt;br /&gt;página sensacional por producirlos la fuga, el suicidio, el divorcio y otros modos de&lt;br /&gt;separación de un matrimonio que antes era ejemplar en fidelidad, según el&lt;br /&gt;requerimiento extorsionante de la Ley.&lt;br /&gt;Hay, sí, muchas otras causas de justicia y compensación, como también de una&lt;br /&gt;pasión o vicio que producen esos mismos cataclismos; pero corresponden a otros&lt;br /&gt;capítulos. Pero sus causas las tenemos estudiadas en la primera parte de nuestro&lt;br /&gt;«Código de Amor Universal» y anotaremos lo que sea preciso, cuando nos sea&lt;br /&gt;necesario, al tocar tales amores y materias, pues aquí solo haremos probar que «El&lt;br /&gt;amor de la carne impone la familia».&lt;br /&gt;Un mero vistazo que se dé sobre cualquier proceso que sigamos entre enamorados,&lt;br /&gt;nos pone en la certeza del axioma que explicamos.&lt;br /&gt;Existe la liga tácita de la mujer de negar al hombre su posesión, para obligarlo a&lt;br /&gt;casarse y no se lo podrá discutir, ni negar nadie a Schopenhauer, que la descubrió y la&lt;br /&gt;sentó.&lt;br /&gt;El hombre la prevé y guarda las fórmulas de la galantería y la delicadeza con la mujer&lt;br /&gt;que ha elegido para su compañera, la cual se ofrece en un todo para llenar y colmar el&lt;br /&gt;deseo de su amado; pero ese ofrecimiento tiene una fecha por condición y es el día del&lt;br /&gt;casamiento. No se resistirían ninguno de los dos; pero en ella, el pacto secreto del sexo&lt;br /&gt;y la educación adecuada para rendir al hombre, la hace resistir, manteniendo en acción&lt;br /&gt;el instinto mismo que en el sexo del pretendiente domina y de este modo la atracción no&lt;br /&gt;los deja separarse y los mantiene en el deseo. El hombre no respetaría; pero las leyes&lt;br /&gt;sociales, su propia dignidad, el temor de las consecuencias lo retienen y apresura&lt;br /&gt;cuanto puede su casamiento para la posesión del cuerpo y alma de la mujer. ¿Y cuál es&lt;br /&gt;el pensamiento de los dos? Los dos y más la mujer, aunque sabe que lleva la peor&lt;br /&gt;parte, piensan en el hijo que los retrate.&lt;br /&gt;13&lt;br /&gt;He aquí probado en toda la evidencia que: «El amor de la carne impone la familia». Lo&lt;br /&gt;que nos confirma que el amor de la carne es Ley; y como este punto ya lo tenemos&lt;br /&gt;impreso en «El Magnetismo en su origen», «Método supremo», no haremos más que&lt;br /&gt;trasladarlo aquí, puesto que es un resumen de todo cuanto a ese respecto hemos&lt;br /&gt;estudiado en toda nuestra obra.&lt;br /&gt;Dice así:&lt;br /&gt;NECESIDAD DEL AMOR DE LA CARNE.&lt;br /&gt;Este punto es de toda necesidad en los discípulos del «Método supremo», porque el&lt;br /&gt;uso de la carne (o amor carnal como lo llamáis) es también la suprema ley de la&lt;br /&gt;materia, por la que se perpetúa la especie humana. El celibato es la negación de la Ley&lt;br /&gt;y un crimen de lesa humanidad.&lt;br /&gt;¿Qué sería un mundo sin hombres? ¿Y cómo habría hombres sino por la procreación,&lt;br /&gt;por la unión de los cuerpos de la mujer y del hombre? Toda otra argumentación con&lt;br /&gt;capa de virtud es una blasfemia; es la negación de la Ley y del Autor de la Ley, el&lt;br /&gt;Supremo Creador.&lt;br /&gt;¿Tan mal ha organizado el Supremo Ser, la vida y sus leyes, para que esa raza&lt;br /&gt;improductiva y espúrea, que llamáis sacerdotal en la Religión Católica, quiera enmendar&lt;br /&gt;la oración? Para declarar la Iglesia de los santos, de las Cruzadas y de la Inquisición,&lt;br /&gt;que el celibato es una virtud y un sacramento, debió primero haber descubierto el&lt;br /&gt;secreto de que nacieran los hombres sin madre y sin la unión de cuerpos. ¿No lo han&lt;br /&gt;hecho?&lt;br /&gt;Entonces, el secreto del celibato es la destrucción de la humanidad, y solo por esta&lt;br /&gt;razón esa religión no puede vivir entre los que nacen de madre, y sentenciada queda en&lt;br /&gt;la Ley inflexible de la Justicia, y cerca, muy cerca está la caída de Babilonia, la grande,&lt;br /&gt;la reina de las fornicaciones. Puede el hombre faltar a todas las leyes y si cumple la de&lt;br /&gt;la procreación, si engendró, es salvo.&lt;br /&gt;Mas puede cumplir todas las leyes y si falta a la de la procreación, no se salva,&lt;br /&gt;porque sólo esta crea los lazos de vida; es pues el celibato, contra el progreso y la&lt;br /&gt;armonía, y solo para la procreación se hacen los mundos.&lt;br /&gt;No hay que confundir la castidad y la abstinencia, que es virtud, con el celibato, que&lt;br /&gt;es el crimen y lleva aparejados en sí mismo todos los crímenes; y por más, desequilibra&lt;br /&gt;la armonía de las generaciones.&lt;br /&gt;Pero como todo esto está estudiado, argumentado y codificado, solo haré aquí&lt;br /&gt;exponer la conveniencia y la obligación de que nuestros discípulos no estén solos:&lt;br /&gt;deben constituir su familia y procurarse numerosa prole.&lt;br /&gt;En este estado el hombre es verdadero hombre; y tiene ante sí abierto un gran libro&lt;br /&gt;en el estudio de cada uno de sus hijos, y es realmente un preceptor, con cátedra&lt;br /&gt;14&lt;br /&gt;abierta, y un Juez, a la vez que es un centro, cuyo satélite es la compañera, y los hijos&lt;br /&gt;son mundos de su sistema, que deben marchar armónicos, iluminados siempre por el&lt;br /&gt;sol, porque en su ausencia, su satélite o compañera, debe reflejar la luz que recibe en&lt;br /&gt;depósito del sol, con quién fundió su alma, cuyos hijos serán el resultado.&lt;br /&gt;Aun cuando tenemos muchas afinidades en la tierra, la primera y mayor es la&lt;br /&gt;compañera; que para serlo, es porque debió llenar nuestro corazón, y en ley la&lt;br /&gt;tomamos para formar ese sistema planetario, a la par que para librarnos de la&lt;br /&gt;intranquilidad, del celo y del acecho de esos... angelitos, ráfagas de amor, que se&lt;br /&gt;escapan en los pensamientos de muchas virtuosas bellas, que saben que su misión es&lt;br /&gt;ser madres, y quieran que no, sueñan y atraen a su alrededor a esos espíritus que&lt;br /&gt;deben entrar en sus entrañas para fabricarse sus cuerpos, ser hombres y en&lt;br /&gt;cumplimiento a la Ley, dirigen los pensamientos de su futura madre, hacia aquel que&lt;br /&gt;por afinidad puede ser su padre, o deber serlo, sin importar estado ni posición.&lt;br /&gt;Aquí, amado discípulo, hay un infinito abismo de sabiduría; pero no es de un método y&lt;br /&gt;la obra está hecha, en la que todo se dice y aclara; por lo que aquí solo diré&lt;br /&gt;(dispensadme amadísimas hermanitas): Sí, discípulos, seas hombre o mujer, las&lt;br /&gt;mujeres son las viruelas de los hombres, por lo que es de necesidad tomar como&lt;br /&gt;vacuna una, para librarse de las demás. Tomadla pues y cumplid el mayor precepto.&lt;br /&gt;¿Fórmulas? ¿Sacramentos? La Ley sólo dice amor. ¿Os amáis? He ahí el verdadero y&lt;br /&gt;único sacramento, por lo que os bendice el Padre.&lt;br /&gt;Pero sed jueces de vosotros mismos y os enseño a serlo, porque aprendéis a ser&lt;br /&gt;sabios, y en esa sabiduría sólo, el mundo puede llegar a su meta.&lt;br /&gt;Un hombre sin mujer no tiene más que media vida y ésta enferma, porque la materia&lt;br /&gt;en su Ley no entiende, no puede entender de virtudes en su maceración, coartándole&lt;br /&gt;sus funciones divinas, que le son depositadas y mandado multiplicarse; y aún la&lt;br /&gt;naturaleza imprime a esas funciones todo el goce y toda la atracción que tiene, para así&lt;br /&gt;atraer al hombre hacia la mujer y a la mujer al hombre, a beber del néctar del amor&lt;br /&gt;sublime, del que nacen otros seres continuadores de la Creación.&lt;br /&gt;Negarle al cuerpo (pobre instrumento del que el espíritu se sirve para crear la belleza&lt;br /&gt;y elevar el progreso) del único goce que como pago a su trabajo le da la ley, es cometer&lt;br /&gt;un crimen y preparar muchos crímenes sin duda; por lo que, no se lo neguéis con&lt;br /&gt;injusticia; pero evitad no cometáis el vicio, ni el abuso, porque sabéis que los venenos&lt;br /&gt;matan, pero esos mismos venenos curan; todo es cuestión de sabiduría y mis&lt;br /&gt;discípulos han de ser sabios.&lt;br /&gt;Aun una lección suprema os quiero dar en este punto, al parecer intrincado, y es más&lt;br /&gt;claro que la luz meridiana.&lt;br /&gt;¿Creéis que algún ser puede entrar en el mundo por puerta falsa? Si alguien tuviera&lt;br /&gt;tal presunción, que presente un hombre no nacido de mujer sin obra de varón; quien tal&lt;br /&gt;presuma, destruye al Creador; lo trata de loco, de comediante, de impostor, de injusto, y&lt;br /&gt;ése no puede ser Padre, ni Juez, ni nada, sino un fantasma, una quimera, una traición.&lt;br /&gt;15&lt;br /&gt;¿Queréis un Padre así, que haga gracias y dé perdones? Yo no lo conozco; si lo&lt;br /&gt;conociera, lo destruiría por irracional.&lt;br /&gt;Cada ser antes de encarnar, sufre un juicio; él mismo se hace el proceso y elige&lt;br /&gt;padres; pide a la ley de afinidad que le prepare todas las cosas de su causa, para que&lt;br /&gt;pueda producir el efecto, sin cuya Ley nada se produce. Ved como el Creador no puede&lt;br /&gt;producir cosas irracionales, ni hacer gracias, ni otorgar perdones, porque es injusticia y&lt;br /&gt;no podría pedir que cumpliéramos sus leyes, que El mismo quebraría y acabaría de ser&lt;br /&gt;el autor de la vida.&lt;br /&gt;No; al mundo no puede entrar ningún ser por puerta falsa; y si una mujer concibe en&lt;br /&gt;lo que llamamos estado de soltera, viuda o con voto de celibato y se la señala con el&lt;br /&gt;dedo, es porque nuestras leyes y costumbres son antagónicas a la divina Ley, a la cual&lt;br /&gt;se ciñen únicamente los espíritus para ser hombres o mujeres, y se ríen nuestros&lt;br /&gt;mismos espíritus, de lo grotesco de las leyes que no se pueden cumplir.&lt;br /&gt;Es la declaración de la ignorancia de los hombres, señalar a la madre sin marido y al&lt;br /&gt;hijo sin padre. ¿Por qué no señala al padre de aquel hijo abandonado, que bebió el&lt;br /&gt;néctar en la madre fecundándola para olvidarla? Ese, ése es uno de los que han hecho&lt;br /&gt;esas leyes; quizá sea un juez, un cura, pero en todo caso es un hombre, que no merece&lt;br /&gt;tal nombre; es un animal, que sólo vive del cuerpo.&lt;br /&gt;La mujer que concibe en tales circunstancias, cumplió la inflexible Ley y es digna de&lt;br /&gt;respeto y acreedora a la ayuda de todos y al respeto de todas las madres; y los hijos&lt;br /&gt;(esos hijos que llamaré de libertad), a los que llamáis ilegítimos ¡qué ignorancia! son tan&lt;br /&gt;hijos y más del Padre común, como los nacidos en un hogar constituido: he dicho más,&lt;br /&gt;porque en los tiempos actuales, encarnar un espíritu así es ser un héroe del progreso,&lt;br /&gt;es un valiente que viene a la dura batalla sin padrinos, sabiendo el sanbenito que le&lt;br /&gt;pondrán; y acaso el que se lo ponga sea su mismo padre que puede ser un figurón sin&lt;br /&gt;corazón.&lt;br /&gt;Protegedlos, discípulos amados, a esos valientes; ayudad a sus madres y buscad&lt;br /&gt;todos los medios de que los reconozcan sus padres; por ahí empieza la civilización; y&lt;br /&gt;para esto os regalo, adelantándoos, este punto, en el que tenéis ancho campo de&lt;br /&gt;acción.&lt;br /&gt;El hombre con mujer vive la vida de los dos y la de sus hijos; está tranquilo y sereno;&lt;br /&gt;no tiene tiempo de ser criminal; no tiene que cuidarse de si tiene camisa, o de si le falta&lt;br /&gt;cuello, ni perder el tiempo en hacerse el alimento y demás cosas necesarias a la vida;&lt;br /&gt;es reputado hombre, porque constituye número entero en la sociedad.&lt;br /&gt;El hombre solo es un quebrado, que sólo en casos raros es empleado por la&lt;br /&gt;matemática social y constitucional; así os mando a todos los discípulos del «Método&lt;br /&gt;Supremo» que seáis números enteros; con lo que vuestro poder y vuestra influencia&lt;br /&gt;serán mayores; reíros de los ascetas, de los ermitaños y de los célibes; porque si&lt;br /&gt;alguno (no lo hay) domina la carne, mejor dicho, es su propio verdugo, es contra la ley;&lt;br /&gt;y todo eso es causa del desequilibrio de la sociedad.&lt;br /&gt;16&lt;br /&gt;Aun cuando se puede abundar más en consideraciones lógicas para confirmar que&lt;br /&gt;«El amor de la carne impone la familia», creemos haber sido lo bastante extensos para&lt;br /&gt;que el lector se haya hecho un juicio afirmativo; y además que cada lector tiene en sí&lt;br /&gt;mismo hechos y pasajes de su vida que se lo confirman.&lt;br /&gt;Sólo, pues, nos resta decir axiomáticamente que el amor de la carne, tan brutal, tan&lt;br /&gt;condenado por la Religión, a pesar de todo, es amor sagrado, amor santo y que nadie&lt;br /&gt;se puede librar de él, y el que lo esquiva es un suicida y un criminal, por cuya culpa&lt;br /&gt;pierde el derecho a la vida, al respeto de la sociedad, a la fraternidad, y es forzoso que&lt;br /&gt;la ley suprema de Justicia los separe y los lleve a mundos donde el amor de la carne es&lt;br /&gt;brutal solamente, por falta de conciencia. Y es porque son números quebrados fuera de&lt;br /&gt;la matemática de la familia.&lt;br /&gt;17&lt;br /&gt;CAPITULO TERCERO&lt;br /&gt;EL AMOR DE ESPOSOS IMPONE EL HOGAR&lt;br /&gt;La condición fundamental del cumplimiento de todo destino estriba en que se&lt;br /&gt;exponga o se descubra en tiempo o en época oportuna. Esto es un axioma filosófico y&lt;br /&gt;para este capítulo tiene todo el valor de una fiel balanza.&lt;br /&gt;Efectivamente, si los esposos no se impusieran un hogar, no podrían entender ni&lt;br /&gt;cumplir sus mutuos destinos, ni exponer a sus hijos el destino de la vida; lo que&lt;br /&gt;demuestra que el amor de esposos impone la fundación del hogar donde puedan dar&lt;br /&gt;expansión a su amor.&lt;br /&gt;El adagio y sentencia castellanos de «El casado casa quiere» encierra toda la filosofía&lt;br /&gt;de este capítulo, que en la «Filosofía Austera» hemos puntualizado en el matrimonio&lt;br /&gt;jurídico.&lt;br /&gt;Pero aquí surge una pregunta del más grande interés y va a deshacer muchos&lt;br /&gt;malentendidos, ¿Existe el amor antes del casamiento, en el hombre y la mujer?... Aquí&lt;br /&gt;acuden los poetas románticos, los músicos y los Pierrots y Trovadores, y dicen que sí; y&lt;br /&gt;yo, aun a trueque de sus terribles gestos, digo que no. ¿La prueba? Pues que ni&lt;br /&gt;Trovadores, Pierrots ni románticos, forman hogar, aunque lo haga alguno que otro&lt;br /&gt;músico o poeta serio, lo cual no quiebra la generalidad.&lt;br /&gt;Esos... señores... sólo tienen, conocen y cantan al embrión del amor, la ilusión del&lt;br /&gt;amor... en música, que a veces no es ni celestial, porque su amor y su música son...&lt;br /&gt;ridículos.&lt;br /&gt;Ya dijimos que el amor nos hace ver excentricidades, locuras, heroicidades y&lt;br /&gt;temeridades, pues el amor sin correspondencia es un amor huérfano, o niño, o&lt;br /&gt;desengañado, que es lo mismo que decir un amor enfermo, sin control, sin rumbo, y eso&lt;br /&gt;no es amor; es el embrión del amor por nacimiento o por decrepitud; amor propio de los&lt;br /&gt;precipitados poetas, románticos músicos, Pierrots y trovadores, que le cantan a la luna&lt;br /&gt;insensible o a una beldad imaginaria, con las cuales no pueden ser hombres; y el amor&lt;br /&gt;es sólo de hombres y mujeres reales y vivos, ya que en espíritu son el amor del Padre.&lt;br /&gt;Bajo este juicio verdadero, tenemos que sentar que los enamorados no se aman; se&lt;br /&gt;quieren, que no es lo mismo; se tienen simpatía, si la afinidad los puso enfrente; pero&lt;br /&gt;mientras no funden sus almas, no se aman, no pueden amarse; pero están al margen&lt;br /&gt;del amor.&lt;br /&gt;Pero ahora surge otra terrible pregunta, que va a hacer temblar a muchos&lt;br /&gt;matrimonios. ¿Se ha fundido el alma de los esposos por la unión de los cuerpos? Aquí&lt;br /&gt;me salvan mis conocimientos mecánicos y electricistas; la Ley de la fundición nos dará&lt;br /&gt;la solución.&lt;br /&gt;18&lt;br /&gt;«Fundir» quiere decir derretir algo que se puede hacer líquido, que es escudillando&lt;br /&gt;(vaciar) en un molde, sale una figura semejante a la matriz que sirve de molde receptor.&lt;br /&gt;Entonces, tenemos que rendirnos a la evidencia y sentar que, las almas de los esposos&lt;br /&gt;no se funden mientras no hay una concepción de un semejante: de un hijo.&lt;br /&gt;Y entonces ¿qué se efectúa con la unión de los cuerpos, si no hay una concepción?&lt;br /&gt;La misma ley Químico-Física nos da la solución. En una fundición se persigue hacer un&lt;br /&gt;homogéneo de muchos o varios heterogéneos, para darles a todos un mismo valor, un&lt;br /&gt;mismo temple y un mismo ser. Esto es lo que sucede con los matrimonios sin hijos y&lt;br /&gt;tiene un grandísimo valor metafísico, moral y estético; es una preparación para en otra&lt;br /&gt;ocasión poder crear el objeto perdurable.&lt;br /&gt;Hay otro secreto de la Ley y es que, el amor debe sentirse por los efectos, ya que él&lt;br /&gt;es causa intangible; y así es que el amor del espíritu sólo lo puede apreciar el hombre&lt;br /&gt;ilustrado en el sentimiento moral, que puede ver los efectos sublimes de la ternura, la&lt;br /&gt;benevolencia, el altruismo, el valor, etc., etc. El amor de la carne tiene por base el&lt;br /&gt;deseo, el placer y el goce animales, lo que está en los sexos. La ley se sirve de esos&lt;br /&gt;medios como acicate y lleva al hombre al redil, abandonando su libertad salvaje para&lt;br /&gt;convertirse en libre civilizado, ya que en la unión de cuerpos empezará la afinidad,&lt;br /&gt;puesto que la fusión del alma e instintos animales, hace una buena aleación para luego&lt;br /&gt;fundir las almas humanas y engendrarán un semejante en la fusión de sus dos almas.&lt;br /&gt;Encontramos, pues, en este estudio del amor de esposos, grandes sorpresas, que&lt;br /&gt;son acusaciones graves a los hombres y las leyes que rigen el matrimonio; pero que ya&lt;br /&gt;en la Filosofía lo hemos fundamentado y en nuestro Código están juzgadas esas&lt;br /&gt;acusaciones; por lo que aquí no nos compete más que la explicación vulgar lo más&lt;br /&gt;claramente posible, lo que hacemos en bien de toda la humanidad.&lt;br /&gt;De los fundamentos que hemos expuesto, nace la evidencia de que antes de la fusión&lt;br /&gt;de las almas, de la cual nace un semejante, no existe el amor de esposos, ni pueden&lt;br /&gt;decir los novios que se aman; presienten el amor, tienen deseos de amarse, se son&lt;br /&gt;simpáticos, hablan los sexos y está todo dispuesto para amarse como esposos. Hasta&lt;br /&gt;ese momento (y en el supuesto que sea la afinidad espiritual la que los atrae)&lt;br /&gt;encontraremos que es el amor de hermanos el que tienen los prometidos que se&lt;br /&gt;disponen a elevarlo al grado supremo de esposos, que es el primer parentesco; el&lt;br /&gt;segundo, el de los hijos; y el tercero el de hermanos.&lt;br /&gt;Pero como quiera que sea, cuando ya se llega el caso formal de compromiso, ambos&lt;br /&gt;compromisarios tienen un común primer pensamiento: el hogar.&lt;br /&gt;Esta imposición natural no procede de ninguna ley civil ni mandato religioso; es innato&lt;br /&gt;el sentimiento en todos los seres animados, cuyo ejemplo vivo lo tenemos en todos los&lt;br /&gt;animales irracionales; pues en cuanto entran en celo y se parean, nace el sentimiento&lt;br /&gt;materno y paterno y vemos con que afán los pajaritos hacen sus nidos caprichosos y&lt;br /&gt;artísticos y las bestias y fieras cavan sus cavernas y guaridas donde han de hospedar a&lt;br /&gt;sus hijuelos. Es el hogar enseñado por la naturaleza.&lt;br /&gt;19&lt;br /&gt;Si entramos en las familias salvajes, encontramos el mismo ejemplo natural de cobijar&lt;br /&gt;a los hijos en sitio seguro, formando hogar en las mil maneras que sus medios les&lt;br /&gt;infieren; lo que nos da la deducción cierta de que el amor de esposos impone siempre,&lt;br /&gt;como primer deber, el hogar.&lt;br /&gt;Vamos a cerrar, pues, éste capítulo, haciendo notar que podemos establecer dos&lt;br /&gt;categorías de esposos o matrimonios: 1° los matrimonios carnales, que atañe a todos&lt;br /&gt;sin excepción; y 2° los matrimonios espirituales.&lt;br /&gt;En cuanto al primero, debemos decir que es aquella fusión que hemos expuesto de&lt;br /&gt;metales heterogéneos en un homogéneo común, que queda preparado para producir&lt;br /&gt;por una nueva fundición, los seres o figuras que se modelen.&lt;br /&gt;El segundo es precisamente el ingeniero y el artista modelador, que cuando tendrá&lt;br /&gt;todas las cosas de la ciencia y el arte preparadas para una justa concepción, hará lo&lt;br /&gt;que se propone, sujeto a las leyes de la materia.&lt;br /&gt;Así también el amor de esposos no puede ser en ley divina aunque natural, sin la&lt;br /&gt;fusión de las almas, de la cual se engendra otra alma.&lt;br /&gt;Aun cuando el amor carnal hizo el amor de esposos en lo material, éste sólo es&lt;br /&gt;conforme a las leyes sociales o humanas, pero que no difieren de las que rigen a los&lt;br /&gt;irracionales más que en las familias, pero el amor de esposos (total y eficiente) no&lt;br /&gt;existe hasta que se han fundido las almas y queda concebido un semejante el que es&lt;br /&gt;sello de la ley divina. Entonces es un matrimonio que se anota en el libro de la Creación&lt;br /&gt;por la vida que engendraron, de la cual responderán ante el Creador.&lt;br /&gt;Tened presente el final del capítulo anterior con las conclusiones de la «Filosofía&lt;br /&gt;Austera», y tenéis bastante a la comprensión perfecta, por lo que cortamos aquí para&lt;br /&gt;entrar en otro estudio más delicado, aunque es el mismo.&lt;br /&gt;20&lt;br /&gt;CAPITULO CUARTO&lt;br /&gt;EL AMOR DE LOS HIJOS IMPONE EL TRABAJO&lt;br /&gt;Sólo sobrevive lo que es intrínsecamente bueno, verdadero y necesario. Y como la&lt;br /&gt;justicia es un punto de la civilización que es buena, así el matrimonio subsiste por el&lt;br /&gt;fruto, que son los hijos. Luego éstos, por el amor que nos despiertan, nos imponen el&lt;br /&gt;trabajo, que, aunque duro, por el amor no lo eludimos, sino que aun lo buscamos sin&lt;br /&gt;que nos asuste el cansancio.&lt;br /&gt;Muchos puntos hay que considerar aquí, porque es de necesidad compenetrarnos de&lt;br /&gt;la importancia del amor de hijos, ya que éstos son el sello que la Ley Suprema pone a&lt;br /&gt;los matrimonios, sin importarle que sean éstos celebrados bajo un Ley civil, ceremonia&lt;br /&gt;religiosa, o de libre voluntad, sin más requisito que su albedrío y querer. Pero también&lt;br /&gt;esto lo tenemos estudiado en la Escuela en sus libros y legislado en nuestro «Código&lt;br /&gt;de Amor Universal»; por lo que sólo haremos compendiar los puntos más del caso.&lt;br /&gt;PUNTO 1°&lt;br /&gt;PORQUE ES IMPONENTE EL AMOR DE LOS HIJOS.&lt;br /&gt;Ya hemos dicho que un hijo es efecto de la fusión de las almas de sus progenitores y&lt;br /&gt;que es el sello de la ley suprema de un casamiento.&lt;br /&gt;Entonces ya se ve claro la imposición del trabajo para procurarle el sustento y cuanto&lt;br /&gt;ha menester a la vida física y educación moral, porque es nuestro mismo ser por entero,&lt;br /&gt;nuestro desdoblamiento o multiplicación en la que seguiremos viviendo aun después de&lt;br /&gt;la desencarnación, lo que no hay necesidad de argumentar más.&lt;br /&gt;PUNTO 2°&lt;br /&gt;LO QUE ES EL AMOR DE LOS HIJOS.&lt;br /&gt;El amor de los hijos es nuestro mismo y propio amor, por las razones del punto&lt;br /&gt;anterior, ya que el hijo es nuestro mismo ser en la materia y el alma; pero puede ser en&lt;br /&gt;espíritu un afín o un enemigo. En el primer caso, la atracción, el respeto y el amor, es&lt;br /&gt;completo desde el primer momento; en el segundo, habrá desapego y reservas, que&lt;br /&gt;habrá que observar continuamente. Aquí, sin embargo, hay la misma imposición del&lt;br /&gt;trabajo, porque la materia y el alma son los que en todos los casos imponen los deberes&lt;br /&gt;de familia en unos y otros.&lt;br /&gt;La inocencia y la bondad del infante se van entrañando en el padre y las sonrisas hacen&lt;br /&gt;vibrar el sentimiento, semejándose a una Dínamo productora, cuya corriente la&lt;br /&gt;disfrutamos en la luz, que nos alegra y satisface; esto en el padre, que en la madre, el&lt;br /&gt;niño es por entero ella misma y forman, en verdad, los potentes campos magnéticos&lt;br /&gt;entre los cuales gira el inductor inducido, cuya rotación se convierte en calor, fuerza y&lt;br /&gt;luz.&lt;br /&gt;21&lt;br /&gt;En todas formas como se estudie, siempre se ve trabajo, efecto del sentimiento Amor.&lt;br /&gt;Este punto lo aclarará más el siguiente.&lt;br /&gt;PUNTO 3°&lt;br /&gt;CAUSAS METAFÍSICAS DEL AMOR DE LOS HIJOS.&lt;br /&gt;Los motivos precitados en los puntos anteriores ya pertenecen a la Fisiología, la&lt;br /&gt;Biología y la Psicología, aunque no se puedan separar de la Metafísica. Pero es de&lt;br /&gt;necesidad darle a ésta los puntos que le corresponden por separado, porque es del&lt;br /&gt;más grande interés que se conozca la sabiduría que encierra la Metafísica sobre las&lt;br /&gt;familias y, por lo tanto, sobre la humanidad.&lt;br /&gt;En el punto anterior hemos dicho lo que es el amor de los hijos, que no es otra cosa&lt;br /&gt;que nuestro mismo sentimiento de amor, más vitalizado y agrandado por el amor&lt;br /&gt;remanente en los mismos hijos, que se fusiona en los padres, por la fusión de las almas&lt;br /&gt;y la vida común; lo que quiere decir que se metamorfosean los amores individuales,&lt;br /&gt;fundiéndose en un solo amor, del que se apropia cada individuo de la familia; y será&lt;br /&gt;tanto mayor, cuantos individuos componen el hogar. Esto ya es un hecho de la&lt;br /&gt;Metafísica Universal.&lt;br /&gt;Mas esta Metafísica es solo de la materia; y por perfectos que pudiéramos ser,&lt;br /&gt;habríamos de encontrar siempre algún grado o muchos de egoísmo aun en las madres,&lt;br /&gt;porque es de ley inflexiblemente que nos llame primero nuestra necesidad,&lt;br /&gt;anteponiéndose a la de los hijos; esto no tiene excepción posible, aunque veamos&lt;br /&gt;grandes sacrificios en la madre; pues ésta se cerciora de que, si ella se descuida por&lt;br /&gt;poner todo el cuidado en el hijo, resultará que luego no tendrá fuerzas para el cuidado&lt;br /&gt;de los otros; y esto, aunque pertenezca a la Fisiología y la Biología, es otro hecho&lt;br /&gt;metafísico de la ley de conservación que nos impone.&lt;br /&gt;Pero la causa eficiente del amor de los hijos emana de la mayor o menor afinidad del&lt;br /&gt;espíritu y es ésta la grande y máxima Metafísica. Pero aquí surge una pregunta de&lt;br /&gt;máximo interés. ¿Cómo, siendo todos los espíritus hermanos, desde que son hijos&lt;br /&gt;todos del Creador, han podido perder o cortar la afinidad? Lo voy a contestar con otra&lt;br /&gt;pregunta de no menor importancia.&lt;br /&gt;¿Por qué siendo todos los hijos de una familia, hijos de los mismos padres, se&lt;br /&gt;envidian y se odian hasta la muerte en muchas ocasiones, puesto que registramos&lt;br /&gt;fratricidios y parricidios?&lt;br /&gt;Una pregunta aclara a la otra; pero las dos necesitan la misma explicación.&lt;br /&gt;Es cierto que todos los espíritus son hermanos, hijos del Padre Creador, y cada uno&lt;br /&gt;es una partícula suya, y no pueden dejar de ser hermanos, ni diferenciarse en la&lt;br /&gt;sustancia, en su principio y su fin. Es cierto también que la afinidad paterna no la&lt;br /&gt;pueden romper ni desconocer; pero no existe la afinidad fundada en la fraternidad,&lt;br /&gt;hasta que han convivido como hombres en un mismo hogar, siendo hijos de unos&lt;br /&gt;22&lt;br /&gt;mismos padres; entonces se descubre la afinidad espiritual por la experiencia de la&lt;br /&gt;lucha en la vida de comunidad, al igual que el amor de esposos e hijos se descubre y se&lt;br /&gt;agranda por la misma fusión.&lt;br /&gt;Ese es el secreto de «Creced y multiplicaos» que encierra toda la gran Metafísica del&lt;br /&gt;amor.&lt;br /&gt;Ya hemos sentado los axiomas sobre este punto en la Filosofía, en el capítulo&lt;br /&gt;Afinidad, y aquí sólo hacemos explicarnos más que lo que se puede hacer en un texto&lt;br /&gt;de cursos.&lt;br /&gt;Nuestro ejemplo del copo de algodón lo explica todo y vamos a puntualiza un algo&lt;br /&gt;más este punto delicado.&lt;br /&gt;La afinidad existe irrompible e imborrable, y si no estuviera ese germen, no podría&lt;br /&gt;crecer ni mostrarse en los efectos unión de cuerpos y aun menos en los máximos&lt;br /&gt;efectos hijos.&lt;br /&gt;Pero a causa de envolverse cada espíritu en el alma embrionaria de un mundo&lt;br /&gt;primero, queda como borrada esa afinidad por larguísimos millones de siglos, en los&lt;br /&gt;que el espíritu parece que no toma parte en la vida de los cuerpos, porque está&lt;br /&gt;completamente anublado, envuelto en la tupidez de la materia.&lt;br /&gt;Esta obedece a la Ley del progreso, es decir, al espíritu; pero no puede dejar de&lt;br /&gt;cumplir también su destino, para lo cual tiene que atender primero a la ley de cada&lt;br /&gt;molécula.&lt;br /&gt;Como cada molécula es egoísta por la fuerza de su derecho, la otra vecina tiene el&lt;br /&gt;mismo derecho y reclama y todas reclaman y todas no pueden ser satisfechas de una&lt;br /&gt;vez, sino que todas tienen su instante marcado, pero que no lo ven, como no puede ver&lt;br /&gt;el hombre los puntos de su destino, y de aquí que se acometan unas a otras moléculas,&lt;br /&gt;unos a otros hombres y unos a otros espíritus y queda la afinidad como apagada por la&lt;br /&gt;pasión del antagonismo, o del odio si aquél llegó a ser una pasión de concupiscencia.&lt;br /&gt;¿Pero creéis que esta misma pasión no sea un arma de aquel solemne mandato&lt;br /&gt;«Creced y multiplicaos»?&lt;br /&gt;Justamente de esta pasión ha de nacer la familia, primer grado del amor, por lo cual&lt;br /&gt;es el más imperfecto.&lt;br /&gt;En un tiempo se sacia cada molécula de su derecho de ley, y ya satisfecha, sigue su&lt;br /&gt;satisfacción periódica sin estorbar ya a su vecina, con la que se afinizó, y se unen,&lt;br /&gt;cumpliendo el mandato de amarse de la inexorable ley que dice: «Si odias tendrás que&lt;br /&gt;amar». He aquí recopilada toda la metafísica del amor y las causas tan recónditas de&lt;br /&gt;los odios, que por esa metamorfosis se convierte en amor fraternal.&lt;br /&gt;23&lt;br /&gt;Aun hay mucho más que estudiar de este punto; pero como lo hemos de tocar en el&lt;br /&gt;siguiente con otros pormenores necesarios, pasamos al&lt;br /&gt;PUNTO 4°&lt;br /&gt;DIFERENCIAS APARENTES ENTRE EL AMOR DE LOS PADRES.&lt;br /&gt;Los padres pueden ser por afinidad y por justicia los dos, o uno por justicia y el otro&lt;br /&gt;por afinidad o por misión.&lt;br /&gt;Cuando los padres han constituido el matrimonio por afinidad, las cosas del hogar&lt;br /&gt;marchan con la misma regularidad de un sistema planetario. El padre representará al&lt;br /&gt;sol y la madre los satélites, que reciben de aquel su luz, para reflejarla en los hijos, en&lt;br /&gt;ley general; pero aun en el caso de que sea de mayor luz el espíritu de la madre, por la&lt;br /&gt;armonía de la ley no resplandece más la madre que el padre; pues aquella deposita en&lt;br /&gt;su esposo todo su amor y sentimientos y señala a sus hijos que el padre es el astro de&lt;br /&gt;la familia; pero hace aquí la madre dos oficios grandes, Físico-Astronómicos: De satélite&lt;br /&gt;y asteroide. El satélite comunica la luz por reflexión; pero el asteroide tiene función&lt;br /&gt;vitalizadora y policial.&lt;br /&gt;El asteroide, en su destino vitalizador y regulador, demarca la órbita sin permitir la&lt;br /&gt;confusión de uno con otro mundo, y carga de electricidad vital al planeta o mundo que&lt;br /&gt;pasa por su campo magnético, y así mantiene la vida del mundo dentro de la ley&lt;br /&gt;universal, obligándolo al cumplimiento de su destino.&lt;br /&gt;El centro sol está igualmente dentro de esa armonía, pero mucho más dilatada, más&lt;br /&gt;amplia, más grande con arreglo a su acción y cargo de padre de mundos; pero la zona&lt;br /&gt;orbital de sol, está limitada por las otras zonas de los otros sistemas planetarios y se&lt;br /&gt;mantienen por gravedad, debido a la diferencia de densidad, que en cada sistema es&lt;br /&gt;diferente.&lt;br /&gt;He aquí una imagen grande del hogar de las familias sirviéndose todos a todos y&lt;br /&gt;substituyendo siempre las fuerzas vivificadas en los Asteroides. Lo mismo sucede en el&lt;br /&gt;hogar. Si el padre es de la luz y potencia suficiente, gira en toda su amplitud como el&lt;br /&gt;centro sol. Si la madre es de mayor grado de luz, imanta a su esposo, igualando las&lt;br /&gt;corrientes, para hacerlo servir a los destinos de la Ley.&lt;br /&gt;Esta es la causa de que haya diferencias reales o aparentes en el amor de los padres&lt;br /&gt;y es general y sin excepción.&lt;br /&gt;Pero hay otras causas que hayan originado esa causa, que por esa razón pasará a&lt;br /&gt;ser causa de causa, o lo que es lo mismo, efecto.&lt;br /&gt;Nos encontramos aquí en la necesidad de formular un proceso a un destino de un&lt;br /&gt;matrimonio, cuyo juicio expusimos en la Filosofía Austera.&lt;br /&gt;24&lt;br /&gt;Pues bien: formado su juicio destino dos espíritus para encarnar, ser esposos y dar&lt;br /&gt;vida a otros seres y pagarse mutuamente unos a otros amor, vida, intereses materiales&lt;br /&gt;y morales, deben sujetarse a la mayor justicia de que sean capaces y entonces son&lt;br /&gt;autorizados y aparecen en los sexos que la ley les haya señalado.&lt;br /&gt;Si la mujer debe amor que bebió en la anterior existencia en aquel que hoy es su&lt;br /&gt;esposo, que antes fuera su mujer aunque aquella sea de mayor luz y experiencia y por&lt;br /&gt;tanto de sabiduría y amor, dará a su esposo más retrasado su amor y le enseñará su&lt;br /&gt;sabiduría para igualarse a los hijos en disposiciones, moral y amor. Pero aquí (aunque&lt;br /&gt;no quieran) se verá diferencias en el amor, bien por la delicadeza, o por la oportunidad,&lt;br /&gt;ya que la esposa llegará siempre a tiempo a sus deberes, como aquel que hace las&lt;br /&gt;cosas por hábito, que se diferencia siempre del que las hace por la imposición del&lt;br /&gt;deber, pero éste hace más méritos que el otro.&lt;br /&gt;De todos modos, el fin primordial del matrimonio metafísicamente es pagar deudas de&lt;br /&gt;vidas; porque si en todo la ley es inflexible, en este punto es inexorable. «Si matas, con&lt;br /&gt;tus besos resucitarás al muerto» es un artículo culminante de justicia y amor rigurosos.&lt;br /&gt;Y... ¿en qué unión de cuerpos del hombre y la mujer no hay besos?... Esa es la única&lt;br /&gt;resurrección que tiene la ley del Creador.&lt;br /&gt;Los demás deberes del matrimonio (aunque con muchos errores) ya los ha&lt;br /&gt;catalogado la ley civil, que nosotros limpiaremos con un buen grado de moral eficiente.&lt;br /&gt;Y bien. ¿Habéis visto como el amor de los hijos, por donde quiera que se mire,&lt;br /&gt;impone el trabajo de sus progenitores? ¿Qué armas usa la ley para imponer sin obligar?&lt;br /&gt;Ya lo hemos dicho, el amor de la carne; su atracción, su deseo constante, el goce en&lt;br /&gt;fin, el que hace no pensar ni temer al trabajo y las obligaciones de los padres y&lt;br /&gt;cumpliendo estos deberes se entra en la ley; se pone el mismo en entredicho; anubla&lt;br /&gt;más su espíritu y aleja las afinidades hasta el punto de que, por justicia, se niegan sus&lt;br /&gt;afines a darle cabida en la familia, para no tener el peligro de un retraso, lo que les&lt;br /&gt;sucede generalmente a los espíritus supremáticos, cegados por sus concupiscencias.&lt;br /&gt;Aun hay un punto que exponer muy importante y es de esos espíritus que por&lt;br /&gt;supremáticos no tienen derecho a pedir una matriz que los recoja para una prueba de&lt;br /&gt;amor. Pero el amor de los espíritus de gran luz y los que ya están regenerados y tienen&lt;br /&gt;la ley en sí mismos, se imponen una misión sobre esos supremáticos y piden venir para&lt;br /&gt;darles vida y ver si son capaces de entrar en la ley, pero no cargándose con la&lt;br /&gt;responsabilidad del supremático, si en aquella prueba de amor tampoco entraran en el&lt;br /&gt;camino de la regeneración, y esto es justicia, porque no habían de cargarse con las&lt;br /&gt;deudas a la ley, ya que hacen un tan tremendo sacrificio en favor de los&lt;br /&gt;desconocedores de esa misma Ley.&lt;br /&gt;Entonces esos espíritus recalcitrantes son obligados a encarnar bajo este dilema&lt;br /&gt;terrible: «O encarnar para probar su regeneración, o son sometidos al rigor de la&lt;br /&gt;Justicia, sacándolos de la familia espiritual del mundo y transportarlos a mundos&lt;br /&gt;primitivos como los descriptos por el Dante, donde aun las pasiones no son escándalo,&lt;br /&gt;porque no se ha descubierto la ley ni se ha iniciado el progreso.&lt;br /&gt;25&lt;br /&gt;Muchos se regeneran en esa suprema prueba de amor; pero muchos también&lt;br /&gt;prefieren su expulsión antes de dejar su supremacía y... allá caen para empezar de&lt;br /&gt;nuevo una evolución en un mundo que empieza su vida de regeneración con todos los&lt;br /&gt;horrores de la brutalidad de la materia.&lt;br /&gt;Lo tremendo es que hacen conciencia de lo que perdieron y no lo pueden conquistar&lt;br /&gt;allí sino en largos millones de siglos de lucha y pasando por todos los horrores que ellos&lt;br /&gt;hicieron pasar a sus víctimas del mundo que los expulsa.&lt;br /&gt;Los padres de esos encarnados por justicia, son mártires de su amor y grandes son&lt;br /&gt;sus merecimientos y aumentan su poder en la Ley.&lt;br /&gt;Pero aunque sean misioneros, pasan por todos los puntos de la ley de su destino;&lt;br /&gt;porque la ley es como un ser sin entrañas ni sentimientos y ella no reconoce más que&lt;br /&gt;hombres, ni recoge más que obras por fe. Y la mayor obra que hace Fe, es el número&lt;br /&gt;de hijos, el número de vidas dadas, reconocidas y analizadas en todo lo que atañe a la&lt;br /&gt;vida del hogar. ¿Qué cuenta darán los célibes y los libertinos que abandonan el fruto de&lt;br /&gt;su unión o aun buscaron por la pasión o la maldad su destrucción?... Esto hace temblar&lt;br /&gt;al más perfecto; pero es porque tiene conciencia, sentimiento de la ley de amor, el que&lt;br /&gt;le anima y da valor para el tremendo trabajo que en todos los órdenes y maneras&lt;br /&gt;impone el amor de los hijos.&lt;br /&gt;26&lt;br /&gt;CAPITULO QUINTO&lt;br /&gt;EL AMOR DE HERMANO ES LA LEY POR ENTERO&lt;br /&gt;Atrás hemos escrito que los esposos son el primer parentesco. ¿Creéis que hay&lt;br /&gt;contradicción con el epígrafe de este capítulo? No tal. Allí hemos hablado del&lt;br /&gt;parentesco consanguíneo y aquí tratamos del parentesco espiritual.&lt;br /&gt;Sí, el amor de hermanos es la ley por entero; porque como hijos del mismo Padre&lt;br /&gt;Creador, todos los espíritus, quieran que no, bien que aparezcan de luz como ángeles,&lt;br /&gt;o ya sean «Negros de Hollín» como demonios, según los tituló Abrahán, serán siempre&lt;br /&gt;hermanos, aunque renieguen los supremáticos y los plutócratas; no pueden dejar de ser&lt;br /&gt;hermanos del que se emplea en barrer las calles.&lt;br /&gt;«No hace el hábito al fraile», dice el adagio. No hace la posición del hombre&lt;br /&gt;categorías en los hombres, digo yo por deducción lógica; ni el obrero desgreñado y&lt;br /&gt;harapiento es la representación de un espíritu atrasado, ni el frac, ni la púrpura indican&lt;br /&gt;elevación del espíritu.&lt;br /&gt;Una y otra son posiciones que el espíritu toma para el cumplimiento de un deber y por&lt;br /&gt;la compensación de la ley; pero en general, el obrero productor, indica siempre un&lt;br /&gt;espíritu progresado y de progreso y debajo de aquellos harapos y pelos desgreñados o&lt;br /&gt;cara tostada por el sol, hay un espíritu luminoso y regenerado. Como un general&lt;br /&gt;también, debajo del frac, del hábito o sotana, como de la púrpura, se oculta el verdugo,&lt;br /&gt;el tirano el libertino, el usurpador y el retrasado siempre, porque le falta el valor y la&lt;br /&gt;fuerza necesaria para el progreso.&lt;br /&gt;Pero el amor fraternal ha de demostrarse como hombres, como es ley para todas las&lt;br /&gt;cosas que la Creación tiene, que se han de demostrar en las formas para apreciarlas&lt;br /&gt;como tales.&lt;br /&gt;El Creador ha hecho una Ley única de armonía y el amor, con ser la ley madre, no&lt;br /&gt;puede diferir de lo contenido en el secreto de la Creación para su demostración.&lt;br /&gt;La demostración del Universo está en los mundos y los hombres tangibles; y la&lt;br /&gt;demostración del amor de los hermanos en espíritu, ha de demostrarse como hombres,&lt;br /&gt;amándose como hermanos en la materia, como lo son en espíritu.&lt;br /&gt;Esta moral se ha predicado siempre por los misioneros, desde que se pudo escribir&lt;br /&gt;una ley en la tierra; y al efecto, Shet sentó en la ley Sánscrita: «Todos los hombres de&lt;br /&gt;todas las tierras hermanos son». Moisés escribió en su segundo mandamiento:&lt;br /&gt;«Amarás a tu prójimo como a ti mismo», y Jesús predicó: «Amaos los unos a los otros,&lt;br /&gt;como el Padre nos ama a todos».&lt;br /&gt;Aun cuando todos los moralistas han recomendado lo mismo, no hay necesidad de&lt;br /&gt;tomar más que esos tres, por ser los más autorizados por sus misiones trascendentales&lt;br /&gt;27&lt;br /&gt;y a los cuales no se les ha podido rebatir con ninguna razón filosófica, como no se le&lt;br /&gt;puede argumentar a la Naturaleza que nos habla en todo de amor igual.&lt;br /&gt;Pero he aquí que, a pesar de esa prédica constante, todo se ama, menos los&lt;br /&gt;hombres, los que se odia a muerte y se matan con furia y rabia. ¿Cuál es la causa? No&lt;br /&gt;quisiera tener que entrar aquí en esa materia y no entraré, ya que toda la «Filosofía&lt;br /&gt;Austera» y todas nuestras obras, buscando la causa raíz del mal mundial, trata de ello;&lt;br /&gt;pero solo encontramos que las religiones son las causas del desamor de los hombres,&lt;br /&gt;del odio de los hombres y de las guerras de los hombres.&lt;br /&gt;¿Dónde han visto las religiones que la Naturaleza haya hecho distinción a un solo&lt;br /&gt;hombre? ¿Por qué entonces ellas consagran diferencias y jerarquías? ¿Dónde vio el&lt;br /&gt;supremático y plutócrata que él fuera concebido ni naciera de distinto modo y forma que&lt;br /&gt;el que vemos labrar la tierra o barrer las calles? ¿Vive el plutócrata y parásito civil y&lt;br /&gt;religioso más larga vida, es decir, no muere igualmente que el barrendero y labriego?&lt;br /&gt;¿Por qué dividieron la tierra en naciones? ¿Por qué ésta la subdividieron en parcelas,&lt;br /&gt;apropiándoselas precisamente los que no la cultivarían? ¿Por qué crearon las castas y&lt;br /&gt;las clases? He aquí las causas de las guerras, de los odios y del desamor.&lt;br /&gt;La naturaleza señaló, sí, etnicismos y aun colores si queréis; pero es porque lo darían&lt;br /&gt;el humus de cada región; pero en ella habría de señalar la armonía en la variedad y la&lt;br /&gt;belleza en el conjunto, como nos la muestra un jardín, que tanto más admirable es&lt;br /&gt;cuanta mayor variedad de colores y de aromas encierra. ¿O creéis que el Padre no&lt;br /&gt;tiene el gusto refinado?&lt;br /&gt;Pues bien; cada hombre es una flor del inconmensurable jardín del Padre y todos&lt;br /&gt;viven por el mismo amor y alimento. ¿Cómo, pues, puede ser uno más apreciado que&lt;br /&gt;otro?&lt;br /&gt;El Padre ama igual al malo que al bueno; al rebelde, como al obediente; lo que hay es&lt;br /&gt;que, por lógica razón y por recta justicia, debe dar al enfermo, o malo, el correctivo y&lt;br /&gt;medicinas necesarias; y al rebelde, someterlo a la disciplina, la que no necesita el&lt;br /&gt;obediente y bueno; y por más, como se identifica con la Ley, recibe de ésta sus&lt;br /&gt;beneficios; pero no es porque el Padre nos haga la diferencia, sino que nos la hacemos&lt;br /&gt;cada uno mismo, porque la Ley no se deja vencer.&lt;br /&gt;Esto quiere decir sencillamente, que cada uno alcanzamos sólo aquello que nuestro&lt;br /&gt;progreso nos permite; pero este progreso se muestra solamente en el grado de amor&lt;br /&gt;que podemos desarrollar y esto es matemático; es decir, sin réplica y sin excepción, sin&lt;br /&gt;que valga la hipocresía.&lt;br /&gt;Aquí oigo un murmullo ensordecedor de dudas y exposiciones; dicen: Fulano es un&lt;br /&gt;bandido y goza de riquezas; Mengano es asesino, envenenador y es respetado y tenido&lt;br /&gt;por grande; Zutano es un parásito y tirano y es elevado al súmum del poder; y Mengano&lt;br /&gt;es un corrompido y es el juez que juzga con odio al humilde... ¿Y qué me dices con&lt;br /&gt;todo eso? ¿Acaso no los acusé ya? ¿Creéis que lo disfrutan? ¿No los veis que viven sin&lt;br /&gt;sosiego, temiendo la justicia del pueblo? Y si temen, ¿no es que la ley les obliga al&lt;br /&gt;28&lt;br /&gt;remordimiento? No han triunfado; se han hundido ellos mismos. Hoy que el pueblo ha&lt;br /&gt;hecho conciencia, los castiga sometiéndolos a la igualdad de la ley, que les será muy&lt;br /&gt;dura, no porque emplea más rigor, sino por su estado de moral retrasada; pero quieran&lt;br /&gt;que no, o entran en los engranajes de la gran rueda, o los aplasta y los tira al hospital.&lt;br /&gt;Los hombres del progreso comprenden la justicia de ese hecho tremendo y lo acatan;&lt;br /&gt;los retrógrados, los tiranos, los plutócratas, los verdugos, los parásitos, los enemigos&lt;br /&gt;del progreso por supremáticos, quieren detener esa omnipotente máquina y se suicidan&lt;br /&gt;en esa resistencia de impotentes. ¿Dónde está su triunfo? ¿dónde su disfrute?&lt;br /&gt;Pero hay un punto más triste y terrible. ¿Sois todos los trabajadores amantes de la&lt;br /&gt;justicia?&lt;br /&gt;Si os atrevéis a decir que sí, os trataré de hipócritas, de farsantes, de obreros&lt;br /&gt;disfrazados. Y por desgracia aun hay muchos a quienes acusar de egoístas y enemigos&lt;br /&gt;de sus compañeros. Y no me podéis desmentir a mí, que durante 45 años estuve con&lt;br /&gt;las herramientas en la mano y toqué de todos los oficios por razón de mi profesión de&lt;br /&gt;electricista; y si obedecí como simple obrero, también mandé grandes brigadas de&lt;br /&gt;obreros de todos los oficios y ví siempre en los más el egoísmo, no importándole a uno&lt;br /&gt;subir a costa de los demás; y otros más audaces, engañar y sobornar a los más&lt;br /&gt;morales.&lt;br /&gt;Por esto la ley de amor llamó a la de justicia y le ordenó agobiar con todos sus medios&lt;br /&gt;a todos los obreros del mundo, hasta hacerlos unirse bajo el dolor y el hambre; y ya lo&lt;br /&gt;veis; hoy ocho décimas partes de los obreros del mundo todo, se dieron la mano y se&lt;br /&gt;juramentaron a la lucha final.&lt;br /&gt;Esta lucha es tremenda, porque las otras dos décimas partes son falsos obreros y de&lt;br /&gt;espíritus retrasados; se unen como serviles con los supremáticos civiles y religiosos,&lt;br /&gt;que tienen las armas usurpadas al progreso común, con las que pueden resistir un&lt;br /&gt;momento más su lucha de agonía y es por el odio nada más.&lt;br /&gt;Pero la ley triunfa siempre; y aunque haya tenido que recurrir al rigor del hambre y del&lt;br /&gt;dolor esas ocho décimas partes de hombres del mundo obrero y trabajador unidos,&lt;br /&gt;representan la mayoría y hablan de amor, se llaman hermanos y la ley los confirmará,&lt;br /&gt;entregándoles el régimen comunal, que es donde se asentará el amor, con la verdadera&lt;br /&gt;fraternidad.&lt;br /&gt;¿Dónde está el triunfo de los tiranos, etc., que el murmullo opuso a mi pensamiento y&lt;br /&gt;paró un instante a mi pluma? ¿Que dominaron unos siglos? Dominar no es triunfar; Si lo&lt;br /&gt;que se domina no se gobierna, no puede obtenerse el triunfo, el que se manifiesta sólo&lt;br /&gt;en el contento universal, en el bien común, en la ayuda sin cuentas, en el amor&lt;br /&gt;fraternal.&lt;br /&gt;El amor fraternal, pues, es el fin de la ley y lo consiguió siempre en todos los mundos.&lt;br /&gt;¿Fracasará en la tierra? Mundos conocemos hasta por la astronomía, que una sola&lt;br /&gt;ciudad tiene más habitantes (hombres de carne y hueso) que toda la familia terrenal y&lt;br /&gt;allí triunfó en si día la ley y el amor de hermanos está en su más alta expresión. Y... en&lt;br /&gt;29&lt;br /&gt;la tierra, que apenas es unidad, apenas es número, como mundo, por su pequeñez y&lt;br /&gt;reducido número de habitantes, ¿podrá esta insignificancia vencer a la ley?&lt;br /&gt;Orgullo y maldad no le falta, hasta declararse un falaz Pontífice infalible. Pero unas&lt;br /&gt;horas más tarde, la ley levanta un Garibaldi y arroja al falaz del trono imperial,&lt;br /&gt;recluyéndolo en prisión, de la que no saldrá más que ejecutado y muerta su religión,&lt;br /&gt;causa única de todo desamor.&lt;br /&gt;Se hicieron Dioses los supremáticos de Egipto, y caen en su sepultura esclavizados.&lt;br /&gt;Se diosifica la Grecia y al momento es atada al carro romano y desecha. Se diviniza&lt;br /&gt;Roma y otro Dios más tirano incomparablemente, la deshace y Roma pasa a la historia&lt;br /&gt;de los vencidos y al final es preso el representante de ese Dios y muere la Religión, que&lt;br /&gt;sembró el odio entre los hombres. ¿Quién vencerá a la ley? «¿Yo que hago parir seré&lt;br /&gt;coartado?» dijo Jehová por Isaías.&lt;br /&gt;Y bien; siendo hermanos todos los espíritus y habiendo desconocido su hermandad&lt;br /&gt;siendo hombres, por causa del antagonismo de las moléculas materiales que componen&lt;br /&gt;nuestros organismos, el espíritu se ve obligado por la ley a purificar la materia y&lt;br /&gt;reconocerse y servirse mutuamente y confesarse hermanos, como hombres. ¿Qué&lt;br /&gt;medios tiene la ley para conseguir ese máximo fin? La reencarnación.&lt;br /&gt;En efecto. Como hemos probado matemáticamente en la Filosofía Austera, los&lt;br /&gt;espíritus son obligados por su propio progreso a reencarnar continuadamente, para&lt;br /&gt;metamorfosear y afinizar cada uno su alma con la de todos los otros de su familia&lt;br /&gt;mundial. Esto nos obliga a encarnar cada vez en diferente nación, pueblo y hogar y en&lt;br /&gt;diferentes padres, hasta conseguir ese máximo fin de la ley, de la verdadera fraternidad&lt;br /&gt;como hombres.&lt;br /&gt;Ya está conseguido por la mayoría en la tierra y es por esto este movimiento social de&lt;br /&gt;las ocho décimas partes de los hombres para someter a las otras dos décimas partes&lt;br /&gt;de plutócratas enemigos del pueblo fraternizado.&lt;br /&gt;El hecho solo de levantarse el pueblo trabajador y pedirle cuentas al parasitismo&lt;br /&gt;plutócrata, es su triunfo indiscutible. Pero hay que sostener la lucha, porque el tirano,&lt;br /&gt;verdugo y falaz, no quiere ceder su sitial y el pueblo en ley lo tiene que derribar por&lt;br /&gt;mandato omnímodo.&lt;br /&gt;Si el pueblo obrero hubiera sido educado en la verdadera moral fraternal, no tendría el&lt;br /&gt;plutócrata nada que temer hoy. Pero como no sembró más que odio ¿qué cosecha&lt;br /&gt;puede esperar?&lt;br /&gt;El espiritismo era el arma de la sabiduría para llegar a la fraternidad sin violencias y&lt;br /&gt;sin derramamiento de sangre; pero el plutócrata aviesamente desfiguró, vilipendió y&lt;br /&gt;persiguió ese único santo principio, porque sabía que era el juez inflexible de los delitos&lt;br /&gt;y méritos de los hombres. El pueblo ha desconocido ese lazo supremo de unión, por lo&lt;br /&gt;que, aunque los espíritus de los trabajadores lo saben, como sus materias están&lt;br /&gt;prejuiciadas y cargadas del odio sembrado, ve en el plutócrata a su enemigo y lo&lt;br /&gt;30&lt;br /&gt;acomete a muerte, de lo que no es culpable el pueblo, aunque sí es responsable. Pero&lt;br /&gt;como de esa responsabilidad es causa la falacia de los educadores del pueblo, la&lt;br /&gt;responsabilidad es también del plutócrata; elevándose por lo tanto la atenuante del&lt;br /&gt;pueblo al grado justo de «no responsable», pues lucha por la ley de defensa propia que&lt;br /&gt;autoriza la ley.&lt;br /&gt;Esta lucha, pues, es ya por causa de haberse reconocido los hombres en una&lt;br /&gt;inmensa mayoría hermanos y quieren no tener vallas, ni fronteras, ni necesidades en su&lt;br /&gt;vida de hombres; y a derribar esas vallas, borrar esas fronteras y anular la propiedad&lt;br /&gt;privada, causa de la necesidades todas y de la miseria en general, van los hombres de&lt;br /&gt;progreso ayudados por todos los espíritus fraternizados y de los de la solidaridad.&lt;br /&gt;¿Quién vencerá? La ley. Y los hombres llegarán al quinto amor.&lt;br /&gt;31&lt;br /&gt;CAPITULO SEXTO&lt;br /&gt;EL AMOR PRIVADO POR LEY Y POR PASIÓN&lt;br /&gt;Como ya conocemos el origen de las pasiones y también está probado que la ley no&lt;br /&gt;puede perdonar nada, porque cometería injusticia, podemos tratar este capítulo, donde,&lt;br /&gt;según las leyes sociales y mandatos religiosos, nadie se libraría de cometer faltas al&lt;br /&gt;sexto mandamiento del decálogo de Moisés.&lt;br /&gt;La ley civil castiga con penas corporales el adulterio; es decir, el uso de la carne fuera&lt;br /&gt;del matrimonio. (No tengamos aquí en cuenta las excepciones, que son tantas, que&lt;br /&gt;anulan la ley).&lt;br /&gt;La Religión Católica, las faltas a ese mandamiento, de obra, palabra y pensamiento,&lt;br /&gt;las castiga con penas eternas al alma. (No tengamos tampoco en cuenta la confesión&lt;br /&gt;auricular, que perdona al delincuente y hace de la ley un juego sucio).&lt;br /&gt;Pero sí tenemos en cuenta que el juez civil que impone el castigo a otro hombre&lt;br /&gt;acusado ante la ley represiva, no está limpio de las mismas faltas, por las que impone&lt;br /&gt;una pena; y esto es el colmo de la injusticia.&lt;br /&gt;Tenemos por fuerza en cuenta, que esos mismos confesores religiosos que&lt;br /&gt;absuelven o condenan a penas eternas y a pesar de sus votos y celibato, todos sin&lt;br /&gt;excepción han faltado de obra, palabra y pensamiento, y aun de las tres formas. Lo que&lt;br /&gt;no se atreverán a desmentirnos bajo juramento solemne ante el Padre Creador y su&lt;br /&gt;Ley, salvo que juren en falso.&lt;br /&gt;Nosotros, que hemos hecho un estudio perfecto hasta la raíz de los instintos,&lt;br /&gt;podemos sentar que nadie puede librarse de la Ley de la Procreación; pero también&lt;br /&gt;hemos podido ver y saber cuándo el amor de la carne es por ley, aunque sea fuera de&lt;br /&gt;las leyes penables civiles y religiosas y cuándo, aunque absuelvan al delincuente&lt;br /&gt;acusado de esas faltas, la ley divina no le absuelve y lo condena a pagar la deuda de&lt;br /&gt;amor o de vidas. ¿Qué nos contestan a esto, leyes civiles y mandatos religiosos?&lt;br /&gt;Quisiéramos tener delante al famoso Santo Tomás de Aquino para que nos manifestase&lt;br /&gt;por qué medio o en qué fuentes bebió el veneno teológico de sus principios y le&lt;br /&gt;cargaríamos, como hombre, todo el daño que como hombres de sus falacias recibió la&lt;br /&gt;humanidad. Pero la ley se lo ha cargado ya como a espíritu y lo tendrá que pagar.&lt;br /&gt;Desearíamos tener a la vista al más famoso y reciente Alfonso María de Ligorio para&lt;br /&gt;que nos dijera en qué código racional encontró los fundamentos para su desgraciado&lt;br /&gt;libro «Guía de los confesores» o «Llave del confesor» y le probaríamos que se opuso a&lt;br /&gt;todas las leyes de libertad, he hizo a Dios un ignorante, un caprichoso y mercader.&lt;br /&gt;Pero esos Falaces no salen nunca a la arena; obran en las mazmorras tenebrarias,&lt;br /&gt;aunque estén doradas con los bienes usurpados por sus Falacias y por esto la filosofía&lt;br /&gt;los ha juzgado a todos en el Juicio al Dios Religioso; y si no levantan aquellos cargos&lt;br /&gt;32&lt;br /&gt;sus sucesores y representantes, con las pruebas que en aquellos autos le pedimos,&lt;br /&gt;ellos mismos confirman que toda su obra es Falacia: engaño, fraude y mentira.&lt;br /&gt;No, nada que afecta al sexto mandamiento del decálogo puede perdonar nadie, pero&lt;br /&gt;tampoco castigar el hecho, aunque sí las consecuencias cuando se pueda saber que es&lt;br /&gt;la pasión y no el destino de la justicia el que obró los delitos.&lt;br /&gt;En nuestro «Código de Amor Universal» está esto legislado y en nuestros libros&lt;br /&gt;atomizado el estudio y no podemos aquí encerrar en un capítulo accidental tan vasto&lt;br /&gt;problema; pero tampoco podemos dejar de exponer lo más necesario, a saber: cuándo&lt;br /&gt;el amor privado de la carne es por ley del destino, o por la pasión.&lt;br /&gt;«Si odias tendrás que amar». «Si matas, con tus besos resucitarás al muerto» es la&lt;br /&gt;ley y destino eterno del Creador, cuyas sentencias inflexibles desmienten en todo las&lt;br /&gt;falacias Teológicas y el error de los Códigos civiles, hijos por completo del error&lt;br /&gt;religioso.&lt;br /&gt;Hemos expuesto en la constitución del hogar consanguíneo, cómo se constituye, por&lt;br /&gt;justicia y fuerza de esas dos inflexibles sentencias, y aquí aun juega su principal papel&lt;br /&gt;la ley de compensación.&lt;br /&gt;Hemos dicho también atrás, que no resiste la mujer al pedido del hombre, si en los&lt;br /&gt;dos está en celo el mismo instinto en aquel momento y se unen y funden sus almas sin&lt;br /&gt;mirar consecuencias, aun cuando sea la primera vez que se ven. ¿Es afinidad? ¿Es&lt;br /&gt;pasión?&lt;br /&gt;Primero y siempre está la afinidad del espíritu; y no cabe por todas las razones&lt;br /&gt;metafísicas y naturales, que no estando en afinidad la mujer, se entregue a un hombre,&lt;br /&gt;aunque vibre el mismo instinto; porque tendrá que prevalecer una ley mayor, que es la&lt;br /&gt;del egoísmo y conservación personal; y es esa ley magnética que hemos sentado. «El&lt;br /&gt;más domina al menos», que es absoluta.&lt;br /&gt;Pero no hay contradicción entre esta afirmación y la otra de que «La mujer no resiste&lt;br /&gt;al hombre que le pide la posesión, si en los dos casos está en celo el mismo instinto»,&lt;br /&gt;sino que aun se completa esta afirmación con la ley de «el más domina al menos».&lt;br /&gt;Pues bien; tenemos que el solo hecho de atraerse los sexos, es que están en&lt;br /&gt;afinidad, bien sea por amor conquistado y ya sea por un destino de justicia. ¿Se atraen?&lt;br /&gt;hay afinidad; obran en ley justa. Si la unión es por amor conquistado o debido, no habrá&lt;br /&gt;consecuencias de fruto (hijos), porque es el galardón de la Ley ese goce de la materia,&lt;br /&gt;que además, sirve para estrechar y agrandar ese mismo amor y afinidad corporal y&lt;br /&gt;espiritual.&lt;br /&gt;Si la unión es consecuencia de afinidad también, pero por justicia del destino, habrá&lt;br /&gt;frutos, porque debían vidas y las dan. «Si matas, con tus besos resucitarás al muerto».&lt;br /&gt;33&lt;br /&gt;Explicados estos dos casos, preguntamos: ¿Dónde se ve aquí una falta a la ley de&lt;br /&gt;«Creced y multiplicaos»? ¿En qué se han opuesto a ninguna ley natural? ¿Han&lt;br /&gt;quebrantado el sexto mandamiento del decálogo? No; y sin embargo, si esos dos seres&lt;br /&gt;que se vieron y se manifestó su amor y afinidad son de los que llamamos casados los&lt;br /&gt;dos, según la teología y las leyes civiles, han cometido adulterio; y si alguien los acusa,&lt;br /&gt;son castigados.&lt;br /&gt;Pero sucede que uno de los dos es libre (soltero o viudo) y éste, habiendo cometido el&lt;br /&gt;acto con la mujer casada (o viceversa), el uno es castigado y el otro no. ¿Dónde está&lt;br /&gt;aquí la justicia?&lt;br /&gt;Veamos ahora cuándo el amor de la carne o su uso es por pasión.&lt;br /&gt;El caso moral (o concepto moral) que han de tener dos seres que unen su sexo, es la&lt;br /&gt;posible cosecha que pueden recoger de su unión, en hijos o afinidad y amor mayor. Si&lt;br /&gt;falta ese concepto, o si habiéndolo se pone obstáculo, es indudablemente la pasión la&lt;br /&gt;que domina, aun que se trate de un matrimonio legalizado.&lt;br /&gt;Las ofertas, la astucia, la fuerza bruta, el abuso de autoridad y posición; las artes&lt;br /&gt;mágicas, como los brebajes y excitantes, los engaños y substituciones, revelan siempre&lt;br /&gt;la pasión; aquí si hay daños personales, que deben ser corregidos por la moral&lt;br /&gt;únicamente, porque las penas aflictivas nada corrigen.&lt;br /&gt;La corrección solo la puede hacer el saciamiento del instinto; y a éste no le hará nada&lt;br /&gt;la pena aflictiva, porque no lo ataca a él sólo, sino a todos los instintos del ser humano;&lt;br /&gt;y entonces, ¿porqué se ha de cometer la enorme injusticia de castigar a todo el&lt;br /&gt;universo por uno solo que cometió el delito? ¿Creéis justo que porque en una ciudad&lt;br /&gt;cometa un individuo un delito penable y no sea habido, se castigara a todos los&lt;br /&gt;individuos que componen la ciudad? Pues eso mismo es lo que se hace con las penas&lt;br /&gt;aflictivas impuestas a un hombre por un delito de un instinto.&lt;br /&gt;Mas no creáis que no hay cómo corregirlo. Es el trabajo cotidiano y la moral y el&lt;br /&gt;ejemplo de la sociedad el que apaga las pasiones; y esa y no otra debe ser la&lt;br /&gt;corrección de las leyes.&lt;br /&gt;«La ociosidad es la madre de todos los vicios», se nos enseñaba y se nos repetía&lt;br /&gt;todos los días en la escuela de infantes; y en mi ya larga vida de trabajo y experiencia&lt;br /&gt;no la he visto desmentida una sola vez esa máxima axiomática, salvo en casos muy&lt;br /&gt;contados de pasiones momentáneas obligadas por una explosión. Pero esos incidentes&lt;br /&gt;no quiebran la ley general, máxime cuando toda provocación nos obliga a la defensa&lt;br /&gt;propia.&lt;br /&gt;Pero hay algo más grave en los códigos y más que éstos en el modo de ver egoísta&lt;br /&gt;de los jueces. El egoísmo del sexo.&lt;br /&gt;Se confina a la mujer al presidio de la casa, que puede serle un verdadero infierno,&lt;br /&gt;cuando en muchos casos la casaron por la conveniencia social, por el interés y por&lt;br /&gt;34&lt;br /&gt;otras causas aun más criminales, como es la posición, títulos y aun sacrificios o ventas&lt;br /&gt;de honor comercial; siendo en estos casos de cada 100 maridos de ésos, 75 son&lt;br /&gt;libertinos incorregibles por todos los vicios tenoriescos, picaflores, alcoholistas,&lt;br /&gt;jugadores, etc., etc., y los otros 25, gastados, impotentes, imbéciles o neurasténicos. Y&lt;br /&gt;esa mujer en todas las fuerzas de su naturaleza, ha de martirizarse, ha de secar sus&lt;br /&gt;aspiraciones, ha de matar sus sentimientos de amor, haciendo interminables veladas&lt;br /&gt;esperando al que no llega, porque está en los brazos de una ¿corrompida?... No, de&lt;br /&gt;una afín, por amor o por justicia; pero que él debe poner todos los obstáculos a la&lt;br /&gt;procreación para que no se vea el fruto de su amor. ¿Cuántos crímenes se han&lt;br /&gt;cometido aquí? Pues si aquella otra mujer que está confinada, rompe la falsa fórmula&lt;br /&gt;social, todos los jueces y códigos son contra ella. Y tienen que romperla y la rompen el&lt;br /&gt;90%, porque se impone el instinto, y... obstáculos también a la procreación, o acudirá a&lt;br /&gt;la morfina u otros medios suicidas y criminales.&lt;br /&gt;En estos casos es forzoso que se aviven imperiosamente los instintos y de esa&lt;br /&gt;revolución interna nace la pasión, que no se puede saciar, porque se coharta la ley de&lt;br /&gt;los instintos.&lt;br /&gt;Como sólo teníamos el propósito de declarar cuándo el amor de la carne privado es&lt;br /&gt;por ley o por pasión, lo dejamos indicado y no debemos proseguir estudiando casos&lt;br /&gt;concretos, porque todo lector leerá en sí mismo y se acusará de sus faltas, o tomará su&lt;br /&gt;laurel.&lt;br /&gt;Nosotros aseguramos que nadie faltará, tan pronto exista la moral eficiente y el amor&lt;br /&gt;de hermanos; porque entonces no hablarán los sexos, ni los instintos, sino la afinidad,&lt;br /&gt;la justicia y el amor. Y si hay en el hogar esos dolores, incidentes y miserias, ¿podrá&lt;br /&gt;alguien dudar de que «El amor de familia es el más imperfecto»?&lt;br /&gt;35&lt;br /&gt;CAPITULO SÉPTIMO&lt;br /&gt;EL AMOR PROPIO CONVENIENTE E INCONVENIENTE&lt;br /&gt;El amor propio, con la curiosidad, es el acicate más potente del progreso.&lt;br /&gt;Vamos a distinguir. «Amor propio» dicen que es «el amor desordenado con que uno&lt;br /&gt;se ama a sí mismo y a sus cosas» y lo figuran en la vanidad, presunción, soberbia,&lt;br /&gt;orgullo, pedantería, jactancia extraordinaria y fatua opinión ventajosa de sus méritos,&lt;br /&gt;cualidades, etc., etc.&lt;br /&gt;«La curiosidad» la estiman: «Deseo, anhelo de saber, de averiguar, de conocer, de&lt;br /&gt;aprender alguna cosa». Y si la tomamos en sentido estético es: «ascado, limpio, amigo&lt;br /&gt;de la pulcritud, decente en el vestido, ordenado hasta el primor». Todo esto es virtud,&lt;br /&gt;pero tiene su reverso en «mala curiosidad», que es «meterse en camisa de once varas»&lt;br /&gt;(como dice el adagio), que no puede venirle bien a nadie si no mide quince varas de&lt;br /&gt;altura; por esto se ha dicho a la «Curiosidad tu nombre es mujer»... Y debía no conocer&lt;br /&gt;a la mujer quien tal cantó.&lt;br /&gt;Y bien; ¿les discutiremos a los caballeros de la «Academia de la lengua» los&lt;br /&gt;significados que les dieron a esos adverbios inseparables y comunes al hombre y a la&lt;br /&gt;mujer, precisamente porque son las dos alcayatas que hacen caminar al paralítico o&lt;br /&gt;baldado de las piernas? Mejor es que los dejemos con sus errores y sus aciertos y&lt;br /&gt;filosofemos en libertad por la historia y hechos latentes de los hombres. Los términos&lt;br /&gt;muchas veces no significan lo que les atribuyen, como por ejemplo, aquel nervio que le&lt;br /&gt;han puesto por nombre Vago y es casi el Factótum de nuestro cuerpo, puesto que nace&lt;br /&gt;en el encéfalo y alimenta el corazón, pulmones, bronquios y hasta las uñas, y... lo&lt;br /&gt;llaman Vago... en fin, les plugo así y aunque ese nervio trabaje como entre todos, será&lt;br /&gt;Vago, pero injustamente. Pues bien. ¿Cuándo y por qué ha de ser desordenado el amor&lt;br /&gt;que uno se tiene a sí mismo, cuando toda ley civil, natural y divina nos obliga a&lt;br /&gt;conservarnos? ¿Cuándo puede ser un vicio el creer uno en sí mismo, tenerse confianza&lt;br /&gt;y procurar y querer pasar adelante de los demás? Sin ese amor propio, no podría&lt;br /&gt;marchar el carro del progreso; y el amor propio y la curiosidad son las dos ruedas&lt;br /&gt;potentes que empujan la marcha del progreso; pero que necesitan una manivela para&lt;br /&gt;guiarlas y esa es La Razón, a la cual la mueve una fuerza: El Amor.&lt;br /&gt;Un hombre que tenga esos cuatro elementos, ¿qué nos importa que aparezca&lt;br /&gt;orgulloso? ¿no es acaso lo que se busca en todo un laurel? Pues el laurel del amor&lt;br /&gt;propio y la curiosidad es el orgullo de haber hecho tal obra, de haber descubierto tal&lt;br /&gt;secreto a la naturaleza, o de haber hecho un bien a la sociedad. No tener el amor&lt;br /&gt;propio, es no importarle nada del progreso; no tener curiosidad es ser apático,&lt;br /&gt;displicente y sin ideas. Y el no tener orgullo, es renegar de ser hombre; pero el que no&lt;br /&gt;tiene esos cuatro elementos, tiene el reverso: la hipocresía, la pedantería, la jactancia&lt;br /&gt;y... la imbecilidad y la superchería.&lt;br /&gt;Sí; tener una buena cantidad de amor propio; una fuerte dosis de curiosidad sana;&lt;br /&gt;pero... engrasarlas con la razón y moverlas con el amor. Ya veréis que marchará el&lt;br /&gt;36&lt;br /&gt;progreso a pasos de electricidad. ¿Que no seréis santos? Pero seréis demonios activos&lt;br /&gt;y vuestro será el mundo y el universo; porque no podréis ser ignorantes ni fanáticos. Es&lt;br /&gt;el amor propio conveniente. ¿Cual es el amor propio inconveniente? Pues en una&lt;br /&gt;palabra está dicho: «El creerse uno lo que no es». Pero esta corta oración encierra la&lt;br /&gt;pedantería, la fatuidad, el desdén y por todo la imbecilidad petulante.&lt;br /&gt;¡Si pudieran verse en su triste figura esos... pobres cuando escépticamente ríen, con&lt;br /&gt;toda la máxima imbecilidad, ante un principio que expone el hombre de ideas!... da&lt;br /&gt;lástima, pero es irremediable.&lt;br /&gt;Esos sí, son orgullosos de sus títulos, de su posición, de su linaje y de su...&lt;br /&gt;imbecilidad.&lt;br /&gt;Ponle, tú, pensador, un principio, una idea tuya y no conseguirás ni acaso la mirada&lt;br /&gt;torva y desdeñosa y no extrañes oír: «¿Para qué me he quemado yo las cejas&lt;br /&gt;estudiando?» ¡Pobre, se quemó las cejas! pero no se alumbró al hombre, no se iluminó&lt;br /&gt;su intelecto. Es avaro del oropel y niega a los otros el derecho de su repleta inteligencia,&lt;br /&gt;confirmando ellos mismos la sentencia del gran Séneca: «La avaricia arrebata a los&lt;br /&gt;otros lo que se niega a sí misma». He aquí lo que es el amor propio inconveniente.&lt;br /&gt;Los dominados por un amor propio inconveniente me sugieren en conjunto una&lt;br /&gt;imagen real de un gran almácigo estético pero inodoro, de esas plantas vistosas que&lt;br /&gt;llamamos «pensamientos», que nos deleitan la vista con su vista y colores finos, pero&lt;br /&gt;que a pesar de ver en ellos una cara de hombre, hasta con barba y bigotes, no piensan&lt;br /&gt;nada; y aunque hablan, no entrañan su conversación, porque no tienen unción; no hay&lt;br /&gt;perfume y para ser vistos necesitaron tomar los colores vistosos, llamativos, purpúreos&lt;br /&gt;y supremáticos. Así son esos que «se queman las cejas» pero que no se iluminan en su&lt;br /&gt;intelecto; y podemos decir bien que en esos almácigos hay más pensamientos que en&lt;br /&gt;las cabezas de esos hombres, los que tienen el amor propio inconvenientemente;&lt;br /&gt;rinden culto a la Estética, pero odian a la Ética.&lt;br /&gt;37&lt;br /&gt;CAPÍTULO OCTAVO&lt;br /&gt;EL AMOR RELIGIOSO Y SUS CAUSAS&lt;br /&gt;El pasado es formado en nuestra mente por la historia y las tradiciones, el presente lo&lt;br /&gt;tenemos latente por nuestras propias necesidades y nos formamos el porvenir por&lt;br /&gt;nuestros ideales.&lt;br /&gt;Efectivamente, hemos encerrado en ese aserto la causa del amor religioso, su&lt;br /&gt;efímera vida y su porvenir de olvido prematuro. ¿Cuál es la causa de ese olvido&lt;br /&gt;prematuro religioso? No podríamos contestar con verdad, ni sintéticamente, sin esta&lt;br /&gt;otra pregunta: ¿Hay efectivamente amor religioso? Si este libro no fuese un&lt;br /&gt;complemento de la «Filosofía Austera Racional», ahora se impondría escribir aquélla&lt;br /&gt;para dar contestación, que sería negativa; pero como ya está hecho el juicio, severo e&lt;br /&gt;inapelable, al Dios Religioso y más estudiadas todas las religiones en sus nacimientos,&lt;br /&gt;sólo tenemos que decir aquí secamente que no hay amor religioso, aunque haya amor&lt;br /&gt;a la religión, que no es lo mismo; como no es lo mismo que el hombre esté en la ley,&lt;br /&gt;como que la ley esté en el hombre.&lt;br /&gt;En todos nuestros estudios Jurídico-Filosóficos hemos comprobado que: «la religión&lt;br /&gt;es el resultado del conjunto de las pasiones de los hombres colectivizados bajo una&lt;br /&gt;creencia, necesidad o conveniencia» y esto, que es ya indiscutible y cosa juzgada, nos&lt;br /&gt;demuestra eficientemente que no existe el amor religioso, desde que la religión no es&lt;br /&gt;una cosa sensible, por la razón insuperable de que no es cosa, porque las pasiones no&lt;br /&gt;son cosa y está probado en que las pasiones se acaban y el hombre entonces deja de&lt;br /&gt;ser religioso.&lt;br /&gt;Todas estas razones ya tienen suficiente valor para demostrar que el amor religioso&lt;br /&gt;no existe, no puede existir.&lt;br /&gt;El amor no sólo es un sentimiento, sino que es la ley suprema del universo, lo cual&lt;br /&gt;nos dice con perfecta claridad, que puede haber un sentimiento religioso, pero jamás un&lt;br /&gt;amor religioso.&lt;br /&gt;La religión, siendo un conjunto de pasiones de los hombres apasionados, está exenta&lt;br /&gt;a lo absoluto, no sólo del amor, sino hasta de sentimiento, lo que está probado en los&lt;br /&gt;hechos de cualquier religión que examinemos.&lt;br /&gt;Toda religión empieza por requerir del hombre una fe ciega y jurada en sus dogmas,&lt;br /&gt;ritos, mandatos y Dioses, lo que es irracional, porque el hombre tiene que relegar sus&lt;br /&gt;derechos al imperativo de la Religión.&lt;br /&gt;Esos imperativos de toda religión son de odio y guerra para toda otra religión, y por&lt;br /&gt;consiguiente, ese odio y esa guerra es contra los hombres de las otras religiones, lo que&lt;br /&gt;ha causado el malestar de todo el mundo, en todos los tiempos. ¿Y cómo, habiendo&lt;br /&gt;ocasionado la religión todo el mal que ha sufrido la humanidad, se podría llamar amor,&lt;br /&gt;al odio y pasión religiosos?&lt;br /&gt;38&lt;br /&gt;Entonces, lo que han llamado amor religioso, a lo sumo es un sentimentalismo,&lt;br /&gt;porque no puede tampoco alcanzar al grado de sentimiento.&lt;br /&gt;Las causas de ese llamado amor religioso no pueden ser otras que las que motivaron&lt;br /&gt;el nacimiento de la religión, que las principales son: la ignorancia, el temor y el&lt;br /&gt;antagonismo. Todas las demás causas, aunque sea la adoración a sus muertos y la&lt;br /&gt;necesidad de la expansión del alma, con ser muy importantes, son secundarias; pero&lt;br /&gt;son éstas justamente las que aprovechó el más ladino y vago, teniendo en cuenta la&lt;br /&gt;ignorancia y el agobio de una tribu, para dar forma bajo un rito, a esa cosa que no es&lt;br /&gt;cosa llamada religión.&lt;br /&gt;Las causas todas son malas. ¿Cómo podría ser bueno el efecto? Mas la ley suprema&lt;br /&gt;debió perseguir un fin bueno al tolerar al hombre el fundamento de una adoración&lt;br /&gt;contraria al amor, justicia y fraternidad. Veamos si es así.&lt;br /&gt;El temor a un castigo retiene, aunque sea momentáneamente, a los hombres de un&lt;br /&gt;hecho criminal y criminoso: el temor al más fuerte hace que se agrupen hombres a&lt;br /&gt;hombres, tribus a tribus y regiones a regiones, formando colectividades; esto podía&lt;br /&gt;hacerse bajo la base religiosa, que llegaría a formar imperios; y las necesidades&lt;br /&gt;provenientes de la colectivización harían estudiar a los hombres y nacería el progreso,&lt;br /&gt;que desmentiría a la religión y a su Dios, lo que ha sucedido, sin que haya sido posible&lt;br /&gt;a la religión evitar su cataclismo, a pesar de haber usado todo el terror imaginable que&lt;br /&gt;nos muestra su historia, encharcándose la tierra muchas veces de sangre por la causa&lt;br /&gt;religiosa.&lt;br /&gt;Luego ese famoso amor religioso no es más que el producto de un miedo insensato y&lt;br /&gt;de una ignorancia del ser hombre, considerado por las religiones como borregos de&lt;br /&gt;sacrificio al Dios de las concupiscencias, nacido del conjunto de pasiones que formaron&lt;br /&gt;la religión.&lt;br /&gt;La prueba de la maldad de la religión esta demostrada en los largos siglos en que&lt;br /&gt;todos los hombres que exponían una idea liberal eran excomulgados, perseguidos y&lt;br /&gt;sacrificados, sin importar que fueran un Antulio, Sócrates, Juan y Jesús, Galileo, Servet,&lt;br /&gt;Giordano, Lorenzo, Tolomeo, entre muchos miles mas, hasta que se vieron en la&lt;br /&gt;necesidad los espíritus de manifestarse en todas formas y demostrar que, si habían&lt;br /&gt;sucumbido sus cuerpos, no habían muerto; con lo que se demostró que el Dios religioso&lt;br /&gt;era una fantasía de miedo y nacido de una cosa que no es cosa.&lt;br /&gt;¿A qué argumentar más? Quedamos en los demás libros citados, atomizadas estas&lt;br /&gt;cuestiones, y aquí sólo se ha citado lo necesario para demostrar que el amor religioso&lt;br /&gt;no existe, pero sí existe el amor a la religión. ¿Cómo es esto? ¿Por qué? ¿Qué&lt;br /&gt;significa?&lt;br /&gt;Cómo, por lo expuesto en los puntos anteriores: por qué, por el miedo a los otros.&lt;br /&gt;Significa: ignorancia y egoísmo, a la par que envuelve la idea de venganza, demostrada&lt;br /&gt;en las continuadas guerras que se han hecho y se hacen todas las religiones unas a&lt;br /&gt;39&lt;br /&gt;otras y en el odio que se tienen unos a otros hombres de diferente religión, aun entre&lt;br /&gt;los sacerdotes monásticos de las diferentes congregaciones y comunidades religiosas.&lt;br /&gt;Por fin, todo el amor a la religión se condensa en los hombres civiles, en el miedo, por&lt;br /&gt;su conciencia sucia, o por su pusilanimidad, y siempre por la ignorancia; y en los&lt;br /&gt;sacerdotes y consagrados al culto, sean curas, frailes y monjas en el amor a la&lt;br /&gt;holganza y a su estómago, amén de las demás pasiones.&lt;br /&gt;Estos viven por la falacia; y aquéllos, por la esperanza de la gracia y el perdón, todo lo&lt;br /&gt;cual es irracional; esto son los religiosos; lo que está probado en que, todo hombre, en&lt;br /&gt;cuanto hace razón, se abraza a la ciencia y al progreso y reniega de la religión.&lt;br /&gt;40&lt;br /&gt;CAPÍTULO NOVENO&lt;br /&gt;EL AMOR A LO AJENO PROVIENE DE LA PROPIEDAD.&lt;br /&gt;«Todos los hombres de toda la tierra hermanos son.» «Darás entrada en tu casa al&lt;br /&gt;peregrino y lo tratarás como a tu hermano, y si él no tomare lo que necesita, tú le darás&lt;br /&gt;para una etapa», Shet.&lt;br /&gt;«¿Dónde habéis visto singularidad en la naturaleza para con nadie?». Confucio.&lt;br /&gt;«Amarás al prójimo como a ti mismo». «Al recoger la cosecha dejarás parte para que&lt;br /&gt;la aproveche el que por cualquiera causa no la tuviera, y no mirarás que sea&lt;br /&gt;extranjero», Moisés.&lt;br /&gt;«Si alguno te pide tu capa, ofrécele también el vestido». «Amaos los unos a los&lt;br /&gt;otros», Jesús.&lt;br /&gt;Y Servio Tulio, consagra las ferias latinas, en cuya semana servían los señores a sus&lt;br /&gt;esclavos, y manda «dar tierra a todo el que las quiera cultivar».&lt;br /&gt;¿Quiere algún Juez, Rey, Presidente o Pontífice, sobrepasar en sabiduría y moral a&lt;br /&gt;los precitados? Si alguno lo pretende será un falaz.&lt;br /&gt;¿Por qué han rebatido en todos los tiempos los moralistas la propiedad, dando ellos&lt;br /&gt;todos, el ejemplo de no tener nada? Porque en ellos estaba el espíritu de la comuna, de&lt;br /&gt;la fraternidad, la justicia y el amor.&lt;br /&gt;Los hombres liberales, cuando se han independizado de los dogmas religiosos y aun&lt;br /&gt;bajo el prejuicio que deja una educación de falsa moral que recibimos por fuerza del&lt;br /&gt;ambiente, aunque más no sea, pero que traspasa e invade los hogares la imposición&lt;br /&gt;religiosa, e inerva las mentes infantiles, que no logran librarlos del contagio los más&lt;br /&gt;avisados padres, así y todo, los hombres liberales, digo, han reconocido la injusticia de&lt;br /&gt;la propiedad y en su razón convicta, han dicho: «La propiedad es un robo» ¿Han dicho&lt;br /&gt;la verdad? Estudiemos por donde no han estudiado aun los hombres.&lt;br /&gt;1°- Para mantener la propiedad privada, cada nación ha necesitado un voluminoso&lt;br /&gt;Tomo, llamado Código, que todos sus artículos consagran la guerra, ya que por la&lt;br /&gt;fuerza sostiene a los que se adueñaron de una cosa en cualquier forma y priva a los&lt;br /&gt;demás del usufructo. Esto es del todo antagónico y por lo tanto irracional.&lt;br /&gt;2°- Para hacer cumplir ese código, se han tenido que crear cuerpos armados de&lt;br /&gt;policías, carabineros, gendarmes, guardias civiles y mil y mil nombres más, que ante&lt;br /&gt;todo juicio filosófico y moral, son cuerpos de asesinos legales de la ley de la fuerza&lt;br /&gt;bruta y no del derecho de gentes, como falazmente se le ha enseñando al pueblo&lt;br /&gt;ignorante de derechos, ya que se impuso un día el Feudalismo, bajo el cual, no tenía&lt;br /&gt;derecho a la vida.&lt;br /&gt;41&lt;br /&gt;3°- Todo ese rigor y despliegue de fuerzas no han podido privar que se cometiera el&lt;br /&gt;robo, como se llama al tomar algo de lo que otro se apropió en cualquier forma, y se&lt;br /&gt;levantaron las cárceles donde castigar al que faltara al irracional código de la propiedad,&lt;br /&gt;poniendo muchísima más pena al necesitado que tomó un pan, que al que mató un&lt;br /&gt;hombre; ocurriendo el caso bestial de poner dos años de prisión a una madre que tomó&lt;br /&gt;un trapo valuado en veinte centavos para cubrir a su niño, en la misma casa de la...&lt;br /&gt;patrona donde servía... y no se murió el juez de vergüenza de tal desvergüenza.&lt;br /&gt;4°- El mantenimiento de esas cárceles necesarias a ese código y esos ejércitos de&lt;br /&gt;asesinos legales de la ley ilegal, prueban que el pueblo protestó siempre de tales&lt;br /&gt;injusticias; lo que prueba evidentemente que, el proclamar los hombres liberales «La&lt;br /&gt;propiedad es un robo», han dicho verdad, probada humanamente. ¿Se prueba esa&lt;br /&gt;verdad en las leyes invariables de la naturaleza y divinas?&lt;br /&gt;Todas las bestias del bosque son libres en el usufructo de la tierra. Ninguna bestia&lt;br /&gt;tampoco es extranjera en ninguna parte.&lt;br /&gt;El sol baña por igual toda la tierra.&lt;br /&gt;El viento circula libre todo el planeta.&lt;br /&gt;El agua fertiliza por igual todo este terrón.&lt;br /&gt;El fuego es lo mismo en un lado que otro.&lt;br /&gt;Y hasta el pensamiento del hombre recorre sin vallas ni barreras todo el mundo. Y por&lt;br /&gt;fin, ningún animal ni hombre, nace de diferente modo y con nombre de propiedad&lt;br /&gt;particular, ni en la tierra existen divisiones parcelarias hechas por la naturaleza, y ni aun&lt;br /&gt;los mares son división, desde que el progreso supo rascar el lomo de las aguas con los&lt;br /&gt;barcos y vapores; y hoy no dirá ningún volador, que haya visto en la atmósfera&lt;br /&gt;retratada, ni trazada, ninguna frontera ni división. Lo que prueba en ley natural y divina&lt;br /&gt;que «la propiedad es un robo».&lt;br /&gt;Antes de las leyes de Manú y la doctrina Sánscrita, escrita por Shet, no tenemos&lt;br /&gt;historia; pero en la prehistoria, encontramos los hechos de Peris, cinco millones de&lt;br /&gt;siglos antes de Shet, cuyas planchuelas le son quitadas por el guerrero y a éste se las&lt;br /&gt;saca otro más astuto, alegando derechos divinos primarios, y se origina una lucha, ante&lt;br /&gt;la cual, huyen los sacerdotes, encerrándose en la casi impenetrable hoy Tibetania,&lt;br /&gt;tierra de los más grandes misterios para los historiadores y raíz de la taimada China. Y&lt;br /&gt;huye también Peris con los suyos y se aloja en un territorio que conocemos por Persia,&lt;br /&gt;nombre de su fundador como pueblo.&lt;br /&gt;Si los sacerdotes falaces encuentran una tierra libre donde asentarse, y Peris,&lt;br /&gt;corriendo a través de la India, encuentra también tierra donde asentar sus peregrinos;&lt;br /&gt;¿No dice esto, que aun la propiedad (territorial por lo menos) no existía? Y desde que el&lt;br /&gt;artista Peris ha recogido pepitas relucientes (oro) que machacándolas hace aquellas&lt;br /&gt;planchuelas que ocasionaron una persecución por el hecho de apropiárselas los&lt;br /&gt;42&lt;br /&gt;sacerdotes en nombre de Dios, nos pone en la deducción de que tampoco allí existía la&lt;br /&gt;propiedad territorial y aun está probado en los escritos de Shet. Pero nos prueba&lt;br /&gt;también que, la primera propiedad se la hicieron los sacerdotes, ocasionando una&lt;br /&gt;guerra, de la que huyen ellos con el botín, y Peris, huye como causante por haber&lt;br /&gt;hecho las tales planchuela tintinantes.&lt;br /&gt;Peris es un artista, un inventor, un progreso, no es la culpa de la guerra. El sacerdote&lt;br /&gt;al apropiarse en nombre de Dios, rompe la igualdad y establece la propiedad.&lt;br /&gt;En siglos, los persas pasan a Egipto y encuentran al gran Dios Fulo (el fuego), pero&lt;br /&gt;manejado y del que son ministros dueños otros sacerdotes, los que se enamoran&lt;br /&gt;también de las Artes metálicas de los persas, fundidas en el Fuego de los Egipcios;&lt;br /&gt;pero siendo siempre los sacerdotes, los eternos propietarios.&lt;br /&gt;Vengamos a nuestros tiempos. ¿Qué presenciamos? Vemos que hay propiedad&lt;br /&gt;religiosa, donde quiera que encontremos religión, sea del color que sea.&lt;br /&gt;Hemos visto la fundación histórica de la Religión Católica, bajo Constantino&lt;br /&gt;emperador, que Manuel I se apropia de los escritos de otras seis religiones y lo hace&lt;br /&gt;con el apoyo de las armas de Constantino y con la amenaza de la cruz-patíbulo,&lt;br /&gt;siguiendo hasta hoy la política de absorción de esa Iglesia, de todos los derechos de los&lt;br /&gt;hombres en lo material y lo moral, llegando a valer un Rey, a lo sumo, como un&lt;br /&gt;sacristán no sacerdote, imponiéndose con el engaño a toda luz y razón, probándolo con&lt;br /&gt;estos párrafos de varias cartas de Hildebrando o Gregorio VII, del que dice el historiador&lt;br /&gt;P. Lanfrey: «La serenidad que demuestra Gregorio cuando falta a la verdad, sorprende&lt;br /&gt;a un alma tan levantada; asombro que se repite con frecuencia en toda la Edad Media.&lt;br /&gt;¿Qué especie de mutilación, nos preguntamos, sufrían esas almas sacerdotales, no&lt;br /&gt;solamente para adquirir semejante impasibilidad en la impostura, sino para conservar&lt;br /&gt;esa inalterable serenidad en medio de tantos horrores y ser tan inaccesibles a los&lt;br /&gt;remordimientos como el cuchillo sagrado después de la hecatombe?». Téngase&lt;br /&gt;presente que P. Lanfrei es eminentemente cristiano y ocultó en su devoción y temor a la&lt;br /&gt;religión, toda la fuerza de las acusaciones.&lt;br /&gt;He aquí algunos párrafos de sus cartas. La que dirige a los condes de España dice:&lt;br /&gt;«No ignoráis que de los tiempos más remotos, el reino de España es propiedad de san&lt;br /&gt;Pedro y que pertenece todavía a la Santa Sede y a nadie más, aunque esté en manos&lt;br /&gt;de los paganos; porque lo que una vez ha entrado en la propiedad de la Iglesia, nunca&lt;br /&gt;deja de pertenecerle».&lt;br /&gt;¿Cómo se atreve ese falaz a tal impostura, cuando sabe Gregorio que la Iglesia&lt;br /&gt;Católica nació el año 325 y Pedro ha muerto por Nerón, a la mitad del siglo primero, sin&lt;br /&gt;ser Papa, ni siquiera obispo, ni sacristán, desde que no existía la Religión Católica, ni la&lt;br /&gt;cristiana reinaba, de la que era fundador nuevamente Pablo y sólo en Antioquía?&lt;br /&gt;¿Cómo habla de la nación española, que está entonces dividida en varios reinos y&lt;br /&gt;subdividida en otros principados y señoríos? Pero dice una verdad. No era Católica, ni&lt;br /&gt;Cristiana: era Pagana.&lt;br /&gt;43&lt;br /&gt;A Francia le dice: «Si el Rey no renuncia al crimen de Simonía, los franceses, heridos&lt;br /&gt;por el Anatema, rehusarán obedecerlo por más tiempo».&lt;br /&gt;A Hungría la acoquina así: «Como sabréis por vuestros predecesores, vuestro reino&lt;br /&gt;es propiedad de la Santa Iglesia Romana, desde que el rey Estaban devolvió todos los&lt;br /&gt;derechos y todo el poder de su iglesia a San Pedro... Sin embargo, hemos sabido que&lt;br /&gt;habéis recibido ese reino como feudo del rey Enrique (de Alemania). Si es así, debéis&lt;br /&gt;saber cómo podéis recobrar nuestro afecto y el favor de San Pedro. No podéis tener lo&lt;br /&gt;uno ni lo otro, ni siquiera ser rey, sin incurrir en la indignación pontifical, a menos que no&lt;br /&gt;os retractéis de vuestro error y declaréis poseer vuestro Feudo, no de la dignidad real,&lt;br /&gt;sino de la dignidad apostólica».&lt;br /&gt;A Dinamarca le dice: «Hay cerca de nosotros una provincia muy rica, ocupada por&lt;br /&gt;cobardes herejes. Desearíamos que uno de vuestros hijos viniese a establecerse en&lt;br /&gt;ella para ser su príncipe y constituirse en defensor de la religión, si es que, como nos lo&lt;br /&gt;ha prometido un obispo de vuestro país, consentís en enviarlo con algunas tropas&lt;br /&gt;escogidas, para servicio de la corte apostólica ».&lt;br /&gt;A Demetrio de Rusia lo trata en el siguiente respeto: Le dice: «Vuestro hijo al visitar el&lt;br /&gt;sepulcro de los apóstoles se nos ha presentado y declarado que quería recibir vuestro&lt;br /&gt;reino de Nos, como don de San Pedro, presentándonos juramento de fidelidad y&lt;br /&gt;asegurándonos que aprobaríais su demanda. Como nos ha parecido justa, le hemos&lt;br /&gt;dado vuestro reino de parte de San Pedro».&lt;br /&gt;Pero donde echa el resto del descoco es en la siguiente carta dirigida a Oribe, duque&lt;br /&gt;de Cagliari en Cerdeña: «Debes saber, le dice, que muchos nos piden tu país,&lt;br /&gt;prometiéndonos grandes ventajas si se lo dejamos invadir. No solamente los&lt;br /&gt;Normandos los Toscanos y los Lombardos, sino hasta los ultramontanos, nos dirigen&lt;br /&gt;las más vivas instancias sobre el particular; pero no hemos querido decidirnos antes de&lt;br /&gt;conocer tu resolución por nuestro legado. Si persistes en la intención que has&lt;br /&gt;manifestado de ser fiel a la Santa Sede, lejos de permitir que seas atacado, te&lt;br /&gt;defenderemos con las armas espirituales y seculares contra toda agresión.&lt;br /&gt;¿A qué seguir copiando? Ya hemos anotado en la Filosofía y del todo extenso en el&lt;br /&gt;«Conócete a ti mismo» y otro libros, el fin de Enrique IV de Alemania. al que despojan&lt;br /&gt;tres bestias obispos, de las insignias y vestidos imperiales, con los que visten al borrego&lt;br /&gt;Rodolfo, su hijo.&lt;br /&gt;¿Serán bastante esos documentos, para afirmar que sólo la religión ideó, apoyó, y&lt;br /&gt;conservó la propiedad privada? Y de estas extorsiones, ¿no había de nacer por fuerza&lt;br /&gt;la rapiña y el latrocinio, siendo el primer autor el sacerdote? Yo diré que, cualquiera que&lt;br /&gt;trabaja para producir cosas necesarias a la vida, por todas las leyes humanas, naturales&lt;br /&gt;y divinas, tomando lo que ha de menester, téngalo quien lo tuviere, no comete ningún&lt;br /&gt;delito si no causó daño a un segundo. Pero todo el que consume sin producir es un&lt;br /&gt;vago; es el único que tiene amor a lo ajeno y esa es la religión, de cualquier matiz que&lt;br /&gt;sea. Mas tocante a la religión católica, ha perdido el derecho hasta del respeto a sus&lt;br /&gt;representantes aun como hombres y no puede ser juzgado bajo ninguna ley quien&lt;br /&gt;44&lt;br /&gt;ataque, destruya y arranque cuanto por la falacia y el terror se apropió y es todo; hasta&lt;br /&gt;el nombre y su baluarte con sus sacramentos.&lt;br /&gt;En la «Filosofía Austera Racional» hemos dejado expuesta la verdad del nacimiento&lt;br /&gt;de la Iglesia Católica; y aquel «Después de esto yo me sé lo que me haré» encierra&lt;br /&gt;toda la obra política de los Papas, cuyos párrafos anotados de las cartas del famoso&lt;br /&gt;Hildebrando descubren el secreto del. «Yo sé lo que me haré»; es decir, el amo del&lt;br /&gt;mundo y los hombres, abrogándose el Pontífice todos los derechos y negando todos los&lt;br /&gt;derechos a los hombres.&lt;br /&gt;Como lo lógico es que basta la prohibición de una cosa para que todos la deseen, tan&lt;br /&gt;pronto como la Iglesia Católica, por su pontífice Hildebrando, prohibió el matrimonio a&lt;br /&gt;los clérigos por el irracional celibato, los clérigos robaron el honor y dignidad de los&lt;br /&gt;esposos, engañando y corrompiendo a la mujer. Lo mismo que en cuanto una ley civil&lt;br /&gt;declara una cosa de propiedad particular, todos desean la misma cosa. Todo esto lo&lt;br /&gt;entendió bien San Pablo; pues en sus cartas a los galatas y a otros, entre muchas&lt;br /&gt;cosas, les decía: «No está el pecado y las faltas en las cosas, sino en la ley que las&lt;br /&gt;prohíbe y crea los castigos, porque entonces los hace delitos». Lo que Pablo aprendió&lt;br /&gt;en las doctrinas Vedas, que son las de Shet.&lt;br /&gt;Cuando Moisés ha escrito «No hurtarás», «No desearás la mujer de tu prójimo», no&lt;br /&gt;ha querido escribir no robarás, porque no se conocía el robo, desde que no existía la&lt;br /&gt;propiedad de lo innecesario, ni el acaparamiento de las cosas necesarias a la vida, y&lt;br /&gt;aun estaba mandado, «Dejarás parte de la cosecha en el campo a disposición del que&lt;br /&gt;no la tuviera por cualquier causa, sin mirar que fuera extranjero», cuyo mandato era&lt;br /&gt;declarar derecho a todos.&lt;br /&gt;Que este mandato (derivado de la ley de Shet, que mandaba recibir al peregrino en la&lt;br /&gt;casa sin distinción de clase y darle auxilio para una etapa), que este mandato, digo, se&lt;br /&gt;cumplía en Israel antes de la prevaricación de Judá, aun hay una prueba terminante en&lt;br /&gt;los países donde arraigó ese pueblo; y en España veréis que detrás de los segadores,&lt;br /&gt;van mujeres, niños y ancianos, recogiendo las espigas que se les caen, no para el&lt;br /&gt;cosechero, sino para ellos; y hacen su granero para tener pan, ya que por cualquier&lt;br /&gt;causa no pudieron sembrar.&lt;br /&gt;Lo mismo ocurre en la vendimia de las viñas y la cosecha de la oliva; una vez que el&lt;br /&gt;propietario levantó la cosecha, es libre el pueblo de ir a las viñas a recoger los racimos&lt;br /&gt;y en los olivares rebuscar las olivas que se quedaron entre la hierba o enramadas: y los&lt;br /&gt;desheredados hacen vino y aceite para una temporada.&lt;br /&gt;En esos países podía decirse que la propiedad era sólo nominal, pero no hay raterías&lt;br /&gt;ni robos que tal nombre merezcan; lo que prueba suficientemente que la causa del&lt;br /&gt;amor a lo ajeno es la propiedad, y más cuando la propiedad es declarada intangible,&lt;br /&gt;inviolable y se ponen dos años de prisión por un trapo tomado para cubrir la desnudez&lt;br /&gt;de un niño. Esto subleva a toda conciencia y entraña la idea de venganza a la&lt;br /&gt;propiedad privada, protegida en esa forma escandalosa por las leyes civiles y por la&lt;br /&gt;religión, que es la que enseñó el amor a lo ajeno con el ejemplo y castiga también el&lt;br /&gt;45&lt;br /&gt;robo en nombre de Dios, hasta con penas eternas y... sólo viene a la pluma un juicio&lt;br /&gt;severísimo a los códigos civiles: éstos son hijos dignos de la religión y vamos a&lt;br /&gt;probarlo.&lt;br /&gt;No hemos de ir para esto hasta la India; pero sí nos hemos de parar en Egipto, viendo&lt;br /&gt;a los Faraones arrodillados ante su Dios Fetiche, y supeditados al capricho, libertinaje y&lt;br /&gt;autocracia de los sacerdotes de Isis, de cuya influencia y arte de magia fue víctima&lt;br /&gt;hasta el mismo Nerón, y no a otra cosa se debe la muerte de Pedro y Pablo.&lt;br /&gt;Esa misma imposición del sacerdote, hace que Faraón dé y niegue repetidas veces el&lt;br /&gt;permiso de libertad que Moisés pide para el pueblo de Israel cautivo en Egipto; y la&lt;br /&gt;misma intolerancia de tales sacerdotes hace temblar a Aitekes, más que la derrota que&lt;br /&gt;le lleva Moisés; por cuyo temor, Aitekes, encontrando la piedra (hoy llamada fatídica)&lt;br /&gt;que Moisés dejara en las playas del Mar Rojo, Aitekes se cree salvado y alzándola la&lt;br /&gt;cree el Dios de Moisés y la consagra Dios-Cristo y no quiere ya volver a ver los&lt;br /&gt;Sacerdotes de Egipto y se vá a establecer el reino de los Brigantinos.&lt;br /&gt;Nos detenemos en Grecia y vemos a los sacerdotes y jueces aleccionar a una joven&lt;br /&gt;para regalársela al gran Antulio, para que luego lo acusara de corruptor, y Antulio cae&lt;br /&gt;corroído por la cicuta. Cuatro siglos más tarde se reúne el areópago con los sacerdotes,&lt;br /&gt;y no habiendo causa, se oye la acusación de la princesa del Epiro y Sócrates es&lt;br /&gt;condenado a la misma pena que Antulio. Los dos son antirreligiosos.&lt;br /&gt;Corremos cuatro siglos y vemos al Pontífice Judío condenar a muerte a Jesús, sin&lt;br /&gt;que valga que Pilatos lo declare inocente; es que la religión se impuso al poder civil.&lt;br /&gt;Ascendemos tres siglos y vemos un Emperador, Constantino, someterse al «In hoc&lt;br /&gt;signum vincis» que Manuel I le dice en el Concilio de Nicea, entregándole una cruz para&lt;br /&gt;que crucifique a todo el mundo.&lt;br /&gt;Hemos copiado trozos de los documentos de san Gregorio VII y en ellos se ve cómo&lt;br /&gt;impone leyes y obligaciones a los reyes y los quita y los pone con el más escandaloso&lt;br /&gt;robo de derechos y declara ignorante a Dios, que a hecho mal las leyes de la&lt;br /&gt;procreación, pues los hombres deben nacer sin obra de hombres, puesto que ese Papa&lt;br /&gt;impone el celibato.&lt;br /&gt;Dejamos al otro Papa que pegaba hachazos al crucifijo en prueba de amor. No nos&lt;br /&gt;acordaremos de las Papisas que, como Juana, parió oficiando pontifical. Cerremos los&lt;br /&gt;ojos a las bacanales de los Borgias. Echemos cenizas sobre las llamas de las hogueras&lt;br /&gt;de la inquisición y borremos, si es posible, de la historia las cruzadas y las guerras&lt;br /&gt;religiosas; pero fijémonos en el apóstrofe final de Pío IX: «Conservad la Iglesia, aunque&lt;br /&gt;sea a costa de la sangre de toda la humanidad», y no olvidemos que ese Pío impío, se&lt;br /&gt;hizo Dios infalible, pero que Garibaldi lo desmintió al siguiente día, destronándolo como&lt;br /&gt;Rey y apresándolo como Pontífice Cristiano.&lt;br /&gt;La religión no ha producido nada necesario a la vida, y con astucia terror y falacia,&lt;br /&gt;acaparó los medios de vida que con los hombres produjeron y las artes y los tesoros.&lt;br /&gt;46&lt;br /&gt;Pero en cambio condenaron a las ciencias y a sus hombres, aniquilándolos y matando&lt;br /&gt;la libertad y a los libres y afianzó, ya que había creado, la propiedad, que a su ejemplo&lt;br /&gt;acapararon sus apadrinados siendo sólo necesario juramentarse a la defensa de la&lt;br /&gt;religión, como lo dejamos probado en esas cartas que hemos copiado de Papa&lt;br /&gt;Hildebrando. ¿Y no es todo esto amor a lo ajeno? ¿Y cómo se han hecho leyes civiles&lt;br /&gt;tan opresoras para castigar a los delincuentes, productores, por tomar de lo que&lt;br /&gt;produjeron y no les llega esa pena a los que roban, (aunque diga que se lo dan) a las&lt;br /&gt;religiones? Si no les llega a ellos las penas del Código, es la prueba eficiente de que su&lt;br /&gt;influencia es la que creó esas leyes por la educación que sembró en los hombres.&lt;br /&gt;Y la prueba de esta verdad es que, en cuanto han habido hombres legisladores,&lt;br /&gt;liberales, emancipados, aunque sólo fuera del yugo de la religión, han tratado de&lt;br /&gt;derogar esas leyes por injustas, por irracionales.&lt;br /&gt;El amor a lo ajeno pues, o sea el hurto y el robo, no puede reconocerse ni achacarse&lt;br /&gt;más que a los no productores de cosas necesarias a la vida, al progreso y la moral. La&lt;br /&gt;religión fue la traba de todo eso, porque ella es la inmoralidad (?). Sí, es la inmoralidad,&lt;br /&gt;y está probado en que, siendo las religiones, por muchos siglos hasta hoy, las&lt;br /&gt;encargadas de la moral social, la inmoralidad reinó en todo el mundo, no&lt;br /&gt;reconociéndose derecho al trabajador ni a la mujer, y aun declararon a ésta impura, por&lt;br /&gt;el hecho de parir, sin lo cual no pueden existir los hombres; y aun se dudó si la mujer&lt;br /&gt;tenía alma.&lt;br /&gt;Concluimos: que el amor a lo ajeno no existirá tan pronto no exista la propiedad&lt;br /&gt;privada, porque todos los hombres tendrán igualmente todo lo necesario, lo que sólo&lt;br /&gt;puede ser en el régimen comunal, con la moral del Espiritismo Luz y Verdad, que es la&lt;br /&gt;luz resultante de la purificación de la materia; y por lo tanto la cesación de las pasiones,&lt;br /&gt;acabando la religión.&lt;br /&gt;Como todo esto se ha encerrado en la familia, por razón de la irracional imposición&lt;br /&gt;religiosa directa o indirectamente por medio de las leyes civiles dictadas bajo la&lt;br /&gt;influencia religiosa, es el amor de familia el más imperfecto.&lt;br /&gt;47&lt;br /&gt;CAPÍTULO DIEZ&lt;br /&gt;EL AMOR REGENERADOR IMPONE SACRIFICIOS&lt;br /&gt;Lo mismo que miremos el amor en el hogar, como que lo consideremos en los&lt;br /&gt;hombres dentro de la sociedad, como igualmente en los misioneros moralistas y aun en&lt;br /&gt;los medios de que se valen los hombres políticamente, observamos siempre el sacrificio&lt;br /&gt;personal de los tales héroes. Y es que, como bien dijo Alem: «La vida de los pueblos, lo&lt;br /&gt;mismo que la de los individuos, se desliza entre esperanzas y dolores».&lt;br /&gt;Es de necesidad que así sea para que vivamos, por que sino cambiara nuestra alma&lt;br /&gt;con el paso del tiempo, seríamos un árbol agostado; un campo baldío, cubierto de&lt;br /&gt;malezas.&lt;br /&gt;Pero nuestra alma, con nuestro cuerpo, no puede, por sus instintos, ir al sacrificio y&lt;br /&gt;sin embargo van. ¿Por qué van? ¿Quién los empuja y los saca de su beatitud,&lt;br /&gt;arrojándolos a empresas que han de sobrevivir al cuerpo mártir? Nosotros ya lo&lt;br /&gt;podemos decir secamente: Nuestro propio espíritu nos empuja.&lt;br /&gt;Esto no es una hipótesis para la sabiduría; para ésta es un axioma de la vida eterna y&lt;br /&gt;continuada, aunque para la ciencia no pueda jamás pasar de ser una hipótesis y a lo&lt;br /&gt;más una teoría, pero incambiable, que equivale a una ley axiomática del valor por lo&lt;br /&gt;menos de las que fundamenta la ciencia en las experimentaciones.&lt;br /&gt;La vida nos impone su creencia sin palpar de ella más que los efectos; pero no nos&lt;br /&gt;obliga a su creencia ni a su experiencia en un momento dado, sino que nos deja la&lt;br /&gt;libertad de creerla y experimentarla cuando nos venga en ganas; y es que la vida es lo&lt;br /&gt;mismo creerla y experimentarla, como viviéndola a lo animal, a lo irracional, a lo&lt;br /&gt;Hotentote.&lt;br /&gt;Mas cuando nuestro espíritu ha hecho el primer acto de conciencia (que solo puede&lt;br /&gt;ser cuando la mayoría de los instintos de su alma y cuerpo se han saciado de su ley),&lt;br /&gt;puede entonces someterlo sin violencia y emprender sus trabajos de justicia.&lt;br /&gt;Estos consisten, en satisfacer sus deudas a la creación y a los individuos; y en la&lt;br /&gt;esperanza de librarse de sus cargos de conciencia, trabaja sin descanso y sin tener en&lt;br /&gt;cuenta beneficios inmediatos; lo cual, aunque sepa el tal espíritu que lo que paga ya lo&lt;br /&gt;disfrutó, no deja de ser un sacrificio y mayor que cuando se obra o se trabaja para&lt;br /&gt;cobrar y disfrutar de la obra; en este caso, la esperanza da bríos y valor; en el otro&lt;br /&gt;caso, es el dolor, recordando que obró mal y la ley le exige el pago; pero en los dos&lt;br /&gt;casos, hay una relativa cantidad de sacrificio, como también hay en los dos modos, un&lt;br /&gt;principio de amor a la ley, y a sí mismo y a la humanidad.&lt;br /&gt;Si nos entramos en el hogar, encontramos páginas admirables de abnegación&lt;br /&gt;sublime, en las madres que saben serlo. Cuando las encontramos corrigiendo al infante,&lt;br /&gt;vemos los sufrimientos de la mártir cuando ha de imponer una penitencia para la&lt;br /&gt;corrección de una inclinación torcida. Pero la vemos demacrarse, envejecerse y&lt;br /&gt;48&lt;br /&gt;cubrirse de canas su cabeza, en las diferentes aptitudes que tiene que adoptar para&lt;br /&gt;corregir al adulto, que un mal ejemplo, o el ambiente social lo contagió en vicios o&lt;br /&gt;indignidades. Amonestaciones, miradas que entrañan, sonrisas dolorosas, pero&lt;br /&gt;cargadas de amor y ternura; dispensas, tolerancias, ruegos y amenazas y toda una&lt;br /&gt;enciclopedia que sólo las madres pueden saber practicar con tremendos sacrificios, a&lt;br /&gt;fin de regenerar aquel ser, que es alma de su alma y carne de su carne. ¿Lo consigue?&lt;br /&gt;Es su gloria. ¿No lo consigue? Será también su gloria por haber cumplido su misión de&lt;br /&gt;madre; pero esa gloria será en medio del más intenso dolor, porque siempre verá la&lt;br /&gt;caída moral de aquel ser querido. Sin embargo de esas sublimidades, no está todo eso&lt;br /&gt;limpio de egoísmo en lo general y en muy contados casos encontramos ejemplo de&lt;br /&gt;abnegación generosa, de amor entero, de sacrificio supremo.&lt;br /&gt;En el legendario pueblo de Israel, es donde más ejemplos ha habido de esta altura.&lt;br /&gt;Registramos el sublime caso de las matronas de Cariandá, que 16 madres, por salvar&lt;br /&gt;a todas las demás mujeres, niños, y ancianos de la ciudad, exponen a las 16 doncellas&lt;br /&gt;más bellas, a la voluntad del sitiador Griego.&lt;br /&gt;Tenemos el caso de la madre de Moisés, que aunque prepara las cosas de modo que&lt;br /&gt;no peligre su hijo, puede fracasar; pero su sacrificio representa en todas formas la&lt;br /&gt;voluntad de salvar a miles de niños Israelitas, sentenciados por Faraón a la muerte al&lt;br /&gt;nacer.&lt;br /&gt;Pero el más grande de los sacrificios del amor, es el que hemos historiado de María,&lt;br /&gt;la madre de Jesús; que al convencerse de la misión de Jesús, no vacila en entregarle&lt;br /&gt;su benjamín, con aquellas significativas palabras: «Puesto que estás convencido de tu&lt;br /&gt;misión y tienes discípulos, aceptarás a tu hermano Jaime, que absorbe todo mi amor,&lt;br /&gt;porque él cerró mi maternidad»”. Algo de azaroso y tremendo de la vida de María,&lt;br /&gt;hemos expuesto en la «Filosofía Austera Racional», en la historia de Jesús, donde&lt;br /&gt;aparecen otras mujeres que también se sacrifican para procurar salvar a Jesús.&lt;br /&gt;En otros pueblos hay también actos comparables y de gran valía; pero citamos el&lt;br /&gt;caso tremendo de Don Alonso Pérez de Guzmán (el bueno), que encontrándose sitiado&lt;br /&gt;en Tarifa por los Muslines a fines del siglo III, consiguieron los sitiadores raptar al único&lt;br /&gt;hijo de Guzmán y se lo presentaron maniatado bajo la amenaza de asesinarlo, si no&lt;br /&gt;rendía inmediatamente la plaza. Guzmán consulta a su esposa y ésta le contesta: «La&lt;br /&gt;vida de mi hijo, no vale más que la de cada soldado a tus órdenes: cada madre nos&lt;br /&gt;maldecirá sabiendo que entregamos sus hijos al enemigo por salvar al nuestro. Si no&lt;br /&gt;hay otro medio, sacrifiquen nuestro hijo y libremos a todos y todas las madres nos&lt;br /&gt;bendecirán y llorarán con nosotros la pérdida del nuestro». Don Alonso Pérez de&lt;br /&gt;Guzmán, se asoma a la muralla donde le muestran al inocente niño maniatado y víctima&lt;br /&gt;de la venganza del impotente sitiador y con estoicismo ejemplar contesta al enemigo:&lt;br /&gt;«Nada más querido para mí, que mi hijo; pero antes está el deber; no rindo la plaza; y si&lt;br /&gt;vuestra condición es irrevocable y no tenéis con qué sacrificarlo, ahí va mi puñal». Y les&lt;br /&gt;tiró un puñal, quedando a la vista y presenciando el asesinato cobarde del tierno niño.&lt;br /&gt;49&lt;br /&gt;Estos ejemplos heroicos que nos legó la historia, nos ponen al descubierto la fuerza&lt;br /&gt;impulsora que los lleva a cabo; Guzmán lo ha dicho, el deber es lo que hace la&lt;br /&gt;convicción en los en los espíritus de luz; por eso nosotros hemos sentado con&lt;br /&gt;fundamento que: «El que nada sacrifica, a nada tiene derecho»; y como mandatos&lt;br /&gt;hemos creado éste: «Sé señor de ti mismo y esclavo de tu deber»; para lo cual es&lt;br /&gt;necesario estar fruídos de los otros dos mandatos supremos: «Conócete a ti mismo»,&lt;br /&gt;«Ama a tu hermano», los que han puesto en práctica todos los misioneros moralistas,&lt;br /&gt;en cualquiera de los cargos que hayan tenido, ya sea como los citados, o aunque sean&lt;br /&gt;en las ciencias y las conquistas civilizadoras, siempre es el espíritu el que impulsa.&lt;br /&gt;Cuando en la familia, el amor no sea una imperfección, no habrá esos casos&lt;br /&gt;tremendos de sacrificios dolorosos y cruentos para la regeneración de los seres,&lt;br /&gt;aunque siempre habrá el sacrificio por el más débil y desvalido, por el deber que es&lt;br /&gt;imposición dulce del amor.&lt;br /&gt;Mas aun cuando llegaremos a lo más perfecto del amor de la familia, será siempre&lt;br /&gt;ese amor el más imperfecto, por la reducida acción en que se ve circunscripto, por lo&lt;br /&gt;que, hay explosiones capaces de engendrar a un ser, que es la disposición directa y por&lt;br /&gt;lo tanto la ley general de la Creación.&lt;br /&gt;Consideremos la familia, un almácigo de la sociedad, que produce el amor ciudadano,&lt;br /&gt;que ya es más perfecto que el de la familia, porque es más extenso y menos intenso.&lt;br /&gt;La química nos demuestra científicamente toda la biología de la sociedad. Esa ciencia,&lt;br /&gt;en las combinaciones de las substancias afines, logra hasta poner en contacto los más&lt;br /&gt;terribles explosivos y se mantienen sin peligro, hasta que un agente extraño y&lt;br /&gt;discordante compromete a los afines y los hace explotar en el máximo de su fuerza&lt;br /&gt;vital. Asimismo, dos seres que se encierran en el hogar conyugal, viven la vida natural,&lt;br /&gt;hasta que se acerca un espíritu que, autorizado por la ley, debe tomar una existencia&lt;br /&gt;corpórea y enciende la mecha y explotan los amores espirituales y engendran una vida,&lt;br /&gt;rompiendo la monotonía, y pone en acción la vida progresiva, por medio del sacrificio de&lt;br /&gt;los tres: padres e hijo.&lt;br /&gt;Queda pues confirmado que, el amor regenerador, impone sacrificio; y por todo lo&lt;br /&gt;expuesto en estos capítulos se axiomatiza que: el amor de familia (aunque sea&lt;br /&gt;sagrado) es el más imperfecto de los amores.&lt;br /&gt;50&lt;br /&gt;SEGUNDA PARTE&lt;br /&gt;EL AMOR CIUDADANO ES MÁS PERFECTO QUE EL AMOR DE FAMILIA&lt;br /&gt;CAPÍTULO PRIMERO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA AMISTAD&lt;br /&gt;Ya estamos en un marco un grado mayor: subimos al segundo peldaño de la escala&lt;br /&gt;de los amores: ya se respira un ambiente menos caldeado que en el estrecho recinto&lt;br /&gt;del hogar. Estamos en la ciudad, en el amor a la porción de la tierra que nos meció en&lt;br /&gt;nuestra infancia y buscamos la amistad de los que conviven nuestro ambiente.&lt;br /&gt;La estrechez del hogar, no nos ahoga; pero sí nos extorsiona y deprime,&lt;br /&gt;imponiéndonos una restricción en nuestros vuelos de cualquier clase y tendencia y&lt;br /&gt;buscamos nuestra expansión a la vida real, en la amistad.&lt;br /&gt;La amistad entre muchas otras cosas, encierra las siguientes principales:&lt;br /&gt;A.- Afecto benévolo, puro y desinteresado, recíproco de ordinario, porque nace y se&lt;br /&gt;forma del trato de nuestros semejantes;&lt;br /&gt;B.- Ayuntamiento de los sexos en ley o extra ley;&lt;br /&gt;C.- Ayuda, merced, favor;&lt;br /&gt;D.- Maridaje, alianza, buena junta, o liga que hace de una cosa a otra cosa;&lt;br /&gt;E.- Pacto amistoso entre dos o más personas.&lt;br /&gt;F.- Despertar de deseos, afición y ganas de alguna cosa.&lt;br /&gt;Para ser explícitos debemos hacer cada una de estas letras un punto separado; pero&lt;br /&gt;advirtiendo, que no nos separamos de nuestra &lt;&lt;filosofía&gt;&gt;, donde&lt;br /&gt;todo eso está fundamentado.&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;Afecto benévolo, puro y recíproco de ordinario porque nace y se forma del trato con&lt;br /&gt;nuestros semejantes.&lt;br /&gt;No es que en el hogar de nuestra familia no exista todo eso en esencia, pero que se&lt;br /&gt;circunscribe a los pocos miembros del hogar y no puede desarrollarse, porque la&lt;br /&gt;consanguinidad no admite la justicia rigurosa que impone la reciprocidad del amigo,&lt;br /&gt;para conservar la amistad armónica.&lt;br /&gt;51&lt;br /&gt;En la amistad del vecino ciudadano, no cabe el desdén, ni la rutina familiar, porque se&lt;br /&gt;son necesarios los amigos el uno al otro y suman las facultades, no sólo de ambos, sino&lt;br /&gt;de sus familias, ensanchándose así el afecto, el conocimiento y el respeto mutuo y&lt;br /&gt;sincero, a todo el círculo tejido por esas consanguinidades, que se alargará por lo&lt;br /&gt;menos a todas las ramas de sus árboles genealógicos, de sus apellidos.&lt;br /&gt;La pureza del afecto, se impone por la necesidad de conservar la amistad,&lt;br /&gt;obligándose tácitamente los amigos o amistades a guardarse todas las formas de la&lt;br /&gt;delicadeza y esto es una reciprocidad formada del necesario trato, para la vida&lt;br /&gt;ciudadana.&lt;br /&gt;La amistad, es una necesidad, pues, y crece ésta con el tiempo que se conserva; pero&lt;br /&gt;que si la amistad arraiga por la afinidad de ideales, de cuerpos, de necesidades y de&lt;br /&gt;espíritus, pronto la amistad se convierte en cariño, llegando a sellarse en el amor, en&lt;br /&gt;una o variadas formas.&lt;br /&gt;Cuando ha llegado a ese punto la amistad, se ha confundido la estética y la ética y la&lt;br /&gt;vida moral y materialmente de los amigos, se desarrolla en dos o más hogares, pero&lt;br /&gt;son por sentimiento un solo hogar; se agrandaron los hogares consanguíneos.&lt;br /&gt;Todo esto tiene la gran consecuencia de comunizar ideas e intereses varios en un&lt;br /&gt;mismo querer, y es por lo tanto un amor más expansivo, más amplio y de más&lt;br /&gt;provecho, que el amor de familia.&lt;br /&gt;La amistad, impone suavemente una obligación fraternal y una benevolencia tolerante&lt;br /&gt;entre los amigos, pero que se corrigen uno a otro para identificarse hasta en el&lt;br /&gt;pensamiento y en el obrar.&lt;br /&gt;B&lt;br /&gt;&lt;&lt;ayuda,&gt;&gt;. Son productos de la amistad menos concentrada: de la&lt;br /&gt;amistad derivada de la mayor amistad de dos o varios sujetos que amistaron a esas&lt;br /&gt;familias y a las amistades de esas familias; por ejemplo: Tú, caro lector y yo, hemos&lt;br /&gt;hecho una amistad que representamos el contenido de la letra A. Es decir, somos dos&lt;br /&gt;inseparables amigos que contamos nuestras vidas como una sola. Tú entras en mi casa&lt;br /&gt;y yo en la tuya cual si nos fuera la misma casa. Por de consiguiente, &lt;&lt;No hay pan&lt;br /&gt;partido&gt;&gt;, como se dice de los verdaderos amigos. Mis padres, o mi esposa y mis hijos,&lt;br /&gt;te consideran como a un miembro de la familia, y yo me encuentro en las mismas&lt;br /&gt;condiciones en tu casa. Dicho está que si tú sufres, yo sufro; si yo tengo, tienes tú y mis&lt;br /&gt;triunfos te tocan a ti como a mí.&lt;br /&gt;Pero tus parientes (como los míos) necesitan un servicio, una ayuda, una merced, de&lt;br /&gt;mí, por ejemplo, que por mi posición, relaciones o empleo, puedo conseguir; pero les&lt;br /&gt;falta amistad acendrada, la confianza del amigo para llegarse directamente a mí, y claro&lt;br /&gt;está, llegan a ti por la consanguinidad y tú, con perfecto derecho, le prometes en mi&lt;br /&gt;nombre y vienes a mí y me dices: mira, fulano, necesito esto para mi tío, mi primo, etc.,&lt;br /&gt;52&lt;br /&gt;o para un diablo cualquiera que se dignó por cualquier casualidad en pedirte a ti. Yo,&lt;br /&gt;que tengo el deber de que tú cumplas tu compromiso, uso de mis poderes y lo consigo&lt;br /&gt;y es agradecido un individuo que está al margen de nuestra amistad. ¿Ves, aquí cómo&lt;br /&gt;se agranda el conocimiento de los seres y se ensancha la amistad en el trato&lt;br /&gt;ciudadano? ¿Te das cuenta como aquí es más perfecto el amor ciudadano que el de&lt;br /&gt;familia? Pero no olvides que la familia es la base (a pesar de su imperfección) de este&lt;br /&gt;amor ciudadano, que nos impone la ayuda mutua, el favor desinteresado, la merced&lt;br /&gt;galante.&lt;br /&gt;C&lt;br /&gt;Ayuntamiento de los sexos en ley o extra ley&lt;br /&gt;No nos fijemos ahora en las tacañerías de la sociedad: en los absurdos de las leyes&lt;br /&gt;civiles y religiosas, en lo que atañe a lo extra ley; pues hemos sentado irrebatiblemente&lt;br /&gt;en nuestra Filosofía, que &lt;&lt;ningún&gt;&gt;.&lt;br /&gt;Téngase sí, presente, que la amistad no puede ser entre enemigos en espíritu, y por&lt;br /&gt;lo tanto la afinidad de los espíritus es la que hace la amistad de los individuos y por lo&lt;br /&gt;tanto esa misma afinidad es la causa del ayuntamiento de cuerpos de distinto sexo para&lt;br /&gt;cumplir el divino mandato: &lt;&lt;creced&gt;&gt;. Toda ley que pone trabas a este&lt;br /&gt;mandato, es un absurdo; y aunque domina por cualquier causa, no triunfa; triunfa&lt;br /&gt;siempre el omnímodo mandamiento.&lt;br /&gt;Pero viniendo a nuestro argumento del ayuntamiento de los sexos, no podrá menos&lt;br /&gt;de comprenderse que tendrá que ser fruto de la amistad.&lt;br /&gt;Hay los casos de ayuntamiento llamados extra ley, innumerables también fortuitos y&lt;br /&gt;otros por la fuerza bruta, con más los de la llamada vida pública o de prostíbulo.&lt;br /&gt;Los de extra ley, obedecen a mil y mil causas, que estudiamos y exponemos en la&lt;br /&gt;primera parte de nuestro &lt;&lt;código&gt;&gt;, como ser, los matrimonios por&lt;br /&gt;imposición y la conveniencia de títulos, de clase y posición; matrimonios que unen sus&lt;br /&gt;cuerpos, pero no funden sus almas; no son afines y sus espíritus viven divorciados y al&lt;br /&gt;primer encuentro con un afín, la mujer se entrega y el hombre, no tiene en cuenta que&lt;br /&gt;sea casada o viuda o soltera; se vieron, se abrazaron sus espíritus, hablaron los sexos&lt;br /&gt;y se unen los cuerpos en ley superior, a la que no los dejó unirse en matrimonio.&lt;br /&gt;Los innumerables ayuntamientos fortuitos, obedecen, en general, a la ley de Justicia,&lt;br /&gt;lo mismo que los de extra ley; pero que decimos fortuitos porque, aun sin amistad y al&lt;br /&gt;primer encuentro y siendo normales de conciencia y facultades no miden&lt;br /&gt;consecuencias y se ayuntan y fructifican y acaso no se vuelven a ver más los padres de&lt;br /&gt;aquel engendro, que queda a cargo de la madre, que sigue amando al hombre. ¡Cuánto&lt;br /&gt;haría y daría aquella madre por encontrar siquiera una sola vez al padre de aquel ser,&lt;br /&gt;sólo para dárselo a besar y aun para darle las gracias, pero para que no olvide que&lt;br /&gt;aquel hijo vive por él! Pero el destino es como un ser sin entrañas ni sentimientos. El no&lt;br /&gt;53&lt;br /&gt;tiene en cuenta el dolor ni la alegría, ni oye alabanzas, ni imprecaciones; él cumple la&lt;br /&gt;ley y nada más.&lt;br /&gt;Yo he visto muchísimos ejemplos de éstos, en mis horas de servicio destinadas a&lt;br /&gt;consultas, y hoy mismo tengo uno a la vista, como para probar la verdad del rigor de la&lt;br /&gt;ley; y este caso no es sólo fortuito, sino que entra también en los casos de fuerza bruta.&lt;br /&gt;Los casos de fuerza bruta, aunque parezca que no, son muy numerosos; pero unos&lt;br /&gt;son punibles y otros no. Los casos punibles son aquellos en que el engaño y las&lt;br /&gt;promesas vencen a la agobiada o necesitada mujer, cualquiera sea su estado y cuyas&lt;br /&gt;promesas, no son cumplidas por maldad.&lt;br /&gt;Los no punibles son aquellos que la mujer se niega por motivos triviales, que si no&lt;br /&gt;existieran no se negaría, como ser: el temor a las consecuencias, el qué dirán, u otros&lt;br /&gt;motivos baladíes. Estas, en general, buscan satisfacer sus necesidades&lt;br /&gt;antinaturalmente y esta consideración sola, basta para no ser punible el force, porque,&lt;br /&gt;no se corrompe a la corrompida.&lt;br /&gt;De los casos de ayuntamiento por comercio en el prostíbulo, envuelve grandes&lt;br /&gt;misterios a la ciencia y la ignorancia de la ley del espíritu. Pero digo que, mientras la&lt;br /&gt;moral práctica no sea un hecho, esos establecimientos son necesarios para que las que&lt;br /&gt;quieran ser castas, puedan serlo sin peligro. Pero hay algo más grande e importante en&lt;br /&gt;esa vida tan injustamente castigada y despreciada, y es que, ahí se acrisola el espíritu&lt;br /&gt;por el castigo que impone a su materia; y si allí se alberga el vicio y la depravación,&lt;br /&gt;también las más grandes virtudes del sacrificio.&lt;br /&gt;Por ese lugar, no hay espíritu que no haya pasado en una o más existencias de la&lt;br /&gt;vida continuada, para pagar deudas y también para cobrar; pero sobre todo, para saciar&lt;br /&gt;la pasión de los instintos animales. Y no es casual la estada de la generalidad de las&lt;br /&gt;mujeres, ni la entrada de la generalidad de los hombres.&lt;br /&gt;Todo esto, no quiere decir que ello sea moral y que debe de existir, sino que, debido a&lt;br /&gt;la inmoralidad general, es de necesidad que existan, mientras la moral individual no sea&lt;br /&gt;eficiente para una sociedad moral suficiente.&lt;br /&gt;Cuando esa moral se habrá hecho en el régimen de la comuna y conforme la&lt;br /&gt;establece nuestro &lt;&lt;código&gt;&gt;, entonces, los prostíbulos, las&lt;br /&gt;cárceles, los manicomios, ni aun los hospitales, no existirán.&lt;br /&gt;D&lt;br /&gt;Maridaje, alianza, buena junta o liga que hace de una cosa con otra&lt;br /&gt;Maridaje, dice enlace, unión y conformidad de unos con otros, analogía y conformidad&lt;br /&gt;con el querer y pensar del amigo y con las amistades y una buena correspondencia&lt;br /&gt;entre los que viven en amistad armónica de cara al amor.&lt;br /&gt;54&lt;br /&gt;Alianza dice: enlazarse, unirse dos o más personas para un objeto; conexionarse o&lt;br /&gt;hacer conexión de intereses materiales, morales y espirituales.&lt;br /&gt;La buena junta o liga del maridaje, dependerá de la virtud moral mayor o menor de los&lt;br /&gt;alianzados.&lt;br /&gt;Como se ve, de todo esto depende la vida social de la ciudad, que será&lt;br /&gt;indefectiblemente armónica y placentera, o turbulenta y desagradable y peligrosa,&lt;br /&gt;según el grado de amistad de unos con otros, lo que imprimirá el sello de fraternidad o&lt;br /&gt;de antagonismo.&lt;br /&gt;Para llegar a la alianza entre dos seres de distinto sexo, como para formar una liga de&lt;br /&gt;intereses, es preciso que primero se haya creado el maridaje, que nos dé la suficiente&lt;br /&gt;confianza, para entregarnos unos a otros sin resistencias ni reservas, bien que se trate&lt;br /&gt;de caso matrimonial, como de una sociedad de cualquier clase y género.&lt;br /&gt;Hay una clase de sociedad en la que el maridaje no se ve en las personas; pero&lt;br /&gt;existe sin embargo. Son las sociedades anónimas; pero éstas son puramente&lt;br /&gt;materiales, como sociedad; pero son un resultado del progreso creado en la amistad y&lt;br /&gt;la moral ciudadana, representadas en las leyes civiles y comerciales, en las que se&lt;br /&gt;apoyan los anónimos.&lt;br /&gt;Pero si entre los iniciadores de la sociedad que nos ocupa no hubiera existido la&lt;br /&gt;amistad y el maridaje nacido de esa amistad, la sociedad anónima no nacería. ¿Nace?&lt;br /&gt;Entonces existía la amistad y el maridaje.&lt;br /&gt;Hay otro gran secreto en el nacimiento de las sociedades anónimas y empresas&lt;br /&gt;comerciales e industriales, que pertenece a un secreto de la Ley Divina, y es hora de&lt;br /&gt;darle asiento aquí, porque ya pertenece al segundo amor en principio, pero que es el&lt;br /&gt;corolario del cuarto y quinto amor. Expongamos:&lt;br /&gt;El decreto infalible del Creador para todos los mundos, es llegar a la vida comunal.&lt;br /&gt;Las individualidades tienen muy relativa potencialidad para el progreso y ninguna se&lt;br /&gt;basta a sí misma.&lt;br /&gt;La colectividad puede tantas veces más, como individuos la suman.&lt;br /&gt;Las necesidades crecientes de la ciudad, por las comodidades exigidas por el&lt;br /&gt;progreso, se acrecientan y se hace necesario llenarlas; para lo cual nacen esas&lt;br /&gt;sociedades anónimas, que aportan los capitales colectivamente.&lt;br /&gt;¿Creéis que sólo cooperan los que subscriben las acciones? No tal. Cooperan tanto y&lt;br /&gt;más los trabajadores, que con el capital ejecutan el trabajo para qué se creó la&lt;br /&gt;sociedad.&lt;br /&gt;55&lt;br /&gt;El capital retira sus intereses y el trabajador sus salarios; pero queda el capital y&lt;br /&gt;acrecentado. Luego si capitalistas y obreros retiraron sus haberes señalados, el fondo&lt;br /&gt;que queda en sociedad es realmente producto de los anónimos, capitalistas y&lt;br /&gt;trabajadores, lo mismo que de los consumidores, que dejaron ganancias.&lt;br /&gt;¿Cómo repartir esas ganancias con justicia, desconociendo sus productores? Pues&lt;br /&gt;pasando al poder-gobierno ciudadano o comunal, a los tantos años señalados en un&lt;br /&gt;contrato autorizante; y ya, cuando pasa aquella riqueza al tesoro común, ya es de todos&lt;br /&gt;y lo disfrutan administrado por el gobierno elegido por el pueblo.&lt;br /&gt;Esto indica que el secreto de las leyes inflexibles del Creador, dominan a pesar de&lt;br /&gt;todo, y que la Comuna solo, puede ser el régimen de las ciudades, como lo será de&lt;br /&gt;todo el mundo, según lo veremos en su lugar, y ya la ciudad, es el primer grado de la&lt;br /&gt;comuna universal, como la familia es la raíz y fundamento de la sociedad y la ciudad.&lt;br /&gt;E y F&lt;br /&gt;Pacto amistoso: despertar de deseos y afición y ganas de alguna cosa&lt;br /&gt;Si necesitamos pactos, es porque no nos bastamos cada uno a sí mismos. Si nos&lt;br /&gt;despiertan los deseos y nos aficionamos a alguna cosa, lo que deseamos, aquello a&lt;br /&gt;que nos aficionamos por lo cual pactamos, no está en nosotros, está en la persona o&lt;br /&gt;cosa deseada.&lt;br /&gt;En la familia, en el hogar consanguíneo, no se pacta y ni aun las leyes civiles&lt;br /&gt;reconocen válido el pacto hecho entre padres e hijos, ni entre hermanos y hermanos.&lt;br /&gt;Digo que no los reconoce por en cuanto sus faltas a un pacto, no entran en la&lt;br /&gt;jurisprudencia, no las castiga el Juez.&lt;br /&gt;Luego el pacto es entre extraños al hogar y es válido el pacto matrimonial, porque al&lt;br /&gt;hacerlo, los cónyuges eran extraños y no parientes hasta el 4º grado; anterior a éste, es&lt;br /&gt;necesario un juicio que establezca los principios de excepción de las leyes. ¿Por qué se&lt;br /&gt;retrotrae ese parentesco de segundo o tercer grado al cuarto? Porque los hombres, aun&lt;br /&gt;ignorando los secretos de las leyes del Creador, obedecen sin pensar, porque se&lt;br /&gt;impone la ley madre: la ley de Amor.&lt;br /&gt;La amistad nos despierta deseos de la posesión de la amiga mujer y nos aficionamos&lt;br /&gt;a ella y sus cosas; lo mismo también deseamos y nos aficionamos a las cosas del&lt;br /&gt;amigo, o de aquellos con quien necesitamos pactar para la participación de aquello&lt;br /&gt;moral, material y espiritual que posee y nosotros necesitamos para la vida o para la&lt;br /&gt;comunidad.&lt;br /&gt;Por todo lo expuesto se ve claro que, el amor a la amistad es innato en los seres;&lt;br /&gt;luego si es innato, es ley superior: radica en el espíritu y obedece necesariamente al&lt;br /&gt;progreso que el espíritu alcanza; y cuando el progreso ha llegado al grado suficiente de&lt;br /&gt;desarrollo en la amistad ciudadana, se convierte en amor y ya no se hacen las cosas en&lt;br /&gt;56&lt;br /&gt;la ciudad con la idea de un beneficio privado, sino que se declaran &lt;&lt;bien&gt;&gt;, lo&lt;br /&gt;que quiere decir, bien comunal.&lt;br /&gt;La ciudad, ya en esas condiciones, se ha convertido en una casa común, en la que&lt;br /&gt;cada uno procura el bien de todos los individuos, lo mismo que si se tratase del hogar:&lt;br /&gt;sólo que se hace todo con mayor libertad, más independencia y con más magnificencia&lt;br /&gt;y descanso, como lo hemos de ver en los siguientes capítulos. Todo lo cual dice y&lt;br /&gt;confirma que, el amor ciudadano, es más perfecto que el amor de familia.&lt;br /&gt;57&lt;br /&gt;CAPÍTULO SEGUNDO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA SALUD IMPONE LA HIGIENE&lt;br /&gt;Se ha sentado: &lt;&lt;mens&gt;&gt;. Pero hoy podemos decir que, si el&lt;br /&gt;espíritu está enfermo, no puede estar la mente sana.&lt;br /&gt;Ni aun la Teología, que tiene un absurdo en cada juicio cuando no en cada palabra,&lt;br /&gt;ha podido prescindir de decir que: &lt;&lt;Salud es un estado de gracia espiritual y&lt;br /&gt;salvación&gt;&gt; ¿Lo veis? Aquí mismo, para asentar una verdad moral, se ha cometido el&lt;br /&gt;absurdo al decir gracia, que yo he subrayado para señalar el absurdo.&lt;br /&gt;No, no es una gracia dada; esa salud está representada en la tranquilidad de la&lt;br /&gt;conciencia que es capaz de tener el espíritu por su conducta, por su progreso, por su&lt;br /&gt;sabiduría, que a nadie se le deberá sino a él mismo, a su esfuerzo y a su trabajo.&lt;br /&gt;Según la ciencia, mucho más racional que la Teología y de valor matemático, &lt;&lt;Salud&lt;br /&gt;es un estado normal del ser orgánico&gt;&gt;, y según la sociología, &lt;&lt;Salud es la libertad y el&lt;br /&gt;bien público y particular&gt;&gt;. Pero todo esto, no se puede obtener ni tener sin la salud del&lt;br /&gt;espíritu, cuya comprobación la hemos expuesto es sus correspondientes capítulos de la&lt;br /&gt;&lt;&lt;filosofía&gt;&gt;.&lt;br /&gt;La salud del espíritu, repito, la adquiere en la sabiduría que conquista al cumplir los&lt;br /&gt;mandatos de la inflexible ley de la vida, en cuyos trabajos desarrolla su poder Psíquico,&lt;br /&gt;que lo demuestra en sus actos de atracción magnética, atrayéndose cada vez mayor&lt;br /&gt;número de amistades y más grandes conocimientos experimentales de las cosas que&lt;br /&gt;dañaron sus organismos y que para poner remedio se ve en la imperiosa necesidad de&lt;br /&gt;elegir todo aquello que le puede proporcionar contento y bienestar.&lt;br /&gt;Mientras el espíritu no es capaz de intuir y dominar a los instintos de que se compone&lt;br /&gt;su alma y cuerpo, podrá gozar el cuerpo de exuberancia y fuerza animal; pero ese&lt;br /&gt;individuo no lo veréis capaz de idearse por sí propio la higiene que le proporcione la&lt;br /&gt;salud corporal. Y si la educación es descuidada, será tanto más bruto en sus actos,&lt;br /&gt;cuanto mayor sea su fuerza animal que al fin acabará vencido por su misma fuerza, en&lt;br /&gt;cualquiera de los casi innumerables modos que en la historia médica se pueden&lt;br /&gt;controlar.&lt;br /&gt;Hay constituciones de hombres que parecen una belleza en sus formas y robustez, y&lt;br /&gt;sin embargo son hediondos, su sudor fétido y agrio o corrompido envenena el ambiente&lt;br /&gt;a su alrededor, hasta notarse un malestar que enferma. En cambio vemos otras&lt;br /&gt;constituciones, al parecer más enclenques, descoloridos y de un parecer más enfermizo&lt;br /&gt;y no despiden miasmas pútridas, aunque cuiden menos de la higiene corporal.&lt;br /&gt;Si hacemos la anatomía analítica de estos casos generales, descubriremos que el&lt;br /&gt;segundo tiene su materia más pura, o porque la purificó su espíritu, o porque se cuidó,&lt;br /&gt;desde el instante de su concepción, de escoger las moléculas más purificadas para&lt;br /&gt;58&lt;br /&gt;formar sus organismos; pero en ambos modos, ese espíritu demuestra mayor sabiduría&lt;br /&gt;que el del primer caso.&lt;br /&gt;Todo esto tiene una comprobación experimentada en todos los tiempos y nos basta&lt;br /&gt;una suma de los hombres sabios que anota la historia y se verá que el 95% de esos&lt;br /&gt;sabios son enjutos de carnes, pero de energías superiores a los corpulentos o&lt;br /&gt;barrigones y moles de carne, que a poco esfuerzo se sofocan, sudan y su respiración&lt;br /&gt;es entrecortada; bufan como un rinoceronte. Estos son perezosos y tardos, aquellos&lt;br /&gt;diligentes y siempre dispuestos a la labor fecunda y no se agobian, aunque se cansen.&lt;br /&gt;Es que llevan la higiene en su espíritu y fluidifican su alma y su cuerpo continuamente.&lt;br /&gt;Estos ven, por eso mismo, el peligro que les amenaza por causa del retraso de los&lt;br /&gt;otros y se ven en la necesidad de imponer la higiene externa a los miasmáticos, para lo&lt;br /&gt;cual han extraído las esencias de la naturaleza que con el agua, esencia primera, se&lt;br /&gt;neutralice y anule el peligro de las emanaciones de los cuerpos todos, de los que el&lt;br /&gt;humano es el más delicado.&lt;br /&gt;Aquí es donde se ha de ver en primer término, las ventajas y beneficios del amor&lt;br /&gt;ciudadano, que con un pequeño sacrificio de parte de cada individuo, se construye&lt;br /&gt;aquello que sería imposible a una sola familia.&lt;br /&gt;Sí, esas redes de desagües de las aguas servidas y de las otras redes de las aguas&lt;br /&gt;corrientes y redes de alumbrado que higienizan, embellecen y aseguran la vida&lt;br /&gt;placentera y tranquila de los ciudadanos; y son muy justas las penas que se establecen&lt;br /&gt;a los infractores.&lt;br /&gt;Mas la condición humana es extrema en todas las cosas, cuando el espíritu es&lt;br /&gt;ignorante.&lt;br /&gt;En efecto; podría citar por millones los casos de abuso por placer en los baños sobre&lt;br /&gt;todo y veremos que esos abusadores son en general &lt;&lt;medinetes&gt;&gt; que en su infancia&lt;br /&gt;no conocieron tales cosas, pero que por cualquier causa salieron de su terruño,&lt;br /&gt;entrando en la ciudad, que las deslumbró, y corrieron como mariposas inexpertas y&lt;br /&gt;encandiladas, cayeron en un encontrón con un moscardón que astuto acechaba y las&lt;br /&gt;inició en el deleite, del que se refinan inmoralmente y aventajan en la toilete a las&lt;br /&gt;aristócratas que abusan de los afeites y esto ya no es higiene provechosa; pero lo&lt;br /&gt;necesitan por efecto mismo del abuso de las pasiones que en ellas se desencadenan&lt;br /&gt;con horrores de tempestad devastadora en ellas mismas y de cuantos les circundan.&lt;br /&gt;Este es el reverso de la medalla ciudad. Pero no por ello se ha de calificar mala la&lt;br /&gt;vida ciudadana, sino que ha de servir de estudio a los espíritus sabios, higiénicos,&lt;br /&gt;higienizadores y morales, para encontrar modo de cortar esos abusos, y en efecto los&lt;br /&gt;encuentran con la carestía.&lt;br /&gt;Desde luego que esa carestía es perjudicial, porque priva de lo justo a la mayoría;&lt;br /&gt;pero es una ley que hemos establecido nosotros cuando hemos dicho que &lt;&lt;Sólo el&lt;br /&gt;saciamiento corrige&gt;&gt; y el escarmiento se encarga de enseñar al ignorante.&lt;br /&gt;59&lt;br /&gt;Las reglas morales de una higiene conveniente requerida para la salud pública y&lt;br /&gt;privada, la establecen los higienistas; y en nuestro &lt;&lt;profilaxis&gt;&gt; exponemos&lt;br /&gt;la verdadera higiene del cuerpo y del espíritu y la codificamos en nuestro &lt;&lt;Código de&lt;br /&gt;Amor&gt;&gt;.&lt;br /&gt;Aquí sólo tratamos de la ética de la higiene y hemos dicho la razón suprema de esa&lt;br /&gt;moral, que es el progreso espiritual.&lt;br /&gt;Es efectivamente la sabiduría el que señala la norma de conducta al individuo; que es&lt;br /&gt;verdad que la educación modula en general la moral social, por el contagio Magnético-&lt;br /&gt;Ambiente, que deja en los educandos un remanente, que ya no podrá echar de sí, sino&lt;br /&gt;que se lo hará hábito: éste es el sacrificio que se impone la colectividad que forma la&lt;br /&gt;ciudad.&lt;br /&gt;Extremar la educación de la higiene es asegurar el bienestar y la salud de la ciudad.&lt;br /&gt;La ciudad, mirando bajo ese punto de peligro de infección, tendríamos por fuerza que&lt;br /&gt;confesar que ha sido un equívoco su formación, y lo es en cuanto a carestía y&lt;br /&gt;enfermedades; pero esto es secundario, ya que se impone por ley de progreso la unión&lt;br /&gt;del esfuerzo de todos los individuos, puesto que nadie se basta a sí mismo; y además&lt;br /&gt;está la ley mayor y mandato omnímodo de amarnos todos como hermanos.&lt;br /&gt;Luego los peligros de enfermedad y la carestía de la vida que ocasiona la vida&lt;br /&gt;ciudadana, no se puede tener en cuenta más que como cuestión económica, que debe&lt;br /&gt;salvarla la moral que al pueblo se le inculque con el ejemplo.&lt;br /&gt;Cuando el colegio sea lo que tiene que ser, lo que en nuestro Código prevenimos, o&lt;br /&gt;sea el jardín donde se estudia cada planta, entonces esa moral será eficiente, porque&lt;br /&gt;cada niño, cuando salga de él, sabrá sus cuidados, deberes y derechos para consigo&lt;br /&gt;mismo y para con los demás seres de la sociedad.&lt;br /&gt;Esto no ha podido ser mientras las religiones han tenido bajo su férula la educación&lt;br /&gt;de las juventudes, con cuya moral irracional ha pervertido los sentidos y el sentimiento.&lt;br /&gt;La fórmula irracional prohibitiva impuesta por esa educación antinatural, ha&lt;br /&gt;degenerado en muchos grados a la humanidad.&lt;br /&gt;Se han llevado a educar a unas niñas a un colegio o convento de monjas. Ha llegado&lt;br /&gt;el momento en que la naturaleza la declara mujer y por causa de lo irracional de la regla&lt;br /&gt;establecida, no se la auxilia, no se la instruye, y aquella joven cree que ha cometido&lt;br /&gt;pecados miserables, pues hasta se le hace creer que &lt;&lt;es un castigo de Dios impuesto&lt;br /&gt;a la mujer, por haber dado a comer de la manzana Eva a Adán&gt;&gt;.&lt;br /&gt;La naturaleza sigue su curso y aquella pobre niña se convierte en una asquerosa&lt;br /&gt;inmundicia que le acarrea miles de molestias y maldice su ser de mujer.&lt;br /&gt;60&lt;br /&gt;Si su espíritu es sabio y logra intuir los remedios, la limpieza siquiera, no podrá&lt;br /&gt;efectuarla sin tocarse y hay una desesperación horrible, porque según se le ha&lt;br /&gt;enseñado, eso significa una grave falta, un pecado mortal. Podríamos decir que se ha&lt;br /&gt;inutilizado a la mujer, porque de esa desesperación vendrán infinitos males que, por su&lt;br /&gt;índole, no los queremos enumerar.&lt;br /&gt;Ese momento solemne en que la naturaleza determina el paso de la niña a la&lt;br /&gt;categoría de mujer, es en el que, cuando esté la educación de la mujer a cargo de la&lt;br /&gt;verdadera ciencia, desempeñada por la mujer altamente experimentada, ese momento&lt;br /&gt;solemne será el que forme a las grandes madres, a las amantes esposas, con el más&lt;br /&gt;grande caudal de conocimientos naturales, que por la higiene la librarán de ser un&lt;br /&gt;censo y una cataplasma de la sociedad y el sentimiento llegará a su grado superlativo y&lt;br /&gt;de verdadera higiene moral.&lt;br /&gt;¡Cuántos dolores encierra para la mujer esa ignorancia y cuántas vidas cuesta a ella y&lt;br /&gt;malogra muchas otras!&lt;br /&gt;No es menos dañina la educación dada a los varones, por otros célibes que... no&lt;br /&gt;guardan el celibato, porque la naturaleza se impone. Pero las prácticas religiosas&lt;br /&gt;sembradas en esos jóvenes, malogran muchos años de progreso y anulan la moral&lt;br /&gt;social y rompen la fraternidad que nace de la vida ciudadana.&lt;br /&gt;Mas como no son estas materias de este libro, no seguimos este estudio aquí, y&lt;br /&gt;porque ya tenemos codificada la instrucción para el régimen de la Comuna, donde la&lt;br /&gt;inmoralidad no cabe y la higiene será el hábito que asegura la salud de los cuerpos.&lt;br /&gt;Tenemos, pues, que, para que el cuerpo sea sano, es necesaria la higiene; pero&lt;br /&gt;aseguramos también, que el hábito de la higiene, sólo puede ser cuando el espíritu es&lt;br /&gt;progresado.&lt;br /&gt;No han de tomarse las cosas nunca por los extremos, como los que toman la higiene&lt;br /&gt;por mero gusto y placer, encareciendo los productos que el progreso alcanza y saca a&lt;br /&gt;la naturaleza, con lo que privan a los demás de esos medios.&lt;br /&gt;Al respecto, el maestro educador, con el concurso del médico higienista del colegio,&lt;br /&gt;entre los conocimientos útiles que debe llevar cuando ya sale el educando para formar&lt;br /&gt;parte en la vida ciudadana, ha de figurar en nota especial, cuántos baños y qué clase&lt;br /&gt;de baños debe tomar; qué ejercicio y qué cantidad conviene a su estructura y&lt;br /&gt;psicología, lo mismo que la cantidad y calidad de alimentos y la ocupación conveniente,&lt;br /&gt;arte, oficio y ciencia para que viene más dispuesto, sin olvidar el tipo de mujer que para&lt;br /&gt;formar su hogar le conviene, conforme a sus cualidades.&lt;br /&gt;Todo esto es de rigor que sepa el hombre y la mujer, antes de entrar en la vida&lt;br /&gt;ciudadana, y sólo con ello se tendrá la moral necesaria y la higiene se impondrá por sí&lt;br /&gt;sola, asegurando la salud del individuo y por lo tanto la felicidad posible en la familia&lt;br /&gt;ciudadana.&lt;br /&gt;61&lt;br /&gt;La vida campestre, lleva consigo muchas ventajas a la vida ciudadana para la salud&lt;br /&gt;individual; pero hay que confesar que eso es demasiado egoísta y antiprogresista y se&lt;br /&gt;impone la vida en la ciudad. Pero no es menos cierto también, que en el campo no&lt;br /&gt;puede tener el individuo todas las cosas que puede tener en la cooperación comunal de&lt;br /&gt;la ciudad, en la que tampoco cada familia ni individuo puede tenerlo, porque no se&lt;br /&gt;basta nadie a sí mismo. Lo que no es necesario argumentar y por lo cual se prueba&lt;br /&gt;que, &lt;&lt;el&gt;&gt;.&lt;br /&gt;62&lt;br /&gt;CAPÍTULO TERCERO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA EDUCACIÓN, LO IMPONE LA CIUDADANÍA POR EL BIEN SOCIAL&lt;br /&gt;Este capítulo está ya comprobado por el anterior; pero siempre hay motivos de&lt;br /&gt;razonamiento y vamos a perorar sobre el amor a la educación.&lt;br /&gt;Parece una contradicción hablar del amor a la educación, cuando vemos que el 95%&lt;br /&gt;de los estudiantes y de los hijos en la familia, protestan siempre del sometimiento a la&lt;br /&gt;educación.&lt;br /&gt;Cualquiera tiene recuerdos de sus protestas externas o internas a la disciplina del&lt;br /&gt;colegio, como a las prédicas del maestro; y pocos o casi nadie puede preciarse de no&lt;br /&gt;haber causado una lágrima a su madre y una desazón a su padre por las mismas&lt;br /&gt;causas. Sin embargo, hemos hecho el mandato del padre y sometídonos a la disciplina&lt;br /&gt;del maestro. ¿Qué pasa para que protestemos de lo que al fin hacemos? Pasa que, el&lt;br /&gt;que protesta es el animal y el que se somete y somete al animal es el espíritu, que nos&lt;br /&gt;hace hacer razón.&lt;br /&gt;Es una imposición demasiado dura a los instintos animales de que se compone&lt;br /&gt;nuestra alma y cuerpo, que tiene por ley la vida natural instintiva, libre, sin razón; pero&lt;br /&gt;así como les llegó a esos instintos el momento de su evolución capaz de formar en el&lt;br /&gt;conjunto del cuerpo y alma de hombre, así también le llega en ese mismo momento el&lt;br /&gt;deber de correspondencia y obediencia al superior, que en buena ley los sacó del&lt;br /&gt;dominio animal, sin dejar de pertenecer a él, pero formando en el ser racional, que crea&lt;br /&gt;y sostiene el progreso y ese superior es sólo y exclusivamente, su espíritu, que es la&lt;br /&gt;entidad real, constante e invariable en su ser y cargo de creador de formas. «En él&lt;br /&gt;estaba la vida y la vida es la Luz de los hombres», escribió Shet del espíritu. He ahí&lt;br /&gt;toda la razón del dominio; y por antagonismo, toda la razón de la protesta de los&lt;br /&gt;instintos, que vivían beatíficamente en su ley del reino animal, pero que el progreso les&lt;br /&gt;impone ascender y esa ascensión es formar parte del alma y cuerpo del hombre. ¿Pero&lt;br /&gt;acaso la protesta misma no es la confesión de la existencia de su antagonista? Porque&lt;br /&gt;protestan los instintos, podemos afirmar que forman en el cuerpo y el alma del hombre;&lt;br /&gt;y he aquí cómo de un mal extraemos un mayor bien.&lt;br /&gt;La protesta pues de nuestros instintos, hace el mérito de nuestra ascensión y triunfo&lt;br /&gt;del espíritu, el que imprime a la conciencia un sentimiento de amor propio que, como&lt;br /&gt;expusimos en su punto correspondiente en la Filosofía, doblegaba al hombre a hacer&lt;br /&gt;todas las cosas que no haría sin ese amor propio de sobrepensar, o por lo menos&lt;br /&gt;igualar en hechos y méritos a sus émulos, que son para el hombre, los otros hombres; y&lt;br /&gt;para los instintos, los otros instintos, que ya sometidos al espíritu, cumplen el mandato&lt;br /&gt;de éste y sin dejar de ser instintos animales, viven ya hechos razón y racionalmente, y&lt;br /&gt;es esto lo que constituye la diferencia del ser hombre, del ser animal.&lt;br /&gt;63&lt;br /&gt;De este razonamiento, ya resalta luminoso el motivo que nos sirvió de epígrafe a este&lt;br /&gt;capítulo, por lo que afirmamos que: «El amor a la educación, lo impone la ciudadanía&lt;br /&gt;por el bien social ».&lt;br /&gt;En efecto, esa anulación que se presenta al parecer inconscientemente entre los&lt;br /&gt;ciudadanos, impone sin obligar, es decir, sin una extorsión deprimente, aunque no esté&lt;br /&gt;exenta de cierta dulce tiranía, creada por las necesidades sociales, que tocan de hecho&lt;br /&gt;a cada individuo moral.&lt;br /&gt;Ahora nos encontramos frente a un argumento grave, ocasionado por la última&lt;br /&gt;palabra del punto anterior: «que tocan de lleno a cada individuo moral» hemos dicho. Lo&lt;br /&gt;que revela que hay hombres o individuos inmorales, a los cuales no toca de lleno y a lo&lt;br /&gt;más, les toca tangencialmente el deber de correspondencia social.&lt;br /&gt;Es una desgracia, en verdad; pero por duro que sea sentarlo, por esa desgracia&lt;br /&gt;estamos aún presenciando un cúmulo de injusticias en todos los órdenes, en todos los&lt;br /&gt;gobiernos; lo que está probado en esa única hecatombe europea y esa mundial&lt;br /&gt;revolución social, que es motivada solamente por los hombres que viven al margen de&lt;br /&gt;los deberes, pero que se abrogaron todos los derechos para sus instintos sin dominio y&lt;br /&gt;sin amor a la educación por lo tanto.&lt;br /&gt;Sí; los parásitos, de cualquier clase que sean, civiles o religiosos (si cabe la división,&lt;br /&gt;porque no costará nada probar que todos son religiosos, aunque no sean frailes), los&lt;br /&gt;parásitos digo, se abrogan todos los derechos y no admiten deberes.&lt;br /&gt;Pero nuestro espíritu va sometiendo uno a uno los instintos, agregándolos a la razón,&lt;br /&gt;y esos mismos tiranuelos parásitos de siempre, acabarán también por hacerse deberes&lt;br /&gt;para poder tener derechos, o tendrán sus espíritus que salir en destierro al mundo de su&lt;br /&gt;afinidad.&lt;br /&gt;Aquí, los ligeros, los inmorales, los supremáticos, los que se abrogan todos los&lt;br /&gt;derechos, sin aceptar ningún deber, dirán que esto es una imposición de la fuerza, una&lt;br /&gt;injusticia a su libre albedrío.&lt;br /&gt;Ya hemos escrito mucho en todos nuestros libros y en la Filosofía lo hemos&lt;br /&gt;atomizado, sobre todo en la descripción del «Alma humana» y al explicar la raza&lt;br /&gt;adámica, por lo que aquí sólo nos resta decir a ese respecto que, eso que llamáis&lt;br /&gt;imposición, es la prueba más grande del amor del Padre Creador.&lt;br /&gt;Si el Creador no tuviera esa justicia rigurosa, yo protestaría de él: lo llamaría&lt;br /&gt;imprevisor e impotente, puesto que estaría demostrado que se le imponía cada uno de&lt;br /&gt;esos protestantes, porque se les saca del seno de una humanidad que empieza a&lt;br /&gt;regenerarse, para que les sea más fácil su ascensión quitándoles por estorbos&lt;br /&gt;inmorales.&lt;br /&gt;¿Qué tenéis libre albedrío? Sí y no. Sí, dentro de la ley de igualdad y la justicia; lo que&lt;br /&gt;os obliga necesariamente a tener los mismos deberes para no dañar a vuestros&lt;br /&gt;64&lt;br /&gt;semejantes. No, porque no sois capaces de torcer las leyes universales y, queráis o no,&lt;br /&gt;tenéis que vivir bajo las mismas condiciones naturales, sin que podáis esquivar de&lt;br /&gt;nacer y morir como cada quisque; os azota el viento con la misma intensidad; os moja&lt;br /&gt;el agua, os quema el fuego y os baila el terremoto, sin diferencia a los demás, salvo el&lt;br /&gt;mayor horror y susto, por vuestra sucia conciencia.&lt;br /&gt;Aun más: sois obligados a vuestro pesar, a estudiar, porque sino, cualquiera os&lt;br /&gt;impondría. Pero esto que os impone la inflexible ley, por amor de la misma ley, lo&lt;br /&gt;convertís justamente en la base de vuestras inmoralidades, desde que lo aprovecháis&lt;br /&gt;contra toda razón para crearos los derechos y deshechar los deberes que es&lt;br /&gt;justamente vuestro peor pecado, porque entráis en la categoría de prevaricadores. ¿Y&lt;br /&gt;decís que es una imposición, una injusticia, el sacaros de la tierra para que no seáis un&lt;br /&gt;estorbo a los que ya emprendieron el camino de la regeneración? Yo lo conceptúo justo&lt;br /&gt;y la prueba más grande del amor del Padre para con sus hijos rebeldes y malos.&lt;br /&gt;No os deshereda: lo que hace es llevaros al hospital, a curaros de vuestras&lt;br /&gt;concupiscencias. Sí, en aquellos mundos primitivos o embrionarios aun no existe el&lt;br /&gt;escándalo, porque no ha despertado la razón y la conciencia; pero vosotros llevaréis&lt;br /&gt;conciencia de lo que habéis hecho aquí y será vuestro riguroso Juez.&lt;br /&gt;Cuando el amor a la educación moral (que sólo radica en el trabajo) sea vuestro&lt;br /&gt;deber, entonces empezaréis a tener derecho de respeto, derecho a que la ley Suprema&lt;br /&gt;os defienda; y mientras no adquirís ese derecho, no habéis demostrado tener amor a la&lt;br /&gt;educación; y al no tener amor a la educación, demuestra claramente que no sois&lt;br /&gt;ciudadanos, porque el ciudadano tiene respeto a sus semejantes, por lo que se impone&lt;br /&gt;la más alta moral y la mejor educación, que no ha de ser servil, sino fraternal.&lt;br /&gt;Efectivamente, es ésta una verdad irrebatible y está confirmada en todos los actos de&lt;br /&gt;la justicia humana, a pesar de su gran imperfección.&lt;br /&gt;Si registramos los innúmeros procesos de toda índole, de todos los tribunales civiles,&lt;br /&gt;encontraremos que todos los litigantes y los procesados por crímenes de cualquier&lt;br /&gt;categoría y calidad, no se amaban ni fraternalmente, ni como buenos ciudadanos; lo&lt;br /&gt;cual prueba a la razón, que solo el amor ciudadano impone la educación por el bien&lt;br /&gt;social.&lt;br /&gt;Tenemos también que: en los cargos y servicios comunales de la ciudad, se exige con&lt;br /&gt;justicia cierta preparación, según los cargos, para un buen desempeño; lo que obliga a&lt;br /&gt;una educación adecuada de cada ciudadano, porque todos deberían ser aptos para los&lt;br /&gt;cargos ciudadanos. Y como esos cargos bien desempeñados dan brillo y nombradía a&lt;br /&gt;los que pueden y los desempeñan bien, es otra obligación y eficaz estímulo para&lt;br /&gt;doblegarse a la educación.&lt;br /&gt;Es indudable que eso es sacrificio de la persona; pero está compensado con el&lt;br /&gt;disfrute del mayor bienestar y comodidades que reporta el esfuerzo unido. Además ese&lt;br /&gt;sacrificio denota un grado de moralidad, la que cuanto mayor es, mayor es el aprecio&lt;br /&gt;que se hará del virtuoso.&lt;br /&gt;65&lt;br /&gt;Es cierto también que, hasta hoy, es muy raro que se elija al hombre por méritos de&lt;br /&gt;moral y mil veces vemos que son relegados muchos hombres de buena disposición y&lt;br /&gt;alto grado de moral; pero esto es a causa de la supremacía que se abrogaron los de&lt;br /&gt;arriba (clases altas), que son siempre parásitos religiosos, aunque parezca que son&lt;br /&gt;civiles. Pero también es cierto que el pueblo no se preocupó de su moral propia, ni se&lt;br /&gt;dio más valor que el que esos mismos plutócratas le quisieron conceder con las falacias&lt;br /&gt;de sus principios irracionales de derechos divinos, que hicieron el coco de la ignorancia&lt;br /&gt;impuesta. Y tanto denigraron al pueblo, que en mil ocasiones se sublevó y dejó&lt;br /&gt;manchas sangrientas que le dieron el título de bárbaro, no siendo en verdad, sino el&lt;br /&gt;hombre ofendido vilmente que se defiende, aunque sea sólo por su instinto de&lt;br /&gt;conservación. Sin embargo, esos saltos de la fiera enjaulada, hizo que se le fueran&lt;br /&gt;reconociendo derechos al pueblo y no por voluntad de los opresores, sino por temor a&lt;br /&gt;perder todo su poder autócrata, pero lo vuelve a engañar de nuevo, monopolizando los&lt;br /&gt;cargos públicos. Digo monopolizando, porque entonces ha creado los títulos de doctor,&lt;br /&gt;haciendo leyes por las que, esos titulados, tienen primer derecho a ocupar los cargos,&lt;br /&gt;pero es bajo juramentos que los utilizan como ciudadanos libres. Y como los hacen&lt;br /&gt;clase media, bajo una esperanza que no les llega nunca si no son inmorales, los&lt;br /&gt;apartan del pueblo que les dio todos los medios e instrumentos de la universidad, a la&lt;br /&gt;que no pudo entrar el pueblo su sostenedor, denigrándolo además, llamándole clase&lt;br /&gt;baja... ¿Y qué ha resultado de todas esas falacias? Lo que era lógico: la revolución&lt;br /&gt;social, en la que caen las dos clases, media y alta, a la tumba que se cavaron ellos&lt;br /&gt;mismos.&lt;br /&gt;No es ignorante el hombre por no saber letra. Las evoluciones y campañas del&lt;br /&gt;espíritu son su continuo estudio y ahora están entre los trabajadores, todos los&lt;br /&gt;progresados, cuyo pensamiento es más valioso y potente que la oratoria aprendida en&lt;br /&gt;los libros inmorales (como lo son todos hoy hasta los de ciencia) que se cursan en la&lt;br /&gt;universidad monopolizada y monopolizadora. Esta verdad se puede probar en cualquier&lt;br /&gt;asamblea o congreso de rústicos trabajadores, en miles de libros escritos por hombres&lt;br /&gt;que no pisaron la universidad y que sirva de ejemplo la obra de esta Escuela, la que no&lt;br /&gt;podrán rebatir ni con sofismas entre todos los falaces autócratas.&lt;br /&gt;No le han hecho falta al fundador de esta Escuela los títulos universitarios para sentar&lt;br /&gt;juicios irrebatibles y axiomas indestructibles; pero ha sido reconocido por otros hombres&lt;br /&gt;de moral verdadera, de ilustración basta, por su esfuerzo conquistado también, y hoy&lt;br /&gt;adornan los muros de su cátedra títulos de honor y de adhesión de todas partes del&lt;br /&gt;mundo, de los que estudian la vida real del espíritu y las leyes inmutables, que es la&lt;br /&gt;verdadera moral. Pero este estudio pertenece al quinto amor, donde se tratará&lt;br /&gt;extensamente, Aquí solo ha sido el exponerlo un incidente grato, por haber recibido en&lt;br /&gt;esta fecha, 11 de noviembre de 1920, esos títulos.&lt;br /&gt;Pero todo esto confirma nuevamente que la educación la impone la ciudadanía por el&lt;br /&gt;bien social y común.&lt;br /&gt;66&lt;br /&gt;CAPÍTULO CUARTO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA MORAL SOCIAL Y PARTICULAR&lt;br /&gt;Los mismos argumentos del capítulo anterior son fundamento de éste.&lt;br /&gt;La moral individual es el fundamento de la moral social.&lt;br /&gt;Se ha cometido un grave error en hacer depender la moral individual de la moral&lt;br /&gt;social.&lt;br /&gt;Lo mismo ocurrió al fundar algunos las organizaciones socialistas, debiendo recibir los&lt;br /&gt;individuos, de la sociedad la parte que les correspondiese por sus aptitudes o por el&lt;br /&gt;trabajo desempeñado, lo que no puede ser justo, ni siquiera equitativo.&lt;br /&gt;Lo justo en este caso reside sólo en la comuna sin fronteras, sin parcelas, sin&lt;br /&gt;propiedad y sin dinero: lo que ya esta Escuela tiene codificado desde abril de 1912, a&lt;br /&gt;cuyo «Código de amor universal» tendrán que recurrir los hombres, vencidos por el&lt;br /&gt;fracaso en todos los sistemas gobernativos y anárquicos, los que les permitiremos que&lt;br /&gt;ensayen para su desengaño.&lt;br /&gt;Entre tanto, nosotros vamos ilustrando a las masas por medio de la moral del&lt;br /&gt;espiritismo Luz y Verdad, que será necesariamente la moral individual perfecta (pero&lt;br /&gt;perfectible siempre), de la que resultará una más perfecta y verdadera moral social, que&lt;br /&gt;impondrá por gravitación la justicia, ya que el amor de hermanos será la base&lt;br /&gt;indestructible de la sociedad, como lo es de la familia.&lt;br /&gt;Sabemos que la moral individual se denota en la conducta del hombre y está a la vista&lt;br /&gt;también, que la moral de una colectividad es la suma igual de la moralidad de los&lt;br /&gt;individuos que la componen. Luego la moral individual, es primero que la moral&lt;br /&gt;colectiva; y por ende la moral social, compuesta por todas las colectividades, será igual&lt;br /&gt;a la moral de las colectividades que la componen. ¿Cómo puede, pues, depender el&lt;br /&gt;individuo de la sociedad, para su moral y menesteres?&lt;br /&gt;En estos tópicos se han debatido hombres lumbreras como Georges, Marx y tantos&lt;br /&gt;otros que han tenido tantos partidarios como afligidos hay por la sociedad inmoral,&lt;br /&gt;compuesta de colectividades inmorales.&lt;br /&gt;Pero no es justo (aunque sea bueno) ese principio Georgeano, Marxista, etc., etc., y&lt;br /&gt;su bondad consiste en llamar a los afiliados a la razón de su ser, a la razón de su valía,&lt;br /&gt;a la razón de sus derechos iguales; y lo han conseguido, llevando al trabajador a la&lt;br /&gt;lucha por el derecho, contra las otras clases que sin haberse creado deberes se&lt;br /&gt;hicieron derechos.&lt;br /&gt;Pero llegado a este punto y conquistando el obrero el poder, no puede tampoco&lt;br /&gt;gobernar con un bienestar que estabilice su reinado. ¿Cuál es la causa? La&lt;br /&gt;imperfección humana, dicen unos; el egoísmo, dicen otros; el odio, digo yo; y por lo&lt;br /&gt;67&lt;br /&gt;tanto, la inmoralidad individual, es la causa de que, conquistado el gobierno por el&lt;br /&gt;pueblo trabajador, no puede gobernar con paz y bienestar.&lt;br /&gt;Es que Georges, Marx y todos los que han tratado el problema del gobierno del&lt;br /&gt;mundo, lo hicieron desconociendo el derecho del espíritu, porque, o ignoraban, o fueron&lt;br /&gt;cobardes en abordar esa cuestión racional y matemática que encierra la reencarnación,&lt;br /&gt;sin la cual, ninguna humanidad podría regenerarse.&lt;br /&gt;Sí; si cada espíritu viviera una sola vez como hombre o mujer, no podría ser más que&lt;br /&gt;lo que fuera en esa existencia. Y... ¿dónde estaría aquí la justicia, siquiera sea de las&lt;br /&gt;leyes naturales, haciendo que unos sean fuertes, bellos, elocuentes, ricos, potentados,&lt;br /&gt;tiranos, orgullosos, acaparadores, etc., etc., brillando por sus creados o robados&lt;br /&gt;intereses, mientras otros pasan esa misma existencia enfermos, deformes, ignorantes,&lt;br /&gt;pasando hambre y reventando del trabajo como bestias, hostigados, perseguidos y&lt;br /&gt;sacrificados? No es posible cargar estas injusticias criminales al creador, y es lo que&lt;br /&gt;hacen los que se meten a redentores de los trabajadores, sin conocimiento ninguno de&lt;br /&gt;la sabia ley de reencarnación, para la compensación necesaria al espíritu, autor y actor&lt;br /&gt;único del progreso.&lt;br /&gt;De este desconocimiento desgraciado, del que se encargó la religión, viene la falta de&lt;br /&gt;moral y la inmoralidad individual, de la que nace la sociedad inmoral también.&lt;br /&gt;La pólvora lo es, hasta el momento de explotar, que es el fin de su Ley.&lt;br /&gt;Las doctrinas Georgianas y Marxistas, socialistas y anarquistas, son también la&lt;br /&gt;pólvora preparada para hacer explotar las conciencias; y después de la explosión&lt;br /&gt;queda a la vista y latente el trabajo realizado. Pero, ¿dejaréis que se reconstruya por sí&lt;br /&gt;solo el efecto causado por la fuerza de la pólvora? Queda entonces librado a la pericia&lt;br /&gt;del ingeniero, del arquitecto y del artista, ordenar matemáticamente,&lt;br /&gt;arquitectónicamente, el efecto de esa fuerza ciega, bruta y sin conciencia.&lt;br /&gt;Absolutamente igual es una revolución levantada por las referidas doctrinas, que no&lt;br /&gt;son otra cosa sino consecuencias de la opresión supremática y destinadas a la&lt;br /&gt;explosión de los oprimidos; por lo que, no pueden tener bases de construcción, desde&lt;br /&gt;que son la Ley de las demoliciones.&lt;br /&gt;Y si otros factores no se interpusieran luego de la explosión revolucionaria, la&lt;br /&gt;revolución seguiría y acaso y sin acaso, se perdería el fruto que debe resultar del&lt;br /&gt;levantamiento del pueblo oprimido.&lt;br /&gt;Esos factores que se interponen entre la revolución y los revolucionarios, son muchos;&lt;br /&gt;pero los principales son los principios filosóficos, estableciendo bases de justicia&lt;br /&gt;vindicatoria, que hace reflexionar a los mismos revolucionarios, cuyos principios hacen&lt;br /&gt;las veces del ingeniero matemático, que aprovecha los efectos causados por las&lt;br /&gt;doctrinas revolucionarias, señalándoles el límite de su existencia, que era hacer la&lt;br /&gt;explosión de una fuerza ciega llamada vindicta, de donde meramente no puede&lt;br /&gt;sobrepasar si ha de ser aprovechado el efecto.&lt;br /&gt;68&lt;br /&gt;A ese respecto efectivo, el filósofo moral pone por delante al revolucionario el&lt;br /&gt;sentimiento de amor de sus seres queridos, por quienes explotó el hombre en su&lt;br /&gt;dignidad ofendida y resucita, mejor dicho, despierta el sentimiento fraternal, filial o&lt;br /&gt;paternal y deja la piqueta demoledora, para agarrar la paleta constructora, por el amor a&lt;br /&gt;los suyos primero, que aquí hace el oficio de arquitecto, y en segundo puesto, su&lt;br /&gt;raciocinio, su satisfacción de la ofensa vindicada, que sumadas estas razones de todos&lt;br /&gt;los luchadores, hacen las veces de artistas; y como demolieron, reconstruyen; pero a su&lt;br /&gt;gusto y voluntad, es decir, con la moral alcanzada por efecto del efecto de su lucha, de&lt;br /&gt;su explosión. ¿Pero dirá alguien con verdad, que fuera la moral social la que dio estos&lt;br /&gt;resultados? Ni para la demolición, ni para la reconstrucción, se encuentra primero la&lt;br /&gt;moral social sino la moral individual sumadas todas en el conjunto de la sociedad; como&lt;br /&gt;tampoco obraban nada separados cada elemento de los que componen la pólvora en&lt;br /&gt;su conjunto; pero que, tan pronto recibe la chispa que le ordena, todo el conglomerado&lt;br /&gt;obedece y produce el efecto que su fuerza determina, en la que radica la moral en&lt;br /&gt;conjunto, pero que cada individuo es un grado de esa moral que concurren a formar la&lt;br /&gt;moral total.&lt;br /&gt;Se nos va a decir, que las doctrinas Georgeanas y Marxistas contienen un régimen:&lt;br /&gt;Negamos. Lo que envuelven, sí, es el término de su influencia y de su potencia si&lt;br /&gt;queréis; pero no se puede coordinar la destrucción con la edificación, porque la una es&lt;br /&gt;acabar, morir; la otra es principiar, vivir.&lt;br /&gt;Que sea imprescindible destruir una montaña para sacar de su seno la piedra y la cal,&lt;br /&gt;con que hayamos de edificar la casa y la ciudad, es verdad; pero no se coordinan para&lt;br /&gt;la ley de la existencia, puesto que si aparece la casa y la ciudad, ha desaparecido la&lt;br /&gt;montaña que envolvía los materiales.&lt;br /&gt;Cuanto queramos filosofar en este punto, demostrará todo: que las doctrinas&lt;br /&gt;revolucionarias tienen su fin en la revolución y aquí caducan; pero como la montaña&lt;br /&gt;desaparecida sigue viviendo en las casas de la ciudad, igualmente las doctrinas&lt;br /&gt;revolucionarias siguen viviendo en las leyes que forzosamente enseñarán los efectos&lt;br /&gt;palpables y latentes que dejaron la revolución, y cuya moral de esas leyes se deberá a&lt;br /&gt;la moral que cada individuo adquirió en la revolución.&lt;br /&gt;Cada revolución colectiva de una ciudad, da un grado de experiencia a la sociedad,&lt;br /&gt;que debe convertirse en moral social; pero esa revolución colectiva, no estallaría si&lt;br /&gt;primero no naciera en cada individuo, el deseo de un nuevo grado de progreso, que no&lt;br /&gt;se puede dudar que es un grado de moral, porque es una idea.&lt;br /&gt;Esta idea se propaga aun sin decirla a nadie de palabra, porque impregna ese&lt;br /&gt;pensamiento la atmósfera social y hace presión en los entendimientos sutiles y&lt;br /&gt;preparados y si no es el que ideó, dispuesto para la creación de un cuerpo doctrinario&lt;br /&gt;sobre el caso, no se habrá perdido tampoco y habrá un tercero debidamente magnético&lt;br /&gt;que atraerá y encarnará la idea y la elevará a doctrina, y es el caso de Georges y Marx&lt;br /&gt;y tantos otros que se han ocupado de las cosas humanas, preparando así la demolición&lt;br /&gt;del obstáculo que se opone al nuevo horizonte que se vislumbra a través de las&lt;br /&gt;sombras opositoras de la luz.&lt;br /&gt;69&lt;br /&gt;Si las doctrinas revolucionarias por la acción del brazo, contuvieran en sí mismas las&lt;br /&gt;leyes que deben darse detrás de la revolución, ésta no tendría lugar, por la sencilla&lt;br /&gt;razón del instinto de la conservación de la materia.&lt;br /&gt;El hecho mismo de que los hombres se lancen a la revolución de la fuerza, confirma&lt;br /&gt;claramente lo que estamos sosteniendo.&lt;br /&gt;En efecto: el hombre que se lanza con el puño cerrado o con el arma empuñada en la&lt;br /&gt;mano, sabiendo que puede caer en la lucha y que necesariamente caerán muchos de&lt;br /&gt;sus correligionarios de idea y causa, prueba eficientemente, que si presiente un término&lt;br /&gt;feliz, no ve el resultado hasta el final: y entonces es cuando se cuidará, por la&lt;br /&gt;experiencia, de hacer leyes que puedan librarlo de los agobios y peligros en que vivía&lt;br /&gt;antes de lanzarse a la conquista de un grado de progreso, de un punto mayor de moral.&lt;br /&gt;Si tuviera ese punto de moral, ese grado de progreso, esa ley que presiente, no se&lt;br /&gt;batiría con las armas, puesto que en ellas está el peligro de no poderlo disfrutar, aunque&lt;br /&gt;se sacrifica por el ideal.&lt;br /&gt;Por eso se ha dicho con verdad que: «Ningún filósofo es buen general para una&lt;br /&gt;revolución». Es así en efecto, porque el filósofo ve y pesa las consecuencias; ve la ley&lt;br /&gt;que debe implantarse y no puede ser ni cruel, ni tirano, ni injusto; todo lo cual tiene que&lt;br /&gt;ser el revolucionario de acción, que no puede ser más que el elemento pólvora que&lt;br /&gt;derrumba la montaña, de la que sale la piedra y la cal, con que luego se edificará el&lt;br /&gt;nuevo edificio, la nueva sociedad.&lt;br /&gt;El filósofo, sin embargo, ha preparado la chispa que prenda esa pólvora, y mientras&lt;br /&gt;prende y al frente del efecto, hace la ley de construcción, la que señala el principio de&lt;br /&gt;una nueva existencia de aquellos escombros en mejor ordenada y racional belleza y&lt;br /&gt;armonía, cuyos ripios, unidos por la argamasa de la nueva ley, se rinden a ella y en&lt;br /&gt;nueva fraternidad, pueden disfrutar el sacrificio; pero ha de ser en condición de que se&lt;br /&gt;haya acabado la pólvora, que hayan explotado todos los cartuchos, es decir, que se&lt;br /&gt;hayan satisfecho los revolucionarios, acabando los odios. Si no es así, ha quedado el&lt;br /&gt;peligro latente, porque los cartuchos que quedaron envueltos sin explotar por una causa&lt;br /&gt;cualquiera, por cansancio, por la trampa diplomática, por la conjunción de fuerzas&lt;br /&gt;neutralizadoras en contra de la revolución, no habrán hecho más que detener un&lt;br /&gt;momento y muy mal momento, las fuerzas demoledoras; pero no se puede reconstruir,&lt;br /&gt;porque no salieron a la superficie todos los obstáculos que se trataba de anular.&lt;br /&gt;Un ejemplo vivo y desgraciado tenemos patente en estos momentos con la paz de&lt;br /&gt;tortilla, de París, sobre el tratado de Versalles, que es un engaño sin precedentes, como&lt;br /&gt;insólita fue esa guerra europea, vergüenza de su mentida civilización.&lt;br /&gt;Sí, hoy dos años que se dijo paz; pero hoy dos años también que en plena y pública&lt;br /&gt;sesión en esta escuela dijimos: « Han dicho paz y no habrá paz». Desde entonces han&lt;br /&gt;caído más millones de hombres que en la gran contienda de la entente y de los aliados,&lt;br /&gt;y si no, que nos diga el Soviet Ruso, cuántos hombres han perdido para sostener su&lt;br /&gt;innegable derecho de vida, destruyendo la montaña imperialista universal, porque se&lt;br /&gt;70&lt;br /&gt;oponía a la verdadera igualdad de los derechos del hombre. Digamos qué fue de los&lt;br /&gt;ejércitos Polacos; hablen los míseros restos del ejército de Denikine; cuéntenos el&lt;br /&gt;fugitivo Wrangel los hombres que perdió y abandonó; háblennos los Checos, los&lt;br /&gt;Helenos, los Persas y todo el Oriente; cuenten también los Italianos, los Españoles y&lt;br /&gt;los... Irlandeses... Basta, basta pluma mía, que tú no te sonrojas; yo... yo sí me&lt;br /&gt;avergüenzo de una humanidad sin sentimiento y sin moral.&lt;br /&gt;¿Cuál es la causa de esta vergüenza y de la Debacle terribilísima que se avecina, y&lt;br /&gt;quiénes son los culpables? En estos momentos están reunidos en Ginebra y faltan&lt;br /&gt;algunos, especialmente el más culpable, el causante verdadero de lo que sucede,&lt;br /&gt;porque con honda malicia, con risa sarcástica, obedeciendo solamente a su sed de oro,&lt;br /&gt;contrabalanceó las fuerzas, cortó la mecha bienhechora que demoliera por completo la&lt;br /&gt;montaña plutocrática, y sin esto la paz no puede ser y no será: el culpable es Wilson,&lt;br /&gt;«el pastelero Nº 1», como yo lo bauticé tan pronto como dijo paz. Algunos podrán&lt;br /&gt;presentar cartas escritas en aquella fecha con ese nuevo apellido, que hoy está&lt;br /&gt;confirmado.&lt;br /&gt;Quieren hacer una Liga de Naciones… ¡Sarcasmo para la humanidad! La liga se&lt;br /&gt;hará, mas no en Ginebra, sino donde los imperialistas no piensan, y no de Naciones,&lt;br /&gt;sino de todo el mundo en una sola nación y bajo un sólo Código, que ya está escrito en&lt;br /&gt;verdadera Justicia, pero...no será con evocaciones por los obispos y Pastores al mismo&lt;br /&gt;Dios que bendijo las armas fratricidas. Estos habrán caído a la fosa que harán los&lt;br /&gt;cartuchos que hace poco no dejaron explotar, porque no tenían ni podían tener moral y&lt;br /&gt;siguen no teniéndola; pero el pueblo sí, adquirió su grado de moral y la va&lt;br /&gt;demostrando. Como sabe el pueblo que tiene estorbos, que son los cartuchos que no lo&lt;br /&gt;dejaron quemar, los busca y los hará explotar y entonces sólo, podrá aparecer la Ley:&lt;br /&gt;se reconstruirá, porque podrá ser la Paz desde que, a la guerra, la habrá muerto la&lt;br /&gt;guerra. He ahí la verdadera moral social del pueblo, haciendo de la moral individual, la&lt;br /&gt;moral social.&lt;br /&gt;Sabe el hombre y el pueblo trabajador cuánto le cuesta lo que se ha propuesto hacer:&lt;br /&gt;un sacrificio tremendo, y no vacila, lo cual es demostrar un máximo amor a la moral.&lt;br /&gt;71&lt;br /&gt;CAPÍTULO QUINTO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA COOPERACIÓN COLECTIVA&lt;br /&gt;A pesar del egoísmo tremendo, criminal muchas veces, no pueden eludir los hombres&lt;br /&gt;más avaros su cooperación al progreso y desenvolvimiento de la Colectividad. &lt;&lt; ¿Yo&lt;br /&gt;que hago parir seré coartado? &gt;&gt; ha dicho el Profeta en nombre del Creador.&lt;br /&gt;En verdad que nadie burla ni detiene el cumplimiento de las leyes universales, aunque&lt;br /&gt;sí pueden y hacen retardarse los beneficios de los efectos de la evolución inflexible de&lt;br /&gt;esas leyes.&lt;br /&gt;Pero que se retarden los beneficios, no es que no se hayan cumplido las evoluciones&lt;br /&gt;de la Ley, sino que la inclinación de los retrasados a caminar demasiado lentos o a no&lt;br /&gt;caminar nada si les es posible, obliga a los más progresados a tener que esperar que&lt;br /&gt;se sume una mayoría que haya llegado a la meta señalada, para renovar lo arcaico y&lt;br /&gt;poder entrar al disfrute de lo nuevo que el beneficio de la evolución trae.&lt;br /&gt;Sucede muchas veces también, que muchos se acuestan, sin que los avisos por&lt;br /&gt;protestas verbales logren ponerlos en movimiento ni en razón, necesitando entonces&lt;br /&gt;recurrir al látigo, a la fuerza y de aquí nacen las revueltas y las revoluciones, pudiendo&lt;br /&gt;por esto asegurar que, la evolución impone por &lt;&lt;&gt;&gt; la&lt;br /&gt;revolución, para empujar o quitar los retrasados, porque son un estorbo al progreso. No&lt;br /&gt;son, pues, en ningún caso culpables los que por estos motivos levantan una revolución;&lt;br /&gt;pero serán responsables de las injusticias cometidas sin causa de defensa.&lt;br /&gt;En este mismo caso extremo, se manifiesta evidentemente que no son capaces de&lt;br /&gt;detener el cumplimiento de la ley los retrasados, aunque se acuesten o tiren para atrás&lt;br /&gt;del carro del progreso, porque los progresados se encargan de castigar a los retrasados&lt;br /&gt;y hacen llegar la evolución, al momento justo marcado en la ley a la meta, aunque sea&lt;br /&gt;con su sacrificio contenido en la forzada revolución; pero sí han retrasado el disfrute del&lt;br /&gt;beneficio, porque, si todos hubieran llegado con el progreso evolutivo, no habría esa&lt;br /&gt;catástrofe que origina la revolución, cuyos vidrios rotos hay que pagar; y mientras hay&lt;br /&gt;que pagar, no puede haber disfrute.&lt;br /&gt;En el caso del avaro, su acaparamiento quita, resta elementos a la marcha equilibrada&lt;br /&gt;de los asuntos sociales y eso es retener también el disfrute de los beneficios y hay&lt;br /&gt;culpabilidad, porque marcha el progreso colectivo con grandes esfuerzos y sólo&lt;br /&gt;marcando los puntos que la fuerza del mismo progreso impone, pero sin disfrute,&lt;br /&gt;porque cuesta más trabajo que productos da; lo que obliga a que se estén dictando&lt;br /&gt;continuamente leyes y reglamentos, que igualmente quedan incumplidos por la falta de&lt;br /&gt;abundancia de medios.&lt;br /&gt;Pero todo esto no ha evitado que la evolución haya hecho su trabajo y que la ley se&lt;br /&gt;haya cumplido inflexiblemente en todos sus puntos. Si no fuera así, no habría la&lt;br /&gt;protesta, las revueltas, los cambios de gobierno y de régimen y las contiendas&lt;br /&gt;72&lt;br /&gt;colectivas y sociales. Lo que nos asegura, que desde que haya un hombre que sienta&lt;br /&gt;un principio superior a las leyes constitucionales colectivas o sociales, es porque el&lt;br /&gt;progreso de aquel hombre sobrepasó al de la Constitución, y esto, evidentemente&lt;br /&gt;demuestra que la evolución cumplió su destino; llegó a su meta, y si no, no podría el&lt;br /&gt;hombre marcar aquel punto de ascensión. ¿Lo marca? Luego la evolución está hecha:&lt;br /&gt;la inflexible ley se ha impuesto.&lt;br /&gt;Pero he aquí que no se disfruta el beneficio y los retrógrados sostienen entonces que,&lt;br /&gt;la evolución no ha llegado, desde que la Ley inflexible no obliga a los hombres, ya que&lt;br /&gt;éstos la pueden resistir. Esta es la gran falacia religiosa, causa de todos los desastres&lt;br /&gt;humanos. Deberían saber y enseñar si lo saben, que justamente la razón eficiente de&lt;br /&gt;ser una Ley omnipotente es su imposición inflexible sin obligar, porque obligando,&lt;br /&gt;desmentiría el libre albedrío.&lt;br /&gt;Ya hemos sentado que el libre albedrío consiste en vivir dentro de la Ley, sin causar&lt;br /&gt;daño a un semejante, lo cual quiere decir imposición; pero no lo obliga a que no cause&lt;br /&gt;daño, ni mate sus pasiones en aquel momento. Sólo hace poner delante el deber y las&lt;br /&gt;consecuencias de no cumplirlo. Y como la Ley es de las mayorías, si quiere seguir&lt;br /&gt;viviendo en la colectividad, tendrá que imponerse él mismo el cumplimiento de la&lt;br /&gt;voluntad de la mayoría y sino, ésta le hará el vacío, y en el vacío todo muere o busca&lt;br /&gt;ambiente propicio en libertad, en libre albedrío: en afinidad.&lt;br /&gt;Ya está roto el círculo de hierro que imponen los que invocan el libre albedrío, para&lt;br /&gt;disculparse del cumplimiento de sus deberes. Habían entendido el libre albedrío,&lt;br /&gt;absoluto, sin cumplir la ley de libertad, la que entendieron por libertinaje. ¿Será vencida&lt;br /&gt;la Ley?&lt;br /&gt;Aun en la imperfección tremenda de las leyes colectivas y sociales, hechas para&lt;br /&gt;represión de los avanzados, de los progresados, y precisamente leyes fraguadas por&lt;br /&gt;los retrógrados, por los libertinos, por los religiosos, hay una gran escala de&lt;br /&gt;correcciones que llaman impropiamente con arreglo a su odio castigos, no dejando de&lt;br /&gt;figurar como caso extremo el destierro, y... «¿Yo que hago parir, seré coartado?» ha&lt;br /&gt;dicho el autor de la ley por el Profeta. He aquí, pues, que cuando ha llegado la mayoría&lt;br /&gt;de una humanidad al progreso evolutivo que señala la ley, destierra a la minoría que&lt;br /&gt;impide, que coarta a los progresados, y los lleva a mundos donde su pasión aun no&lt;br /&gt;constituye delito, porque el progreso de aquellos mundos no alcanzó aun a calificar&lt;br /&gt;faltas las tales pasiones, por lo que, no se han hecho todavía leyes sociales, ni es&lt;br /&gt;posible hacerlas hasta que hay conciencia eficiente y el hombre comprende mala su&lt;br /&gt;acción.&lt;br /&gt;¿Achacará alguien aquí injusticia de la Ley? El que a tal se atreva, se declara él&lt;br /&gt;mismo irracional y se delata candidato a esos destierros.&lt;br /&gt;Aquí se ha impuesto la ley, pero no ha obligado al individuo a que la complemente, y&lt;br /&gt;en su máximo amor lo lleva junto a sus iguales, donde se sacie de sus pasiones. ¿Qué&lt;br /&gt;más puede pedir? Se le saca de la sociedad en la que hacia un papel de &lt;&lt; Caballero&lt;br /&gt;de la triste figura &gt;&gt; y no podrá menos un día, cuando haya hecho conciencia, cuando&lt;br /&gt;73&lt;br /&gt;se haya saciado de sus pasiones, cuando haya sufrido cuanto él hizo sufrir, cuando, en&lt;br /&gt;fin, no se deje pisar por las ruedas del triunfante carro del progreso, no podrá menos,&lt;br /&gt;repito, de reconocer la bondad y el amor de la ley suprema, que impone sin obligar.&lt;br /&gt;En igual forma, pues, funciona la evolución individual colectivizada, haciendo la ley y&lt;br /&gt;moral social; y es porque no hay dos leyes, sino una sola Ley; y la humana, no es más&lt;br /&gt;que el reflejo de la única Ley de todo el Universo.&lt;br /&gt;Esta es la causa eficiente de que los hombres trabajen individualmente, por amor a la&lt;br /&gt;colectividad; pero que sólo pueden mostrar ese amor al trabajo, cuando son&lt;br /&gt;conscientes; y sólo se puede ser consciente, amando.&lt;br /&gt;Efectivamente, se entraña el amor paternal en el hombre, desde el instante en que fija&lt;br /&gt;sus ojos en una mujer que le hace vibrar su corazón, y ya piensa en el fruto de aquel&lt;br /&gt;amor que lo funde con su esposa y ambos se afanan por el niño en ciernes. Llega éste&lt;br /&gt;y se triplica el amor y el triple amor alivia los sacrificios colectivos de sus padres; estos&lt;br /&gt;saben que no se bastan ellos para darle al hijo cuanto necesita de colegio, diversiones,&lt;br /&gt;oficio, carrera, etc. Otros padres están en la misma situación y todos con el mismo fin&lt;br /&gt;coadyuvan colectivamente para tener colegios, gimnasios, universidades, talleres, etc.,&lt;br /&gt;y aquí está demostrado cómo se impone por sí solo el amor a la cooperación colectiva.&lt;br /&gt;Aun un punto trascendental nos queda por exponer y es el innatismo en todos los seres&lt;br /&gt;a la cooperación colectiva.&lt;br /&gt;En este punto, el innatismo tenemos que considerarlo deber. Sí, es innato el deber en&lt;br /&gt;todos los seres y no se elimina por el incumplimiento de sus hechos; pero el perjuicio&lt;br /&gt;ocasionado es a veces tan terrible, que hace llegar las más grandes calamidades a los&lt;br /&gt;pueblos que no cumplen el deber, que tienen, de cooperar al bien colectivo, del que&lt;br /&gt;deberá resultar el bien nacional y el universal en un más alto grado de amor.&lt;br /&gt;Cuando el amor innato al deber arraiga y se impone en el individuo, en una&lt;br /&gt;colectividad o en una nación, dejan páginas grandiosas que señalan epopeyas que&lt;br /&gt;marcan la faz de las sociedades. Ejemplo de esto son los hechos de Shet, de Abrahán,&lt;br /&gt;Jacob, Moisés, Zoroastro, los profetas y Juan y Jesús y algunos de sus apóstoles; lo&lt;br /&gt;mismo que las civilizaciones de Egipto y Grecia, que con la tenacidad y rectitud de los&lt;br /&gt;Vascos, que se agrandaron en toda la Europa Occidental y Central, engendraron a la&lt;br /&gt;Roma Civil legisladora, que se impone el deber de enseñar el derecho de los hombres,&lt;br /&gt;mientras que los progenitores directos de la Roma del derecho, llegaban a la&lt;br /&gt;concepción y descubrimiento de un nuevo mundo, hecho consumado por la España&lt;br /&gt;tenaz e idealista, sin mirar a los sacrificios que le originaría. Es que estaba innato en el&lt;br /&gt;ser de España; y el innatismo, impone como ley inexorable y lleva a los individuos, a las&lt;br /&gt;colectividades y a las naciones, al sacrificio de cumplir su deber.&lt;br /&gt;El innatismo en el hombre, es lo mismo que la gota constante de agua, que acaba por&lt;br /&gt;horadar el más duro mármol: el innatismo es invencible, porque su fuente es constante,&lt;br /&gt;invariable y tenaz, hasta que hace que el hombre cumpla su deber, aún contra la más&lt;br /&gt;ruda oposición.&lt;br /&gt;74&lt;br /&gt;La oposición es también un acto natural, aunque en la mayoría de los casos&lt;br /&gt;tengamos que confesarla irracional.&lt;br /&gt;Sí, es la oposición, natural en los individuos, pero la oposición irracional, no puede&lt;br /&gt;estar más que en aquellos individuos no civilizados, que serán generalmente los que no&lt;br /&gt;cumplen su deber ciudadano ni individual.&lt;br /&gt;Un pequeño estudio Psicológico os comprobará que el opositor (que puede aparecer&lt;br /&gt;un hombre ilustrado de los llamados hombres de letras) apenas demostrará&lt;br /&gt;sentimiento; pero puede ser abundante en sentimentalismos.&lt;br /&gt;Encontraréis en gran número opositores legos; pero esto hay que estudiarlo en el&lt;br /&gt;desarrollo de la materia que no está dominada por el espíritu, o que estarán espíritu y&lt;br /&gt;materia soliviantados por las injusticias, en unos casos, en otros por el odio religioso y&lt;br /&gt;en no pocos, por las pasiones por la falta de moral social, que no previno enseñando al&lt;br /&gt;hombre derechos, pero que le habló y le impuso siempre obligaciones.&lt;br /&gt;Estos últimos, en rigor no son opositores; pero se muestran tales, hasta que el&lt;br /&gt;idealista, el que tiene el valor de cumplir su deber, logra mostrarle a esa masa lo&lt;br /&gt;emanado del deber cumplido. Entonces, esa gran masa de opositores, por causa del&lt;br /&gt;descuido de la moral social, es la falange que cae y aplasta a los opositores&lt;br /&gt;sistemáticos y del odio religioso. Pero no sucede esto nunca, hasta que la mayoría se&lt;br /&gt;ha hecho carne con lo que antes no comulgaba por recelo, por temor a un nuevo&lt;br /&gt;engaño, lo que demuestra a la vez el innatismo en todos los seres, del cumplimiento del&lt;br /&gt;deber. Los unos, lo hacen Ley en los hechos, los otros en la oposición. Si no existiera,&lt;br /&gt;¿para qué se habrían de oponer? ¿Se oponen? Luego existe.&lt;br /&gt;Pero aun se da el caso peregrino de que los opositores y aun los negadores del&lt;br /&gt;innatismo, hacen actos sólo propios del innatismo, y me voy a fijar en un caso, el más&lt;br /&gt;estupendo, que se repite en cada instante: el acto psicológico necesario a la&lt;br /&gt;concepción de los seres.&lt;br /&gt;Está condenado hasta con penas eternas en la religión Católica, el instinto innato de&lt;br /&gt;la unión de los cuerpos de la mujer y el hombre; y aun llega al máximun, haciendo&lt;br /&gt;santos a los que faltaron al deber sagrado de procrear, declarándolos ángeles y&lt;br /&gt;Vírgenes; y declaran igualmente irracional, al creador del varón y la hembra, para que,&lt;br /&gt;uniéndose, perpetuaran la vida de los seres: y ha creado esa religión, para desmentirlo,&lt;br /&gt;el irracional celibato. Pues a pesar de todas esas virtudes, sacramentos, pecados y&lt;br /&gt;penas, los hombres sólo siguen naciendo por la unión de cuerpos del hombre y la&lt;br /&gt;mujer. Verdad es que, no pudiendo conseguir que el hombre y la mujer (aunque sean&lt;br /&gt;fraile y monja que juraran el voto de Virginidad y el celibato), no pudiendo conseguir,&lt;br /&gt;digo, que el hombre y la mujer dejen de unirse y procreen, los autorizan por un&lt;br /&gt;sacramento, que tampoco tiene valor ninguno, puesto que, a pesar del sacramento,&lt;br /&gt;declaran impura a la mujer que pare, sin mirar que ésta sea la misma madre del&lt;br /&gt;Pontífice.&lt;br /&gt;75&lt;br /&gt;Esto, repetiré aquí, es autorizar el crimen y se cometen a millones los abortos y los&lt;br /&gt;infanticidios, para ocultar la mujer casta y Virgen por el voto, o por la impudicia, que dio&lt;br /&gt;a comer su manzana.&lt;br /&gt;No; nada puede oponerse a la Ley de la procreación. No; nada tampoco puede&lt;br /&gt;oponerse a lo innato en los seres y su cumplimiento en voluntad, es amor a la&lt;br /&gt;cooperación colectiva. Pero cuando se hace conciencia de que ese amor a la&lt;br /&gt;cooperación colectiva es un deber, su cumplimiento sublima a los seres, porque deber,&lt;br /&gt;dice sacrificio del que huyen por cobardía los incivilizados, y ésa es la causa de la&lt;br /&gt;oposición de los sistemáticos religiosos. Y, ¿qué deber innato puede haber mayor que&lt;br /&gt;el patriarcado, que obliga tanto como hemos dejado expuesto atrás, hasta el sacrificio&lt;br /&gt;de la personalidad y la vida?&lt;br /&gt;Cortemos aquí para no amenguar los conceptos expuestos, que quiero os queden&lt;br /&gt;indelebles, porque ellos son la base firme del bienestar de la colectividad, por el amor a&lt;br /&gt;la cooperación.&lt;br /&gt;76&lt;br /&gt;CAPÍTULO SEXTO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA ECONOMÍA COMÚN&lt;br /&gt;Ascendemos de grado en grado; pero estamos al frente del régimen económico y me&lt;br /&gt;empeño que, después de éste capítulo, cada hombre puede ser un ministro y jefe de&lt;br /&gt;Estado... permitidme que por una vez en toda mi larga obra diga como el popular y&lt;br /&gt;legendario «El Vasco de Olavarria»: Cuando un vasco quiere, todos quieren; porque&lt;br /&gt;quiero yo y vasta, ¡Gran Siete!... Dispensad este modismo.&lt;br /&gt;Yo sé cuánto me cuesta lo que acabo de prometer, pero... además de vasco, soy&lt;br /&gt;navarro; tierra fértil y cielo puro a los que evoco para este... capítulo, que puede ser y&lt;br /&gt;será un Código de economía material, moral, científico y espiritual.&lt;br /&gt;Voy a distribuir mi trabajo en 14 párrafos; y como tengo escrito un libro que titularé&lt;br /&gt;«Profilaxis de la Vida» y aun no tiene epílogo, este estudio será para epílogo de aquel&lt;br /&gt;libro, que es un verdadero tratado de economía. Planteémoslo.&lt;br /&gt;ECONOMÍA Y ECONOMIXTIFICACIÓN&lt;br /&gt;Queremos propender a reparar en mucho los daños causados por la&lt;br /&gt;economixtificación que han tenido las naciones todas, en vez de la verdadera&lt;br /&gt;economía.&lt;br /&gt;Ninguna función de la vida puede acercarse a la perfección, en tanto se desconoce el&lt;br /&gt;valor real del espíritu del hombre, dándole el puesto correspondiente, es decir, el&lt;br /&gt;primero de todas las cosas; y por no haber sido así, en vez de economía, hubo&lt;br /&gt;economixtificación.&lt;br /&gt;Hoy, como ya la ley de Justicia Divina ha llegado a su justo minuto de recoger el fruto&lt;br /&gt;del progreso y el espíritu se sienta (a pesar de los que se oponen a ello) en su trono y&lt;br /&gt;reinará, habrá economía y desaparecerá la economixtificación: yo lo sé y no puedo ni&lt;br /&gt;quiero desobedecer a quien me manda, puesto que me inspira y daré aquí un punto de&lt;br /&gt;cada capítulo de economía, para que sirva de escala pedagógica como así se destina&lt;br /&gt;para los hombres, en el régimen de la Comuna de Amor y Ley.&lt;br /&gt;La economía bien entendida, es evitar siempre lo superfluio; pero cuidando no se&lt;br /&gt;vaya a caer en el ridículo del avaro, en la tacañería, en la mezquindad, que llevan de&lt;br /&gt;seguida al egoísmo y la avaricia, que es lo que constituye la economixtificación.&lt;br /&gt;Desde luego, todo eso es ignorancia y es lo que ha constituido la mal entendida&lt;br /&gt;economía que ha reinado y nada de ello es de sabios, pero ha podido ser virtud, de los&lt;br /&gt;llamados santos.&lt;br /&gt;77&lt;br /&gt;PÁRRAFO I&lt;br /&gt;ECONOMÍA DEL TIEMPO&lt;br /&gt;Ninguno podrá preciarse de económico si no economiza el tiempo, distribuyéndolo&lt;br /&gt;con diligencia racional y provechosa para cada cosa de las necesidades de la vida, en&lt;br /&gt;el desempeño de sus funciones.&lt;br /&gt;En un código que al mundo se le dará, está bien dividido el tiempo en cada día y han&lt;br /&gt;de llegar a todos sus deberes sin precipitación, con medida matemática, sin hastío y&lt;br /&gt;con agrado; pero para esto, la educación es la primera parte profiláctica y en la&lt;br /&gt;Comuna, la Profilaxis será completa.&lt;br /&gt;El tiempo destinado al trabajo ha de emplearse en el trabajo obligatorio; y el destinado&lt;br /&gt;al asueto, no se ha de substituir por trabajo o estudio y ni aun por descanso corporal,&lt;br /&gt;sino que cada tiempo ha de ocuparse según el reglamento, con diligencia, porque así&lt;br /&gt;se llega a todo con precisión.&lt;br /&gt;¿Creéis que es provechoso, ni el progreso gana, ni acrecentáis el bienestar, porque&lt;br /&gt;las horas destinadas al descanso las paséis en asueto, porque os atrae? El cuerpo&lt;br /&gt;reclamará sus horas de descanso, pagándolo con malestar y aun corréis el peligro de&lt;br /&gt;que no tenga fuerzas y las aptitudes necesarias para la faena, por cansancio o por&lt;br /&gt;embotamiento, y aquí se ha cometido el delito de robo a la producción, del que sois&lt;br /&gt;responsables ante la comunidad y el progreso.&lt;br /&gt;Si las horas de estudio y del asueto las dedicáis al trabajo por creer que acrecentáis&lt;br /&gt;la riqueza, os engañáis también, porque si estudiáis esas horas la ley del trabajo, ahí&lt;br /&gt;está la economía verdadera, porque en el estudio, habréis encontrado un modo de&lt;br /&gt;menor esfuerzo y no andaréis dando vueltas y titubeando en vuestra obra.&lt;br /&gt;Medir el tiempo, es comprender la economía del tiempo. Hacer las cosas a destiempo&lt;br /&gt;es perder el tiempo.&lt;br /&gt;PÁRRAFO II&lt;br /&gt;ECONOMÍA ARTÍSTICA&lt;br /&gt;Poner cada cosa en su puesto y preparar un puesto para cada cosa, es lo que&lt;br /&gt;constituye el todo de la economía artística, y es de toda necesidad para el orden y&lt;br /&gt;concierto de la casa, de la ciudad y de la región y de todo el mundo.&lt;br /&gt;Esta lección nos la da el universo en su enjambre de mundos, sistemas planetarios,&lt;br /&gt;constelaciones y nebulosas, para constituir los planos de que se llena el infinito,&lt;br /&gt;corriendo en vertiginosa carrera cada mundo con sus satélites, sin estorbarse el uno al&lt;br /&gt;otro.&lt;br /&gt;78&lt;br /&gt;Cuando se tiene noción de la armonía de la vida, no es difícil poner cada cosa en su&lt;br /&gt;puesto y preparar el puesto correspondiente a cada cosa y a nadie le parecería bien&lt;br /&gt;que la mesa del comedor la colocaran en el cuarto de baño, ni la bañera en la sala, o la&lt;br /&gt;sala de recibir en la cocina.&lt;br /&gt;Y lo mismo que esto desarmoniza y es contra el arte, es poner hombres ineptos al&lt;br /&gt;frente de cosas que no son capaces, como sería que al herrero lo pusierais al frente de&lt;br /&gt;un taller de joyería, o al albañil de impresor, que sería tan concordante como el hombre&lt;br /&gt;hacer los oficios de la mujer.&lt;br /&gt;La naturaleza de cada individuo revela sus aptitudes; y sacarlo de ellas es contra la&lt;br /&gt;armonía artística, que ninguno debe pretender modificarla, porque pierde el tiempo y&lt;br /&gt;nadie puede pedir responsabilidades al que se le pone al frente de aquello para lo que&lt;br /&gt;no es apto por naturaleza...&lt;br /&gt;Ocúpese cada uno en sus aptitudes y tened seguro que la economía artística será&lt;br /&gt;cumplida.&lt;br /&gt;PÁRRAFO III&lt;br /&gt;ECONOMÍA ANIMAL&lt;br /&gt;La economía animal ya requiere más conocimientos científicos; pero sin las&lt;br /&gt;economías anteriores no podríais con facilidad cumplir esta gran parte de la sabiduría&lt;br /&gt;que se denomina economía animal y que consiste en conocer las funciones del&lt;br /&gt;organismo en todo su ser y seres con quienes convivimos y obramos y las funciones&lt;br /&gt;fisiológicas de esos organismos. Pero con nuestra «Filosofía Austera Racional» y&lt;br /&gt;«Profilaxis de la vida» podéis iniciaros y luego seréis perfectos maestros en el gran&lt;br /&gt;monumento que titularemos «Conócete a ti mismo».&lt;br /&gt;Si sabemos que el hombre nace para el trabajo que ha de embellecer la naturaleza&lt;br /&gt;cada día más y la mujer viene en primer término a ser la compañera amante que&lt;br /&gt;endulce la vida de su trabajador esposo, a la par que es el arca santa de la Creación&lt;br /&gt;para perpetuar la especie, invertir los factores, sería irracional y contrario a la economía&lt;br /&gt;animal y no es posible torcer la ley inflexible que da órganos diferentes al varón y la&lt;br /&gt;mujer.&lt;br /&gt;Esclavizar a la madre de nuestros hijos y amargar su existencia en cualquier forma,&lt;br /&gt;es atentatorio a la fisiología de la mujer y es labrarse un infierno, renegando del Edén&lt;br /&gt;que representa la familia.&lt;br /&gt;Pretender que los de una región tengan el mismo etnicismo que los de otras, es&lt;br /&gt;ignorancia de lo que constituye la Fisiología, la Fixiognosia y la Etnología del mundo en&lt;br /&gt;que vive y convive el hombre y esto no puede tolerarse en el régimen comunal, en el&lt;br /&gt;que cada hombre y cada mujer desde su infancia, conocerá estos secretos, que hoy, los&lt;br /&gt;llamados sabios, los ignoran en su casi totalidad.&lt;br /&gt;79&lt;br /&gt;Estudiad, pues, vuestro organismo en sus funciones y por vosotros conoceréis a los&lt;br /&gt;otros, aunque el etnicismo no será igual. Pero hoy, como impera la razón, porque esta&lt;br /&gt;es únicamente del espíritu y éste está en su reinado, con una buena intención, seréis&lt;br /&gt;iluminados para empezar a estudiar esta gran rama de la sabiduría llamada economía&lt;br /&gt;animal, porque sólo entraña las funciones de lo material; y tenéis una gran pauta en el&lt;br /&gt;libro «Profilaxis de la vida» en las cátedras de los ancianos 1° al 5° inclusive, donde os&lt;br /&gt;quedaréis admirados de las funciones de nuestros organismos; y de allí partid con ese&lt;br /&gt;jalón seguro; pero no queráis conocer otra cosa, ni a los otros, sin conoceros a vosotros&lt;br /&gt;primero, y progresaréis.&lt;br /&gt;PÁRRAFO IV&lt;br /&gt;ECONOMÍA MORAL&lt;br /&gt;Recordad aquí nuestro prólogo de la «Filosofía Austera Racional», porque entraña lo&lt;br /&gt;necesario a la comprensión de que, sin la moral eficiente, no puede haber ninguna&lt;br /&gt;clase de economía.&lt;br /&gt;La economía moral consiste en disponer todo lo concerniente para que una obra,&lt;br /&gt;antes de entrar a su ejecución, sea ya la obra, es decir, que se debe pensar bien todo&lt;br /&gt;en la mente del actor, para que la idea sea convertida en la realidad con un bien mayor&lt;br /&gt;y menor costo de fuerzas.&lt;br /&gt;Es decir, que yo estoy ocupado, v. g., en escribir; y si tiendo la pluma sin pensar y&lt;br /&gt;meditar lo que debo dar y decir (prescindiendo de la inspiración si fuera posible), es&lt;br /&gt;seguro que llenaría el libro para no decir nada, ni dar soluciones a ninguno de los&lt;br /&gt;problemas que hubiera querido solucionar.&lt;br /&gt;Pero si antes de tender la pluma me concentro en mi mismo, pensando las leyes de lo&lt;br /&gt;que quiero exponer, una vez que he hecho la hilaza del tejido, sale la pluma avanzando&lt;br /&gt;sin parar y sin tener que tachar ni corregir las palabras, ganando tiempo y papel, y hago&lt;br /&gt;obra de provecho, por esa economía moral.&lt;br /&gt;Suponed que un ingeniero inexperto idea una máquina y no proyecta para medir las&lt;br /&gt;fuerzas ni figurar las partes que deben encargar al taller: tendría el que ha de hacer las&lt;br /&gt;formas en bruto, bien en madera, yeso o barro, que delatar de incompleto y de ningún&lt;br /&gt;valor el estudio.&lt;br /&gt;El ingeniero o idealista, tampoco es el artista; pero dará la idea en imágenes rústicas,&lt;br /&gt;que el artista acabará conforme a la idea transmitida. Si el ingeniero idealista no tiene&lt;br /&gt;esos grados de moral científica, no puede tener economía moral y sus proyectos son&lt;br /&gt;obra perdida. Pero si tiene esos grados de moral eficiente a su ciencia, por la economía&lt;br /&gt;moral, ideará planeando con la ayuda de la matemática, la que le dirá rigurosamente las&lt;br /&gt;fuerzas necesarias, los espesores de las partes y así estudiado con toda la moral&lt;br /&gt;económica, acotará sus planos y figuras y la máquina saldrá bien, como un buen&lt;br /&gt;nacimiento, que luego experimentará y perfeccionará, precisamente buscando el&lt;br /&gt;máximum de las economías, y será la corona de todo ello la economía moral.&lt;br /&gt;80&lt;br /&gt;La economía moral es siempre más atrayente y más digna que el trabajo bruto, es&lt;br /&gt;decir que en el primer caso expuesto, estuvo ausente el director Espíritu, único&lt;br /&gt;idealista. En el segundo estuvo presente, porque su alma y su cuerpo lo reconocieron&lt;br /&gt;en sus funciones.&lt;br /&gt;Con este ejemplo tenéis bastante para saber que, más vale pensar y pensar, que&lt;br /&gt;fracasar inmoralmente, por no haber puesto nuestra mente al concurso de la acción que&lt;br /&gt;íbamos a ejecutar.&lt;br /&gt;Concluyo diciendo que: la economía moral no quiere ni admite atolondrados, ni&lt;br /&gt;consiente la economistificación.&lt;br /&gt;PÁRRAFO V&lt;br /&gt;ECONOMÍA CIENTÍFICA&lt;br /&gt;La economía científica casi se confunde con la economía moral; pero, sin embargo,&lt;br /&gt;tiene sus puntos de diferencia, pues mientras la economía moral concibe, idealiza, la&lt;br /&gt;economía científica obra. La economía moral es el pensamiento y la economía científica&lt;br /&gt;la voluntad: y divinizando esto (porque cabe), la economía moral es como el Éter única&lt;br /&gt;substancia, como pensamiento del Creador, para la creación infinita; y la economía&lt;br /&gt;científica es la voluntad ejecutora, que del Éter hace los cuerpos y las cosas que, con&lt;br /&gt;peso y medida, demuestra en las obras la vida; de lo que llegamos a comprender que,&lt;br /&gt;esta voluntad del Creador, es el Espíritu, que lo individualizó para ejecutar la creación; y&lt;br /&gt;encerrado en el hombre, por su propia naturaleza idealiza y da voluntad a su alma y&lt;br /&gt;cuerpo, para la realización y demostración del pensamiento en los hechos.&lt;br /&gt;Es grande este trago que os doy, hermanos míos; pero es el quinto capítulo de&lt;br /&gt;economía, y no hay quinto malo. Pero ya lo habéis pasado y lo digeriréis: para lo que&lt;br /&gt;tenéis como aceite fino, las doctrinas que anteceden y libros anunciados con la filosofía,&lt;br /&gt;que deseo bebáis con sosiego y calma, que lo necesitáis para esta lección.&lt;br /&gt;La economía científica, pues, es concretando, pesar matemáticamente todas las&lt;br /&gt;cosas, para el resultado probable favorecido por la exactitud de los componentes y&lt;br /&gt;preparativos mentales y científicos, antes de exponer ni hacer gasto ninguno de interés&lt;br /&gt;y fuerzas, y aun se debe economizar ciencia, es decir, que se debe pensar, más que&lt;br /&gt;pesar y medir.&lt;br /&gt;Con esto, podéis tomar ahora otro traguito, si no tan grande como el de arriba, acaso&lt;br /&gt;más amargo para muchos, porque aquí, como es compendio, no he de entrar mucho en&lt;br /&gt;la metafísica profunda, que es el suavizador de los dolores. Eso lo hice hasta atomizar&lt;br /&gt;las cosas en el «Conócete a ti mismo», donde lo veréis.&lt;br /&gt;Sabed, pues, que la matemática no lo domina todo, ni tampoco es exacta, aunque&lt;br /&gt;sea lo más exacto que en ciencias tenemos. Pero el idealismo, la razón, que es el&lt;br /&gt;Espíritu, ésta si lo domina todo, porque es la matemática pura; esta no necesita cuadrar&lt;br /&gt;81&lt;br /&gt;el círculo que es vicioso, porque para el espíritu, para su razón, para su idealismo, no&lt;br /&gt;existe el círculo, ni el quebrado, ni el decimal. Para él, solo existe la vida, y él mismo es&lt;br /&gt;la vida, confirmándolo Shet, cuando dijo: «En él estaba la vida y la vida es la luz de los&lt;br /&gt;hombres».&lt;br /&gt;Aunque no todos comprenderéis esas profundidades hoy, luego si las comprenderéis,&lt;br /&gt;pero entre tanto, pensad más que pesar, y luego pesaréis, mediréis y ejecutaréis con&lt;br /&gt;gran economía científica, porque la economía moral es la más barata, aunque es más&lt;br /&gt;alta y tenemos el deber de usarla en toda su grandeza y verdad.&lt;br /&gt;PÁRRAFO VI&lt;br /&gt;ECONOMÍA DOMÉSTICA&lt;br /&gt;La economía doméstica consiste en someterse a una pauta o regla calculada, pero no&lt;br /&gt;rutinaria y sí ascendente, para conseguir siempre un mejor género de vida sin salirse de&lt;br /&gt;su posición, es decir, de los medios con que se cuenta para la vida.&lt;br /&gt;Esta economía pertenece de lleno a la mujer dentro de la órbita de la casa; pero la&lt;br /&gt;órbita es el hombre, que ha de preparar los medios de la vida doméstica.&lt;br /&gt;Como por la organización irracional que hasta hoy ha regido las sociedades, todo se&lt;br /&gt;encuentra enredado en la malla de las leyes económicas de los pueblos, casi no ha&lt;br /&gt;tenido vida la economía doméstica; pues donde pudiéramos ver algo que semejara&lt;br /&gt;economía, poco ahondaríamos para descubrir egoísmo, avaricia y tacañería, y a lo más&lt;br /&gt;encontraríamos laudable la parsimonia necesaria para distribuir el poco y mal alimento&lt;br /&gt;para las horas del día; y esto no puede ser economía, porque se castiga al organismo&lt;br /&gt;con la escasez, que luego redunda en descontento, y la más de las veces acaba en&lt;br /&gt;enfermedades y siempre en raquitismo en la infancia; es decir, que lo que es&lt;br /&gt;parsimonia, es miseria y esto no es economía.&lt;br /&gt;Desgraciadamente y en general, es esta la economía doméstica que ha habido en la&lt;br /&gt;tierra; pero particularizándome un poco con las llamadas clases altas, pudientes o&lt;br /&gt;privilegiadas, entienden la economía en poner diferente comida y diferente pan a sus&lt;br /&gt;servidores, o rebajándoles el salario a medida que los artículos necesarios a la vida&lt;br /&gt;suben. Pero en cambio en un te, en un banquete, en un sarao provocativo e inmoral en&lt;br /&gt;todo concepto, derrochan la comida de una familia en un año, o la fortuna de una&lt;br /&gt;familia para toda la vida. ¿Y los vestidos? ¿Y las joyas?... Y ni siquiera se los han&lt;br /&gt;fabricado ellos, ni construyeron el palacio en que se enseñorean, ni el teatro donde&lt;br /&gt;exhiben descotadas sus remilgos tachonados de revoques y pinturas, que disimulan los&lt;br /&gt;estragos que marcaron en sus rostros los vicios adquiridos en la holgazanería. Y no&lt;br /&gt;tienen la culpa esas clases, ni las culpo más que en lo que tienen de inhumano hasta&lt;br /&gt;para ellas mismas, puesto que por los vicios se suicidan paulatinamente. La culpa está&lt;br /&gt;en la errada educación. ¿Y quien es el encargado de esta? Por todo, aunque no&lt;br /&gt;queramos, aparece el mismo peine. Hasta hoy, quiso y se jacta de ser el educador, el&lt;br /&gt;Dios religioso... Anatema a él por inmoral y causa de la inmoralidad social.&lt;br /&gt;82&lt;br /&gt;En fin, la economía doméstica le han entendido todos en no comer, o comer menos, o&lt;br /&gt;más malo y aún nocivo a la salud; y eso, lejos de ser economía, es un crimen de lesa&lt;br /&gt;humanidad, que hoy la ley de justicia viene a quitar con el establecimiento de la&lt;br /&gt;comuna, en la que ninguno baja; todos suben, pero todos se igualan en derechos y&lt;br /&gt;obligaciones; y quien no esté conforme, que detenga, si es capaz, a la Ley de Justicia,&lt;br /&gt;que empezó a borrar las rayas que los hombres hicieron sobre la tierra.&lt;br /&gt;Entre tanto, entended que, economizar no comiendo, es un crimen que pagamos con&lt;br /&gt;enfermedades, y es culpable quien usurpa el producto al trabajador.&lt;br /&gt;PÁRRAFO VII&lt;br /&gt;ECONOMÍA ORGÁNICA&lt;br /&gt;La economía orgánica es el aprovechamiento armónico de todos los organismos y&lt;br /&gt;cosas de la tierra, para un fin mayor social común. Es decir, que las individualidades,&lt;br /&gt;primero han de ser concientes de que la colectividad es más beneficiosa que la&lt;br /&gt;individualidad; y la colectividad, siendo un organismo eficiente, ha de atraer a otras&lt;br /&gt;colectividades, para mayor beneficio; y de ese esfuerzo común, han de aprovechar los&lt;br /&gt;otros organismos de los tres reinos y los elementos dominables, para que todo suba en&lt;br /&gt;belleza y armonía, sin la cual el bienestar es imposible.&lt;br /&gt;Esta economía la ha cumplido la ley divida, reuniendo los hombres en sociedades,&lt;br /&gt;explotadoras sí, pero la ley usa las armas que encuentra para la creación del progreso,&lt;br /&gt;que en sólo la unión de las colectividades en una universal colectividad se puede&lt;br /&gt;obtener con beneficio.&lt;br /&gt;Por esa unión forzada por la ley de unir los esfuerzos de los hombres bajo un prisma&lt;br /&gt;científico y por las mismas necesidades, disfrutamos de los ferrocarriles, telégrafos y la&lt;br /&gt;electricidad y los lomos de los mares son rastreados por los barcos. Y es que la ley&lt;br /&gt;divina todo lo domina, imponiendo sin obligar, y nada la vence. ¿Que esas empresas y&lt;br /&gt;colectividades se aprovechan? Es vedad. ¿Pero acaso el obrero no aprovechó&lt;br /&gt;igualmente en su salario, aunque sea muy mezquino? Eso no es culpa de la ley; a la ley&lt;br /&gt;no le importa nada todo eso, cuando tiene que cumplir un artículo en ella escrito.&lt;br /&gt;Pero el siguiente artículo será que, el producto de ese progreso hecho con el común&lt;br /&gt;esfuerzo del capital y el trabajo, lo disfrute la comunidad.&lt;br /&gt;En efecto, la ley con su sabiduría, prepara las cosas de modo que se haga la justicia y&lt;br /&gt;quite los estorbos que se opongan, y éste es el gran secreto de estas protestas y&lt;br /&gt;hecatombes que presenciamos en todo el mundo, y nadie lo evitará, porque es el&lt;br /&gt;cumplimiento de la justicia, obedeciendo al verdadero régimen económico de los&lt;br /&gt;organismos todos de la naturaleza que lo pide.&lt;br /&gt;Lo primero es lo primero, y lo primero es implantar el progreso, aunque los hombres,&lt;br /&gt;por su ignorancia, se maten con el progreso que les debía de servir de bienestar y de&lt;br /&gt;83&lt;br /&gt;vida. Lo segundo es el cumplimiento del fin para el que se trae el progreso, y el fin es el&lt;br /&gt;mayor bienestar cada vez de toda la comunidad. ¿Quién se opone? Ese organismo,&lt;br /&gt;individual, colectivo, nacional o imperial se quita: y muerto el perro, muerta la rabia.&lt;br /&gt;Este es el secreto de las leyes divinas y naturales que los hombres no han querido&lt;br /&gt;entender, por lo mismo de siempre: por una mala educación, por haber creído más a los&lt;br /&gt;santos, que a los sabios; y quien se atreva, que desmienta al anciano 24.&lt;br /&gt;En suma, la economía orgánica, es de la Comuna sin parcelas y sin fronteras que se&lt;br /&gt;viene a implantar en todo el mundo, tras de estas hecatombes que cambian la faz de la&lt;br /&gt;tierra y quitan todo lo que estorba, dando la más alta lección.&lt;br /&gt;PÁRRAFO VIII&lt;br /&gt;ECONOMÍA RURAL Y AGRÍCOLA&lt;br /&gt;La economía rural y agrícola se basa en el aprovechamiento de la economía orgánica&lt;br /&gt;y científica en todas sus ramas, para sacar por su eficacia y unidad, mejores&lt;br /&gt;rendimientos cada vez.&lt;br /&gt;Cuando se piensa el descuido que las ciencias han tenido para no prestar todo su&lt;br /&gt;concurso y atención a la agricultura, no se puede menos que entristecerse, porque&lt;br /&gt;queda demostrado el desconocimiento de que la agricultura es la única base posible del&lt;br /&gt;bienestar y por esto hay tanto descontento y la vida llegó a lo imposible de vivirla.&lt;br /&gt;Para todo hay hombres y todo puede ser simultáneo; pero en caso de no poder ser&lt;br /&gt;todas las cosas a la vez para darse satisfacción el hombre, debe ser primero el cultivo,&lt;br /&gt;atención y devoción de la tierra. La tierra es tan agradecida, que al poco tiempo nos&lt;br /&gt;devuelve el mil por uno de nuestro sacrificio y amor dedicado a ella, para que&lt;br /&gt;centupliquemos nuestra satisfacción. ¿Se descuida la agricultura? Pues la tierra nos&lt;br /&gt;descuida a nosotros y tendremos menos pan y más malestar.&lt;br /&gt;No se estudian los cultivos, ni se cuida del laboreo, ni se abona la tierra; pero en&lt;br /&gt;cambio, se enjaezan soberbios coches y se hizo a los caballos, magnates, hasta&lt;br /&gt;vestidos de oro, en tanto que un pobre hombre ha de cavar la tierra haciendo de bestia&lt;br /&gt;y su adelanto en el laboreo es muy poco, en cambio de mucho cansancio y&lt;br /&gt;descontento, que tampoco abona la tierra con un magnetismo eficiente y positivo.&lt;br /&gt;En nuestro «Método supremo», «Lecciones de magnetismo», damos la más alta&lt;br /&gt;lección al respecto.&lt;br /&gt;Se ve en el laboreo de la tierra, una desidia tan grande, que a quien comprende lo&lt;br /&gt;que esto representa, lo hace llorar.&lt;br /&gt;Se la rotura y muy mal, unos pocos días antes de extender las semillas y apenas si&lt;br /&gt;han arrancado las hierbas; pero si esto se hace antes y sin ningún remordimiento de la&lt;br /&gt;84&lt;br /&gt;conciencia, se han dejado granar las semillas de esas cizañas; y antes de que el trigo&lt;br /&gt;(por ejemplo) que se siembra germine, ya está el campo cubierto de malezas; y solo&lt;br /&gt;porque los tallos padres de la sementera son por su naturaleza más altos, salen por&lt;br /&gt;encima del Vampiro; pero los hijuelos de la planta, que serían los centuplicadores de la&lt;br /&gt;cosecha, han muerto y la producción es pequeñísima; pero aún es demasiado&lt;br /&gt;comparado con el cultivo malo, poco y a destiempo que se hizo, y por añadidura, ajeno&lt;br /&gt;a toda economía moral y científica, por lo que ha desaparecido también, la economía&lt;br /&gt;moral y agrícola.&lt;br /&gt;En cambio entrad en la ciudad y veréis millones de caballos siendo magnates y miles&lt;br /&gt;de automóviles paseando a la lujuria y al despotismo.&lt;br /&gt;En esos carruajes (fuerzas robadas a la agricultura) veréis muchas grandes muñecas&lt;br /&gt;luciendo su desgaste prematuro; pero no encontraréis su corazón. Son muñecas.&lt;br /&gt;La agricultura en la Comuna, es la primera y mayor atención y solo por ella habrá&lt;br /&gt;grandeza en Verdad de Verdad; y el progreso (que aun no pudo tener la humanidad)&lt;br /&gt;será un hecho, hasta extraer la luz y las fuerzas del Éter, que substituya a todas las&lt;br /&gt;fuerzas y combustibles. Tenemos esos secretos y los confirma el anciano 24 en su&lt;br /&gt;cátedra; pero es inútil su intento, mientras los hombres enrarezcan la atmósfera con sus&lt;br /&gt;pensamientos torvos y egoístas, porque ese tesoro es moneda del Padre, que no sirve&lt;br /&gt;para comerciar, porque no tiene precio, ni se puede emplear lo que es causa de la vida,&lt;br /&gt;para la muerte y destrucción de los cuerpos y cosas que representan la vida. Ese tesoro&lt;br /&gt;es solo para la Comuna, porque es la moneda del espíritu en su reinado.&lt;br /&gt;Sí, en la Comuna, todos los hombres (hasta el maestro antes que todo otro hombre)&lt;br /&gt;han de saber y practicar la agricultura; y para esto yo os digo que la tierra no es&lt;br /&gt;insensible como lo suponéis, y sabe agradecer los besos que le da el hombre, en la&lt;br /&gt;misma forma y con más verdad aun, que os paga la esposa vuestro beso de amor,&lt;br /&gt;regalándoos un hijo. Asentad esto bien y que os sea ejemplo.&lt;br /&gt;Todas las economías son buenas y necesarias; pero la economía rural y agrícola es la&lt;br /&gt;más trascendental, porque sin productos de la tierra, no podréis tener ninguna otra&lt;br /&gt;economía, ni aún como ciencia experimental, pues os faltaría la materia prima; y sin&lt;br /&gt;alimento el hombre no puede vivir, ni en la tierra ni en ningún otro mundo, porque en&lt;br /&gt;todos la materia vive de la materia; pero ésta, por ley fatal, tiene que servir de base al&lt;br /&gt;progreso del espíritu, siendo hombre, que es el único productor de todo, con las&lt;br /&gt;esencias que extrae del Éter, como única substancia que el Padre Creador nos da, el&lt;br /&gt;Éter. Alerta, pues, hombres y cuidad bien de la economía rural y agrícola.&lt;br /&gt;85&lt;br /&gt;PÁRRAFO IX&lt;br /&gt;ECONOMÍA PÚBLICA&lt;br /&gt;Hijo de la moral pública o social, es la economía pública.&lt;br /&gt;Esta economía consiste en la buena administración de una ciudad y de la Nación.&lt;br /&gt;Pero ¿qué habréis de administrar si no habéis tenido productos de la economía rural y&lt;br /&gt;agrícola?&lt;br /&gt;La economía pública, pues, es, la órbita donde gira la economía doméstica, porque&lt;br /&gt;los encargados, municipios o gobiernos, son los que deben señalar las ventajas e&lt;br /&gt;inconvenientes de hacer esto o aquello; facilitar medios económicos a la producción,&lt;br /&gt;regular el consumo y el costo de las cosas, para que pueda la ciudad y la nación cubrir&lt;br /&gt;todas sus necesidades sin miseria y sin derroche y sin pedirle ni arrancarle a la madre&lt;br /&gt;tierra más que lo necesario a la vida holgada, placentera y racional.&lt;br /&gt;La miseria reinante en estos momentos críticos, al extremo máximo en todo el mundo,&lt;br /&gt;dice muy claro que la economía pública no ha existido, o se ha olvidado hasta la letra;&lt;br /&gt;pero se puede asegurar que no ha existido, porque si hubiera existido, no podría&lt;br /&gt;borrarse del hombre, que aunque hubiera llegado a la locura que presenciamos, tendría&lt;br /&gt;un momento de lucidez, como todo loco tiene, hasta los más furiosos, y en ese&lt;br /&gt;momento, los hombres de gobierno entre tantos, alguno habría recordado y practicaría&lt;br /&gt;la economía pública. ¿No la recuerdan? ¿No la practican? Entonces no ha existido; y si&lt;br /&gt;no ha existido, es porque la economía pública es solo del régimen de la Comuna y es&lt;br /&gt;en vano que nadie lo intente fuera del régimen comunal sin fronteras, sin parcelas, sin&lt;br /&gt;dinero y con el amor por ley, porque fracasará.&lt;br /&gt;Inténtelo quien quiera y se convencerá del fracaso, como si quisiera obtener melones&lt;br /&gt;de una Zarza-Mora.&lt;br /&gt;Con la economía pública ha pasado lo mismo que dije de la economía doméstica; se&lt;br /&gt;ha entendido que economía es no comer, y ya dije que es un crimen de lesa&lt;br /&gt;humanidad, y esos crímenes ya no caben en la tierra; y como los hombres no son&lt;br /&gt;capaces, ni quieren (porque no quieren los Dioses religiosos) evitar esos crímenes de&lt;br /&gt;los que ellos viven.&lt;br /&gt;Pero el decreto inexorable del Padre Creador, es: «Quitar todos los estorbos»; y llega&lt;br /&gt;la ley divina de justicia y los quita sin mirar oropeles, ni jerarquías dignatarias,&lt;br /&gt;renovándolo todo y la vida empezará como nueva, con todas las economías de la ley&lt;br /&gt;máxima de amor, que los Dioses religiosos no pudieron tener, porque no son Dioses de&lt;br /&gt;esa Ley.&lt;br /&gt;El propietario de esa Ley es el Padre Creador, el gran Eloí, en cuyo nombre lo&lt;br /&gt;reconoce todo el Universo infinito, y ha dado su profilaxis para el día del reinado del&lt;br /&gt;espíritu, en 24 grandes cátedras de los 24 ancianos, sobre la base del amor, para la&lt;br /&gt;verdadera economía; y en esas lecciones magnas, inspírense todos los hombres,&lt;br /&gt;86&lt;br /&gt;mientras llega el felicísimo momento, pero muy terrible para muchos, del instante de la&lt;br /&gt;implantación del régimen Comunal, que el mismo Creador ha decretado, y nadie podrá&lt;br /&gt;estorbar su omnímoda voluntad. ¿Quién se opone? Solo los que no quieren la&lt;br /&gt;economía pública y que pusieron obstáculo a todas las economías.&lt;br /&gt;Los sensatos, los éticos, ensayen mientras tanto la economía pública, que ya llegará&lt;br /&gt;su perfección con los grandes rendimientos de la economía rural y agrícola.&lt;br /&gt;PÁRRAFO X&lt;br /&gt;ECONOMÍA INDUSTRIAL&lt;br /&gt;La economía industrial consiste en la organización de todos los elementos que&lt;br /&gt;concurren a la producción del objeto, gastando menos para producir más.&lt;br /&gt;En la economía industrial es en donde tienen toda su aplicación las economías moral&lt;br /&gt;y científica, y jamás puede faltar el espíritu Creador. ¿Pero podríais imaginar que&lt;br /&gt;pudiera existir la industria, sin los productos de la economía rural y agrícola? Y&lt;br /&gt;existiendo éstos, ¿podríamos organizar las industrias racionalmente sin la economía&lt;br /&gt;pública?&lt;br /&gt;Como en la economía industrial es donde el hombre ha de demostrar la belleza de los&lt;br /&gt;mundos, aquí han de concurrir las ciencias más llenas de sabiduría, como la química, la&lt;br /&gt;física y las matemáticas, sin que falten las bellas artes, la literatura y sobre todo la&lt;br /&gt;mágica electricidad.&lt;br /&gt;En la Comuna, llegará la economía industrial al grado máximo no imaginado, porque&lt;br /&gt;entrará con desenvoltura en la más profunda metafísica del espíritu, el que es sabio en&lt;br /&gt;su naturaleza por su procedencia y llega hasta el umbral de la sabiduría de su Padre,&lt;br /&gt;no ignorando más que el ser, del ser increado, que será vano empeño que entre todos&lt;br /&gt;los infinitos espíritus del universo quisieran profundizarlo y saberlo. Esta es la tangente&lt;br /&gt;de los falaces Pseudo-Sabios.&lt;br /&gt;Pero de ese punto abajo, todo lo sabe el espíritu; hasta hace los mundos y sus&lt;br /&gt;cuerpos de hombres o de mujeres, en los que y con los que obra; y si él no se los&lt;br /&gt;hiciera, nunca sería hombre; y la belleza que presenta, es solo a causa de su mayor o&lt;br /&gt;menor sabiduría. ¡Qué bella y magna industria!...&lt;br /&gt;Como los espíritus pertenecientes al mundo tierra han cursado ya los grados del&lt;br /&gt;bachillerato, hoy son trinos como hombres y han empezado cada uno su carrera&lt;br /&gt;definitiva para graduarse durante el séptimo día de la Comuna, de Maestros en la&lt;br /&gt;Creación; por lo que la ley implacable les exige obras de hombres y las tienen que&lt;br /&gt;hacer; para lo cual el rector universal hizo separar y llevar a otras aulas a los rezagados&lt;br /&gt;que se entretuvieron en caricaturizar a sus maestros, es decir que mixtificaron las&lt;br /&gt;profilaxis de los misioneros en todos los tiempos y jugaron sin conciencia con los&lt;br /&gt;87&lt;br /&gt;maestros, y hasta no han respetado al rector, al Creador, que lo caricaturizaron y lo&lt;br /&gt;substituyeron con Dioses de palo y otras materias y hasta de carne y hueso.&lt;br /&gt;¿Qué podía esperar la humanidad de esos seres con respecto a la economía&lt;br /&gt;industrial, si su industria sólo fue mixtificar el progreso?&lt;br /&gt;Hoy la mayoría de los espíritus aprobó su bachillerato: y al empezar su carrera&lt;br /&gt;definitiva pidió al rector le quitara los estorbos, como lo había prometido en Isaías, y son&lt;br /&gt;quitados con la música horrorosa que hacen los cañones y la naturaleza en temblores,&lt;br /&gt;terremotos, tempestades y otras demostraciones; y estos depravados, en sus&lt;br /&gt;desesperaciones y en su irrespetuosidad al Creador, rompen todo lo que pueden,&lt;br /&gt;moviendo en su resistencia al cumplimiento de la orden de destierro, la gran&lt;br /&gt;conflagración mundial; pero hacen bien de romper lo que crearon, porque a nosotros no&lt;br /&gt;aprovechan sus borroneados planos y pizarras.&lt;br /&gt;No tuvieron economía industrial y sus ligas no ligan; porque fundieron el oro con la&lt;br /&gt;arcilla y otros barros de menos valor aún.&lt;br /&gt;Pero ¡oído a la pisada, Bachilleres! y seguid en vuestras lecciones, porque tenemos&lt;br /&gt;que demostrar el adelanto en una verdadera economía industrial, que no ha de admitir&lt;br /&gt;equívocos de materiales, ni error matemático.&lt;br /&gt;PÁRRAFO XI&lt;br /&gt;ECONOMÍA POLÍTICA (HOY GEOGRÁFICA)&lt;br /&gt;La economía política pronto cesa ya en el nombre; pero se llamará geográfica y es lo&lt;br /&gt;mismo; y consiste en el conocimiento de las riquezas o producciones de las regiones&lt;br /&gt;(que hoy se llaman naciones) y continentes, para su intercambio, y el porqué o causas&lt;br /&gt;del aumento y disminución de los productos.&lt;br /&gt;No tengo nada que observar sobre esta economía, porque en ella han observado los&lt;br /&gt;gobiernos bastante buena conducta. Pero si quiero advertir y sentar, que esto ha&lt;br /&gt;obedecido únicamente a que el espíritu inspiró con más claridad, porque los hombres&lt;br /&gt;no le opusieron gran resistencia ante el dilema de cambiar sus productos o estancarse y&lt;br /&gt;no participar del progreso industrial: este es el secreto primero.&lt;br /&gt;El segundo secreto es transcendental; porque el espíritu prepara las emigraciones de&lt;br /&gt;los seres, para crearse y formar una sola raza; y el tercer secreto, es porque es ley que&lt;br /&gt;el espíritu, hecho hombre, deje depósitos en todas partes para no ser extranjero en&lt;br /&gt;ningún punto.&lt;br /&gt;En esos tres secretos tenéis cifrada la gran economía política o geográfica; y está ya&lt;br /&gt;hecha ley en el Código preparado para la Comuna Universal que se implanta.&lt;br /&gt;88&lt;br /&gt;PÁRRAFO XII&lt;br /&gt;ECONOMÍA SOCIAL&lt;br /&gt;La economía social encierra el conocimiento de todos los intereses morales y&lt;br /&gt;materiales de las civilizaciones y los derechos y obligaciones de los individuos, para de&lt;br /&gt;su estudio, ascender cada día en la armonía y belleza, física y moralmente.&lt;br /&gt;Es decir, que la economía social es un estudio incesante del progreso, por el que se&lt;br /&gt;ha de continuar educando en ascensión a los individuos, y no se les puede considerar&lt;br /&gt;extraños en nada, porque cada individuo es un grano aromático y un grado del progreso&lt;br /&gt;universal.&lt;br /&gt;Aquí habrá de escribir grandes volúmenes para criticar y condenar las leyes sociales&lt;br /&gt;de cada nación y sus organizaciones vergonzosas por lo egoístas e irracionales; pero&lt;br /&gt;ya no es necesario, ni hay tiempo, para que vean sus faltas los legisladores de leyes&lt;br /&gt;antinaturales; y además, luego no será nadie capaz de encontrar donde hubo fronteras,&lt;br /&gt;en donde dos hombres se miraban con recelo y con odio, por causa de una criminal&lt;br /&gt;educación; y sin embargo, allí, el mismo sol los bañaba; y basta este argumento para&lt;br /&gt;ver toda la vergüenza de las leyes de extranjerismo, hechas sólo por prevención&lt;br /&gt;maliciosa, no del pueblo, sino por los enemigos del pueblo: por los inspiradores de los&lt;br /&gt;gobiernos autócratas, por los religiosos, por sus dioses raquíticos, vengativos, «que&lt;br /&gt;nunca han vivido», como dice el anciano 24 y por lo que yo he sentado en mi examen&lt;br /&gt;de los dioses y sus religiones: «porque no son cosa, y lo que no es cosa no es de la&lt;br /&gt;vida, porque no está en la ley de la vida».&lt;br /&gt;El hombre, por ínfimo que parezca, de cualquier color y etnicismo que sea, no sólo es&lt;br /&gt;cosa, sino que es el universo completo y entero y en toda Ley, es de la sociedad&lt;br /&gt;humana y en ninguna parte puede ser extranjero, sino que en todas partes es el&lt;br /&gt;hermano. Esta es la base de la gran economía social.&lt;br /&gt;PÁRRAFO XIII&lt;br /&gt;ECONOMÍA ESPIRITUAL&lt;br /&gt;Esta economía es nueva para los hombres y sólo es del séptimo día; y&lt;br /&gt;materializándola en ley, consiste en la unidad del pensamiento para el esfuerzo&lt;br /&gt;psíquico para obrar en consonancia con la ley mayor.&lt;br /&gt;Es un axioma que, «La unión hace la fuerza»; pero hasta hoy, el hombre, sólo por&lt;br /&gt;sociedades, por colectividades, ha unido su pensamiento para algunos hechos y&lt;br /&gt;triunfaron, pero en detrimento de otros; es la ley de las fuerzas brutas de la materia, que&lt;br /&gt;únicamente ha presentado el hombre, pero que aun tampoco ha llegado a conocerlas,&lt;br /&gt;ni menos ha podido fruirse de ellas.&lt;br /&gt;89&lt;br /&gt;Aquel sabio, o aspirante a sabio (que ya es mucho), que pedía un punto de apoyo&lt;br /&gt;para su palanca y le daría la vuelta al mundo, hoy batiría palmas de que ese punto de&lt;br /&gt;apoyo se declara, libre y firme, en la economía espiritual; pero para esto habría&lt;br /&gt;necesidad de limpiar de barro y llegar al cimiento granítico para fundar ese punto de&lt;br /&gt;apoyo; y se abrió el cimiento y se lleno de ricos ripios y argamasa incorruptas del&lt;br /&gt;Espiritismo, como aun no es conocido; el cual sienta entre los hombres sus principios&lt;br /&gt;inconmovibles, después de haber hecho un juicio de mayoría y definitivo. Este es aquel&lt;br /&gt;punto de apoyo; y la palanca es la economía espiritual para el esfuerzo psíquico en un&lt;br /&gt;solo pensamiento, el que es capaz, no de trasladar un monte, como sencillamente se ha&lt;br /&gt;dicho, sino de regenerar, de mover, de transformar todo el mundo; y para eso, hoy que&lt;br /&gt;hemos quitado todo el barro de Dioses religiosos, disecado los lodazales de los cuerpos&lt;br /&gt;y quemado el carbón de las almas, se implanta el único credo, el espiritismo, como jalón&lt;br /&gt;de mira, cuya luz es la ley única y suprema AMOR, donde se concentran todas las&lt;br /&gt;unidades y todos los pensamientos, siendo así un solo pensamiento; y por lo tanto, el&lt;br /&gt;esfuerzo psíquico de todo el mundo, es únicamente unido como el de un solo hombre y&lt;br /&gt;el triunfo en todo lo que se propone, está asegurado antes de obrarlo y nadie es&lt;br /&gt;perjudicado.&lt;br /&gt;Ya se comprenderá ahora el por qué de tantos fracasos entre los hombres, porque no&lt;br /&gt;tenían un pensamiento común; les faltaba el punto de mira y son culpables, porque el&lt;br /&gt;espíritu es más viejo que el hombre y por la pasión lo pospuso y aun las religiones lo&lt;br /&gt;anularon en su intención, declarando al alma el más, no siendo en realidad más que el&lt;br /&gt;vestido del oculto espíritu, por su Ley de armonía.&lt;br /&gt;En esa dualidad le pasa el hombre, como a un banco de dos patas: cualquier&lt;br /&gt;pequeño movimiento o desequilibrio de sus fuerzas lo derriba; pero hoy, descubierto el&lt;br /&gt;espíritu, el hombre se ha hecho trino; es un trípode y a éste ya cuesta mucho más&lt;br /&gt;derribarlo, porque puede mejor contrapesar su equilibrio y conservarlo con mucho&lt;br /&gt;menor esfuerzo.&lt;br /&gt;Hay, pues, que estudiar mucho y acatar por todo la economía espiritual, porque es el&lt;br /&gt;coronamiento del esfuerzo del hombre y es propio ese estudio y esa práctica de los&lt;br /&gt;estudiantes de carreras que ya pasaron el bachillerato; y esto son todos los hombres de&lt;br /&gt;la tierra que sobreviven a la renovación de su faz y saben obedecer a un solo maestro,&lt;br /&gt;del que toman su sabiduría, como todos tomamos la luz y vibraciones del mismo sol sin&lt;br /&gt;hastiarnos.&lt;br /&gt;PÁRRAFO XIV&lt;br /&gt;ECONOMÍA UNIVERSAL&lt;br /&gt;Nueva es también esta economía en la tierra; pero consiste en la unidad de todos los&lt;br /&gt;espíritus, concentrados en el maestro, para así conseguir la solidaridad con todo el&lt;br /&gt;universo; con lo cual se alcanza la omnipotencia, para obrar en ley la armonía de la&lt;br /&gt;Creación.&lt;br /&gt;90&lt;br /&gt;Aquí tengo que traer a colación al Padre, llamado por Abrahán, Hellí, en su lengua&lt;br /&gt;Hebraica, y dice en el testamento alianza: «Los mundos son infinitos y el hombre ha de&lt;br /&gt;vivir en todos los que existen; pero la Creación sigue y no se acaba»; lo que confirma&lt;br /&gt;esta nueva economía universal, que siento como hebilla de este gran capítulo de&lt;br /&gt;economías: Catorce economías, todas científicas y necesarias, confirmadas por los 24&lt;br /&gt;ancianos que a Juan apóstol le presentaron alrededor del trono del cordero, figurado así&lt;br /&gt;el Creador, porque el cordero no tiene jamás rencor, ni venganza, ni busca represalias;&lt;br /&gt;y además sabed que, esos 24 ancianos, representan los 24 libros de que se compone&lt;br /&gt;la Biblia, que ya no puede ser hallada en su pureza, porque fue mixtificada por todas las&lt;br /&gt;religiones.&lt;br /&gt;Pues bien; la economía Universal, es necesaria por todas las razones de la vida en&lt;br /&gt;cada mundo; pero hay dos razones máximas que las voy a anotar, y son: primera, que&lt;br /&gt;por la economía universal, se obra en la omnipotencia con todas las fuerzas de los&lt;br /&gt;solidarizados y armonía de la ley, es decir, que hace una obra en un mundo y aquella&lt;br /&gt;obra no se hace a la vez en otro mundo, porque sería restar fuerzas y es natural que&lt;br /&gt;costaría más esfuerzo en los dos donde se opera; en tanto que, sumadas las fuerzas&lt;br /&gt;todas, la obra se hace con la mitad de esfuerzo en la mitad de tiempo. Este solo&lt;br /&gt;ejemplo bastará para comprender la utilidad y la necesidad de la economía Universal.&lt;br /&gt;La segunda razón es mayor, porque es de vida: y es que tenemos por Ley que tener&lt;br /&gt;parte en todos los mundos del universo, para poder vivir en todos los que existen y&lt;br /&gt;crear otros más progresados para cada humanidad que termina en un mundo, cuando&lt;br /&gt;de él ha extraído toda su esencia y los espíritus llevan en Luz y sabiduría el cómputo&lt;br /&gt;del peso: y por ley de progreso, si un mundo, por ejemplo la tierra, termina su carrera en&lt;br /&gt;el grado 10, el mundo que deberá ocupar esta familia, empezará en el límite del grado&lt;br /&gt;10 y será el 1° real de aquel mundo en su valor de progreso metafísico.&lt;br /&gt;¿Pero creéis que se lo han de dar hecho? No tal. Han de hacerlo los terrestres ese&lt;br /&gt;mundo, porque no hay dádiva de gracia; la ley no regala más que la materia Éter, del&lt;br /&gt;que sacarán, molécula por molécula, todos sus componentes, lo mismo que el espíritu&lt;br /&gt;fabrica sus cuerpos de hombre, y si no, no lo sería. Así, las familias que pueblan los&lt;br /&gt;mundos se han de crear el inmediato que en ley han de ocupar por otra etapa de la&lt;br /&gt;creación eterna y continuada.&lt;br /&gt;Pero sí hay, por economía Universal, por solidaridad, por deber fraternal, maestros&lt;br /&gt;que enseñan a los menores; nos conviene entenderlo bien: por solidaridad. De modo&lt;br /&gt;que, si nosotros ascendemos a un mundo del grado 11 y por la solidaridad tenemos&lt;br /&gt;maestros del grado 12, nosotros que hemos hecho el grado 10, tenemos que ser&lt;br /&gt;maestros para otros del grado 9.&lt;br /&gt;Aquí os quedan tres peldaños de la infinita escala, de la sin fin cadena que representa&lt;br /&gt;mi Economía Universal, que os debe ser provechosa.&lt;br /&gt;Ahora bien; como toda la Creación la habéis de recibir explicada en claro y conciso&lt;br /&gt;estudio físico-metafísico y todo lo entenderéis, réstame sólo decir a los hombres, mis&lt;br /&gt;hermanos que no os apresuréis a leer por lo atrayente de los temas y hasta por la&lt;br /&gt;91&lt;br /&gt;amenidad de la lectura: pero menos os apresuréis a criticar para excusaros de los&lt;br /&gt;cargos que necesariamente han de asaltar vuestra conciencia. Tened valor y seguid&lt;br /&gt;sabiendo que de hombres es faltar y todos hemos faltado y el Padre no se inmutó en&lt;br /&gt;nuestras faltas: sabía que éramos niños y que llegaríamos a mayores y nos espera&lt;br /&gt;siempre y nos lo aseguró por Abrahán en su testamento alianza, diciendo: «Mi luz di en&lt;br /&gt;Adán para mis hijos y cuando la conocerán me serán fieles».&lt;br /&gt;Mas si de hombres es faltar, de hombres honrados es confesar la falta para satisfacer&lt;br /&gt;al ofendido, sea hombre o la Ley, y en esa confesión no hay rebajamiento: es nobleza,&lt;br /&gt;es fortaleza, es hidalguía, es fraternidad confesada, y la reconciliación, cediendo el que&lt;br /&gt;está fuera de la verdad, asciende al igual del que tiene razón y es sellada esa&lt;br /&gt;fraternidad con el amor de la Madre, que aquí es la Ley suprema y única, que todo lo&lt;br /&gt;domina.&lt;br /&gt;Mas otra consideración y última se ofrece y es de orden: es una pregunta que la&lt;br /&gt;mayoría se hará y es: ¿Dónde está el hombre que sea el todo para esta armonía&lt;br /&gt;profiláctica? Diógenes buscaba un hombre: ahora todos los hombres buscan un&lt;br /&gt;hombre. Diógenes no lo encontró porque era el solo a buscarlo y la individualidad es&lt;br /&gt;muy poca cosa. Hoy los hombres todos en asamblea, pueden encontrarlo y la ley del&lt;br /&gt;Creador ha debido preparar al hombre que los hombres buscan, porque si no, no lo&lt;br /&gt;podrían percibir. Lo que no existe no es percibido. ¿Lo perciben? Luego debe estar.&lt;br /&gt;Hay una regla fija inequívoca. El hombre que los hombres buscan será aquel que&lt;br /&gt;pueda contender y entender estas 14 economías y las 24 cátedras de los 24 ancianos.&lt;br /&gt;¿Está el Hombre? Lo buscan los hombres de conciencia; lo busca el sentimiento&lt;br /&gt;popular universal; lo buscan todos y la Ley es la que lo inspira... luego el hombre está; y&lt;br /&gt;si los hombres no lo encontraran, la Ley, el Padre, que sabe que la tierra es mayor de&lt;br /&gt;edad, lo mostrará y acaso la humanidad sufra una contracción de estupefacción.&lt;br /&gt;92&lt;br /&gt;CAPÍTULO SÉPTIMO&lt;br /&gt;EL AMOR AL MEJOR BIENESTAR PROPIO Y COMÚN&lt;br /&gt;Siempre que conozcamos cómo un hombre rige su casa y la moral de ella, podemos&lt;br /&gt;asegurar que igual arreglaría y dirigiría un estado.&lt;br /&gt;En capítulos anteriores hemos versado todo nuestro estudio sobre la familia y hemos&lt;br /&gt;ascendido a la ciudad, comprobando que el amor ciudadano es más extenso y menos&lt;br /&gt;intenso y por lo tanto más libre de egoísmos pequeños y raquitismos que el de familia,&lt;br /&gt;convirtiéndose igualmente que el amor, el egoísmo, en más extenso, pero dejando de&lt;br /&gt;ser pasión y convirtiéndose en virtud ciudadana.&lt;br /&gt;¡Cuántas evoluciones y tremendas luchas ha sostenido el espíritu para llegar a este&lt;br /&gt;asomo de sabiduría, convirtiendo el egoísmo en altruismo, haciendo virtud de lo que fué&lt;br /&gt;un vicio y una pasión! Pero no nos sorprenda esto, cuando consideramos al hombre en&lt;br /&gt;la tribu y más atrás en la soledad de la caverna, ideando por la necesidad la&lt;br /&gt;satisfacción muy rústica de sus menesteres, que al fin no se bastó y tuvo que buscar la&lt;br /&gt;unión de otros y formar la tribu, que encontró buena, por la ayuda de unos a otros.&lt;br /&gt;Entonces hubiera sido inútil hablarle de ninguna de las economías que dejamos&lt;br /&gt;expuestas, y sin embargo, en sus hechos inconscientes, sólo instintivos, fundaba los&lt;br /&gt;prolegómenos de éstas. Allí la materia sólo conocía la satisfacción de su instinto; pero&lt;br /&gt;sin que se den cuenta, obran por la inspiración de su encerrado y anublado espíritu,&lt;br /&gt;heredándose el hombre al hombre, en sus grados de progreso que quisiera y no, por&lt;br /&gt;grande que fuera su egoísmo, no podía hacer que no lo disfrutara la tribu.&lt;br /&gt;Esto nos impone de un modo inconfundible, que ningún hombre, por egoísta, avaro y&lt;br /&gt;desalmado que sea, no obra nada por sí solo.&lt;br /&gt;Vamos a fijaros en lo más riguroso del egoísmo que podamos idear, para ver&lt;br /&gt;confirmado lo del punto precedente de que ningún hombre obra nada por sí solo.&lt;br /&gt;Supongamos un ser que no quiera tomar parte absolutamente en nada de la&lt;br /&gt;sociedad: no tenemos en cuenta que por su aislamiento carece de todo confort,&lt;br /&gt;decencia y comodidad; nos fijamos únicamente en que se basta (a su modo) a sí&lt;br /&gt;mismo; no consume nada de la sociedad, de la que vive aislado y he aquí que, a su&lt;br /&gt;pesar, su no consumo redunda en beneficio de la sociedad, porque a más le toca; lo&lt;br /&gt;que es un bien; no es recomendable, en verdad, esa acción, ni puede ser tampoco,&lt;br /&gt;pero queda probado aún este caso extremo, que no puede obrar nadie, nada, sin que la&lt;br /&gt;sociedad reciba en común un beneficio más grande o más pequeño. Y aun en este&lt;br /&gt;ejemplo, queda un gran bien para la comunidad, de inestimable valor moral y científico,&lt;br /&gt;que será el estudio de esa vida solitaria, irracional, que llevará a los hombres al&lt;br /&gt;convencimiento de que, la individualidad, es mala y que la vida social en comunidad, es&lt;br /&gt;buena y encomiable.&lt;br /&gt;93&lt;br /&gt;En la vida ciudadana tenemos otros ejemplos que nos van a confirmar en que, sólo el&lt;br /&gt;trabajo y la vida común de toda la ciudad; es lo mejor.&lt;br /&gt;Registramos, por desgracia, colectividades asociadas que sólo de puertas adentro&lt;br /&gt;tienen su interés comunitivo: éstas son las sociedades religiosas, sean del matiz y color&lt;br /&gt;que sean. Prescindamos aquí de sus falacias morales, de sus ritos, de sus prácticas&lt;br /&gt;externas y hasta de sus Dioses y fetiches, que son el todo de su falacia, engaño, fraude&lt;br /&gt;y mentira.&lt;br /&gt;Nos fijamos solamente en que, para ellos, materialmente, sólo existe la comunidad de&lt;br /&gt;puertas adentro y ese es su mundo, importándoles muy poca cosa el progreso,&lt;br /&gt;demostrado en que se oponen y predican contra él; pero que, aun contra su pesar, el&lt;br /&gt;progreso traspasa sus puertas y espesos muros y los traiciona, lo mismo que las bellas&lt;br /&gt;que se les ponen delante, les recuerdan que son hombres, y... el hombre hace traición a&lt;br /&gt;su voto irracional de castidad o celibato.&lt;br /&gt;Si esos encerrados en la obscuridad o media luz de los claustros, cooperaran a la luz&lt;br /&gt;del día con los padres ciudadanos, con los hombres, no tendría el progreso el retardo&lt;br /&gt;que ocasiona el empeñarse y conseguir por su fuerza irresistible cubrir el área de esos&lt;br /&gt;claustros, porque el progreso no puede tener parcelas o predios vacíos, porque es&lt;br /&gt;como el Éter, que todo lo llena y vivifica.&lt;br /&gt;La oposición de estas colectividades retrógradas, que además consumen y no&lt;br /&gt;producen nada de provecho a la vida (si no es el desengaño de su grey), también nos&lt;br /&gt;demuestra que no es moral la vida improductiva; y he aquí lo único de provecho que&lt;br /&gt;entrega a la sociedad, en cambio de consumirle sus productos con el engaño de Dios.&lt;br /&gt;Ese provecho es más valioso de lo que parece y sin él, los hombres de ideas, no&lt;br /&gt;habrían ahondado tanto en la necesidad de que es necesario el trabajo productivo para&lt;br /&gt;la moral y bienestar de los pueblos, por el desengaño dado por esas colectividades o&lt;br /&gt;comunidades parásitas de religiosos, el hombre (teniendo un instinto innato de que ha&lt;br /&gt;de haber un ser superior a todo, que sea principio y fin de las cosas y el todo de la&lt;br /&gt;Creación), teniendo ese instinto innato el hombre, repito, se dió a buscar a ese todo y&lt;br /&gt;encontró que era su padre y no su tirano vengativo que castiga y da gracias, como el&lt;br /&gt;Dios de las religiones; y el hombre encontró a su padre en su mismo corazón y&lt;br /&gt;comprobó, además, que el hombre, por su espíritu, es un creador y demostrador de la&lt;br /&gt;vida en formas.&lt;br /&gt;Es un, provecho indudablemente este resultado; pero ¿no fuera mejor, que en vez de&lt;br /&gt;tener que trabajar tanto para encontrarlo, que no hubiera tenido que buscarlo, porque&lt;br /&gt;los sacerdotes de todos los tiempos lo habían ocultado y mixtificado con refinada&lt;br /&gt;maldad, para vivir en su nombre, de la ignorancia?&lt;br /&gt;Sin duda fuera esto mejor, aunque no tendría tanto valor; porque vale más, lo que&lt;br /&gt;más cuesta conseguir; pero el valer más una cosa, no quiere decir que sea mejor; lo&lt;br /&gt;que sí se le da más valor, por los sacrificios que costó o por la escasez del producto;&lt;br /&gt;luego fuera mejor que el hombre no perdiera su conocimiento perpetuo y continuado de&lt;br /&gt;94&lt;br /&gt;su Padre, que por haberlo perdido, tuvo después absoluta necesidad de encontrarlo,&lt;br /&gt;luchando terriblemente con los que lo ocultan por juramento religioso.&lt;br /&gt;Estos, pues, aun en medio de tanto egoísmo y separación de la sociedad, no han&lt;br /&gt;podido evitar el gran bien que los hombres libres han sacado en el estudio de esas&lt;br /&gt;colectividades religiosas, de lo que llegaron a sentar científicamente que el Dios de las&lt;br /&gt;religiones, no es, no puede ser el Padre Creador.&lt;br /&gt;He aquí, como aun esos terribles enemigos de la humanidad han cooperado, a su&lt;br /&gt;pesar, al bien común, pero no tienen parte en ese bien común.&lt;br /&gt;Conviene sentar bien claro este punto: «Pero no tienen parte en este bien Común»,&lt;br /&gt;porque hoy que las corrientes ideales están derribando los templos de esos Dioses de&lt;br /&gt;la Falacia, las religiones tratan de salvarse del naufragio y no hay más que una barquilla&lt;br /&gt;que los puede recoger. Esta barquilla es la verdad de: «Sólo el trabajo productivo&lt;br /&gt;regenera y da derecho al consumo». Lo que en palabras menos filosóficas, pero de&lt;br /&gt;Justicia, los Soviets Rusos lo han hecho Ley así: «El que no trabaja, no come».&lt;br /&gt;A esa sentencia le falta la condición; y no es extraño (como ya lo estamos viendo) que&lt;br /&gt;los sacerdotes Rusos se hagan derecho en ella, desde que no especifica la clase de&lt;br /&gt;trabajo; y el entretenimiento del sacerdote, para su religión, es trabajo.&lt;br /&gt;Como nosotros hemos entrañado en la religión y hemos comprobado que todas son&lt;br /&gt;causa de inmoralidad en todos sus entretenimientos, hemos sentado que: «Sólo el&lt;br /&gt;trabajo productivo regenera y da derecho al consumo», en lo que no pueden encontrar&lt;br /&gt;las religiones tangente de excusa ni escape a la vida social civil y común, no por&lt;br /&gt;colectividades, sino por ciudades primero, para luego, por fuerza del amor que se&lt;br /&gt;desarrolla y de la necesidad de expansión, comunizarse por regiones, que por las&lt;br /&gt;mismas razones se federarán para llegar a borrar todas las fronteras, estableciendo&lt;br /&gt;para todos la misma ley, la misma moral y hacer la sola y única, comunidad fraternal.&lt;br /&gt;Nosotros, que habíamos legislado para este régimen, mientras todas las naciones se&lt;br /&gt;armaban hasta los dientes para batirse en la guerra más vergonzosa, y conocíamos las&lt;br /&gt;mañas religiosas, no perdimos de vista a los religiosos de todos los matices y no nos&lt;br /&gt;negará nadie, que todas las religiones y sectas bendecían los armamentos de sus&lt;br /&gt;naciones y clamaban a Dios por la victoria, a costa de la derrota de los otros, tan&lt;br /&gt;fanáticos como ellos y tan embusteros y criminales, que no hemos encontrado&lt;br /&gt;diferencia (sino acaso en las formas) entre el tenebroso Rasputín y el falaz Mercier;&lt;br /&gt;ante el siniestro Clemenceau y el fatídico Káiser Guillermo.&lt;br /&gt;Rasputín, en nombre de Dios, hace orar a las bellas a sus pies, en traje de Adán;&lt;br /&gt;Mercier enciende el odio entre las mujeres de Francia y Belgas; Clemenceau recibe&lt;br /&gt;bendiciones y hasta exhortaciones del Pontífice Romano, y Guillermo manda hacer&lt;br /&gt;preces y en cada proclama de muerte espera de Dios la victoria. ¿Puede darse mayor&lt;br /&gt;escándalo? Es verdad que cada uno de esos culpables, él mismo era el Dios a quien&lt;br /&gt;pedía, porque todo Dios religioso, no puede ser más ni otra cosa, que lo que es cada&lt;br /&gt;Pontífice o representante; y como nosotros sabíamos este secreto, nos burlábamos de&lt;br /&gt;95&lt;br /&gt;todos ellos y pedíamos y les dió, el Padre Creador, el triunfo a los trabajadores, porque&lt;br /&gt;«Sólo el trabajo productivo regenera y da derecho al consumo».&lt;br /&gt;Ahí está la prueba de nuestra verdad, en el comunismo que se inicia en todo el&lt;br /&gt;mundo, empezando (es cierto que mal) sobre los escombros plutócratas y religiosos del&lt;br /&gt;Zar y de Rasputín. ¿Que han tenido que matar por no ser muertos? La defensa es justa&lt;br /&gt;y no hay Dios que la castigue. Era la mayoría el pueblo trabajador que sacudió el yugo&lt;br /&gt;que le fué oprobio largos siglos y no reparó en sacrificios. «Por amor al mejor bienestar&lt;br /&gt;propio primero y comunal después», lo cual es lógico que así sea.&lt;br /&gt;Si un rey (a quien como misionero que es, le hemos comunicado las cosas que habían&lt;br /&gt;de venir) fuera noble, podría dar testimonio de nuestra previsión y acierto en los,&lt;br /&gt;vaticinios. Pero como prevaricó y no quiso cumplir lo más importante de su misión, no&lt;br /&gt;se mostró noble, ni lo será ahora; pero en nuestro archivo están los borradores de&lt;br /&gt;aquellos despachos, cumplidos todos, menos la caída del tal Rey, (hasta este&lt;br /&gt;momento); pero es peor para él, puesto que siendo el último, habrá sufrido su infierno&lt;br /&gt;viendo su inevitable rodar. ¿Y quién puede predecir en qué forma rodará, ya que su&lt;br /&gt;estancia en, el trono, es sólo debido al crimen que se comete contra la santa libertad?&lt;br /&gt;¿Se repetirá el caso de Rusia?... Mucho nos lo tememos, ya que él ha sido temerario:&lt;br /&gt;mas no podrá evitar que el pueblo tome el poder en la forma que pueda; y el odio,&lt;br /&gt;acrecentado en cuatro años desde que se le dieron los finales de la contienda entre el&lt;br /&gt;pueblo trabajador y la plutocracia religiosa y civil, ha de hacer su explosión y no mirará&lt;br /&gt;el pueblo el sacrificio que haya de hacer para aniquilar para siempre las coronas;, y&lt;br /&gt;coronillas, mitras, capelos y tiaras, tronos, cetros y espadas, que sólo fueron peligro de&lt;br /&gt;la humanidad como instrumento del Cristo-Dios y del Dios Krisna y de todos los Dioses,&lt;br /&gt;becerros, serpientes, palos, piedras, metales y de barro.&lt;br /&gt;Todo esto se impone al hombre «Por amor al mejor bienestar propio y común».&lt;br /&gt;96&lt;br /&gt;CAPÍTULO OCTAVO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA DEFENSA INDIVIDUAL Y COLECTIVA&lt;br /&gt;Este capítulo está planteado en el anterior; pero no faltan razonamientos y ejemplos&lt;br /&gt;que traer para llenar éste.&lt;br /&gt;La defensa es instintiva y demuestra el amor a la vida, que es innato en los seres&lt;br /&gt;todos y todos se defienden en la medida de sus fuerzas y facultades.&lt;br /&gt;Hay gravísimas excepciones de los suicidas por cualquier causa y de los fanáticos&lt;br /&gt;que se dejan sacrificar por no ceder a la razón, pero esto no quiebra la ley general; es&lt;br /&gt;un lunar del progreso, de la razón y de la civilización.&lt;br /&gt;Hay casos de heroicidad entre los mártires, que conviene distinguir bien, para tenerlos&lt;br /&gt;en cuenta y condenar como suicidios a los demás con la agravante de retrógrados.&lt;br /&gt;Los héroes son aquellos que, luchando por un ideal racional, no vacilan ante la&lt;br /&gt;muerte; pero no la buscan, la rehuyen cuanto pueden, mientras tienen la esperanza del&lt;br /&gt;triunfo, o por lo menos hasta que logran encarnar la idea en el pueblo, y entonces ya no&lt;br /&gt;vacilan y aun desafían frente a frente a sus enemigos, aun sabiendo que serán víctimas&lt;br /&gt;de su ceguera.&lt;br /&gt;Héroes de esta naturaleza son: Juan el solitario, arremetiendo a los magnates y&lt;br /&gt;llamándolos «Raza de víboras»; Jesús, su heredero y continuador, huyendo de pueblo&lt;br /&gt;en pueblo del odio y persecución de los sacerdotes, pero llamándolos «Sepulcros&lt;br /&gt;blanqueados»; majada de puercos, caterva de ladrones, manada de esclavos&lt;br /&gt;encadenados de noche, etc., etc., y ninguno de los dos se calla ante sus enemigos,&lt;br /&gt;aunque Juan ve la cuchilla que segara su cabeza y Jesús la cruz de su patíbulo.&lt;br /&gt;Les sigue en valor y coraje, siglos más tarde, el nunca bastante estudiado Giordano&lt;br /&gt;Bruno, que después de fugas y tragedias, es puesto en la pira y entre las llamas&lt;br /&gt;profetiza: «Rodarán los siglos y los patíbulos se convertirán en monumentos de gloria:&lt;br /&gt;caerán los tronos y los altares y la humanidad será libre de la ignominia y el fanatismo».&lt;br /&gt;Profecía que vemos hoy ya casi cumplida.&lt;br /&gt;A estos tres verdaderos héroes hay que sumar todos los que por una idea racional,&lt;br /&gt;han caído por el odio civil o religioso, aunque lo veamos aparentemente revestido con&lt;br /&gt;capa de civil.&lt;br /&gt;No son ni héroes ni mártires, ninguno de aquellos que han caído porque defendieron&lt;br /&gt;una religión irracional, como lo son todas; ni son héroes ni mártires los caídos en los&lt;br /&gt;campos de batalla oponiéndose a las ideas de libertad y progreso. Son suicidas con&lt;br /&gt;todas las agravantes de un delito de lesa humanidad; pero, en cambio, los sacrificados&lt;br /&gt;por esos fanáticos retrógrados, conservadores, sí, son héroes y mártires, aunque los&lt;br /&gt;veamos militar en las ideas anarquistas y uno de éstos es Francisco Ferrer. ¿Por&lt;br /&gt;qué?... Porque sólo llevaban un fin: libertar a la humanidad del yugo de la ignorancia y&lt;br /&gt;97&lt;br /&gt;del fanatismo religioso y de patria, porque sabían que la patria del hombre es toda la&lt;br /&gt;tierra y la del espíritu todo el Universo, y hoy lo confirman constantemente sus espíritus,&lt;br /&gt;que siguen batallando más fuerte que de encarnados, y son ellos los mártires de las&lt;br /&gt;ideas, los que mueven y llevan a los hombres de progreso a la lucha y la revolución&lt;br /&gt;social, para libertar de una vez a la humanidad y sentar la comuna de amor y ley; es&lt;br /&gt;ésa su misión, que no eluden; y sabed que ya no están todos ellos en espíritu, sino que&lt;br /&gt;están encarnados, tomando parte nuevamente con sus cuerpos nuevos. Esta es la&lt;br /&gt;resurrección: reencarnar continuamente.&lt;br /&gt;Y bien; ¿por qué estos hombres y los miles de millones que los siguieron y siguen,&lt;br /&gt;cayeron una y más veces mártires de su ideal? El por qué es el mismo de siempre. El&lt;br /&gt;amor a la concupiscencia de los parásitos. La causa es otra y dolorosa; pero noble y&lt;br /&gt;justa: la defensa propia innata e instintiva; y si en los que he señalado héroes y&lt;br /&gt;mártires, esa defensa es noble y justa, será forzosamente innoble y criminal en sus&lt;br /&gt;enemigos ciegos, por la concupiscencia. ¿Por qué puede ser esto, si unos y otros&lt;br /&gt;espíritus han salido del mismo Padre y con el mismo mandato y mismo caudal de&lt;br /&gt;fuerza, sabiduría y amor?&lt;br /&gt;En todas nuestras obras hemos dejado estudiada y juzgada esta cuestión, que nos&lt;br /&gt;releva aquí de muchos juicios; pero como ha surgido la pregunta, por buena ética, la&lt;br /&gt;hemos de contestar.&lt;br /&gt;Sentemos primero que existen mártires y tiranos, lo que no necesita juicio, porque son&lt;br /&gt;hechos históricos por desgracia para la humanidad.&lt;br /&gt;Sentemos también que el Padre en su Ley impone sin obligar, lo que precisamente lo&lt;br /&gt;hace omnímodo y omnipotente, y dijo y dice a las familias de espíritus que emite de sí&lt;br /&gt;mismo y de su propia naturaleza: «Id, hijos míos, a acrecentar la Creación, y cuando&lt;br /&gt;seáis Maestros de la Creación, venid a mí, y siempre os espero».&lt;br /&gt;Hemos expuesto en la «Creación del alma humana y aparición del hombre en los&lt;br /&gt;mundos» de nuestra «Filosofía Austera Racional», las evoluciones que tiene que&lt;br /&gt;soportar el espíritu, para poder ascender hasta el mundo de expiación, primero de&lt;br /&gt;responsabilidad de todos sus actos; y en el estudio de las religiones en la misma&lt;br /&gt;filosofía y más especialmente en nuestros libros aun inéditos, «Profilaxis de la vida»,&lt;br /&gt;«Buscando a Dios», «Conócete a ti mismo» y en el «Código de Amor Universal», está&lt;br /&gt;atomizada esta materia y en ellos se ve cómo unos espíritus no perdieron su luz y su&lt;br /&gt;conciencia del deber de acrecentar la Creación para ser maestros de ella como les es&lt;br /&gt;mandado, causa por la cual siempre trabajaron. El trabajo no deja lugar a la intriga, a la&lt;br /&gt;molicie ni a la astucia.&lt;br /&gt;Pero otros gustaron desde el primer momento de los goces de la materia, tomándolos&lt;br /&gt;sin medida de todos modos, en todas formas y a cualquier precio, sin miramiento de&lt;br /&gt;usurpar el derecho de los que seguían la Ley del progreso. Estos, cansando al cuerpo&lt;br /&gt;con el trabajo, no tenían tiempo de ver que los otros, con su astucia, les presentaban el&lt;br /&gt;sentimentalismo que, el trabajador, necesitando de expansión, le dió crédito, con lo cual&lt;br /&gt;creó él mismo el sacerdocio y parasitismo.&lt;br /&gt;98&lt;br /&gt;Aquí se podrá achacar que la culpa es de la ignorancia del que admitió el engaño; no&lt;br /&gt;podemos aceptar esa tesis, ni aun como teoría, porque sería una inmoralidad; esas&lt;br /&gt;teorías fueron fuertes entre los plutócratas descendientes de aquellos primeros&lt;br /&gt;marrulleros parásitos, cobardes al cumplimiento del mandato y ley supremos. Mas hoy,&lt;br /&gt;ante la luz de la razón y la Filosofía Austera, esos llamados medios plutócratas y&lt;br /&gt;sacerdotales, son crímenes de lesa humanidad y Deidad.&lt;br /&gt;Cuando aquellos trabajadores se han hecho Maestros, han tomado su cátedra&lt;br /&gt;correspondiente: han visto sus productos robados y mal gastados por los falaces y sin&lt;br /&gt;necesidad de nuevo mandato (porque perdura el primero), quieren en Justicia recabar&lt;br /&gt;el usufructo de sus luchas y trabajo y desmienten al Falaz, al que, como cardo dañino&lt;br /&gt;entre el trigo, la ley de conservación exige arrancarlo, y esto es lo que hace hoy el&lt;br /&gt;mundo trabajador, por amor al bienestar propio y común de todos los trabajadores.&lt;br /&gt;Claro está que cuesta pinchazos arrancar esos cardos (yo los he sufrido en esa&lt;br /&gt;labor), pero si se dejan, matan al trigo y es la cosecha perdida.&lt;br /&gt;En la labor de escardar, también sucumben algunas plantas del trigo cortadas sin&lt;br /&gt;querer, al arrancar el cardo y por las pisadas inevitables del escardador; pero esto no&lt;br /&gt;puede detenerlo, aunque le duele cada tallo que ve caer; pero le consuela que, por&lt;br /&gt;cada planta que sucumbe, ha libertado a mil que le darán larga y dorada espiga, en&lt;br /&gt;pago a su lucha y pinchazos. Aplicad la parábola a la lucha social de hoy, considerando&lt;br /&gt;en buena Ley a los trabajadores, los escardadores del trigo humanidad, y estad seguros&lt;br /&gt;que, los que caen en la lucha de éstos, son las plantas que necesariamente se&lt;br /&gt;sacrifican para arrancar los cardos y parásitos, que comerían, como lo hicieron siempre,&lt;br /&gt;el trabajo de todos y ya no puede ser esto en las presentes generaciones.&lt;br /&gt;Tenemos que ser meticulosos en esta cuestión de la ética. Se nos va a decir por los&lt;br /&gt;falaces que debemos arrancar que «Es una injusticia que caigan los sin culpa», o que&lt;br /&gt;«Paguen justos por pecadores», que ha sido el estribillo hipócrita con que detuvieron&lt;br /&gt;siempre la acción del pueblo, porque saben que el obrero ama en verdad a sus&lt;br /&gt;semejantes; pero ahora el pueblo se ha hecho conciencia perfecta del fraude religioso y&lt;br /&gt;a la lucha va, a costa de su propio sacrificio por última vez, sin dar cuartel al que no&lt;br /&gt;quiera acatar su soberana voluntad y no puede pararse ante el dolor de ver caer&lt;br /&gt;algunos de los escardadores, aunque sean sus propios hijos, padre y hermanos; es que&lt;br /&gt;ha llegado el momento sublime cuanto terrible, de hacer cumplir la ley y mandato del&lt;br /&gt;Padre, de vivir todos los hombres como hermanos en la igualdad de derechos y&lt;br /&gt;obligaciones, por lo que se implanta el severo artículo legal de: «El que no trabaja no&lt;br /&gt;come».&lt;br /&gt;Nosotros lo hemos dulcificado en lo posible y para buena inteligencia hemos sentado&lt;br /&gt;que: «Sólo el trabajo productivo regenera y da derecho al consumo».&lt;br /&gt;Eso de que «pagan justos por pecadores», en el sentido que las religiones lo&lt;br /&gt;exponen, es su gran falacia y su disfraz de bondad de tigre audaz y en acecho. En esta&lt;br /&gt;lucha no pagan más justos que los mismos obreros, forzados a luchar por sus derechos&lt;br /&gt;usurpados; y hoy no hay más pecadores que los parásitos, civiles y religiosos.&lt;br /&gt;99&lt;br /&gt;La hipocresía tuvo su auge y ya no se la quiere tolerar; para lo cual el obrero se ha&lt;br /&gt;hecho sabio en las artes, las industrias, el comercio, las ciencias y todos son filósofos&lt;br /&gt;austeros, que saben, por estoicismo, preferir lo útil a lo agradable; lo que confirma por&lt;br /&gt;todo, nuestro epígrafe «El amor al bienestar propio y colectivo» que observamos en la&lt;br /&gt;vida ciudadana.&lt;br /&gt;En varios de nuestros libros hemos tratado el punto «de pagar justos por pecadores»&lt;br /&gt;y en el «Código de Amor Universal» lo hemos llevado a sentencia y sentádolo Ley de&lt;br /&gt;que, no hay ninguno que no pague lo que debe; pero particularizándonos con ese&lt;br /&gt;punto, hemos tomado como base los hechos mismos de los hombres, probando con&lt;br /&gt;ello que, en el caso presente de expulsión de los espíritus detractores, no hay injusticia&lt;br /&gt;en la Ley, como quieren sostener los desterrados. En efecto: la tierra se tuvo que&lt;br /&gt;declarar en quiebra por los morosos parásitos que no pagaron nada a la Ley y&lt;br /&gt;desequilibraron la sociedad humana; y al pedido justo de los trabajadores, acreedores&lt;br /&gt;en todo derecho, el Padre ordenó el juicio de liquidación, de cuyas resultas vino la&lt;br /&gt;conflagración, que puso el mundo en entredicho. El interventor como Juez&lt;br /&gt;representante del Juez supremo, dictó los autos, se produjo la sentencia irrevocable del&lt;br /&gt;desalojo a todo el que no acate la ley del trabajo, con el cual se paguen los débitos e&lt;br /&gt;intereses. Las protestas por mal entendido libre albedrío, no tardaron en manifestarse;&lt;br /&gt;pero el Juez representante, que había publicado, diremos, la Ley Marcial, establece que&lt;br /&gt;«Quien no pague sus deudas o prometa en Justicia pagarlas acatando la ley de trabajo&lt;br /&gt;bajo un Código nuevo dictado, sea sacado de la sociedad y llevado al mundo donde se&lt;br /&gt;reúnen sus afines y donde sus inclinaciones reinan». ¿Qué mayor amor pueden querer,&lt;br /&gt;que ponerlos en el lugar donde se sacien, sacándolos de la vergüenza de su Acreedor?&lt;br /&gt;Esto, sin embargo, dicen que es injusticia. ¿Será justicia lo que ellos obraron de&lt;br /&gt;acaparar, excomulgar al que los desenmascaraba, o simplemente no le daba la gana de&lt;br /&gt;ser religioso, porque estaba reñido con su conciencia? ¿Será justicia el robo de comer&lt;br /&gt;sin producir que ellos hicieron? ¿Será justicia las Cruzadas, matando, asesinando,&lt;br /&gt;saqueando, violando a las Vírgenes, corrompiendo y destruyendo a los pueblos? ¿Será&lt;br /&gt;justicia la ignorancia en que se obligó a vivir al trabajador? ¿Es justicia el sacar a la&lt;br /&gt;mujer de la Ley del derecho y hacer de ella sólo un instrumento, un mueble de lujo, una&lt;br /&gt;esclava y un ser perdido, impuro y sin alma? ¡Hay, tantas vergüenzas sobre la&lt;br /&gt;humanidad, que no podría menos que llegar a donde el pueblo ha llegado, odiándose&lt;br /&gt;cada hombre por causa solamente de la religión, a la que por fin destruye para su&lt;br /&gt;dignidad futura!&lt;br /&gt;No pueden quejarse los espíritus lascivos y parásitos de que se les arranque de la&lt;br /&gt;sociedad terrestre, a la que ultrajaron por tantos siglos.&lt;br /&gt;Es justa la acción de la ley, obrada por el pueblo vilipendiado, robado y condenado al&lt;br /&gt;deshonor, a la miseria y al hambre, en cambio de producirlo todo.&lt;br /&gt;No pagan justos por pecadores, porque no hay justos; y ni aun los que caen de los&lt;br /&gt;trabajadores, es injusticia, porque es producto de haberse dejado engañar y dominar.&lt;br /&gt;100&lt;br /&gt;La ley ha cumplido su deber, dictando esa Ley Marcial, en el entredicho humano,&lt;br /&gt;imponiendo el desalojo, el destierro a otra morada, de los que no acataron la Ley de la&lt;br /&gt;mayoría, que es el trabajo, regido por la suprema Ley de amor.&lt;br /&gt;No se comete injusticia en desterrar a los que quisieron seguir a los que se hacen&lt;br /&gt;reos de esa pena y vamos a probarlo:&lt;br /&gt;Suponed que se declara el estado de sitio en una ciudad, en cuyo bando se declaran&lt;br /&gt;traidores a los que conspiran y se promete el destierro a los que se encuentren bajo las&lt;br /&gt;condiciones que el bando o ley denuncia y que mi padre, por ejemplo, faltó a esas&lt;br /&gt;disposiciones y por lo tanto debe ser desterrado. Yo, por identidad con mi padre, o por&lt;br /&gt;amor o conveniencia, no quiero separarme de él y en consecuencia soy desterrado con&lt;br /&gt;él. ¿Ha cometido injusticia la Ley? Decís que no, y así es verdad, conforme al derecho&lt;br /&gt;establecido. Pues lo mismo sucede en la cuestión que dilucidamos; sólo que esta&lt;br /&gt;cuestión es verdaderamente justa, y la otra que hemos puesto por ejemplo, puede ser&lt;br /&gt;injusta ante la ley Divina y lo fué siempre.&lt;br /&gt;Y fué siempre injusta hemos dicho y lo probamos en que nunca fué el pueblo el que la&lt;br /&gt;dictó y por lo tanto aquellas imposiciones no eran de la mayoría, sino de la minoría&lt;br /&gt;falaz, plutócrata, parásita, astuta, sin sentimiento: religiosa.&lt;br /&gt;El pueblo, sin embargo, bajo ese terrible tornillo torturador, bajo esa losa aplastante,&lt;br /&gt;siguió laborando y procurando su mejor forma de vida; y decidme, si no es esto&lt;br /&gt;bastante prueba del amor al bienestar propio y común, que está innato en todo espíritu&lt;br /&gt;del hombre; y, aunque no quieran los hoy ciegos, ha de descubrirse en ellos; efecto que&lt;br /&gt;producirá su destierro.&lt;br /&gt;101&lt;br /&gt;CAPÍTULO NUEVE&lt;br /&gt;EL AMOR A LA JUSTICIA EQUITATIVA&lt;br /&gt;Hemos planeado en el capítulo precedente el juicio de este capítulo.&lt;br /&gt;Hemos visto cómo no detiene al trabajador el peligro de su vida, por lanzarse a la&lt;br /&gt;conquista de sus derechos; derechos inalienables, aunque le hayan sido usurpados y&lt;br /&gt;negados por toda la vida de la tierra si queréis; pero que ha sido acentuada esa&lt;br /&gt;usurpación en el reinado de una religión por demás vergonzosa y desgraciada, que&lt;br /&gt;todo lo ha mixtificado, hasta Dios; y en tal manera, que los mismos sacerdotes de esa&lt;br /&gt;religión no conocen al Padre común, Creador Universal, que no quiebra, que no puede&lt;br /&gt;quebrar sus Leyes, puesto que quebrándolas, él mismo se extinguiría. ¿Cómo, pues,&lt;br /&gt;podía hacer a unos desdichados y a los otros felices, y precisamente habían de ser los&lt;br /&gt;desdichados los trabajadores, que elevan el progreso y cubren la tierra de hombres,&lt;br /&gt;secreto primordial de la existencia del mundo, porque un mundo sin hombres no es un&lt;br /&gt;mundo, sino el embrión de un mundo? ¿Qué derecho tiene a la vida y su progreso,&lt;br /&gt;aquel que se opone al progreso y destruye la vida?&lt;br /&gt;Mas fijémonos hoy en la gran sentencia soberana, del soberano pueblo, de que «El&lt;br /&gt;que no trabaja no come», y veremos en ella sentado el verdadero principio de una&lt;br /&gt;Justicia Racional, elevado a su grado superlativo.&lt;br /&gt;Efectivamente, visto a la luz de la razón, descubierta precisamente, al eterno apretar&lt;br /&gt;del tornillo plutócrata, el pueblo, a seguir el ejemplo dado por el parasitismo, no debería&lt;br /&gt;decir «El que no trabaja no come», sino «Todo lo existente es producto de nuestro&lt;br /&gt;trabajo y negamos derecho de tomar ni usar nada a los que no han trabajado, para lo&lt;br /&gt;cual les aplicamos el «Ojo por ojo y diente por diente», de la pena del talión.&lt;br /&gt;Humanamente mirado: pesado en la balanza falsa de los Dioses religiosos, esto no&lt;br /&gt;podía ser conjeturado injusto y no podrían quejarse los falaces parásitos, ni los esclavos&lt;br /&gt;de la religión, que aun siendo obreros, con su ayuda enjabonan el dogal con que los&lt;br /&gt;ahorca el sacerdote y los ata al carro donde pasea el verdugo del trabajador. Pero visto&lt;br /&gt;en la Ley Suprema de amor, nosotros encontramos que no sería justo ese principio de&lt;br /&gt;represalias y así hemos inspirado que dijeran duramente: «El que no trabaja no come»,&lt;br /&gt;porque hemos considerado al obrero, engañado, que aun no se ha hecho razón y no ha&lt;br /&gt;descubierto su pecado de mantener a su verdugo, lo que significa un suicidio por&lt;br /&gt;aberración.&lt;br /&gt;Entonces, de esta sana filosofía, nace majestuosa esa dura sentencia y es equitativa&lt;br /&gt;justicia, porque reconoce el derecho al equivocado de retirarse del parásito y sumarse&lt;br /&gt;al proletariado honrado y consciente que no quiere ya mantener zánganos, ni verdugos.&lt;br /&gt;Esto, además, da el culminante ejemplo de una justicia equitativa, a la par que de una&lt;br /&gt;descollante sabiduría que descubre y anula toda la falacia de los parásitos, que más no&lt;br /&gt;pueden medrar, ni pelechar.&lt;br /&gt;102&lt;br /&gt;Pero había un tal depósito de odios en el pueblo trabajador, que se odiaban entre sí&lt;br /&gt;los de una ciudad, con diferente tendencia; los de una, con los de la otra ciudad, los de&lt;br /&gt;las regiones y los de la nacionalidad, causa por la cual, sin una hecatombe mundial por&lt;br /&gt;la cual se desfogaran en lo posible esos odios, no sería posible el acercamiento del&lt;br /&gt;obrero universal, para cuyo fin, el espíritu de luz, hizo la Babilonia entre los jefes de los&lt;br /&gt;pueblos y estalló la contienda terrible que redujo a todos los pueblos a la más&lt;br /&gt;espantosa miseria y destruyó tronos y coronas; desde cuyo momento pudo darse la&lt;br /&gt;mano todo el proletariado universal, jurando el mismo principio: «El que no trabaja no&lt;br /&gt;come».&lt;br /&gt;Nosotros, que habíamos recibido los secretos de la Ley, previmos que los odios no&lt;br /&gt;terminarían y que era probable que en algunos pueblos y en algunos partidos extremos&lt;br /&gt;acrecería el odio, o por la derrota, o por las intrigas, o por la necesidad de matar para&lt;br /&gt;vivir, nos adelantamos en siete años a la promulgación de: «El que no trabaja no&lt;br /&gt;come&gt;&gt;, y sentamos legal y justicieramente: «Sólo el trabajo productivo regenera y da&lt;br /&gt;derecho al consumo» ; y hoy vemos cuán justo y equitativo es nuestro principio y no&lt;br /&gt;aminora al rudo «El que no trabaja no come», sino que lo explica y lo hace legal,&lt;br /&gt;librándolo de equívocos juicios e interpretaciones falaces, pero que en su mayor dulzura&lt;br /&gt;filosófica, nuestro aforismo entraña un más alto rigor, puesto que el parásito, también&lt;br /&gt;trabaja, aunque sea deshonrando a las hijas del pueblo y corrompiendo la moral; lo que&lt;br /&gt;no deja lugar a las tales evasivas de los inmorales religiosos o civiles, nuestro «Sólo el&lt;br /&gt;trabajo productivo regenera y da derecho al consumo».&lt;br /&gt;Es cierto que nos hemos ganado excomuniones y se nos tritura desde los gabinetes&lt;br /&gt;de Magia instalados en los sótanos de los conventos y el Vaticano, o en subterráneos&lt;br /&gt;en las encrucijadas de las poblaciones; pero, si nos habían dado el ovillo; ¿no&lt;br /&gt;habíamos de saber devanarlo?...&lt;br /&gt;Pronto tuvimos en nuestras manos el incomprensible tejido de esa araña y no&lt;br /&gt;tardamos en descubrir la cabeza del terrible pulpo, siguiendo los tentáculos que&lt;br /&gt;oprimían nuestra propia vida o existencia, y rompimos sus secretos, desciframos sus&lt;br /&gt;misterios y anulamos sus Eschiridiones y el pulpo entró en la agonía; la malla de la&lt;br /&gt;araña quedó sin materiales y el pueblo se vio menos apretado y pudo respirar; para&lt;br /&gt;lanzarse abiertamente a conquistar su libertad con la más alta moral.&lt;br /&gt;¿Cómo hemos estado en posesión de esos secretos? En fecha que hará época, entre&lt;br /&gt;muchas estrofas que cantó quien no puede equivocarse, hay éstas:&lt;br /&gt;«Porque veo miserias, la tierra me entristece;&lt;br /&gt;Me entristece el dolor de toda la humanidad;&lt;br /&gt;Quiero darle el néctar de la solidaridad&lt;br /&gt;Y la batalla que falta es de lobos fuertes.&lt;br /&gt;Y como veo el corazón doliente,&lt;br /&gt;Mido distancias, no me empequeñezco, sí me entristece».&lt;br /&gt;«Me falta encender el fuego y tenerlo latente.&lt;br /&gt;Y busco al verbo siendo Luz;&lt;br /&gt;103&lt;br /&gt;Y el que busco no es Jesús.&lt;br /&gt;Es el obrero en el ser consciente.&lt;br /&gt;¿Soy un soldado acobardado?&lt;br /&gt;No soy cobarde: soy precavido,&lt;br /&gt;Porque oigo el fiero aullido&lt;br /&gt;Del lobo aun no de sangre saciado.»&lt;br /&gt;«Veo la maldad y la maraña&lt;br /&gt;Como se atrincheran y se avallan;&lt;br /&gt;Y a los que he de llevar a la batalla&lt;br /&gt;Tengo que imponerlos de sus mañas».&lt;br /&gt;Y tanto nos ha impuesto, que nada hay ya oculto, ni misterioso, ni milagroso; y la&lt;br /&gt;batalla material estalló cuatro años más tarde de esas declaraciones, de la que los&lt;br /&gt;escombros durarán muchos siglos.&lt;br /&gt;En esas batallas de la plutocracia agonizante, los hombres más oprimidos del mundo,&lt;br /&gt;hicieron polvo el trono de Rusia, derribando los castillos y vallas de los enemigos del&lt;br /&gt;hombre y del progreso y queda latente el fuego del amor de hermanos, que ya nadie&lt;br /&gt;logra apagarlo; y sí se convertirá ese fuego en haces luminosos de sabiduría, en los&lt;br /&gt;que cada hombre será una lumbrera, porque reinará en cada hombre su espíritu, causa&lt;br /&gt;única de la vida, y la unión de todos se llama espiritismo. He ahí la clave; he ahí la&lt;br /&gt;redención; he ahí el Juez Justo. He ahí la Ley.&lt;br /&gt;Y bien: ¿no está bastantemente probado «El Amor a la justicia equitativa»? Pero aquí&lt;br /&gt;surge una acusación terrible.&lt;br /&gt;Hoy hemos descubierto (y lo confiesan los mismos religiosos) que siempre usaron del&lt;br /&gt;poder del Espiritismo y lo ocultaron al pueblo y mistificaron su grandeza, utilizándolo&lt;br /&gt;ellos para sus concupiscencias, sin importarles nada de nada, una vez que consiguieron&lt;br /&gt;embrutecer a los hombres, por medio de los reyes y emperadores, como podemos&lt;br /&gt;probarlo con los Eschiridiones y las Bulas y órdenes de los Pontífices, enseñando a&lt;br /&gt;esos emperadores y reyes y ayudándolos con terribles trabajos de Magia, a esclavizar&lt;br /&gt;al pueblo.&lt;br /&gt;En cambio, hacían un doble juego, persiguiendo y quemando a cualquier hombre que&lt;br /&gt;supieran que, usaba de esas artes y sabiduría suprema y han predicado siempre en&lt;br /&gt;contra y aterrorizando a los pobres imbéciles ignorantes, que debían continuamente&lt;br /&gt;confesar «Domine non sum dignum» para mantenerse así esclavos.&lt;br /&gt;Ya no, ya no comulga el pueblo con ruedas de molino, ni con hostias de basura, como&lt;br /&gt;son esas formas inmundas pero debidamente magnetizadas para producir los efectos&lt;br /&gt;mágicos que se propusieron y se produjeron siempre, hasta el feliz momento en que los&lt;br /&gt;hombres se rebelaron, haciéndose conscientes, y dijeron al Padre, al revés que al Dios&lt;br /&gt;religioso: «Padre, somos tus hijos y somos dignos de ti, puesto que nos criaste y&lt;br /&gt;vivimos y hacemos el progreso». Entonces el Padre, pudo decir «Hágase la justicia». Y&lt;br /&gt;los hombres, en nombre de la libertad y la fraternidad humanas, hacen la justicia.&lt;br /&gt;104&lt;br /&gt;Sí; la plutocracia ha llegado a la impotencia y se revuelve como tigre herido, pero&lt;br /&gt;hambriento de sangre y, hecha mano de todos sus medios y se juramentan en terribles&lt;br /&gt;sociedades de asesinos, ante una hostia consagrada, levantada en alto por un&lt;br /&gt;sacerdote, para recibir el juramento.&lt;br /&gt;No queremos dejar dudas en este punto criminal y voy a extractar literalmente ese&lt;br /&gt;inhumano juramento que los retrata de cuerpo entero, y es el que la reciente sociedad&lt;br /&gt;de criminales hace al pie del Pontífice o sus delegados. Esa sociedad se llama,&lt;br /&gt;«Caballeros de Colón» y dice así:&lt;br /&gt;«Yo (1) en presencia del Todopoderoso Dios, de la bienaventurada Virgen María, del&lt;br /&gt;bienaventurado San Juan Bautista, de los santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, de&lt;br /&gt;todos los santos, sagradas huestes del cielo, y de ti mi santísimo Padre; el supremo&lt;br /&gt;general de la Sociedad de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola en el Pontificado&lt;br /&gt;de Pablo III y continuada hasta el presente, por el vientre de la Virgen María, la matriz&lt;br /&gt;de Dios y el cayado de Jesucristo, declaro y juro que su Santidad, el Papa, es Vice-&lt;br /&gt;Regente de Cristo y que es única y verdadera cabeza de la Iglesia Católica Universal en&lt;br /&gt;toda la tierra; y que en virtud de las llaves para atar y desatar dados a su Santidad por&lt;br /&gt;mi salvador Jesucristo, tiene poder para deponer reyes herejes, príncipes, estados,&lt;br /&gt;comunidades y gobiernos y destruirlos sin prejuicio alguno. Por tanto, con todas mis&lt;br /&gt;fuerzas defenderé esta doctrina y los derechos y costumbres de su Santidad contra&lt;br /&gt;todos los usurpadores heréticos o autoridades protestantes, especialmente de la Iglesia&lt;br /&gt;Luterana de Alemania, Holanda, Dinamarca, Suecia y Noruega y ahora de la pretendida&lt;br /&gt;autoridad e Iglesia de Inglaterra y Escocia y de las ramas de la misma establecida en&lt;br /&gt;Irlanda y en el continente Americano y de todos los adherentes a quienes se considera&lt;br /&gt;como herejes y usurpadores, enemigos de la Santa Madre Iglesia de Roma».&lt;br /&gt;«Renuncio y desconozco cualquier alianza como un deber con cualquier rey hereje,&lt;br /&gt;príncipe o estado, llámese protestante o liberal, y la obediencia a cualquiera de sus&lt;br /&gt;leyes Magistrados u oficiales. Declaro además que las doctrinas de Inglaterra y Escocia,&lt;br /&gt;de los Calvinistas, Hugonotes y otros de nombre protestantes o masones, son&lt;br /&gt;condenables, y todos los que no las abandonen ».&lt;br /&gt;«Declaro, igualmente, que ayudaré, asistiré, y aconsejaré a todos y cualquiera de los&lt;br /&gt;agentes de su Santidad, en cualquier lugar donde esté, ya sea en Suiza, Alemania,&lt;br /&gt;Holanda, Irlanda o América o en cualquier otro reino o territorio a donde vaya y haré&lt;br /&gt;todo lo que pueda para extirpar las doctrinas heréticas protestantes o Masónicas y para&lt;br /&gt;destruir a todos los pretendidos poderes legales y de cualquier clase que sean».&lt;br /&gt;«Prometo y declaro no obstante de que me es permitido pretender cualquiera religión&lt;br /&gt;herética con el fin de propagar los intereses de la Madre Iglesia, guardar el secreto y no&lt;br /&gt;(1) Aquí escriben sus nombres en al forma que lo veréis en el mismo juramento.&lt;br /&gt;revelar todos los consejos de los agentes, según sus instrucciones; y a no divulgarlos&lt;br /&gt;directa ni indirectamente, por palabra, escritura o cualquier otro modo, sino a ejecutar lo&lt;br /&gt;que se ha propuesto y encomendado y a lo que se me ordene por medio de ti, mi&lt;br /&gt;Santísimo Padre, o por cualquiera de esta sagrada orden».&lt;br /&gt;105&lt;br /&gt;«Declaro, además, y prometo que no tendré opinión, ni voluntad propia ni reserva&lt;br /&gt;mental alguna; que como un cadáver, obedeceré incondicionalmente cada una de las&lt;br /&gt;órdenes que reciba de mis superiores en la milicia del Papa y de Jesucristo».&lt;br /&gt;«Que iré a cualquier parte del mundo a donde se me envíe, a las regiones frígidas del&lt;br /&gt;Norte, a los espesos montes de la India, a los Centros de la Civilización de Europa, o a&lt;br /&gt;las silvestres cabañas de los bárbaros de América, (1) sin murmuración o queja; y seré&lt;br /&gt;sumiso a todo lo comunicado:»&lt;br /&gt;«Prometo y declaro que haré, cuando la oportunidad se me presente, guerra sin&lt;br /&gt;cuartel, secreta y abiertamente, contra todos los herejes, protestantes y Masones, tal&lt;br /&gt;como se me ordene hacer, extirparlos de, la faz de la Tierra; y que no tendré en cuenta&lt;br /&gt;ni la edad, sexos o condición, y colgaré, quemaré, destruiré, herviré, deshollaré,&lt;br /&gt;estrangularé, y sepultaré vivos a estos infames herejes ; abriré los estómagos y los&lt;br /&gt;vientres, de sus mujeres y con la cabeza de sus infantes daré contra las paredes a fin&lt;br /&gt;de aniquilar a esa execrable raza. Que cuando esto no pueda hacerse abiertamente,&lt;br /&gt;emplearé secretamente la copa de veneno, la estrangulación, el acero, el puñal, o la&lt;br /&gt;bala de plomo, sin tener en consideración el honor, rango, dignidad o autoridad de las&lt;br /&gt;personas, cualquiera que sea su condición en la vida, pública y privada, tal, como sea&lt;br /&gt;ordenado en cualquier tiempo por los agentes del Papa o el superior de la hermandad&lt;br /&gt;del Santo Padre de la hermandad de Jesús».&lt;br /&gt;«Para todo lo cual consagro mi vida, alma y todos los poderes corporales y con la&lt;br /&gt;daga que recibo ahora suscribiré mi nombre con mi sangre en testimonio de ello, y si&lt;br /&gt;manifestare falsedad o debilidad en mi determinación, pueden mis hermanos y mis&lt;br /&gt;soldados compañeros de la milicia del Papa, cortar mis manos y mis pies y mi cuello de&lt;br /&gt;oreja a oreja. Protesto, abrir mi vientre y quemar azufre en él y aplicarme todos los&lt;br /&gt;castigos que se puedan sobre la tierra, y que mi alma sea torturada, por los demonios&lt;br /&gt;del infierno para siempre».&lt;br /&gt;«Que daré mi voto siempre por uno de los Caballeros de Colón con preferencia a un&lt;br /&gt;protestante, especialmente a un masón, y que haré que todo mi partido haga lo mismo;&lt;br /&gt;que si dos católicos están luchando me convenceré quien defiende más la Santa Madre&lt;br /&gt;Iglesia y daré mi voto por él».&lt;br /&gt;«No trataré ni emplearé a un protestante si está en mis facultades tratar o emplear a&lt;br /&gt;un católico. Colocaré a una señorita católica en familias protestantes, para que&lt;br /&gt;semanariamente rindan informes de los movimientos familiares de los herejes».&lt;br /&gt;(1) El subrayado es nuestro para llamar la atención a los… caballeros y… Muñecas… que llenan los&lt;br /&gt;bolsillos a sus difamadores a cambio de llamarlos “bárbaros de América”.&lt;br /&gt;«Que me proveeré de armas y municiones a fin de estar listo para cuando se me dé la&lt;br /&gt;orden o me sea ordenado defender la Iglesia, ya como individuo o en la milicia del&lt;br /&gt;Papa»&lt;br /&gt;106&lt;br /&gt;«Todo lo cual yo juro por la bendita Trinidad y el bendito Sacramento que estoy para&lt;br /&gt;recibir, ejecutar y cumplir este juramento».&lt;br /&gt;«En testimonio de lo cual tomo este Sagrado Sacramento de la Eucaristía y lo afirmo&lt;br /&gt;más aun, con mi nombre escrito con la punta de esta daga mojada en mi propia sangre&lt;br /&gt;y sellada en presencia de este Sagrado Juramento».&lt;br /&gt;Tomado de «El Siglo Espirita» de México, el que lo copió del «Iconoclasta»,&lt;br /&gt;Semanario Libre-Pensador, que se publica en Guadalajara Jalisco.&lt;br /&gt;¿Cómo ha llegado a nosotros esa pieza de máxima iniquidad, a pesar del gran&lt;br /&gt;secreto con que lo hacen?&lt;br /&gt;«Veo la maldad y la maraña,&lt;br /&gt;Cómo se atrincheran y se avallan,&lt;br /&gt;Y a los que he de llevar a la batalla,&lt;br /&gt;Tengo que imponerlos de sus mañas.»&lt;br /&gt;Muchísimos católicos de buena fe (que los hay) les parecerá mentira la existencia de&lt;br /&gt;esos Caballeros tan..., religiosos; pero he aquí la prueba irrefutable de hoy mismo día&lt;br /&gt;30 de Enero de 1922.&lt;br /&gt;EN MEMORIA DE BENEDIGTO XV&lt;br /&gt;HOMENAJE DE LOS CABALLEROS DE COLÓN&lt;br /&gt;NUEVA YORK, enero 29 (United). -- Se anuncia que entre los 800.000 Caballeros de&lt;br /&gt;Colón se recolectará un millón de dólares para crear en Italia una institución en&lt;br /&gt;memoria de Benedicto XV.&lt;br /&gt;Se nos había dicho y lo cumple el que lo prometió, no importando el modo y la forma&lt;br /&gt;en que a nosotros lleguen los que parezcan los más recónditos secretos. Es que la&lt;br /&gt;justicia está en acción y no puede ser que nosotros ni los trabajadores consientes que&lt;br /&gt;son «El verbo siendo luz», no puede ser, digo, que busquemos más que la justicia&lt;br /&gt;equitativa, que con la libertad sin libertinaje damos asiento a la fraternidad en la&lt;br /&gt;verdadera igualdad de derechos y obligaciones, que no consisten, como han creído el&lt;br /&gt;socialismo y el anarquismo, en darle a cada uno una cantidad igual, o lo que merece&lt;br /&gt;según sus aptitudes y facultades.&lt;br /&gt;No. La igualdad justa consiste en producir cada uno todo lo que puede y consumir&lt;br /&gt;todo lo que necesita, sin cuidarse nadie si yo produzco 100 y consumo 10 y el otro&lt;br /&gt;produce 30 y consume 50, porque esto corresponde a la Ley del espíritu y destino que&lt;br /&gt;trae en cada existencia; secreto que no han podido ver los sociólogos y éticos, y acaso&lt;br /&gt;sean culpables, porque está escrito en la naturaleza y debieron leerlo.&lt;br /&gt;107&lt;br /&gt;La ignorancia de esa ley inflexible, trajo las injusticias; el saberlo ahora, hace posible&lt;br /&gt;la justicia equitativa; pero sólo puede ser aceptado en rigor, como ética, el trabajo&lt;br /&gt;productivo obligatorio, según la capacidad del individuo y teniendo como Ley&lt;br /&gt;Regimental, el Amor.&lt;br /&gt;La igualdad y la libertad, son las dos ruedas del carro de la Democracia. Pero si llevan&lt;br /&gt;por eje el Amor, es el régimen de la Comuna Legal, único que puede dar el bienestar&lt;br /&gt;feliz, que el hombre persigue en perfecto y justo derecho.&lt;br /&gt;108&lt;br /&gt;CAPÍTULO DIEZ&lt;br /&gt;EL AMOR A AGRANDAR EL AMOR&lt;br /&gt;Quien no renueva su alma con los pasos del tiempo, es un árbol enfermo; con la&lt;br /&gt;desventaja de que no puede morir y alarga su sufrimiento.&lt;br /&gt;Si renueva su alma en esos pasos, es decir en las evoluciones del progreso que&lt;br /&gt;marcan los pasos del tiempo que llamamos epopeyas, necesariamente sentirá mayor&lt;br /&gt;necesidad de expansión; no cabe en la ciudad, como no cupo en la familia, y siente&lt;br /&gt;Amor a agrandar el Amor, buscando su ensanche con los de otra ciudad. Quedemos&lt;br /&gt;aquí esta base para el capítulo siguiente y aquí sirve de corona a esta segunda parte o&lt;br /&gt;segundo Amor, que es el amor ciudadano.&lt;br /&gt;Pero hemos dejado culminante en el capítulo precedente, en la lucha de los dos&lt;br /&gt;extremos, del Amor y del Odio, del parásito y del trabajador, del Espiritismo y del&lt;br /&gt;Espiritualismo, y debemos volver aquí sobre algunos de esos puntos que han de&lt;br /&gt;comprobar que también es innato en el hombre, el Amor a ensanchar o agrandar el&lt;br /&gt;Amor.&lt;br /&gt;«Id, hijos míos, a acrecentar la Creación, y cuando seáis maestros de la Creación,&lt;br /&gt;venid a mí y siempre os espero», dice el Padre Creador a sus hijos los espíritus cuando&lt;br /&gt;los emite de su mismo ser, para poblar un mundo nuevo. Este sólo punto confirma&lt;br /&gt;eficientemente, que el amor es innato en el hombre, puesto que es hombre sólo por el&lt;br /&gt;espíritu.&lt;br /&gt;Lo confirma el Legislador Shet, escribiendo en el Sánscrito: «Los hombres todos, de&lt;br /&gt;toda la tierra, hermanos son». Abrahán lo confiesa en su testamento, en el que en&lt;br /&gt;nombre de Hellí, dice que, ángeles y demonios, son hijos del mismo Padre, y a todos&lt;br /&gt;los llama con el mismo y único Amor.&lt;br /&gt;Moisés lo legisla nuevamente en sentido social, mandando: «Ama a tu prójimo como a&lt;br /&gt;ti mismo», y Jesús, como gran Maestro moralista, extremó este punto, diciendo: «Amad&lt;br /&gt;a vuestros enemigos».&lt;br /&gt;No es mi costumbre hacer citas, porque tampoco es tiempo de éstas, ni la razón&lt;br /&gt;necesita de ellas; pero las tomo, porque aun muchos hombres luchan con la duda de su&lt;br /&gt;razón prejuiciada por las mil tendencias religiosas, todas en general falaces, y es&lt;br /&gt;necesario arrancar de una vez esos cardos que expuse en el capítulo octavo, aunque&lt;br /&gt;nos pinchen al cortarlos, para librar el trigo que debe ser fruto de nuestro progreso, de&lt;br /&gt;nuestro Amor a agrandar el Amor.&lt;br /&gt;Es por esto que hemos dejado descubiertos los dos extremos, en el capítulo&lt;br /&gt;precedente, en las estrofas del que no puede equivocarse, que podéis comparar con la&lt;br /&gt;iniquidad rabiosa de ese asqueroso juramento religioso, que pronuncian esos llamados&lt;br /&gt;«Caballeros de Colón».&lt;br /&gt;109&lt;br /&gt;Si habríamos de comentar cuanto encierra esa pieza inicua, llamada juramento y&lt;br /&gt;hecha al pie del altar, resultaría un juicio que no admitiría misericordia y habría que&lt;br /&gt;meter el «hocete» y cortar sin miramiento a nada. ¿Pero dónde estaría aquí el amor a&lt;br /&gt;agrandar el amor? Sería usar el «Ojo por ojo y diente por diente» de la pena del talión,&lt;br /&gt;que no puede ser justicia equitativa, porque no podríamos tener la misma cantidad de&lt;br /&gt;odio y sangre fría para el crimen que ellos pueden tener, porque están familiarizados,&lt;br /&gt;avezados en el crimen, porque para eso son religiosos; hombres que han relegado sus&lt;br /&gt;derechos al querer de la religión, como lo confiesan en ese juramento de no tener&lt;br /&gt;voluntad propia, obrando insensiblemente, «Como un cadáver».&lt;br /&gt;En nuestro juicio al Dios religioso de la «Filosofía Austera Racional», hemos&lt;br /&gt;atomizado las causas de esa depravación de los Cristianos Católicos, que pierden en&lt;br /&gt;su fanatismo hasta el germen humano, para convertirse en fieras sin sentimiento ni&lt;br /&gt;corazón, perdiendo toda la moral que dignifica, siquiera sea al hombre rudimentario de&lt;br /&gt;los mundos de expiación.&lt;br /&gt;¿Pero acaso nos está prohibida la defensa propia? ¿Y no es meritorio castigar al&lt;br /&gt;enemigo con sus mismas armas?... Acudid a la lógica: consultad todos los grados de&lt;br /&gt;Justicia; sacad consecuencias de las leyes de gravedad, de la química, la física y la&lt;br /&gt;mecánica y la ley de las fuerzas os demostrará en todo, que la defensa propia es&lt;br /&gt;innata; que tenemos obligación de conservar la existencia; que el más domina al&lt;br /&gt;menos; pero que el más es siempre el polo positivo, lo puro, lo justo y la razón de todo:&lt;br /&gt;por lo que, al fin, en el tiempo, triunfa siempre.&lt;br /&gt;De aquí sale una consecuencia moral de tan máximo valor, que al hombre de razón,&lt;br /&gt;al antirreligioso y por lo tanto hombre entero, porque no ha relegado sus derechos, que&lt;br /&gt;le prohíbe usar de la pena del talión en ofensiva, es decir, que espera prevenido el&lt;br /&gt;ataque del sin razón, para hundirlo y castigarlo con las armas mismas con que quiere&lt;br /&gt;destruir a la razón y al hombre de razón.&lt;br /&gt;En estos mismos momentos está practicándose en la más lata y alta expresión&lt;br /&gt;nuestra tesis. Se nos ha impuesto de las «Marañas» de los religiosos y sus ciegos&lt;br /&gt;esclavos, que creen en la Ley que habla el rey; pero que no saben que la ley es un rey&lt;br /&gt;mudo y como tal no puede ser, ni falaz, ni injusto; y el pueblo, que ha leído esa ley,&lt;br /&gt;derroca al rey y establece el derecho igual con la obligación igual.&lt;br /&gt;Esto equivale a anular la falacia religiosa, sostenida con las armas de los reyes,&lt;br /&gt;bendecidas por el Pontífice, para cuyo fin los creó la religión; y así tienen razón los&lt;br /&gt;«Caballeros de Colón» cuando confiesan que «el Papa está sobre los reyes y gobiernos&lt;br /&gt;y los puede destruir sin prejuicio», porque son sus esclavos.&lt;br /&gt;Esto nos trae al palenque una cuestión gravísima, que aunque pertenece al quinto&lt;br /&gt;amor, no podemos declinar nuestro deber de plantearla aquí y es: si el Pontífice o Papa,&lt;br /&gt;como se confiesa en ese juramento y como lo tenemos probado en la historia política de&lt;br /&gt;los Papas católicos por P. Lanfrey, nombra, depone, crea y destruye reyes y gobiernos,&lt;br /&gt;los gobiernos y los reyes que el Papa crea y destruye, no son hechos por el pueblo y no&lt;br /&gt;son del pueblo. ¿Tiene el pueblo el deber de respetar ni de obligarse a esos gobiernos&lt;br /&gt;110&lt;br /&gt;y reyes que el Papa puede crear, deponer y destruir? La razón de estado, el derecho&lt;br /&gt;ciudadano fundado en la soberanía popular, afirma por buena ética y justicia, dice que&lt;br /&gt;NO.&lt;br /&gt;Y como esa acción plutócrata destruye el derecho soberano de la sociedad&lt;br /&gt;colectivamente, y el ciudadano, individualmente, por la obligación inalienable de la&lt;br /&gt;defensa propia, del derecho obligatorio de vida, está obligado a oponerse a esa&lt;br /&gt;usurpación de derechos en todas las formas políticas, aun revolucionarias, y será&lt;br /&gt;responsable por cómplice por lo menos, de su esclavitud, si no arrebata del plutócrata&lt;br /&gt;los derechos robados con tanta maldad.&lt;br /&gt;Extendamos este juicio Ético a los poderes civiles y resultará que, el ciudadano, no&lt;br /&gt;está obligado a respetar al poder público, ni defenderlo, ni cumplir sus imposiciones,&lt;br /&gt;desde que no lo ha creado el pueblo.&lt;br /&gt;Se quiere sentar, sin embargo, como principio de justicia, que «está obligado todo&lt;br /&gt;ciudadano a respetar y cumplir las órdenes por el poder constituido», lo cual es siempre&lt;br /&gt;una tiranía de la plutocracia religiosa, que si no creó directamente a los poderes&lt;br /&gt;llamados gobiernos, se deben a su influencia y mañas, las que el pueblo absorbido en&lt;br /&gt;el trabajo, no puede ver ni prever; y cuando se puede dar cuenta del amaño, es cuando&lt;br /&gt;ve su esclavitud; y entonces sólo una acción cruenta puede librarlo del plutócrata.&lt;br /&gt;Pero como éste, por las mañas, se ha apoderado de las armas que el ciudadano ha&lt;br /&gt;pagado para su defensa colectiva, es asesinado con sus mismas armas por el mañoso,&lt;br /&gt;constituyendo esto un delito de lesa humanidad.&lt;br /&gt;Queremos extraer este juicio Ético: queremos probar en toda su magnitud que un&lt;br /&gt;gobierno no es el estado, sino simplemente un apoderado que el estado soberano, el&lt;br /&gt;pueblo, da a un ciudadano; y aparte de todas las razones llevadas a Juicio inflexible en&lt;br /&gt;nuestra «Filosofía Austera Racional» sobre este punto, debemos decir aquí dos cosas&lt;br /&gt;superabundantes de prueba: 1° que aun no hay ningún gobierno plebiscitario; y 2° que&lt;br /&gt;sólo el pueblo es responsable y paga las cargas del estado.&lt;br /&gt;Que no hay un gobierno plebiscitario, está sobradamente probado en las protestas y&lt;br /&gt;revueltas populares; y no hay una sola protesta que no tenga fundamento y razón por&lt;br /&gt;cualquier lado donde se mire; y no sólo no hay un gobierno plebiscitario, pero ni siquiera&lt;br /&gt;de mayoría. ¿Y cómo, pues, se constituyen los gobiernos en las repúblicas y se&lt;br /&gt;sostienen las monarquías? se preguntará; ya lo hemos dicho, por las mañas y marañas.&lt;br /&gt;Nadie puede dudar, por ejemplo, aquí en Buenos Aires, que la ciudad cobija&lt;br /&gt;1.800.000 habitantes, que todos levantan sus cargas y mantienen y componen la&lt;br /&gt;sociedad, sólo les dan el derecho del voto a 200,000 ciudadanos, o sea a la novena&lt;br /&gt;parte. Y no es que no quieran todos ese derecho, sino que para adquirirlo, le imponen&lt;br /&gt;leyes y condiciones mañosas y esclavizantes y tendentes, por ejemplo, a matar un&lt;br /&gt;sentimiento nato, que es lo más irracional que produce la maña y la maraña de la&lt;br /&gt;teocracia, autocracia y plutocracia, encastillada en el crimen.&lt;br /&gt;111&lt;br /&gt;Yo llevo 18 años de residencia; he tenido establecimientos de comercio y de industria;&lt;br /&gt;he construido un hogar argentino, con una mujer argentina, y tengo hijos argentinos; he&lt;br /&gt;fundado una Escuela de la más alta moral y sabiduría, que extiende sus ramas o&lt;br /&gt;doctrinas a todo el mundo, para grandeza de esta tierra, y no tengo voto, porque no&lt;br /&gt;quiero ser miserable renegando de la tierra que me dio mi etnicismo y cuanto soy, que&lt;br /&gt;se lo traje a esta tierra, que amo tanto como aquélla; y si quiero ser elegible y elector,&lt;br /&gt;he de someterme a arbitrariedades de leyes absolutamente inmorales y faltas de fuerza&lt;br /&gt;racional y lógica, porque se oponen a las leyes naturales y a mi libertad.&lt;br /&gt;Sin embargo, me conminan las leyes impositivas y satisfice y satisfago mi toca parte&lt;br /&gt;de contribuciones, que lamento, porque parte de ellas son para alimentar a los&lt;br /&gt;inmorales, parásitos, mañosos y marañeros civiles y religiosos, y es mi deber quitarlos y&lt;br /&gt;en ello trabajo; pero no con mañas ni marañas, sino con principios de moral, con&lt;br /&gt;justicia; «Con Amor a agrandar el Amor». ¿Que me dan esta libertad las leyes? Niego.&lt;br /&gt;Esta libertad, me la doy yo mismo, por mi conducta; que si la Constitución Argentina me&lt;br /&gt;ampara en sus artículos, las leyes sociales que yo no he votado, que yo no he&lt;br /&gt;aprobado y que no votaría ni que aprobaré, me quitan la libertad de elegir o de ser&lt;br /&gt;elegido; y si me consiente la sociedad plutócrata, es porque mi ética es intachable, mi&lt;br /&gt;conducta necesaria para el ejemplo y mi labor, en todos conceptos, ejemplar y&lt;br /&gt;necesaria.&lt;br /&gt;Yo formo parte del estado soberano y pago al representante del estado pueblo y no&lt;br /&gt;puedo, sin matar un sentimiento natural, llegar a las Cámaras legislativas, donde&lt;br /&gt;impondría la moral y la justicia; ni al gobierno, en que sería conductor del más alto&lt;br /&gt;progreso del pueblo, pero para el pueblo. ¿Puede haber una mayor injusticia que la&lt;br /&gt;anotada? ¿No se considera traidor al que deserta, reniega o vende a un partido, una&lt;br /&gt;colectividad a cualquier otra colectividad a la que juró defender, sostener o propagarla?&lt;br /&gt;En los traidores nadie tiene confianza. ¿Qué confianza se puede tener en aquellos que&lt;br /&gt;por llegar al queso reniegan de la tierra en que nacieron? ¿Merecerán mayor aplauso y&lt;br /&gt;respeto los gobiernos que amparan y condecoran a esos... renegados? Si vendieron, si&lt;br /&gt;renegaron de la tierra de la que son carne, ¿qué harán de la que sólo aman por el...&lt;br /&gt;queso?... Eso es para éstos, patria, hogar, familia, sociedad, partido, moral y todo.&lt;br /&gt;Si, en cambio, fijada la residencia y más formando su hogar, al hombre se le dieran&lt;br /&gt;esos derechos sin que los tenga que solicitar, ni renegar de su tierra natal, habría&lt;br /&gt;«Amor a agrandar el Amor» y podría haber un gobierno plebiscitario, que sería por&lt;br /&gt;fuerza la representación de la verdadera mayoría ciudadana.&lt;br /&gt;En cambio, está latente sobre mí, como parte de los habitantes de la ciudad y de la&lt;br /&gt;Nación, las cargas de ésta y no tengo derechos.&lt;br /&gt;Efectivamente; esta nación debe 500 millones. He visto pasar, como presidentes al&lt;br /&gt;general Roca; al Dr. Manuel Quintana; al Dr. José Figueroa Alcorta; al Dr. Roque Sáenz&lt;br /&gt;Peña, al doctor Victorino de la Plaza y al Dr. Hipólito Irigoyen; muy cumplidos&lt;br /&gt;caballeros, más buenos políticos que ciudadanos, o más buenos ciudadanos que&lt;br /&gt;políticos y los 500 millones siguen debiéndose y los debe el pueblo Argentino y no&lt;br /&gt;ninguno de esos cumplidos caballeros, aunque sean ellos los que innecesariamente&lt;br /&gt;112&lt;br /&gt;han hecho la deuda sin consultar al pueblo pagano y productor, pero con refocilo del&lt;br /&gt;parasitismo civil, pero religioso con los religiosos improductivos, pero que tienen mañas&lt;br /&gt;y marañas.&lt;br /&gt;Lo mismo que aquí y mucho más, pasa en todas las naciones, llegando ya a no poder&lt;br /&gt;pagar sus deudas ninguna de ellas, ni el pueblo a vivir por la carestía de todas las&lt;br /&gt;cosas. ¿Qué se impone ahora? Lo que el pueblo ha empezado a hacer en todos los&lt;br /&gt;países: escardar, arranciar los parásitos, darse la mano todos los trabajadores por&lt;br /&gt;«Amor a agrandar el Amor», rompiendo las fronteras bajo el terrible castigo, pero muy&lt;br /&gt;justo, de que «Comerá sólo el que trabaje». Pero téngase en cuenta que nosotros&lt;br /&gt;hemos quitado todas las tangentes que tiene esa sentencia y se sienta por «Amor a&lt;br /&gt;agrandar el Amor», que: «Sólo el trabajo productivo regenera y da derecho al&lt;br /&gt;consumo».&lt;br /&gt;Y bien; terminamos esta segunda parte, en la que hemos demostrado la mayor&lt;br /&gt;grandeza que encierra el amor ciudadano y ha surgido por natural progreso «El Amor a&lt;br /&gt;agrandar el Amor» que nos da base y entrada al tercer amor regional.&lt;br /&gt;Hemos tenido que tocar puntos que ya pertenecen a los tres amores restantes de&lt;br /&gt;examinar y aclarar, porque a causa de haber llegado a nuestras manos documentos&lt;br /&gt;que delatan a los causantes de las luchas de los hombres y les tuvimos que dar cabida&lt;br /&gt;en el segundo amor, porque es en él donde los hombres se muestran lo que fueron en&lt;br /&gt;el primer amor y lo que son en los otros amores más elevados.&lt;br /&gt;En el primero, fueron la afrenta del hogar; en el segundo, los antagonistas del&lt;br /&gt;progreso; en los restantes son la polilla y la traba del progreso y los verdugos de la&lt;br /&gt;humanidad, los causantes de la hecatombe final al destruirse sus mañas y marañas; por&lt;br /&gt;lo cual el pueblo los saca de sus trincheras, donde se avallaban para herir a mansalva.&lt;br /&gt;La ciudad, en manos de esos desgraciados, fué foco de infección, claustro oscuro,&lt;br /&gt;cosa de servidumbre. En manos del hombre libre, se convirtió en Ateneo, en centro&lt;br /&gt;urbano poblado de jardines, en una exposición del talento y la cultura, en un hogar&lt;br /&gt;grande, afeado únicamente por esos degenerados, que continuamente acechan la&lt;br /&gt;inocencia para corromperla y con sus mañas y marañas deshonran hogares y denigran&lt;br /&gt;a la sociedad, que ya no quiere tolerarlos y mantenerlos; por lo que han descubierto su&lt;br /&gt;rabia en muchas ocasiones y ahora lo confiesan en ese famoso y original juramento,&lt;br /&gt;justo epitafio de su tumba y la ciudad será desde que serán expulsados, el gran hogar&lt;br /&gt;placentero y el templo de la moral, que se sumará a la de todas las ciudades de una&lt;br /&gt;región etnográfica, que compondrá el tercer amor.&lt;br /&gt;113&lt;br /&gt;PARTE TERCERA&lt;br /&gt;EL AMOR REGIONAL ES MÁS PERFECTO QUE EL CIUDADANO&lt;br /&gt;CAPÍTULO PRIMERO&lt;br /&gt;EL AMOR REGIONAL Y QUÉ ES UNA REGIÓN&lt;br /&gt;El amor regional nacido de la necesidad de agrandar el amor ciudadano, es por esto&lt;br /&gt;más extenso y menos intenso que el amor ciudadano, y por lo mismo, basados en los&lt;br /&gt;argumentos que hemos expuesto para explicar la mayor perfección del amor ciudadano&lt;br /&gt;sobre el amor de familia, es más perfecto el amor regional.&lt;br /&gt;Lo más perfecto, es mejor; por lo tanto, el amor regional, es mejor que el amor&lt;br /&gt;ciudadano.&lt;br /&gt;Entremos por el lado económico, a probar nuestra tesis.&lt;br /&gt;La expansión es otra de nuestras virtudes innatas y lo probamos en nosotros mismos,&lt;br /&gt;propendiendo siempre al ensanche de nuestros horizontes, en todo lo que&lt;br /&gt;emprendemos o simplemente pensamos.&lt;br /&gt;Si fuésemos capaces de fundar una ciudad en un punto donde se produjera cuanto&lt;br /&gt;nuestra vida lo más placentera que podamos imaginar estuviera satisfecha, dotada de&lt;br /&gt;todo el confort más coqueto y refinado, de todos los atractivos, diversiones, academias,&lt;br /&gt;universidades, teatros, bandas filarmónicas y regalías de nuestros cinco sentidos,&lt;br /&gt;¿creéis que nuestro espíritu estuviera satisfecho si no tuviera más que eso?&lt;br /&gt;Precisamente si no tuviera otra causa ésa lo sería para desear busca a otros que no&lt;br /&gt;tuvieran lo mismo y llevarles parte de aquello. Consideraría a esa ciudad con todos sus&lt;br /&gt;encantos una horrible prisión, lo mismo que le es imposible a las huéspedes de un&lt;br /&gt;harem, su mágico palacio, tivante de todo lujo, comodidades, servicios, perfumes y&lt;br /&gt;fantasías. No son libres de volar y es un horror de su vida, que la cambiarían sin mirar&lt;br /&gt;nada, por la de la fámula más agobiada de obligaciones, pero que tiene un minuto de&lt;br /&gt;libertad para volar y tratar con sus semejantes.&lt;br /&gt;No es una pasión de la deseada expansión que vive en nosotros: es una virtud que&lt;br /&gt;hace de rueda que nos conduce por railes engrasados, a otros confines, a otros aires,&lt;br /&gt;hacia otros seres que sienten la misma virtud, palpitar, y que a caballo en la misma&lt;br /&gt;rueda, emprenden camino hacia nuestros confines, hacia nuestros aires, hacia&lt;br /&gt;nosotros, que sentimos lo que ellos sienten: nuestra existencia.&lt;br /&gt;Pero esa ciudad Jauja, que hemos ideado, no es posible en una sola población y la&lt;br /&gt;necesitamos para satisfacernos y la fundamos por la unión de ciudades que entre todas&lt;br /&gt;se complementan, porque todas se son necesarias para la vida de progreso y con todos&lt;br /&gt;los poblados de un predio natural, forman la región etnográfica, que con facilidad&lt;br /&gt;funden su idiosincrasia y forman un sólo etnicismo.&lt;br /&gt;114&lt;br /&gt;Nos ofrece la historia muchos ejemplos de esta verdad que nos llevó a las grandezas&lt;br /&gt;nacionales.&lt;br /&gt;Acaso no hay ninguna más potente que la página Española, para apreciar en todo su&lt;br /&gt;valor la fuerza de este capítulo; pero corresponde al cuarto y quinto amor en su&lt;br /&gt;conjunto y lo tocaremos cuantas veces nos sea necesario.&lt;br /&gt;Aquí sólo debemos anotar lo que es la región y el grado más perfecto del amor&lt;br /&gt;regional.&lt;br /&gt;La región la compone, primeramente, una sola ciudad, tratándose de etnicismo; que si&lt;br /&gt;se trata de topografía, región será lo que se encierra en ciertos límites naturales y&lt;br /&gt;especiales, que no le es dado cambiar al capricho del hombre.&lt;br /&gt;Pero he aquí que, a la par que nosotros, por ejemplo, hemos fundado una ciudad en&lt;br /&gt;el conjunto de tributos o familias, en el punto A de una región topográfica natural y&lt;br /&gt;especial, al mismo tiempo salimos en exploración, encontrando el punto B, donde se&lt;br /&gt;nos ofrece un artículo que no tenemos en A, o que se agotó, o que nos será mucho mas&lt;br /&gt;fácil obtenerlo por cualquier causa que sea.&lt;br /&gt;Hemos vuelto a la ciudad A, y reunido los elementos necesarios de hombres y&lt;br /&gt;enseres, nos vamos a B, donde por necesidad levantamos nueva vivienda y poblamos,&lt;br /&gt;naciendo la ciudad B.&lt;br /&gt;Aquí nos va a suceder lo mismo que en A y emigran a C, de C a D y así siempre&lt;br /&gt;hasta que no encontramos más conveniencias dentro de los límites de la región.&lt;br /&gt;En el curso de los siglos y por causa de no haber tenido escritura (ni archivo, por lo&lt;br /&gt;tanto), se ha perdido el principio histórico y cada ciudad que señaló sus límites propios,&lt;br /&gt;se cree sola y aun ignora su procedencia y raíz.&lt;br /&gt;Pero resulta que se han ido creando necesidades nuevas en todas las ciudades, y el&lt;br /&gt;hombre, cuyo espíritu está en grado de desarrollo necesario, se hizo aventurero y se&lt;br /&gt;alejó, no perdido, sino empujado y guiado por alguien; y mientras encontró tierra,&lt;br /&gt;caminó retirándose de su ciudad.&lt;br /&gt;Un día ha encontrado a un semejante y se sorprenden los dos de su propia presencia&lt;br /&gt;y de que hablan el mismo idioma, jerga, o sólo aullido y guturaciones, pero se&lt;br /&gt;entienden, se comunican. Uno vuelve pasos atrás y lo sigue el otro, arribando a la&lt;br /&gt;ciudad, poblado o tribu, donde da conocimiento de que en tal punto y a tantos días de&lt;br /&gt;camino, él tiene su ciudad.&lt;br /&gt;Acaso le agrada y forma allí el extranjero su hogar; tal vez el recelo de sus visitados le&lt;br /&gt;quitó la vida; quizá en su ciudad dejara un amor y se vuelve para hacerle partícipe de su&lt;br /&gt;hallazgo; pero de todos modos, unos ya saben que no existen ellos solos y... ¿Qué&lt;br /&gt;tendrán que les puedan dar o quitar? ¿Serán sus mujeres más bellas? ¿Tendrán más&lt;br /&gt;riquezas que ellos? ¿Vivirán mejor?... La curiosidad entraña y al fin, una misión irá en&lt;br /&gt;115&lt;br /&gt;busca de sus ignorados semejantes y el camino que rastrearon será su primera vía de&lt;br /&gt;comunicación.&lt;br /&gt;Los visitantes responden y trillan nuevamente el rastreo, y ya los regalos, la cruza de&lt;br /&gt;uniones, sellan un pacto tácito de intercambio, por lo cual se refunden nuevamente las&lt;br /&gt;mismas almas, viviendo en dos ciudades con el mismo amor, para cada una, lo cual es&lt;br /&gt;agrandar el amor, perfeccionar el amor, el tipo y el etnicismo, que se confunde en&lt;br /&gt;seguida.&lt;br /&gt;Esta verdad despierta en las dos ciudades a otros aventureros. Si por el Norte&lt;br /&gt;encontró el primero una ciudad, ¿no habrá por el Sur, por el Este y el Oeste otras? Y&lt;br /&gt;allá van los aventureros rastreando sus valles y escalando las colinas para agrandar su&lt;br /&gt;horizonte, queriendo descubrir y descubrirán otras familias. ¿Creéis que no ha sucedido&lt;br /&gt;así? Yo he pasado por caminos, ya hechos barrancos tan viejos, que alcanzan a treinta&lt;br /&gt;siglos (que se recuerdan), entre las Dehesas y bosques y montes escabrosos de esas&lt;br /&gt;expediciones de las raras ciudades de la Primitiva España. Y la deducción, puede con&lt;br /&gt;razones fundarlo en página histórica.&lt;br /&gt;Pues bien, fundado este principio y asegurado que es así por más recientes&lt;br /&gt;tradiciones de los pueblos que unen esos caminos seculares, sobre todo en la&lt;br /&gt;Vasconia, Navarra y Aragón en España, encontráis muy pequeña y casi nula diferencia&lt;br /&gt;en su etnicismo, a pesar de que sus dialectos difieren mucho.&lt;br /&gt;Desde luego que encontraron barreras naturales y especiales, como el Pirineo y el&lt;br /&gt;Ebro, entonces el uno miles de veces más abrupto e impenetrable y el otro mil veces&lt;br /&gt;más caudaloso que hoy; y para entonces eran insalvables esas barreras y hubieron de&lt;br /&gt;contentarse con apurar los medios que la región les ofrecía. ¿Pero creéis que esto era&lt;br /&gt;sin acuerdo de la Ley de la Creación? No tal; el suelo aquel, todo él, tiene semejante&lt;br /&gt;humus, símiles productos y, cruzándose igualmente los de una con otra población, se&lt;br /&gt;crearía un sólo tipo, una sola idiosincrasia, un sólo sentir y un sólo amor, que&lt;br /&gt;constituyera una sola familia. Y en cuanto toquemos de lleno el cuarto y quinto amor, se&lt;br /&gt;verá en toda su grandeza este secreto de la Ley Suprema, que es la que fuerza al&lt;br /&gt;hombre a esas idas y venidas, a esas subidas y bajadas, a esos zig-zag, que componen&lt;br /&gt;la historia y la vida.&lt;br /&gt;Lo mismo constituye a las otras regiones; todas pasaron por el mismo espeso tamiz y&lt;br /&gt;cada una tomaba su etnicismo característico que, aunque en otra evolución se fundirán&lt;br /&gt;todos en un solo etnicismo, conservarán sus diferentes características, convenientes a&lt;br /&gt;la variedad, para que la monotonía no tenga lugar en la gran armonía constituida por&lt;br /&gt;tan inmensa variedad.&lt;br /&gt;Las regiones, pues, son topográficas primero, para luego ser etnográficas, hasta que&lt;br /&gt;la estrechez, otro deseo de mayor expansión, salva las barreras que por siglos les&lt;br /&gt;cerraban el paso a los regionalistas, y pudieron ensancharse unas dentro de otras&lt;br /&gt;regiones, que por necesidad se convertían en regiones políticas, que hoy llamamos&lt;br /&gt;provincias, que fueron pequeños reinos y señoríos, bajo los cuales se regían por una&lt;br /&gt;116&lt;br /&gt;Ley Común a las regiones federadas por común acuerdo, o por acción de conquista,&lt;br /&gt;que aquí no hace al caso estudiar ni exponer.&lt;br /&gt;El amor regional topográfico, es más extenso y por lo tanto más perfecto, porque es&lt;br /&gt;menos egoísta que el ciudadano.&lt;br /&gt;El amor regional Etnográfico, es más extenso y por lo tanto más perfecto que el&lt;br /&gt;Topográfico.&lt;br /&gt;Y el amor regional Etnográfico-Político, es más perfecto que el Etnográfico, y es la&lt;br /&gt;región Etnográfico-Política, la Patria Chica, que llamamos provincia, con caracteres&lt;br /&gt;gubernamentales, bajo un mismo régimen, aunque pueda tener cada ciudad una Ley&lt;br /&gt;diferente con arreglo a su Etnicismo, peculiaridad e idiosincrasia propias; lo que, lejos&lt;br /&gt;de desarmonizar, hace el gran conjunto de la variedad, componiendo un solo cuadro.&lt;br /&gt;¿Para qué esforzamos más en probar lo que se prueba por sí solo?&lt;br /&gt;El esfuerzo y poder de una ciudad, es uno. El de dos, es dos. El de una región, es&lt;br /&gt;tantas veces mayor, cuantas ciudades componen la gran región o provincia.&lt;br /&gt;Hablé del país Vasco-Navarro, porque en tiempos prehistóricos, ya era una región&lt;br /&gt;vasta y potente. ¿Queréis que os demuestre sus ventajas?&lt;br /&gt;La hoy provincia de Navarra, antiguo reino y señor de Vasconia, canta en el himno a&lt;br /&gt;sus fueros: «Navarra tiene 9 ciudades. Noventa villas, 1.000 pueblos más».&lt;br /&gt;(Hasta el año 1850 eran 9 ciudades, 99 villas y 999 pueblos; y sigue teniendo más&lt;br /&gt;ciudades, porque las villas, creciendo, pasaron a la categoría de ciudades y los pueblos&lt;br /&gt;fueron condecorados villas).&lt;br /&gt;Pues bien; su red de carreteras de Macadán es una tela de araña admirable, que no&lt;br /&gt;deja un solo pueblo insignificante sin enlazarlo en esa red; por lo cual, todos disfrutan&lt;br /&gt;de vía de comunicación con su capital regional y con su hoy capital Nacional, Madrid.&lt;br /&gt;Si el pueblo en donde yo nací, por ejemplo, habría de tener que hacer las cuatro&lt;br /&gt;carreteras que lo cruzan, además de los caminos auxiliares como atajos a diferentes&lt;br /&gt;pueblos y ciudades, material y económicamente, no habría podido.&lt;br /&gt;Pero como no era para provecho suyo solamente, sino para otros y todos los pueblos&lt;br /&gt;y paso o enlace con otras regiones o provincias, todos pusieron su caudal de deseos,&lt;br /&gt;de conveniencia, de amor regional, y hechas están para únicamente justificar que, el&lt;br /&gt;amor regional, es más perfecto que el amor ciudadano.&lt;br /&gt;En esta capital de Buenos Aires, donde cifra su grandeza toda la región Argentina, no&lt;br /&gt;podría por sí sola la ciudad (aunque puede mucho) costear los puertos, los edificios&lt;br /&gt;nacionales, ni sostener las Cámaras, etc., etc.; pero el amor regional, hace que cada&lt;br /&gt;117&lt;br /&gt;provincia dé su mano y su grano de arena y se ha hecho, y es testigo mudo del amor de&lt;br /&gt;las regiones, que supera al amor ciudadano.&lt;br /&gt;Como en todo donde pongáis vuestra vista encontraréis la confirmación de que el&lt;br /&gt;amor regional es más perfecto que el amor ciudadano, no necesitáis más ejemplos,&lt;br /&gt;después de haberos iniciado en esta tesis y doctrina.&lt;br /&gt;118&lt;br /&gt;CAPÍTULO SEGUNDO&lt;br /&gt;EL AMOR EXPANSIVO, SUS CAUSAS&lt;br /&gt;No sólo es causa del amor a la expansión del amor, las necesidades de la materia.&lt;br /&gt;Estas, aunque son causa, son efecto de otra causa mayor y primera: el espíritu.&lt;br /&gt;La expansión abarca el esparcimiento, el espandimiento y la expatriación voluntaria,&lt;br /&gt;que llamamos emigración.&lt;br /&gt;Pero todos estos títulos, no son causa, sino efecto de la causa dicha: el espíritu, que&lt;br /&gt;tiene mandado vivir en todas partes y afinizarse por la materia, con todas las almas de&lt;br /&gt;sus hermanos los espíritus.&lt;br /&gt;Aquí tendríamos que exponer grandes estudios Físico-Químico-Eléctricos y&lt;br /&gt;Metafísicos. Pero como cada uno de estos conocimientos está demasiado trillado por&lt;br /&gt;sus profesionales (aunque muy someramente, porque sólo han podido analizar un algo&lt;br /&gt;de la materia), y nosotros, ante la necesidad de dar camino a esas ciencias, lo hemos&lt;br /&gt;estudiado en muchos libros, como «El Método Supremo», «El Primer Rayo de Luz», «El&lt;br /&gt;Espiritismo en su asiento» y la «Filosofía Austera Racional», ya impresos; pero&lt;br /&gt;culminantemente en los aun inéditos: «Buscando a Dios», «Los extremos se tocan»,&lt;br /&gt;«Profilaxis de la vida», «Conócete a ti mismo» o «Fixiología, Fixiognosia y Etnología del&lt;br /&gt;Universo» y «Filosofía enciclopédica», que serán no menos de 20 volúmenes, pero&lt;br /&gt;recopilado todo y hecho Ley para siempre en el «Código de Amor Universal»; lo que&lt;br /&gt;nos releva ya de tener que hacerlo aquí y se lo daremos al hombre, cuando el hombre&lt;br /&gt;quiera, cuando se desprenda de su mayor amor al dinero que a la expansión del amor,&lt;br /&gt;por la sabiduría.&lt;br /&gt;En esta acusación al hombre, ha surgido natural la causa de la traba del progreso y&lt;br /&gt;causa igualmente de cerrar con barreras de fronteras las regiones y las naciones.&lt;br /&gt;Sí; el dinero, valiendo más que el hombre y más que la ciencia y hasta más que la&lt;br /&gt;sabiduría y aun más que Dios, es la causa material de tantos desaguisados en todos los&lt;br /&gt;órdenes de la vida, que avergüenzan la historia del mundo y las Naciones, que se han&lt;br /&gt;esclavizado hasta el máximo extremo en cifrar todo su ser en el Dinero, son causa de&lt;br /&gt;todas las hecatombes; pero caen ahora envueltas en los escombros de ese falso&lt;br /&gt;edificio social metalizado, al que le retiramos los ETEROIDES y cada átomo irá a&lt;br /&gt;buscar su afín, anulando la moneda y dejando al hombre como única moneda de valor.&lt;br /&gt;Que esto es la causa que se opone a la expansión del amor universal, nos lo prueba&lt;br /&gt;hoy mismo el mundo monetizador en los telegramas que recortamos y extractamos:&lt;br /&gt;119&lt;br /&gt;MEDIDAS CONTRA LOS EXTRANJEROS&lt;br /&gt;París, enero 11 (United). -Varios diputados presentaron en la Cámara una moción&lt;br /&gt;que invita al gobierno a que decrete, en ocasión del censo que se levantará el 6 de&lt;br /&gt;marzo próximo, la expulsión inmediata de los extranjeros que no puedan justificar sus&lt;br /&gt;medios de existencia por rentas personales, o por el ejercicio de un oficio, debidamente&lt;br /&gt;comprobado, y que proponga al Parlamento la creación de un fuerte impuesto a los&lt;br /&gt;extranjeros que vivan en Francia de sus rentas y no se dediquen a ningún trabajo&lt;br /&gt;regular.&lt;br /&gt;__________&lt;br /&gt;SALIDA DE ESPAÑOLES. - EFECTO DE LA BAJA DE SALARIOS&lt;br /&gt;Nueva York, enero 11 (United ). -El consulado de España en esta ciudad está&lt;br /&gt;recargado de trabajo a causa de los innumerables españoles que hacen visar sus&lt;br /&gt;pasaportes, porque quieren volver a su patria en vista de la baja de los salarios en los&lt;br /&gt;Estados Unidos.&lt;br /&gt;Es casi nula la llegada de inmigrantes españoles.&lt;br /&gt;No queremos agregar otros despachos bursátiles y de miserias y trampas que&lt;br /&gt;denotan hasta qué punto peligroso e inmoral, llegan los vividores serviles y creadores&lt;br /&gt;del Dios Dinero; pero preguntamos: ¿Si el hombre fuera la moneda única, se llegaría a&lt;br /&gt;estos casos extremos y vergonzosos? Seguramente no. Como seguramente la&lt;br /&gt;conducta de todos los hombres sería desinteresada y el hambre y las pasiones no&lt;br /&gt;tendrían lugar y por lo tanto la paz sería inalterable.&lt;br /&gt;Se dice que si faltara el dinero, faltaría la iniciativa y que el hombre caería en la&lt;br /&gt;molicie.&lt;br /&gt;Falsa comprensión del ser hombre es esto; confesión franca del hombre duro,&lt;br /&gt;egoísta, pequeño, sin sentimiento, metalizado, religioso, es ese teorema, que se&lt;br /&gt;deshace por sí sólo con esta pregunta: ¿Tiene el dinero el poder para evitar la muerte&lt;br /&gt;del adinerado? Que conteste P. Morgan y tantos archimillonarios.&lt;br /&gt;Luego el poder del dinero es mucho más reducido que el del hombre; y tan reducido&lt;br /&gt;es, que no alcanza nunca a cubrir las necesidades del progreso.&lt;br /&gt;Hay en la actualidad muchos y grandes proyectos en todas las naciones, que son una&lt;br /&gt;necesidad irreductible, y no se hacen, porque el dinero no alcanza; entre estos&lt;br /&gt;proyectos hay uno del ingeniero español Antón, del Ferrocarril Madrid-Algeciras-Dakar,&lt;br /&gt;que con otro sur americano, Buenos Aires-Pernambuco, bastarían tres días de travesía&lt;br /&gt;en vapor, Dakar-Pernambuco; y si no sería muy económico financieramente, aminoraría&lt;br /&gt;un 80% los peligros del mar, que tantos miles y millones de vidas y mercaderías se&lt;br /&gt;traga. Cuando el señor Antón trazó este proyecto, yo tracé el del paso del estrecho de&lt;br /&gt;120&lt;br /&gt;Gibraltar, con un puente, hecho con todas las cruces que existen en el mundo, y esto&lt;br /&gt;las dignificaría y lavaría de su infame representación.&lt;br /&gt;¿Porqué no se ha hecho este proyecto, necesario a unir tres continentes y a salvar las&lt;br /&gt;vidas de los hombres? Porque el dinero no alcanza: como no se a hecho aquí un&lt;br /&gt;proyecto que en mayo de 1914 entregué en la Cámara de Diputados Nacionales, para&lt;br /&gt;la transformación en fuerza eléctrica, la singular y única masa de agua del Iguazú, que&lt;br /&gt;traería como consecuencia, la verdadera libertad económica de la Nación; pero el&lt;br /&gt;dinero no alcanza. ¿Qué vale, pues, el dinero? Lo que vale la religión: nada de moral ni&lt;br /&gt;de bienestar.&lt;br /&gt;La muerte de ese impotente Dios, la hemos decretado y nada levantará esa&lt;br /&gt;sentencia: pero es que también lo hemos condenado a servir a esta nuestra gran causa&lt;br /&gt;y quiera y no quiera, para castigo suyo, ha de servir; lo mismo que nos sirven las&lt;br /&gt;religiones con sus inmoralidades y odios, para establecer la moral austera y el amor que&lt;br /&gt;traemos. Lo mismo también que nos sirven los reyes y gobiernos con sus Autocracias y&lt;br /&gt;despilfarros, para asentar la democracia y la soberanía del pueblo y la economía&lt;br /&gt;verdadera de fuerza y productos, que traerán la Paz, la libertad, la fraternidad, la justicia&lt;br /&gt;y el amor, que hemos traído y hecho ley en nuestro «Código de Amor Universal», bajo&lt;br /&gt;el cual el hombre hará todo sin dinero y sin estorbos, y en todo el mundo a la vez,&lt;br /&gt;puesto que todo él habrá construido el 4° y 5.° Amores. No habrá fronteras: nadie será&lt;br /&gt;extranjero en ninguna parte y en todas partes el hombre tendrá el mismo derecho y la&lt;br /&gt;misma obligación del trabajo y del usufructo: será el hermano.&lt;br /&gt;¿Hemos probado bastante las causas que se oponen al amor expansivo? Creemos&lt;br /&gt;que sí, aun para los metalizados y religiosos; y sino que nos opongan razones que&lt;br /&gt;desvirtúen o anulen nuestra doctrina.&lt;br /&gt;Voy a describir aquí un secreto, que tal vez haga temblar a muchos; pero será a los&lt;br /&gt;culpables de nuestra tesis.&lt;br /&gt;Era el día 9 de enero de 1921 cuando he encabezado este capítulo y en la aclaración&lt;br /&gt;del segundo punto sobre lo que encierra la palabra expansión, incluía con justicia, la&lt;br /&gt;expatriación voluntaria, que llamamos emigración.&lt;br /&gt;Yo, en mi pensamiento, recorrí las naciones donde inmigraciones son más numerosas&lt;br /&gt;y confirmé una vez más, que no son más que la expansión que el espíritu tiene en su&lt;br /&gt;Ley, por lo cual había de llegar a ser de todas partes y dejar fendos en todos los&lt;br /&gt;continentes.&lt;br /&gt;Pero en este desdoblamiento consciente, vi también la oposición del Dios dinero, por&lt;br /&gt;sus sacerdotes los capitalistas, y sorprendí muchos manejos de esos menguados&lt;br /&gt;hermanos, influyendo en sus servidores los gobiernos, para encontrar pretextos de&lt;br /&gt;obligar a los inmigrantes a que se marchen a otra parte.&lt;br /&gt;Pues bien; en ese punto dejé de escribir y me puse en influencia sobre esos&lt;br /&gt;gobiernos, y dos días más tarde, podía leer los telegramas que he transcripto,&lt;br /&gt;121&lt;br /&gt;obligándolos así, desde muy lejos, a que confirmaran que son los enemigos del amor&lt;br /&gt;expansivo y de la expansión de la virtudes que la fraternidad humana lleva aparejadas y&lt;br /&gt;lo han probado. Si alguien se atreve a negar la Psiquis, que desvirtúe este hecho y&lt;br /&gt;miles más que puedo exponer que se han producido y seguirán produciéndose, aun&lt;br /&gt;contra el querer de los que se oponen al amor expansivo y a la expansión de la&lt;br /&gt;solidaridad humana.&lt;br /&gt;Las causas de esta inevitable expansión son dos: física y material la primera,&lt;br /&gt;espiritual e irrevocable la segunda: y ambas son una misma y única causa, regidas de&lt;br /&gt;las leyes de afinidad y justicia, brazos ejecutores de la Ley madre y cabeza dirigente de&lt;br /&gt;toda la Ley de Amor, y nada de esto abstracto.&lt;br /&gt;Antes de conocer las leyes de electricidad, había muchas cosas abstractas; surgidas&lt;br /&gt;éstas, no hay abstracto nada, ni aun el Espíritu, ni su Padre Creador.&lt;br /&gt;Con las leyes de la electricidad, se han roto todos los misterios de las ciencias; como&lt;br /&gt;con el espiritismo Luz y Verdad se han roto todos los secretos de la sabiduría y de la&lt;br /&gt;Creación, llegando a conocer la vida eterna y continuada.&lt;br /&gt;Pues bien, la causa primera, física y material, de la expansión, está científicamente&lt;br /&gt;basada en las leyes del magnetismo, en la atracción de los afines. ¿Podréis encontrar&lt;br /&gt;un hombre en toda la tierra, que no tenga los mismos componentes en su cuerpo y&lt;br /&gt;alma, las moléculas de igual valor y que procedan de otro diferente depósito de la vida,&lt;br /&gt;el ÉTER, única substancia o pantógeno, como la llamara William Krokes? Los hombres,&lt;br /&gt;pues se atraen en virtud de la afinidad de sus materias, sus discordias no son de los&lt;br /&gt;más: son el producto de sus vicios, de su esclavitud al sacerdote, de su ignorancia que&lt;br /&gt;significa desorden. Pero no rompe la Ley.&lt;br /&gt;La causa segunda es la misma, pero en grado superlativo. Todos los espíritus son&lt;br /&gt;afines por naturaleza y procedencia. Pueden extraviarse por la influencia de su alma&lt;br /&gt;cargada de pasiones, mostrarse antagónicos unos a otros tros espíritus, pero en el&lt;br /&gt;tiempo siempre presente, porque no pasa, lo mismo que la que la vida no acaba, el&lt;br /&gt;alma se purificará y caerán las pasiones que cubren de espesa niebla al espíritu y este&lt;br /&gt;aparecerá y amará a su hermano.&lt;br /&gt;Mas aun en el tiempo (que puede medirse en millones de siglos) que dura el odio de&lt;br /&gt;unos a otros, por causas mil, sobre todo de tendencias religiosas contrarias, nacidas por&lt;br /&gt;causa de unos y otros instintos, aun en este tiempo, digo, que se odian, ¿creéis que no&lt;br /&gt;se aman? ¿creéis que han podido romper la afinidad de espíritus, ni borrar la paternidad&lt;br /&gt;igual de cada uno? ¿quién será capaz de afirmar que el odio no envuelve un resto de&lt;br /&gt;amor?&lt;br /&gt;La afinidad material sí puede terminar para alguno o para muchos en el mundo; pero&lt;br /&gt;la afinidad espiritual, jamás puede terminar, porque la Patria del espíritu es el mismo&lt;br /&gt;Universo y donde quiera, es hermano de todos los espíritus.&lt;br /&gt;122&lt;br /&gt;«La afinidad material si puede terminar para alguno o para muchos en el mundo», he&lt;br /&gt;dicho; y esto no puede quedar sin explicación, porque ese término implicaría el fin de la&lt;br /&gt;expansión de esos seres, y ésta, la expansión, es también eterna, continuada o infinita.&lt;br /&gt;Me veo precisado a entrar en un punto de los secretos de la Ley de amor, secretos&lt;br /&gt;que lo son para la ignorancia de los hombres que no quieren entender la vida y su&lt;br /&gt;causa; pero no es secreto para nadie si quiere entrar en su estudio.&lt;br /&gt;Pues bien; obedeciendo a esos secretos de la ley de amor, cuando un mundo se&lt;br /&gt;encuentra ya en los días de su juicio de liquidación, como se sabe quiénes y cuántos&lt;br /&gt;espíritus son aberrados, por cuya aberración cortaron ellos mismos sus afinidades con&lt;br /&gt;su conducta, la ley hace salir de ese mundo a los espíritus que, siendo hombres o&lt;br /&gt;mujeres, les dieron, en otras ocasiones, vida a esos aberrados.&lt;br /&gt;Entonces se da la orden de justicia de encarnar en ese mundo todos los que son&lt;br /&gt;deudores a la Creación, en vidas, al progreso y a los espíritus sus hermanos, de otra&lt;br /&gt;deudas, de amor, por ayuda, etc., etc., siempre que los que han de encarnar, tengan&lt;br /&gt;alguien que los quiera engendrar y haya una madre que los quiera recibir por afinidad,&lt;br /&gt;por amor, o por justicia; pero sabiendo que será la última prueba que se les concede,&lt;br /&gt;puesto que la mayoría trabaja en el progreso y no quiere tener quien la obstaculice y la&lt;br /&gt;retrase o la haga luchar con perjuicio, como lo hemos visto hasta esta hecatombe.&lt;br /&gt;Los que no encuentren ese padre que los engendre como hombres y esa matriz que&lt;br /&gt;los quiera recibir, serán expulsados de esta sociedad, en la que no caben por su culpa,&lt;br /&gt;y son llevados a mundos donde su afinidad de pasiones reina sin escándalo.&lt;br /&gt;El padre no los desecha, no los deshereda; los lleva al colegio correspondiente donde&lt;br /&gt;puedan satisfacerse, saciarse, sin estorbar el progreso de sus hermanos progresados,&lt;br /&gt;con los que por su aberración rompieron y acabaron su afinidad material, porque siendo&lt;br /&gt;la ley obediente a las mayorías (como lo es inflexible para los destinos), atendió el&lt;br /&gt;pedido de justicia de la mayoría progresada y llamó a la afinidades de los aberrados,&lt;br /&gt;ordenándoles pasar a diferentes mundos, en misión de aprendizaje, o como descanso&lt;br /&gt;de sus luchas en su titánica labor de dar vida por amor a sus propios verdugos y&lt;br /&gt;aberrados, opositores del progreso.&lt;br /&gt;De este modo queda cortada la afinidad material en un mundo; y sin esta afinidad,&lt;br /&gt;nadie encarna más que en el tiempo de tregua y de prueba, pero no puede ser cuando&lt;br /&gt;ya empiezan los autos del proceso de la liquidación o juicio final que han llamado.&lt;br /&gt;En nuestra Filosofía y libros citados en este capítulo, quedan los puntos concretos de&lt;br /&gt;ese proceso, con sus autos y sentencia.&lt;br /&gt;Todo lo cual confirma que la expansión es una Ley innata y tan inflexible como todas&lt;br /&gt;las leyes naturales y universales; y es injusta toda la ley inhumana que imponga&lt;br /&gt;obstáculos a la libre expansión del hombre, ya que no puede hacer leyes contra la&lt;br /&gt;expansión del espíritu; pero que sí hicieron las religiones, cánones y dogmas, con más&lt;br /&gt;cielos, infiernos y purgatorios, que son trabas al amor, a la expansión innata e inflexible&lt;br /&gt;123&lt;br /&gt;en cada espíritu, comunicada forzosamente al hombre, por su propio espíritu, cuando&lt;br /&gt;ya hace conciencia de su ser y destino.&lt;br /&gt;124&lt;br /&gt;CAPÍTULO TERCERO&lt;br /&gt;EL AMOR COMUNICATIVO ES INNATO&lt;br /&gt;«Comunícame tus penas,&lt;br /&gt;Yo te diré mi dolor,&lt;br /&gt;Que penas comunicadas,&lt;br /&gt;Penas con alivio son»&lt;br /&gt;Oí cantar muchas veces en mi niñez, a los jóvenes rondantes de sus novias&lt;br /&gt;encerradas; y ya veis qué moral y sabiduría encierra esa copla, que puesta aquí, pasará&lt;br /&gt;a la historia infinita, con los laureles de hacerse universal en todos los mundos.&lt;br /&gt;Si los que han hecho tratados de Sociología y Psicología la hubieran sabido, ni uno&lt;br /&gt;solo la dejará sin tomar para la ley del contagio y otras leyes y reglas filosóficas.&lt;br /&gt;Entre las mujeres se nota más el amor comunicativo (por charlatanas, han dicho&lt;br /&gt;algunos chocantes). No. Es que la mujer siente más y tiene más cosas que comunicar&lt;br /&gt;que el hombre, por razón de su mayor sensibilidad y más clara percepción de la vida,&lt;br /&gt;de las cosas de la vida y por su suerte de ser madre.&lt;br /&gt;«Charlatanas», dicen los sin conciencia. Pero quitadle a la mujer ese gran don&lt;br /&gt;comunicativo y ya veréis qué aburrida y pesada es la vida del hombre.&lt;br /&gt;Quitad también del hombre esa inclinación irresistible y natural y veréis que la amistad&lt;br /&gt;no cabe y que el mundo sería un caos terrible y la vida imposible. ¿Quién desea la&lt;br /&gt;amistad de un misántropo? Todos huyen de él, aun más que los cuerdos, del&lt;br /&gt;Chicharrero charlatán, o mercader hablador.&lt;br /&gt;¡Cómo descansamos cuando nos quejamos de nuestro dolor, aun sabiendo que&lt;br /&gt;hacemos sufrir! Siempre encontramos una palabra de consuelo cuando comunicamos&lt;br /&gt;nuestra pena y azares de nuestra vida&lt;br /&gt;Vemos la generalidad de los enamorados, pasar largas horas todos los días y siempre&lt;br /&gt;tienen algo nuevo que comunicarse; es que todas sus células se abren para hacer&lt;br /&gt;sentir a las similares del ser amado, todos sus recónditos sentidos de gozo y&lt;br /&gt;sufrimiento, sintiendo tanta necesidad de comunicarse, como el estómago de llenar de&lt;br /&gt;alimento el saco vació, sin cuyo combustible no puede funcionar su maquina&lt;br /&gt;económica.&lt;br /&gt;Se achacarán muchas máximas de muchos egoístas, como: «No digas todo lo que&lt;br /&gt;piensas», «En boca cerrada no entran moscas», etc., etc. ¿Pero acaso no decimos&lt;br /&gt;nosotros que de misántropos y charlatanes huyen los cuerdos? En todo aconsejamos&lt;br /&gt;nosotros como prudencia el «Per diametum» de Ignacio de Loyola.&lt;br /&gt;Yo apelo a todos los hombres y mujeres de la tierra, a que me nieguen que no han&lt;br /&gt;deseado muchas veces desahogarse y descansar, comunicando sus pesares y alegrías&lt;br /&gt;125&lt;br /&gt;a sus parientes y amigos y aun a personas que se le cruzaron en su camino: y el 90%&lt;br /&gt;de los seres humanos, contestarán afirmativamente que así es y que descansaron.&lt;br /&gt;¿Y qué es y significa, en primer término, ese examen de conciencia recomendado por&lt;br /&gt;todos los moralistas y biólogos y puesto en práctica y regla obligatoria en todas las&lt;br /&gt;comunidades religiosas, que exigen muy a menudo dar cuenta a su superior? Es verdad&lt;br /&gt;que el reverso de esa medalla es injusto, por que tiene por objeto conocer en cada&lt;br /&gt;instante al sentir, querer y pensar de sus cofrades, con fin de dominación en cualquier&lt;br /&gt;forma, siempre atentando contra la libertad del individuo.&lt;br /&gt;Pero no dirá ninguno de esos esclavos y esclavas que no quedaron descansados,&lt;br /&gt;una vez que comunicaron los secretos de su conciencia al llamado Padre Espiritual,&lt;br /&gt;Padre de almas y otros nombres.&lt;br /&gt;Es atentatorio a la libertad, constituye un crimen de lesa humanidad, por haberlo&lt;br /&gt;obligado por sus reglas y constituciones; pero eso no quita nada al innatismo de la&lt;br /&gt;comunicación.&lt;br /&gt;Muchas veces también recibimos daño por comunicarnos con alguien que no es&lt;br /&gt;noble, ni moral de sentimientos; pero esto tampoco es culpa de nuestro innato amor a&lt;br /&gt;comunicarnos, sino que aun lo confirma de lleno; en este caso, hemos sido&lt;br /&gt;precipitados; obramos con imprudencia, pues nuestro amor a la comunicación debe ser,&lt;br /&gt;en primer término, a quien le interesan nuestras penas y alegrías, porque vive al&lt;br /&gt;unísono con nosotros.&lt;br /&gt;En cuestiones científicas, hay la misma razón: buscamos aquel y aquellos que les&lt;br /&gt;interesa y buscamos siempre ayuda y una conformidad o una negativa a nuestro&lt;br /&gt;pensamiento, idea u obra.&lt;br /&gt;De todos modos, y después de adoptar la prudencia necesaria, es conveniente la&lt;br /&gt;comunicación, porque, o nos ayuda la crítica y el consejo alentándonos, o nos detiene,&lt;br /&gt;porque habremos descubierto que andábamos equivocados.&lt;br /&gt;El libro, el periódico, la revista y la carta, ¿qué son sino medios que nuestra misma&lt;br /&gt;necesidad comunicativa ha ideado, para satisfacer su innatismo, hasta con nuestros&lt;br /&gt;anónimos afines o ausentes de nuestro lado? ¿Y el telégrafo y el teléfono, el biógrafo y&lt;br /&gt;gramófono, no son otros medios vivos de comunicarnos con todo el mundo? Mas todo&lt;br /&gt;esto es físico y material y tiene su base y principio espiritual, en la transmisión del&lt;br /&gt;pensamiento y los desdoblamientos medianímicos y magnéticos, o sonambúlicos, que&lt;br /&gt;son únicamente facultades de nuestros espíritus y se sirven por la necesaria ley de&lt;br /&gt;solidaridad de unos a otros, bajo la afinidad; y todo ello se resume en la infinita palabra&lt;br /&gt;Espiritismo, raíz de la matemática pura y positiva.&lt;br /&gt;Los hombres raquíticos que sientan máximas desvirtuando el amor comunicativo, no&lt;br /&gt;han entrañado nada en la metafísica del innatismo, y aun teniendo hoy todos esos&lt;br /&gt;medios de comunicación que no pudieron ser hasta que no han sido reveladas las leyes&lt;br /&gt;de la electricidad, que comprenden las del magnetismo, el calor, la luz y el movimiento,&lt;br /&gt;126&lt;br /&gt;encerrados en la dinámica, siguen obstaculizando y siendo vocingleros contrarios a esa&lt;br /&gt;expansión que da el amor comunicativo, innato, de los seres. Pero ¿qué hacen ellos,&lt;br /&gt;sino comunicarnos lo suyo, su sentir y su atraso, para lo cual se convierten en&lt;br /&gt;charlatanes, habladores y chicharras, que callan sólo cuando revientan? Pues hasta&lt;br /&gt;esos tienen sus méritos, que no queremos ser injustos en negárselos: sí, tienen el&lt;br /&gt;merito de confirmar que el innatismo comunicativo existe y es una realidad, o ellos son&lt;br /&gt;unos híbridos antinaturales: elijan.&lt;br /&gt;El padre Kempis, en su libro «Imitación de Cristo» (que ha causado gravísimos&lt;br /&gt;males), asienta como dicho por Cristo: «Cada vez que hablé con los hombres, salí&lt;br /&gt;menos hombre». Cuando lo miramos por el lado místico, vemos su fin de llamar a los&lt;br /&gt;incautos al claustro sombrío y a los ya frailes, a guardar el secreto de su inconfesable&lt;br /&gt;vida y dogma y lo ha conseguido. Pero mirado humanamente, socialmente,&lt;br /&gt;científicamente y moralmente, se descubre la escandalosa patraña, con la maña y la&lt;br /&gt;maraña del mal intencionado y enemigo del progreso y fraternidad humanos, que es lo&lt;br /&gt;que encierra la Religión Cristiano-Católica por excelencia; pero que, por concomitancia&lt;br /&gt;y concordancia, lo tienen eso, todas las demás religiones.&lt;br /&gt;El Padre Tomas Kempis, que nació para ser irracionalmente asceta, se equivocó al&lt;br /&gt;nacer, porque debió nacer mudo (como todos ellos) para no tener que tratar a la&lt;br /&gt;naturaleza de injusta, al dotarlos de la lengua, ya que no la debían usar; y habría sido&lt;br /&gt;un gran bien para los demás.&lt;br /&gt;Por otra parte, esa sentencia es una Falacia (engaño, fraude y mentira), pues él no&lt;br /&gt;puede probar la existencia de Cristo como persona humana y ni siquiera animal&lt;br /&gt;irracional; y por lo tanto, no pudo hablar. Hablo Kempis por Cristo, como Pablo vivió por&lt;br /&gt;Cristo, al que no vio, ni conoció; pero que los apóstoles de Jesús lo conminaron y&lt;br /&gt;desautorizaron su Iglesia (fundada en Antioquia) bajo el nombre de Cristo,&lt;br /&gt;atribuyéndolo a Jesús; y no se podrá oponer prueba racional en contra de ese hecho,&lt;br /&gt;ya que el archivo romano nos legó datos de la muerte de Pablo, junto con Pedro, en&lt;br /&gt;Pompeya, bajo Nerón, cuya página revela la verdad que sostenemos.&lt;br /&gt;Hemos historiado nosotros la Piedra-Cristo-Dios de Aitekes, y nuestra página está&lt;br /&gt;refrendada por el historiador inglés Mr. River Canard, bajo el título de: «El trono de&lt;br /&gt;Winmister» u «Odisea de una piedra». Lo que prueba la falacia de Kempis al hacer&lt;br /&gt;hablar a Cristo.&lt;br /&gt;Tiene también esa sentencia de «Cada vez que hablé con los hombres, salí menos&lt;br /&gt;hombre» un veneno muy sutil para el progreso y fraternidad humanos: por que ¿cómo&lt;br /&gt;se podrían comunicar la ideas, ni comunizar los hechos sin hablarse? Además hace a&lt;br /&gt;los hombres algo despreciable y peligroso, puesto que hace de menos el hombre, al&lt;br /&gt;hombre que le habla y le comunica. ¿A qué seguir más? Basta decir que Kempis había&lt;br /&gt;renegado de ser hombre: era asceta.&lt;br /&gt;No recomendamos hablar mucho y sin sentido; pero sí ser francos en comunicarse los&lt;br /&gt;hombres sus penas y alegrías al amigo y al afín; y sus ideas de progreso y sus obras&lt;br /&gt;ejemplares, a todos.&lt;br /&gt;127&lt;br /&gt;Hay ciertos seres (ya van siendo pocos) muy sufridos, que no se quejan de sus&lt;br /&gt;dolores y penas, por no hacer sufrir a otros; y esto lo han tenido por virtud. ¿Queréis ver&lt;br /&gt;que son suicidas? Pensad así. Tenemos como primer deber, la conversación de la vida:&lt;br /&gt;luego todo lo que afecte a acortar o poner en peligro la vida, es contrario al mandato de&lt;br /&gt;conservar la vida. El dolor sufrido sin comunicarlo, es un peligro de la vida, porque no&lt;br /&gt;ponemos remedios al no comunicarlo a alguien a alguien que puede ayudarnos a&lt;br /&gt;encontrar remedio. Luego, el no comunicarlo, es atentar contra nuestra vida; y el que&lt;br /&gt;atenta contra su vida es, bajo todos conceptos, un presunto suicida por lo menos.&lt;br /&gt;Deshaga el padre Kempis este silogismo con las leyes naturales.&lt;br /&gt;Otros no se quejan de sus sufrimientos morales o materiales «Por que no se alegren&lt;br /&gt;de mi mal» dicen. No es ese el secreto. El secreto es que son malos los que así hacen,&lt;br /&gt;pudiendo asegurar que son unos perfectos egoístas: no están dispuestos a oír, ni&lt;br /&gt;remediar los dolores y sufrimientos de sus semejantes. Y como nadie puede pensar de&lt;br /&gt;otro más que por lo que es él mismo, tenéis el vivo retrato del que no comunica sus&lt;br /&gt;sufrimientos morales y materiales, «Porque no se alegren de sus males». Es un&lt;br /&gt;perfecto egoísta.&lt;br /&gt;Que el hombre franco y noble, se expone a la risa del egoísta e imbécil, es cierto.&lt;br /&gt;Pero aún comprendiéndolo así, como cree buenos a todos, como el malo cree a todos&lt;br /&gt;malos, el noble, el bueno, expone sus penas, sus alegrías, sus hechos y aun sus&lt;br /&gt;pensamientos. Y si de ello recibe mal, no es culpa de su amor a la comunicación, sino&lt;br /&gt;de la maldad de los egoístas y sin conciencia, híbridos del mal y del bien.&lt;br /&gt;Yo soy una víctima de esos. Relataré aquí los hechos y haría un juicio terrible a los&lt;br /&gt;hombres causantes; pero no es aquí lugar y solo sustanciaré‚ para probar que, de la&lt;br /&gt;comunicación de nuestras cuitas a nuestros semejantes, aunque sean nuestros&lt;br /&gt;enemigos, se recibe beneficio moral y material; porque si es uno de esos híbridos&lt;br /&gt;egoístas al que le comunicamos, o igualmente un imbécil, éste, por su egoísmo y falta&lt;br /&gt;de amor, lo publica creyendo asestarnos un más terrible golpe; pero en la publicación&lt;br /&gt;de nuestra comunicación, llega indudablemente a alguien que le interesa el hecho, el&lt;br /&gt;dolor, o vuestro nombre y latirá su corazón y llegará a vuestro auxilio y consuelo o a&lt;br /&gt;compartir con vosotros de las ideas que hicieron reír al híbrido o imbécil. Voy a&lt;br /&gt;demostrarlo.&lt;br /&gt;En el año 1909, yo poseía talleres de mi profesión más una patente que prometía&lt;br /&gt;mucho y mucho ha dado a la industria y al confort. Se trata de la transformación de la&lt;br /&gt;corriente eléctrica en calefacción, por la estufa y la cocina.&lt;br /&gt;Una envidia, una aberración de un astuto, prepara mi caída en tal forma, que ni la&lt;br /&gt;justicia me amparó haciendo perderse el expediente de mi defensa. Hay autos de&lt;br /&gt;justicia que prueban esta triste verdad. Triste, para los jueces y gobiernos que lo&lt;br /&gt;consienten.&lt;br /&gt;Pues bien: después de terribles sufrimientos morales y materiales, conducido por&lt;br /&gt;alguien, voy a buscar consuelo, comunicando todo a un hombre que por su&lt;br /&gt;128&lt;br /&gt;representación de presidente de una vieja sociedad, simulacro de estudios&lt;br /&gt;Psicológicos, Espiritistas, ese hombre digo, por tal, debía comprenderme y consolarme&lt;br /&gt;con su consejo.&lt;br /&gt;Si el prejuicio fuera una atenuante, la tendría: pero el prejuicio es una agravante y en&lt;br /&gt;él más que en los ignorantes: y os aseguro, que ha sufrido y sufre en espíritu sus&lt;br /&gt;consecuencias.&lt;br /&gt;Me oyó y muy atento: yo no tengo, ni conocí la doblez (por mi desgracia de hombre)&lt;br /&gt;necesaria para vivir en la sociedad corrompida e hipócrita.&lt;br /&gt;Le interesaba todo: pero el prejuicio suyo, me atribuyó a mí la culpa. ¿Cómo la&lt;br /&gt;justicia, es decir los jueces muy Cristianos no hacen justicia? Y además, que algunos de&lt;br /&gt;ellos y aun miembros del gobierno aquel, unos eran eminentemente católicos y los otros&lt;br /&gt;pertenecían a sociedades llamadas Psicológicas y aun Espiritistas, pero que luego he&lt;br /&gt;comprobado yo (y no me desmienten esas mismas sociedades) que son Espiritualistas.&lt;br /&gt;Yo entonces no era nada: casi ni hombre por mi estado y posición moral y material.&lt;br /&gt;A pesar de todo y no creerme y volver contra mí todo lo que era un crimen de la&lt;br /&gt;injusticia de los hombres, era necesario ser de piedra, para no sentir algo de su propio&lt;br /&gt;espíritu, o de otro que pudiera influenciarlo y lo sintió y me ofreció, lo que no le costaba&lt;br /&gt;nada y lo menos que me podía ofrecer. «Asista el domingo a la sesión publica», me&lt;br /&gt;dijo.&lt;br /&gt;Asistí como un desahuciado; pero yo, que nunca había visto nada de eso, sin&lt;br /&gt;conocerme, ni haberme visto siquiera la médium, la conferencia (acaso la única de valor&lt;br /&gt;que tendrá registrada en sus más de cuarenta años esa sociedad) toda, desde el&lt;br /&gt;saludo a la despedida, fue para mí: terminando con estas palabras: «Muy grande, pero&lt;br /&gt;muy dura es tu misión y triunfarás; pero... No te vengues, ni te suicides». No me afrenta&lt;br /&gt;este apóstrofe, dicho como si yo solo lo oyera, habiendo más de 100 personas en el&lt;br /&gt;salón. Comprendí que no estaba desahuciado. Mas aquellas palabras oídas por aquel&lt;br /&gt;hombre a quien yo me confiara, encendieron (sin duda) más sus egoísmos y la&lt;br /&gt;calumnia y la difamación de él y de... otros como él, arreció y aun duran sus huellas.&lt;br /&gt;Pero, en hora oportuna y rehabilitado a la vida por aquella conferencia (y por migajas&lt;br /&gt;materiales que llegaban de seres nobles, que acaso como yo sufrieron y se&lt;br /&gt;comunicaron). Rehabilitado a la vida digo, y teniendo ya mi obra toda escrita y firmada&lt;br /&gt;(la que he enunciado en el capítulo segundo de esta parte), es entonces que, con mi&lt;br /&gt;alma fuerte por el terrible y largo sufrimiento y mi conciencia limpia, provoqué‚ a la&lt;br /&gt;justicia: hice revolver todos los archivos de los tribunales y no fue habido el documento&lt;br /&gt;extraviado y, entonces lo redacté de nuevo y lo hice correr su proceso, hasta sentencia,&lt;br /&gt;que se produjo el 19 de julio de 1915, justificándome el juez, declarándome inculpable.&lt;br /&gt;¿Para qué os diré más de las ventajas de la comunicación de nuestras cuitas, dolores&lt;br /&gt;y alegrías? Pocos casos más graves y dolorosos que el mío ocurren y mi elegido puedo&lt;br /&gt;decir que en espíritu, anda cerca de ser mi más grande enemigo: hasta os diré que, en&lt;br /&gt;los principios del siglo 16, aquél, era hombre al servicio de la Justicia del Vaticano y mi&lt;br /&gt;129&lt;br /&gt;espíritu, también era hombre y militar, para luchar y derrotar los ejércitos papales. Pero&lt;br /&gt;en aquel entonces, aquel servidor del Vaticano, condujo preso a aquel militar cogido en&lt;br /&gt;una emboscada: que se le escapó, pero pocos años mas tarde, lo consiguieron colgar&lt;br /&gt;de una cuerda en Sinigalia.&lt;br /&gt;Sin embargo, ahora (porque nadie venció a la Justicia Divina) tuvo que ofrecerme&lt;br /&gt;como a un desahuciado, lo menos que podía y lo que nada le costaba y fue el todo que&lt;br /&gt;necesitaba. Es que entonces torció, cortó mi camino: y ahora, aún contra su voluntad,&lt;br /&gt;tuvo que señalarme el camino que él por su desgracia equivocó.&lt;br /&gt;He aquí otra de las grandes causas de que el amor comunicativo sea innato en los&lt;br /&gt;seres y es así Ley de Justicia Suprema,&lt;br /&gt;«Que penas comunicadas.&lt;br /&gt;Penas con alivio son.»&lt;br /&gt;Nota: Refiero casos propios, para que no se dude; y sabéis que podría referirme a&lt;br /&gt;todos los hombres: pero lo propio se sabe mejor porque se ha sentido.&lt;br /&gt;130&lt;br /&gt;CAPÍTULO CUARTO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA BELLEZA IMPONE EL CRUCE DEL ETNICISMO&lt;br /&gt;El amor a la belleza es también innato: y es una causa eficiente, para conducirnos al&lt;br /&gt;amor regional y siguientes amores, nacional y universal.&lt;br /&gt;Presentimos de continuo mayores bellezas que las que palpamos en nuestro&lt;br /&gt;ambiente y tratamos siempre aun acaso inconscientemente de elevar nuestra belleza y&lt;br /&gt;adquirir el tipo ideal.&lt;br /&gt;El ideal se asienta en nuestro pensamiento, con fuerza de una necesidad prepotente.&lt;br /&gt;Sabemos empero que, el pensamiento no se convierte en realidad, sino por una&lt;br /&gt;acción de voluntad y evocamos esta acción por medio de un deseo que se hace carne&lt;br /&gt;en nosotros y nos conduce a realizar la obra haciendo pruebas y al fin, nos gozamos en&lt;br /&gt;la obra emanada, de la idea, del pensamiento y de nuestra voluntad: pero esos dotes&lt;br /&gt;no son de la materia: ésta, solo tiene instintos absolutamente conservadores que por su&lt;br /&gt;Ley, no están dispuestos a su propio sacrificio: sin embargo se someten y consienten&lt;br /&gt;en su transmutación, a causa de un raciocinio que les demuestra a los instintos que&lt;br /&gt;ganarán trasmutándose, porque sin dejar de ser, serán más bellos.&lt;br /&gt;Como el raciocinio es solo del espíritu, es éste únicamente la causa de la voluntad y&lt;br /&gt;por lo tanto, el autor de la belleza.&lt;br /&gt;Estos puntos simplemente científicos, son emanación ínfima de la sabiduría Suprema&lt;br /&gt;que está en él y maneja el espíritu en la eterna y continuada Creación.&lt;br /&gt;Si ya no lo hubiéramos hecho, tendríamos que escribir aquí los grandes volúmenes&lt;br /&gt;enunciados en el capitulo segundo.&lt;br /&gt;Sí: el hombre, siendo en verdad de verdad el Macrocosmo y microcosmo, encierra en&lt;br /&gt;sí mismo todas las ideas y bellezas de la Creación. No puede desarrollar sin embargo&lt;br /&gt;más que aquel grado de belleza que su progreso haya alcanzado en sus luchas de la&lt;br /&gt;vida; en sus experimentos y pruebas de cada existencia; y quien más haya trabajado,&lt;br /&gt;más experiencia tiene y más belleza ve y hace en todas sus obras y aun en sus mismos&lt;br /&gt;cuerpos; resumen de todas las bellezas de la materia.&lt;br /&gt;La madre Naturaleza, tan sabia y previsora (aunque muda según nuestro lenguaje),&lt;br /&gt;es la maestra iniciadora de su mejor producto, el hombre, al que conduce sin que él se&lt;br /&gt;dé cuenta, adonde ha hecho una prueba, para que el hombre la encuentre, la vea, la&lt;br /&gt;copie y le sirva de principio.&lt;br /&gt;La naturaleza, no es insensible ni obra tampoco al azar y capricho y está sometida y&lt;br /&gt;gobernada por un espíritu maestro, jefe de los espíritus naturales, que a su orden,&lt;br /&gt;ejecutan todo lo que la belleza de la creación exige, conforme a las depuraciones&lt;br /&gt;graduales sufridas.&lt;br /&gt;131&lt;br /&gt;Nada le es difícil obrar al espíritu Maestro, dentro de la ley en la Naturaleza, ni aun&lt;br /&gt;renovar la faz de la tierra hundiendo un continente desgastado o corrompido y&lt;br /&gt;levantando otro del fondo de las aguas: y es ese espíritu el que fomenta los volcanes y&lt;br /&gt;mueve la tierra en un baile tarántula enloquecida, para avisarle al hombre que «Nada&lt;br /&gt;puede contra el Creador y su Ley».&lt;br /&gt;Todo eso, como romperle los chiches al soberbio hombre niño, con puñados de&lt;br /&gt;confites granizados, hinchar los ríos y etc., etc., le cuesta muy poco trabajo al espíritu&lt;br /&gt;jefe de la naturaleza, porque cada molécula que la compone, es un espíritu natural, que&lt;br /&gt;cumple rigurosamente la Ley y obedece ciegamente a esa Ley.&lt;br /&gt;Pero en el hombre sí, encuentra tan terrible resistencia, que millones de veces se ve&lt;br /&gt;precisado a repetir las pruebas de la belleza y también a corregir duramente al hombre,&lt;br /&gt;único animal díscolo y desobediente, por causa de que el hombre está compuesto en su&lt;br /&gt;alma y cuerpo de todos los instintos de todos los animales: y es una jaula tan revuelta,&lt;br /&gt;que el no enloquecerse el espíritu que se encierra en el hombre, es bastante mérito,&lt;br /&gt;para que su hermano mayor, Maestro de la Naturaleza, le repita ciertas pruebas de la&lt;br /&gt;belleza, muchas veces, mientras a él se lo permite la Ley.&lt;br /&gt;El espíritu encerrado en el hombre está preso, opacado y aun obscurecido&lt;br /&gt;completamente, según la opacidad y pesantez de su alma y cuerpo: pero le queda el&lt;br /&gt;oído y la percepción más o menos lúcidos, para seguir por el eco, al llamado de su guía.&lt;br /&gt;El espíritu Maestro, quiere mostrar al hombre cómo conseguirá recoger toda la belleza&lt;br /&gt;de los tipos en un solo tipo y todos los frutos de una especie, en una planta de su&lt;br /&gt;misma familia; lo que quiere decir sencillamente «Fundir los Etnicismos».&lt;br /&gt;Pues bien: en el bosque, dos frutales silvestres, (no casual sino inclinados a voluntad&lt;br /&gt;del Maestro Espíritu) se cruzan en sus troncos y se encastran uno en otro, uno en otro,&lt;br /&gt;dando frutos deliciosos, en vez de agrios o ásperos de sus especies.&lt;br /&gt;El hombre, que ha sido atraído por la fruta más bella que la de sus vecinos, ha&lt;br /&gt;aprendido el injerto, con lo que puede transformar un monte improvechoso, en un&lt;br /&gt;manantial de satisfacciones.&lt;br /&gt;Ha visto que un animal de diferente especie, se ha cruzado con la hembra de otra&lt;br /&gt;especie y obtuvo el secreto de producir un híbrido, todo belleza y fortaleza.&lt;br /&gt;El mismo hombre, encuentra una hembra de facciones y color diferentes, con la que&lt;br /&gt;se cruza obedeciendo a sus instintos especiales y ve nacer un intermedio de los dos,&lt;br /&gt;pero más fuerte e inteligente y que además no le asusta, ni una ni otra raza: y van así&lt;br /&gt;mestizando, ascendiendo en perfección y cada vez procurando mayor belleza.&lt;br /&gt;No traigamos aquí a colación las mil peripecias del prejuicio y de la inexperiencia&lt;br /&gt;ocurridas, porque eso queda a cargo de los naturalistas, geólogos y sociólogos; pero&lt;br /&gt;que, algo dejamos dicho en nuestro «Buscando a Dios» y «Conócete a Ti Mismo» y&lt;br /&gt;más explícitamente en nuestro «Código de Amor Universal» en la Ley del cruce de las&lt;br /&gt;132&lt;br /&gt;razas para constituir una sola Raza: pero es sólo a título de guía, para su estudio más&lt;br /&gt;vasto y perfecto, que debe hacerse en la Comuna.&lt;br /&gt;Ahora, ya esbozado cómo la naturaleza nos enseña el modo de propender a la&lt;br /&gt;belleza ideal, debemos comprender que, si nada hubiera en el hombre más que lo&lt;br /&gt;material, no sería posible llegar a comprender esas sublimes lecciones y no llegaríamos&lt;br /&gt;a crearnos los tipos ya casi perfectos que hemos alcanzado en la especie humana.&lt;br /&gt;Pero hay un secreto grandísimo que descubrir aquí, que a unos causará risa y a otros&lt;br /&gt;decepción: y es que, sin pensar, la coqueta y deslumbrante rubia de cabellos de oro y&lt;br /&gt;ojos azules como el firmamento y carnes delicadas como el Éter y formas esculturales,&lt;br /&gt;se envuelve con el negro de mota como el carbón y labios de sangre y gruesos y los&lt;br /&gt;junta besándose con frenesí con los suyos suaves, aromáticos y delicados como los&lt;br /&gt;pétalos de rosa: y sin embargo, ve a una hombre apetecible y de su gusto.&lt;br /&gt;Pero lo mismo le pasa a ese enamorado que se funde en aquellos encantos de su&lt;br /&gt;amada, que bajo aquellas dulzuras y delicadezas, encubre las monstruosas formas de&lt;br /&gt;la hembra desgreñada, de pechos largos que se los cargaba al hombro, de mirada&lt;br /&gt;esquiva y fiera y de formas descomunales y feas, antiestéticas y descuidadas.&lt;br /&gt;Sí: esos tipos, ya bellos, pasaron por esas edades retrógradas y fueron el indio, el&lt;br /&gt;esquimal, el cazador fortuito, el salvaje y el antropófago, que aunque no lo veamos hoy&lt;br /&gt;en nuestra casi perfecta estructura, están esas figuras en nosotros, porque lo hemos&lt;br /&gt;sido y no podemos dejar de haberlo sido.&lt;br /&gt;Si no estuvieran en nosotros esas imágenes latentes y reales, no tendríamos tampoco&lt;br /&gt;innato el deseo de belleza y aquellas fealdades (que tuvimos porque como aprendices&lt;br /&gt;no sabíamos hacernos mejor) aquellas fealdades, repito, nos sirven de estímulo a la&lt;br /&gt;mayor belleza y de parangón con la que cada nueva existencia alcanzamos.&lt;br /&gt;Aquí estriba también el secreto, del dominio de los instintos por el espíritu, como el&lt;br /&gt;poder presentarse materializado en tantas corporeidades, cuantas existencias ha&lt;br /&gt;tenido, pudiendo decir que, cada existencia, es una página de su archivo, en la que&lt;br /&gt;como identidad, es infaltable su fotografía inédita.&lt;br /&gt;Cuando se presenta por ejemplo Jesús, en su existencia de Isaac o de Antulio, puede&lt;br /&gt;prescindir de la de Jesús y prescinde, para así solo recordar página de Isaac y de&lt;br /&gt;Antulio.&lt;br /&gt;Esto sirve en el estudio del espiritismo, para poder hacer una verdadera historia del&lt;br /&gt;espíritu en sus continuadas existencias. Pero debe advertirse que, sólo cuando el&lt;br /&gt;espíritu ha llegado a un conveniente progreso y lucidez, por haber dominado la mayoría&lt;br /&gt;de los instintos, no hacen alusión a existencias de poco nombre o que los hacen sufrir.&lt;br /&gt;En ese espejo tiene que mirarse totalmente el espíritu y de aquí colegir si tendrá&lt;br /&gt;empeño el espíritu en adquirir belleza, para reírse el mismo de sus primitivas fealdades,&lt;br /&gt;133&lt;br /&gt;por dos causas primordiales: la primera, por la rusticidad de materia poco depurada; y la&lt;br /&gt;segunda, porque era aprendiz de la arquitectura de sus cuerpos.&lt;br /&gt;Ya podréis comprender que, aprendiz y con malos materiales, no se podía exigir obra&lt;br /&gt;perfecta.&lt;br /&gt;La ley también tiene aquí una poderosa arma para dominar a ciertos orgullosos tipos,&lt;br /&gt;por una errada educación y conviene advertir que, ciertos sueños, (que son visiones) de&lt;br /&gt;hombres feos y desaliñados son nuestras mismas figuras de otras existencias: como&lt;br /&gt;también luchas, hecatombes, persecuciones, etc., etc., son reminiscencias de nuestros&lt;br /&gt;actos, que nuestro espíritu va registrando mientras reposa su cuerpo y le trasmite&lt;br /&gt;algunos hechos por medio de su alma, o periespíritu, con un buen fin.&lt;br /&gt;Ahora, referente al cruce para crear un único tipo: una única raza, ya hemos llegado a&lt;br /&gt;suficiente altura de progreso para realizarlo científicamente; pero como lo hemos&lt;br /&gt;legislado en nuestro «Código de Amor Universal», acudid allí para sus prácticas y en&lt;br /&gt;tres generaciones, se habrán promiscuido todas las razas y será una sola raza, que&lt;br /&gt;absorberá todas y no habrá muerto ninguna; pero se habrán armonizado en un solo&lt;br /&gt;tipo, con todas las variedades necesarias a la belleza complementaria.&lt;br /&gt;Nadie puede dudar que en el cruce ha de dominar forzosamente el tipo más perfecto&lt;br /&gt;y el más fuerte; y si juntáramos por ejemplo, una mujer rubia pero no instruida, con un&lt;br /&gt;hombre de color negro y fuerte, estad seguros que dominará el tipo negro. Pero si la&lt;br /&gt;mujer rubia es fuerte y además educada lo conveniente en los secretos de su misión, la&lt;br /&gt;unís con un negro débil y sin maldad y veréis que dominará la hembra y sus hijos serán&lt;br /&gt;el tipo medio; o sea trigueños y de pelo castaño. Esto es en regla general que tendrá&lt;br /&gt;excepciones; pero que no quebrarán la ley.&lt;br /&gt;Lo que no podemos consentir, es en la unión para la procreación entre parientes&lt;br /&gt;consanguíneos, salvo que sean de continente completamente opuesto y un así, se&lt;br /&gt;podría consentir solamente en casos excepcionalísimos de misión, que por los&lt;br /&gt;conocimiento que nos da el Espiritismo, podemos asegurar; pero que por ningún&lt;br /&gt;concepto se consentiría la unión de sus hijos de matrimonios que ya era&lt;br /&gt;consanguíneos; porque por fuerza serían cretinos o imbéciles, aunque pudieran ser&lt;br /&gt;bellos tipos; cosa también rara, pero que lo hemos visto.&lt;br /&gt;La Ley Suprema, que infunde en cada espíritu el deseo a la belleza, se aventaja a la&lt;br /&gt;ciencia para el cruce de razas y a cuyo efecto infunde también el deseo y «Amor a la&lt;br /&gt;expansión del Amor» por lo cual se promueven las emigraciones e inmigraciones; y no&lt;br /&gt;hay más que parangonar el tipo indio que aún queda alguna muestra en algunas&lt;br /&gt;comarcas de esta América, con el tipo porteño que hoy, cruzado del indio y el español y&lt;br /&gt;más tarde con el italiano y con otras nacionalidades.&lt;br /&gt;Comparemos el tipo de la andaluza; el de las moras de Marruecos y las Turcas y&lt;br /&gt;Caucásicas; cruzados incesantemente con razas diferentes y no podréis menos de&lt;br /&gt;apreciar la urgente necesidad de empezar pronto el cruce científico; apoyado por las&lt;br /&gt;134&lt;br /&gt;inmigraciones que ya todos los países reciben, por que impera la Ley del «Amor a la&lt;br /&gt;expansión del Amor».&lt;br /&gt;Hoy la raza Hispana, absorbe por completo la raza Adámica y lleva en sí todos los&lt;br /&gt;progresos de todas las evoluciones y civilizaciones y las vertió donde la Ley le marcó:&lt;br /&gt;en «Aquellas islas apartadas» que JEHOVÁ señala por Isaías, llamando a Jacob que se&lt;br /&gt;levante y lo llama en Occidente: son las Américas aquellas islas, en las que aún no&lt;br /&gt;había escrito ninguna Ley, de la que es madre, la ley Sánscrita de Shet.&lt;br /&gt;Dispónganse, pues, los conscientes hombres y mujeres al sacrificio de sus gustos&lt;br /&gt;agradables, por los resultados útiles, que el premio será grande, en unidad de una sola&lt;br /&gt;raza que forzosamente sentará la deseada Paz.&lt;br /&gt;135&lt;br /&gt;CAPÍTULO QUINTO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA NATURALEZA: SU APROVECHAMIENTO&lt;br /&gt;Este es otro amor innato: pero que obliga más que todos los amores, a amar la&lt;br /&gt;naturaleza.&lt;br /&gt;Sí, obliga más la naturaleza que el mismo Creador, si pudiera ser divisible el Creador&lt;br /&gt;de la naturaleza, o ésta fuera ajena y sin dominio del Creador.&lt;br /&gt;Y es que el Creador, autor de la naturaleza, le entregó a ésta todo su rigor y justicia y&lt;br /&gt;los dones, gracias, virtudes y frutos, por lo cual ella es la madre de todo lo material,&lt;br /&gt;pero hija igual del Creador que el espíritu, administrador de la Naturaleza.&lt;br /&gt;He aquí cómo sola surge la verdadera Trinidad, que anula a la Trinidad irracional del&lt;br /&gt;Dogma Cristiano-Católico. Sí, Creador, Naturaleza y Espíritu, es la Trinidad del&lt;br /&gt;Macrocosmo, que engendra la segunda Trinidad del Microcosmo o del hombre: Espíritu,&lt;br /&gt;Alma y Cuerpo.&lt;br /&gt;Estos breves puntos son suficientes ya a demostrar la causas y razón del Amor a la&lt;br /&gt;naturaleza, que el hombre tiene por la necesidad de sus frutos.&lt;br /&gt;La naturaleza tiene órdenes tan severas que, sin ser el hombre digno, no le entrega ni&lt;br /&gt;el más mínimo secreto de sus leyes.&lt;br /&gt;Pero sí, tiene orden terminante de darle al hombre en su infancia todos los alimentos&lt;br /&gt;y medios de progreso, hasta que adquiera la experiencia necesaria por el trabajo, de&lt;br /&gt;promiscuar unos elementos con otros para su mayor regalía; y nada le ha negado la&lt;br /&gt;naturaleza al hombre, mientras fue infante; es decir, en tanto no adquirió suficiente&lt;br /&gt;conciencia; pero en el momento en que derramó el hombre la primera sangre en lucha&lt;br /&gt;fratricida, la naturaleza hizo sus demostraciones de disgusto y sujetó al hombre a&lt;br /&gt;luchas mas duras, teniendo que emigrar del punto de su crimen. Pero el lamento de la&lt;br /&gt;sangre lo persiguió y no lo dejara de oír, hasta que por fin no se derrame mas una gota&lt;br /&gt;de esa esencia de la naturaleza, en lucha fraticida, de lo que afortunadamente estamos&lt;br /&gt;muy cerca y entonces veréis que frutos óptimos y nuevos nos da esta buena madre del&lt;br /&gt;hombre, hija del creador, como su administrador, Espíritu.&lt;br /&gt;Frutos óptimos y nuevos he dicho. Sí, la tierra está preñada de gérmenes nuevos, de&lt;br /&gt;plantas de ricos frutos, en arbustos, tubérculos, gramíneas y hortalizas, sin que falte&lt;br /&gt;nuevas flores que nos embalsamen nuestro nuevo ambiente, al entrar en un nuevo&lt;br /&gt;plano: pero al que no puede ascender, mientras se derrame sangre, porque aquel plano&lt;br /&gt;ya es de regenerados.&lt;br /&gt;Aquí tenemos una comparación de la ascensión de los Hombres. El amor de familia&lt;br /&gt;es raquítico, porque se circunscribe solo al hogar y hace explosiones porque no cabe en&lt;br /&gt;esa estrechez, de cuyas explosiones se fundan las ciudades y sin la multiplicación y&lt;br /&gt;federación de estas, no se puede fundar la región, que será tanto mejor, cuanto más se&lt;br /&gt;136&lt;br /&gt;amen todos los regionales, por un único querer y sentir, porque entonces tienen el amor&lt;br /&gt;puro relativamente, pero aspiran siempre a más.&lt;br /&gt;Igualmente sucede en la naturaleza que siente y palpa el amor, progreso y querer, de&lt;br /&gt;sus moradores.&lt;br /&gt;Mientras estos quieren ser solamente Egoístas, Materialistas y Fraticidas, la tierra se&lt;br /&gt;envuelve en una bruma espesa, que no permite que de ella salga ese magnetismo&lt;br /&gt;corrompido, ni se vean los charcos de sangre de sus fieros hijos, hasta que una&lt;br /&gt;mayoría se decide a dar la final batalla de principios y entonces los ayuda,&lt;br /&gt;entregándoles a los liberales secreto tras secreto; y cuando los ve estudiando, rasga&lt;br /&gt;por un lado su atmósfera para que entren los médicos, los hermanos mayores de otros&lt;br /&gt;mundos y juzguen la obra, para un cambio y ensanche de la casa vieja y mal oliente y&lt;br /&gt;se dan los secretos necesarios al saneamiento y tirar las escorias pesadas para que el&lt;br /&gt;planeta flote y ascienda a plano mas puro, lo que no puede ser tampoco, más que&lt;br /&gt;cuando todo el mundo está en el cuarto amor, que coincidirá inflexiblemente con la&lt;br /&gt;anulación de las fronteras, para de seguida, anular la propiedad.&lt;br /&gt;Este ejemplo está bien patente en la naturaleza. En todos los órdenes y cosas que la&lt;br /&gt;examinemos, no encontramos una sola cosa que singularice para un individuo.&lt;br /&gt;Es inútil que los hombres hagan divisiones parcelarías, porque a los lados de la&lt;br /&gt;división, nacen y se desarrollan las especies igualmente; y si los hombres no dividen la&lt;br /&gt;tierra, la tierra no se divide sola, ni nacen los árboles con el nombre del que se apropio&lt;br /&gt;el predio; ni el ternero, ni el cordero, ni otra cosa cualquiera nacen con el nombre de&lt;br /&gt;propiedad de ningún individuo. Y si la naturaleza no especializa nada a favor de nadie,&lt;br /&gt;toda apropiación es antinatural y es un robo al común de los hombres.&lt;br /&gt;Si la tierra, en la forma en que hoy está dividida por naciones en las que los otros son&lt;br /&gt;extranjeros y subdivididas éstas en partículas con marcas de propiedad, aun sin las&lt;br /&gt;luchas fraticidas, causaría temblor su vista a nuestros hermanos los mundos. Pero si a&lt;br /&gt;ésto se agregara la lucha rabiosa por conservar esas minuciosidades, que son patente&lt;br /&gt;de usurpación de derechos y que además, por muy rico que aparezca, no se basta así&lt;br /&gt;mismo: si en esta forma repito, la tierra ascendiera al nuevo plano para ponerse a la&lt;br /&gt;vista de los otros mundos, ninguno de aquellos seres dejaría de dar un triste sollozo,&lt;br /&gt;temiendo que pudieran ellos caer en tan ridícula y fratricida situación y hasta nosotros&lt;br /&gt;queríamos no existir, para no sufrir una vergüenza aplastadora.&lt;br /&gt;No: nuestros espíritus saben esos desastrosos efectos: la naturaleza no quiere&lt;br /&gt;mostrarse tan maltrecha, porque sería una acusación al hombre su hijo y ella... Madre al&lt;br /&gt;fin y por lo tanto toda amor para su hijo prodigo, el hombre, se somete a una terrible&lt;br /&gt;operación depurativa, aunque sea por todas las catástrofes que presenciamos y aun por&lt;br /&gt;la amputación de una de sus protuberancias, donde el maestro espíritu ha ido&lt;br /&gt;depositando todas las escorias del hombre desde su aparición en la tierra, las que&lt;br /&gt;lanzadas al espacio a su hora justa, por justicia, las hará servir de reflector de las&lt;br /&gt;vibraciones solares, para iluminar las noches del hombre en la Comuna, siendo así una&lt;br /&gt;página con la firma de la ascensión de la tierra, a causa de haber tirado ese lastre.&lt;br /&gt;137&lt;br /&gt;¿Qué os parece de ese aprovechamiento de lo ya inútil para el hombre, por haberle&lt;br /&gt;exprimido sus esencias y gérmenes de vida? Y si tal ejemplo de economía, justicia y&lt;br /&gt;amor nos demuestra la Madre Naturaleza ¿cómo deberemos aprovechar las esencias&lt;br /&gt;que nos ofrece? ¿Y comprendéis que es lícito apropiarnos individualmente nada, puesto&lt;br /&gt;que la Madre no hace distinción para ninguno, ni ella creó los títulos, ni los disfraces&lt;br /&gt;carnavalescos, con que se distinguen los plutócratas? ¡Oh!... espanta el remordimiento&lt;br /&gt;que atormenta la conciencia del espíritu, al hacerse luz y poder razonar, pero no debe&lt;br /&gt;detener al hombre ese espanto, por que al fin, la luz a de resquebrajar la cáscara del&lt;br /&gt;alma: y cuanto mas tarde sea, es peor.&lt;br /&gt;Mas al examinar como los hombres emplean los frutos y dones de la naturaleza, en&lt;br /&gt;elementos de tortura, de destrucción y muerte, en vez de bienestar y alegría, Paz y&lt;br /&gt;fraternidad, no podemos menos de compenetrarnos que la Madre Naturaleza (que no&lt;br /&gt;es insensible) ha de sufrir los horrores que sufriría nuestra madre natural, viendo que&lt;br /&gt;uno de sus hijos tortura, roba, deshonra y mata a su propio hermano carnal.&lt;br /&gt;No puede evitar el martirio del uno y no puede acusar y entregar al castigo al otro&lt;br /&gt;degenerado, por sí misma; y si la justicia castiga al fratricida, la madre se cree&lt;br /&gt;deshonrada y decidme, si podrá haber dolor que iguale su dolor.&lt;br /&gt;Mas calle la madre: trate por todo el tiempo que pueda de ocultar la defección y&lt;br /&gt;delitos de los hijos: ha de llegar forzosamente el momento en que el público que es Ley,&lt;br /&gt;echará en falta el defecto porque faltara en el número de la sociedad y entonces el&lt;br /&gt;juicio se impone.&lt;br /&gt;De la misma manera, pero infinitamente más exacto, sucede en la Creación: y cuando&lt;br /&gt;llega el fiel de la balanza a su máximo, topa con la justicia y todo queda al descubierto,&lt;br /&gt;haciendo el juicio inapelable e inexorable, siendo entonces «el rechinar de dientes», y la&lt;br /&gt;maldad es descubierta y sujeta a su impotencia.&lt;br /&gt;El que usó bien los dones y frutos de la naturaleza, los seguirá disfrutando sin&lt;br /&gt;estorbos; el que mal los usó, es desterrado de la sociedad y nadie puede alegar&lt;br /&gt;injusticia.&lt;br /&gt;¿Un rey podrá culpar a su corona? ¿Un pontífice podrá culpar su tiara y cetro?&lt;br /&gt;¿Valdrán de nada los títulos y relumbrones? Sólo valdrán de fieles acusadores de&lt;br /&gt;malversores. Con esos trastos ficticios, se acusan ellos mismos y la Ley, cobrará...&lt;br /&gt;Sacad de aquí la moral necesaria, para aprovechar en bien común los dones y frutos&lt;br /&gt;que la naturaleza nos ofrece en cada región, sabiendo que de aquello necesitan las&lt;br /&gt;otras regiones, y no neguéis su intercambio, porque del mismo punto central del Planeta&lt;br /&gt;proceden todas las regiones, confundiéndose todas en un punto indivisible del corazón&lt;br /&gt;del mundo.&lt;br /&gt;Nuestro amor a la naturaleza no será, sin embargo, más que la reciprocidad que&lt;br /&gt;enaltece al hombre de sentimiento y moral, porque para cuando el hombre le devuelva&lt;br /&gt;siquiera sea un buen pensamiento o una mirada magnética de buena intención, la&lt;br /&gt;138&lt;br /&gt;naturaleza le ha dado todo su ser en su cuerpo y alma: el amor mismo de su familia, el&lt;br /&gt;ciudadano y el regional, con el que lo embellece y lo regala tan desinteresadamente y&lt;br /&gt;aun lo incita a otro mayor amor porque, en otras regiones, puede ofrecerle mayores&lt;br /&gt;atractivos y más grandes bellezas y variedades de regalías.&lt;br /&gt;Nos ofrece por sus aguas, pepitas y sales necesarias a nuestro progreso y salud,&lt;br /&gt;incitándonos a que rasguemos sus entrañas, para que recojamos los tesoros que&lt;br /&gt;anhelamos y allá va el minero rasgando los tejido de su Madre sin dolerle, pero no sin&lt;br /&gt;sentirlo, porque luego ve que aquel hijo obediente y amoroso que entra en sus extrañas&lt;br /&gt;con peligro de su vida, no aprovecha de ese amor de la Madre, ni de su sacrificio y&lt;br /&gt;sudor, porque otros muchos hijos, los holgazanes, los roban, los denigran y los matan,&lt;br /&gt;con lo mismo que ella se deja arrancar para el bienestar de todos. ¿Y cómo podría&lt;br /&gt;pasar esto sin justicia?&lt;br /&gt;Ahora bien: la causa eficiente material o científica del amor a la naturaleza es, que el&lt;br /&gt;hombre tiene en sí todas las cosas de la naturaleza en su cuerpo y alma.&lt;br /&gt;Es decir, que el alma del hombre está compuesta de un instinto del alma animal de&lt;br /&gt;todo los seres irracionales: y su cuerpo de un instinto de todos los cuerpos, de todos&lt;br /&gt;irracionales y de todos los minerales y vegetales, causa por la que está en afinidad con&lt;br /&gt;todo y el hombre obra y repercute toda vibración de cada uno de esos instintos de esos&lt;br /&gt;tres reinos y por lo cual puede dominarlo todo, porque de todo tiene una molécula de su&lt;br /&gt;ser, a fin de cada otra molécula de la naturaleza. Es en verdad de verdad el hombre la&lt;br /&gt;verdadera arca de Noé. ¿Y para que queréis más diluvio, que las pasiones que se han&lt;br /&gt;de mover forzosamente en el hombre, por el antagonismo de uno y otros instintos?&lt;br /&gt;En el «Conócete a ti mismo» y demás libros premencionados atrás queda atomizada&lt;br /&gt;esta gran cuestión: por lo que cierro este capitulo, diciéndoles a los hombres que tanto&lt;br /&gt;se han preocupado en averiguar «¿Dónde se engendran las pasiones?» En el&lt;br /&gt;antagonismo de los instintos. Ahí ahondar.&lt;br /&gt;139&lt;br /&gt;CAPÍTULO SEXTO&lt;br /&gt;EL AMOR AL PROGRESO SE IMPONE SOLO&lt;br /&gt;La necesidad bendita, nos obliga al trabajo; y el trabajo nos lleva al progreso, porque&lt;br /&gt;el cansancio nos obliga a buscar la economía de fuerzas, esfuerzos y tiempo; lo que a&lt;br /&gt;la vez nos mete de lleno en el conocimiento de la Creación y nos instiga a saber el por&lt;br /&gt;qué.&lt;br /&gt;Aquí tenéis encadenada la vida del progreso, desde el primer esfuerzo muscular del&lt;br /&gt;hombre primitivo casi irracional, hasta la más alta ecuación Científico-Metafísico-&lt;br /&gt;Espiritual.&lt;br /&gt;Así se comprende también que sólo el trabajador puede ser sabio y moral: pero&lt;br /&gt;también confirma nuestra terrible sentencia de que «Sólo el trabajo productivo regenera&lt;br /&gt;y da derecho al consumo».&lt;br /&gt;Hace reír cuando oímos, aun a muchos trabajadores medio ricos, o medio burgueses,&lt;br /&gt;que dicen «Sin dinero no existiría el progreso». ¿Cuál será el aliciente del hombre?&lt;br /&gt;¡Qué pobres son esos ricos! Da lástima su esclavitud servil. ¿Conocéis a Santa&lt;br /&gt;NECESIDAD? ¿No os habéis enamorado nunca de la Santísima Curiosidad?&lt;br /&gt;Perdonadme, hombres serios, la ironía: vosotros que podéis y tenéis razón, sabéis&lt;br /&gt;cuanto quiero decir con esos Santa Necesidad y Santísima Curiosidad.&lt;br /&gt;Si: el hombre reniega de la necesidad y a la curiosidad la condenan los mal curiosos;&lt;br /&gt;y yo que tengo innato el contra de todo lo equivocado y más si el equívoco es causa de&lt;br /&gt;errores criminales como son todos los de las religiones, Santifico a la necesidad y a la&lt;br /&gt;curiosidad.&lt;br /&gt;¿Qué vale el dinero ante la necesidad? Si la necesidad es menos que el valor dado al&lt;br /&gt;dinero, éste sirve, vale; pero si la necesidad es mayor que el valor del dinero, el dinero&lt;br /&gt;nada vale. Mienten criminalmente los que dicen que el dinero lo es todo.&lt;br /&gt;Las excepciones no rompen la ley general y son bien pocas las excepciones que se&lt;br /&gt;ponen a que todos los grandes inventores y aun los pequeños, como todos los hombres&lt;br /&gt;de las ciencias por vocación que son éstos y no las excepciones de los que traen y&lt;br /&gt;elevan el progreso, no han contado con el poder del dinero, sino con el poder de su&lt;br /&gt;amor al trabajo, con el caudal de su fósforo: y contadme cuántos han dejado fortunas,&lt;br /&gt;de los tenidos por tales, por los valorizadores del dinero.&lt;br /&gt;Soy rigurosamente justo y no he de negar que el dinero ha sido un acicate de los&lt;br /&gt;hombres. ¿Pero no han visto los hombres, que cuando uno quiere superar a su émulo,&lt;br /&gt;es para ser más que él? Pues si el hombre lucha por el acicate del dinero ya que le&lt;br /&gt;dieron más valor que al hombre. ¿Quién duda que esa lucha es para dominar al dinero?&lt;br /&gt;¿Y el dominarlo no es ser más que él? ¿Qué lleva el hombre a esa lucha? Pues&lt;br /&gt;sencillamente la necesidad de dignificarse, haciéndose más potente que el dinero.&lt;br /&gt;140&lt;br /&gt;He tomado el punto más escabroso y en pocas líneas se ha comprobado la&lt;br /&gt;sublimidad de la necesidad que obliga al hombre a su dignidad; y su dignidad es el más&lt;br /&gt;alto progreso moral: la ética en grado superlativo.&lt;br /&gt;Aún refunfuña alguien y dice saliéndose por la tangente «Eso mismo prueba que&lt;br /&gt;cuando no hay dinero, no hay incentivo de lucha».&lt;br /&gt;No sé si es ceguera o imbecilidad, o las dos cosas juntas. Pero contestadme:&lt;br /&gt;¿Cuando el estomago pide su combustible se lo dais en dinero? El pan, cualquier cosa,&lt;br /&gt;hasta raíces de caña, hasta astillas secas rumiadas las recibe y las digiere y se las&lt;br /&gt;asimila. Dadle oro en bruto u otro metal, o papel moneda y ya veréis qué bien marcha.&lt;br /&gt;Oíd esta efeméride. Por mi suerte, he acompañado una vez a un Obispo y su séquito&lt;br /&gt;por una provincia pobre, donde en algunas aldeas servía de reloj el canto del gallo&lt;br /&gt;donde lo había.&lt;br /&gt;En largas jornadas no hay poblados; y en los poblados no hay fondas, ni almacenes&lt;br /&gt;de víveres; y el campo solo os ofrece rastrojos o barbechos. Dinero llevábamos en&lt;br /&gt;abundancia; acaso yo llevaba más que lo que podía valer el poblado y su tierra; pues el&lt;br /&gt;buen Obispo (hoy es cardenal) se hubo de pasar 48 y más horas sin probar bocado,&lt;br /&gt;salvo alguno que otro biscocho que por casualidad salieron en las alforjas.&lt;br /&gt;Yo sí encontré en una hondonada un poco verde y eran Chirivías, muy raquíticas y&lt;br /&gt;duras, pero me dí un banquete. ¿Cuánto valían más aquellas pobres zanahorias que los&lt;br /&gt;miles de pesetas que llevaba?.&lt;br /&gt;Tiene el hombre moral mayores acicates que el dinero para amar el progreso. ¿No&lt;br /&gt;son buen acicate sus deseos de gloria, grandeza de su nombre y el de sus hijos? ¿Es&lt;br /&gt;poco acicate la sonrisa y el dolor de sus infantes? ¿Es despreciable acicate el innato y&lt;br /&gt;natural querer ser más en un arte, oficio, carrera y ciencia? ¿No merece el nombre de&lt;br /&gt;acicate la necesidad de comer abundante, bueno y provechoso? Pues todo esto sabe el&lt;br /&gt;hombre moral que sólo trabajando, que sólo con mayor progreso cada día lo puede&lt;br /&gt;conseguir y el hombre moral, no se excusa y trabaja y progresa.&lt;br /&gt;Y sabe más: sabe que, por el escaso valor del dinero, se ha visto obligado a muchas&lt;br /&gt;inmoralidades, bajezas, esclavitudes y vicisitudes mil, sin poder cubrir sus necesidades&lt;br /&gt;con moralidad y decencia y maldice y anula el dinero, que para nada vale al hombre&lt;br /&gt;honrado.&lt;br /&gt;Sí: mienten con maldad los que dicen «Sin dinero el hombre no tendría amor al&lt;br /&gt;progreso y caería en la molicie». Esos no pueden ser más que los servidores de los&lt;br /&gt;dioses que venden sus gracias y perdones por dinero y ponen a precio el cielo; pero&lt;br /&gt;reniegan del trabajo productivo y de la familia y se separan la sociedad, por aquello que&lt;br /&gt;«Cada vez que hablé con los hombres, salí menos hombre» del Padre Kempis; y&lt;br /&gt;decidme: ¿El que reniega de su familia y se sale de la sociedad de los hombres, puede&lt;br /&gt;reclamar el «amor» ni siquiera la menor consideración de la sociedad, a la que denigran&lt;br /&gt;con su zanganería y la holganza perpetua, amén de enseñarle todas las inmoralidades&lt;br /&gt;141&lt;br /&gt;recopiladas en la no producción de nada útil? ¿No os parece justa la voluntad popular&lt;br /&gt;universal de organizar la nueva sociedad, en la que el individuo sea el soberano dueño&lt;br /&gt;de todo sin que nada pueda ser su propiedad? ¿No es justo que se saquen de la&lt;br /&gt;sociedad los que a todo trance quieren tener propiedad, para lo cual dan más valor al&lt;br /&gt;dinero que al hombre?&lt;br /&gt;Mal hijo se llama a aquel que reniega, desconoce y abandona a sus padres. ¿Y cómo&lt;br /&gt;podrá ser un buen hermano? ¿Y los hombres trabajadores en su alta cuanto rústica&lt;br /&gt;moral y por rústica es austera, han sellado su fraternidad y por justicia sacan de su&lt;br /&gt;sociedad a los que son malos hijos, porque son peores hermanos. ¿Se atreve alguno a&lt;br /&gt;calificar de injusta la justicia que hacen las abejas? Pues aquéllas, por su instinto&lt;br /&gt;natural, matan a los zánganos, para que no les coman su panal que con tanto trabajo&lt;br /&gt;elaboran: pero todas las obreras de ese enjambre trabajan cada una y produce cuanto&lt;br /&gt;puede y sin tasa, consumen cuanto necesitan. Esta es la política justa en la que&lt;br /&gt;encuadra la verdadera igualdad y la hace ley, la comuna de amor, en la que no caben&lt;br /&gt;los zánganos.&lt;br /&gt;El pensamiento del bienestar, innato en todos los trabajadores, es bastante acicate&lt;br /&gt;para elevar cada día el progreso y la curiosidad de saber cada momento más, mete al&lt;br /&gt;hombre de lleno en el camino del progreso y apelo a los geólogos, o a los químicos, a&lt;br /&gt;los inventores, a los ingenieros, a los astrónomos de vocación, a los filósofos, a los&lt;br /&gt;moralistas, a los geómetras, y a los artistas, a que me digan si no fue en todos los&lt;br /&gt;casos la curiosidad la que los metió en el camino de sus descubrimientos. ¿Soñasteis&lt;br /&gt;queridos colegas o pensasteis primero en vuestros estudios, en el dinero que produciría&lt;br /&gt;vuestra curiosidad? Lo primero que tuvisteis presente fue la satisfacción de vuestro&lt;br /&gt;deseo, de vuestra curiosidad. Sentíais (como yo lo he sentido) una necesidad&lt;br /&gt;inexplicable de sacar una consecuencia que os explicase lo que bullía en vosotros y no&lt;br /&gt;os dejaba descansar y, hasta dormidos hablabais y concebíais argumentos, hipótesis y&lt;br /&gt;teorías y no os disteis reposo hasta formar vuestras tesis, que se convertían en leyes.&lt;br /&gt;Durante ese tiempo de gestación, os absorbíais; y ¿recordáis qué contrariedad terrible&lt;br /&gt;tuvisteis cuando en vuestras abstracción os importunaba un majadero? ¿Os acordabais&lt;br /&gt;de comer? Os cansabais y os transíais; pero no acertabais a dejar los hilos mentales&lt;br /&gt;que teníais agarrados, temiendo perderlos.&lt;br /&gt;Una sola cosa os podía llegar sin estorbaros ni romper vuestra hilaza. La dulce voz de&lt;br /&gt;vuestro hijo tierno, llegando a pedir «un beso papá» echado por su amante madre, que&lt;br /&gt;vela entre rendijas a su adorado esposo y quiere llegar a él y abrazarlo para ayudarlo,&lt;br /&gt;para animarlo y, aun no se atreve, porque no se le escape un hilo de su enmarañada&lt;br /&gt;madeja.&lt;br /&gt;Pero el amor le avisa a la mujer y le dice: tu esposo se cansa, tu esposo se agobia, tu&lt;br /&gt;esposo necesita alimento; y la madre alecciona al infante y éste sí: éste puede llegar&lt;br /&gt;con su candidez y sonrisa y al poner sus labios puros a la espera del beso de su padre,&lt;br /&gt;éste se inclina y un beso resuena, que llena de armonía el universo y al levantarse con&lt;br /&gt;la dulce carga, se encuentra con unos amorosos brazos femeninos que abrazan las dos&lt;br /&gt;cabezas, y los tres, o más confundidos en uno solo, conducen al trabajador a la mesa,&lt;br /&gt;142&lt;br /&gt;sobria siempre, pues el trabajador no vive para comer, come para vivir y vive para&lt;br /&gt;producir.&lt;br /&gt;El holgazán hace todo lo contrario; y no quiero malgastar papel para describirlo; no lo&lt;br /&gt;merece; quitémoslo; las abejas hacen justicia.&lt;br /&gt;Acaso es duro mi juicio; pero es juicio filosófico, juicio ético, juicio tomado fielmente de&lt;br /&gt;la Madre Naturaleza, en su libro de los amores culminantes y de progreso, y yo no&lt;br /&gt;puedo, ni quiero ser traidor a mis convicciones sacadas de aquellas inflexibles leyes de&lt;br /&gt;nuestra propia madre y no he de ser acusado de débil, ni de falaz. Pero estoy seguro de&lt;br /&gt;que, más tarde, cuando por mis juicios duros, austeros, sin apelación posible, serán&lt;br /&gt;entendidos, hasta mis más grandes enemigos lo agradecerán; y quisiera que fuese&lt;br /&gt;pronto, no por mi reivindicación, porque yo ya sé que sólo una corona de espinas me&lt;br /&gt;había de ceñir, al tener valor de decir las verdades sin miramiento a nada, ni a nadie,&lt;br /&gt;sino porque, cuanto antes mis enemigos se hagan conciencia, antes se vislumbrará la&lt;br /&gt;Paz de la especie humana, que no puede ser hasta que toda la tierra se considere y&lt;br /&gt;sea éticamente una sola Raza, porque entonces, sólo habrá hermanos.&lt;br /&gt;Ensayen los hombres todos los métodos que quieran y crean según su bajo o&lt;br /&gt;pequeño criterio idealista o político y háganlo cuanto antes; pues así antes se&lt;br /&gt;desengañarán de que no son capaces de organizar la sociedad común, en la que el&lt;br /&gt;hombre es el individuo soberano, sin que nadie pueda eludir sus obligaciones para&lt;br /&gt;tener derecho soberano y habrá hecho suyo nuestro axioma «¿Quieres tener derechos?&lt;br /&gt;Créate primero obligaciones» Y será la más alta moral social, a la que queremos&lt;br /&gt;conducir a los hombres. ¿Será ése poco acicate, para que los hombres tengan amor al&lt;br /&gt;progreso, ya que es innato hasta en los enemigos de la justicia?&lt;br /&gt;Sí; hasta en éstos es innato el amor al progreso, y lo demuestra cuando, después de&lt;br /&gt;rebatirlo, lo acaparan, robándolo a sus autores. ¿Que cometen un delito? Es verdad;&lt;br /&gt;pero eso mismo demuestra que tienen amor al progreso; lo que les hace ser&lt;br /&gt;delincuentes en su odio, por miedo al trabajo y sacrificio que el progreso impone. Y la&lt;br /&gt;causa de ese miedo es, porque temen que serán sometidos a un trabajo de bestias y&lt;br /&gt;trato de esclavos, como ellos impusieron al trabajador, para lo cual le negaron instruirse&lt;br /&gt;en las letras y las ciencias.&lt;br /&gt;No, no temáis, verdugos ebrios de sangre. El hombre de trabajo tiene por&lt;br /&gt;característica la nobleza y ha abolido la pena del talión; pero os la aplicará si ahora os&lt;br /&gt;oponéis a su resuelta y omnímoda voluntad de implantar la justicia, tantos siglos&lt;br /&gt;deshonrada por vuestras pasiones: pero ya sabéis, no se admiten disfrazados en la&lt;br /&gt;nueva sociedad.&lt;br /&gt;¿Seréis razonables? Mucho me temo que sigáis en vuestra ceguera y consintáis que&lt;br /&gt;haya lucha, en la que, estad seguros que perderéis todo, hasta la vida; y no será&lt;br /&gt;responsable el pueblo, puesto que os pide que os pleguéis a la ley del trabajo igual y al&lt;br /&gt;usufructo en común.&lt;br /&gt;143&lt;br /&gt;En este mismo instante se ha puesto de manifiesto que el plutócrata quiere caer&lt;br /&gt;deshonrado y aplastado por los escombros de su propio castillo.&lt;br /&gt;Hace 20 días, el gobierno de España, dirigido por el siniestro Dato, el que obedece&lt;br /&gt;ciegamente al imprudente y tambaleante Rey Alfonso XIII, el dominado, el esclavo de la&lt;br /&gt;Religión Católica, hace 20 días, digo, lanzaba a todo el mundo las alegrías de un&lt;br /&gt;ruidoso triunfo electoral, triunfo debido a dos causas de descomposición irremediable de&lt;br /&gt;la política falaz: primera, las mañas y marañas; y segunda, indiferencia del pueblo, que&lt;br /&gt;significa, no descuido de sus deberes y derechos, sino desprecio de los gobiernos y&lt;br /&gt;reyes falaces y fatales.&lt;br /&gt;Pues bien: a los 20 días, la voz del pueblo, que es ley, recrudece en sus terrores y en&lt;br /&gt;toda España, todos los empleados del Ministerio de Hacienda, se rebelan y abandonan&lt;br /&gt;sus puestos y el gobierno se ve ante la disyuntiva de ceder o abandonar el poder.&lt;br /&gt;En cualquiera de los dos casos, la autoridad está desconocida. ¿Cede? El pueblo&lt;br /&gt;manda. ¿Dimite el gobierno? Significa el derrumbe de la política, de las instrucciones,&lt;br /&gt;del Rey, de la monarquía y de todo lo que la sostenía.&lt;br /&gt;Es que, hasta en esos empleados de historia servil, ha renacido el innato amor del&lt;br /&gt;progreso. Y el progreso, que es un terrible rodillo, con fuerza insuperable y ya puesto en&lt;br /&gt;marcha triunfal por el querer del pueblo productor, no mira, ni entiende de jerarquías, ni&lt;br /&gt;dignidades, sino de hombres. Y el hombre que no sabe o no quiere subir en su carro, lo&lt;br /&gt;aplasta; y la rueda sigue impertérrita, insensible y cantando... Volveré.&lt;br /&gt;144&lt;br /&gt;CAPÍTULO SÉPTIMO&lt;br /&gt;EL AMOR A LA LIBERTAD ES INNATO&lt;br /&gt;En el capítulo anterior «El amor al progreso» tiene su base indestructible, el amor a la&lt;br /&gt;libertad.&lt;br /&gt;La importancia de la libertad podemos sentarla en esta ley matemática: La Libertad es&lt;br /&gt;a los pueblos, lo que el progreso a la civilización. Esto en cuanto a lo físico, político y&lt;br /&gt;moral; pero en cuanto a lo metafísico y espiritual, se sienta así: La libertad es para el&lt;br /&gt;hombre, lo que su espíritu para la Creación: el todo.&lt;br /&gt;Un hombre sin libertad, no es tal hombre.&lt;br /&gt;Como un pueblo esclavo, es una familia de miserables, sin valor.&lt;br /&gt;Si un hombre lucha por su libertad, aunque no lo quieran reconocer, es un beligerante&lt;br /&gt;de respeto ante toda conciencia honrada.&lt;br /&gt;Y es hombre de conciencia todo aquel que examina las leyes y las protesta en sus&lt;br /&gt;puntos vulnerables; y son vulnerables, todos aquellos puntos que el pueblo no aprueba;&lt;br /&gt;y si por la fuerza se le obliga a cumplirlos, se mata la libertad que el hombre tiene&lt;br /&gt;innata, cometiéndose un crimen de lesa humanidad y otro de lesa Deidad.&lt;br /&gt;Las protestas de un pueblo indican que no hay libertad; y el poder representante, ha&lt;br /&gt;perdido la representación del pueblo, en cuanto éste protesta de las leyes; y por alta&lt;br /&gt;moral, esos gobiernos deben de entregar a una constituyente el gobierno, sea de una&lt;br /&gt;ciudad, de una región, como de una Nación.&lt;br /&gt;Si el pueblo se levanta en armas para derrocar a un poder partidista, por otro de la&lt;br /&gt;misma norma, es un crimen cívico, del que deben responder los provocadores.&lt;br /&gt;Si el pueblo en común se levanta para cambiar de régimen, es un acto de conciencia&lt;br /&gt;y de amor a su dignidad y libertad y estará de su parte toda la conciencia honrada de&lt;br /&gt;todas las naciones.&lt;br /&gt;Se reprimen, sin embargo, los levantamientos y se echa mano del falso estribillo de:&lt;br /&gt;«La Patria está en peligro, la Patria lo exige», «Todo ante la Patria», etc., etc., y cabe&lt;br /&gt;preguntar: ¿Es más patriota el que arruina a la Patria, consumiendo sin producir y&lt;br /&gt;apoyando a todos los otros parásitos y al burgués barrigón, o al avaro y especulador,&lt;br /&gt;todos los cuales dirigen la guerra contra el verdadero patriota que la honra y&lt;br /&gt;engrandece con su trabajo productor?&lt;br /&gt;Convengamos en que deberá haber quienes representen al pueblo, pero nombrados&lt;br /&gt;por el mismo pueblo, para que administre justicia y la riqueza pública y común; pero no&lt;br /&gt;podemos admitir que a la sombra de gobierno que no ha nombrado el pueblo, se&lt;br /&gt;cobijen los parásitos, los explotadores, los vampiros religiosos y tantos otros inmorales,&lt;br /&gt;145&lt;br /&gt;vergüenza de los pueblos, porque consagran un cínico e inicuo libertinaje, por libertad,&lt;br /&gt;con leyes de embudo.&lt;br /&gt;Patria llaman todos esos a su barriga y a su cartera. El trabajador concibe otra Patria&lt;br /&gt;y es la verdadera. La Tierra toda, con todos sus productos de enseres y hombres.&lt;br /&gt;¿Cuál es más verdad? Para defender a ésta, todos los hombres honrados están&lt;br /&gt;dispuestos; pero no se concibe la honradez, sin un trabajo productivo.&lt;br /&gt;Cuando al pueblo se le sometía a la ignorancia, no tenía más que decir: Muf...&lt;br /&gt;cualquier arrastrado y zarrapastroso curilla, más ignorante que el más cretino, y todo el&lt;br /&gt;pueblo hacía Muf, sin mirar si era propio de bueyes o de hombres: bastaba la sotana&lt;br /&gt;por razón suprema.&lt;br /&gt;Yo he oído predicar contra las mujeres que sabían o aprendían a leer. «Porque es&lt;br /&gt;peligroso e inmoral que la mujer se meta en las letras, que las envenenan los liberales»,&lt;br /&gt;decía el famoso cura. Y las mujeres quemaron los libros que no fueran de misa y demás&lt;br /&gt;blasfemias religiosas. ¿No es esto matar la libertad? Pero ¡Oh horror! El mismo cura&lt;br /&gt;predica y obliga a esas mujeres a ir descalzas al viacrucis y a no salir de casa hasta&lt;br /&gt;celebrar la misa de purificación por el enorme pecado de santificarse siendo madre. Y&lt;br /&gt;es el caso, que ese cura tenía madre y vivía siendo su sirvienta, y más que eso, su&lt;br /&gt;esclava. ¿Es esto moral?&lt;br /&gt;Después de 8 años de ausencia de aquel pueblo, viendo mundo y aprendiendo&lt;br /&gt;progreso, vuelvo y sabiendo los puntos de reunión, voy a encontrarme a los antiguos&lt;br /&gt;camaradas rebeldes como yo, hasta llamarnos las beatas «Cuadrilla del Culebrón»,&lt;br /&gt;pero que jamás la justicia pudo pisarnos, ni reprendernos, ni madre alguna tuvo que&lt;br /&gt;quejarse de nuestra conducta para con sus hijas, causa por la que nos llevábamos a&lt;br /&gt;nuestro lado todo el pueblo; reunido a mis camaradas, capitaneados por un gran viejo,&lt;br /&gt;tan liberal en todo, como profundo, rústico y frescote, con sus 75 años entonces, me&lt;br /&gt;recibió con tan efusivo abrazo, que hizo crujir mis articulaciones, diciendo entre tanto:&lt;br /&gt;¿Veis que no me equivoqué? Y repitió lo que me dijo al separarme 8 años antes:&lt;br /&gt;«Quisiera tener 30 años menos para verte en tu apogeo; y ya lo veréis, éste sacará la&lt;br /&gt;verdad al descubierto; pero como todos los que tienen valor de decir la verdad, sufrirá&lt;br /&gt;mucho». «No, no sufrirá tanto ya (dijeron algunos), porque el que anda, aprende cada&lt;br /&gt;vez más y ya el liberalismo se impone». Era esto el 7 de septiembre de 1896.&lt;br /&gt;Una atrevida y casi unánime pregunta salió de todos. «¿Vienes al recuerdo de la&lt;br /&gt;Virgen de la Paz?». Sí; al recuerdo de la Madre, no de la Virgen. -- «¡Oh!... Explícate,&lt;br /&gt;por Dios, o reviento» dijo el viejo director de la cuadrilla del Culebrón. «¿Cómo puedes&lt;br /&gt;probar que la Virgen no es tal Virgen y entonces, mi pensamiento es cierto y no ofendo&lt;br /&gt;a esa... Madre?» (Para explicaros este respeto y amor a esa Madre, leed mi relato en&lt;br /&gt;mi «Método Supremo», página 58 y siguientes).&lt;br /&gt;Cuando la llamamos Madre, Viejo querido, ella está alegre con nosotros; cuando la&lt;br /&gt;llamamos Virgen, se avergüenza, porque la llamamos adúltera. -- Pero... Santo Dios.&lt;br /&gt;¿Dónde te metes, querido nuestro? -- Sólo en las leyes humanas, que no pueden&lt;br /&gt;menos de ser una copia muy burda si queréis, pero copia, o reflejo siquiera de las&lt;br /&gt;146&lt;br /&gt;naturales y Supremas. -- A ver, a ver, habla tú, porque hasta ahí no alcanzamos&lt;br /&gt;nosotros.&lt;br /&gt;Oíd, pues: grandes sabios en la ciencia y la química, han apurado ya todos las&lt;br /&gt;substancias que en la Naturaleza hay y la han conducido con un vehículo símil al líquido&lt;br /&gt;masculino, al sexo femenino, en circunstancias eficaces, y nada ha podido producir una&lt;br /&gt;concepción.&lt;br /&gt;En las crónicas de las facultades de medicina se han asentado algunos raros casos&lt;br /&gt;de mujeres en cinta sin contacto de varón; pero se comprobó evidentemente, que fué&lt;br /&gt;con semilla de varón; una la recogió en una bañadera, en la que momentos antes se&lt;br /&gt;bañara al placer un hombre. La ciencia explica perfectamente ese caso.&lt;br /&gt;Son por miles las Vírgenes que se han encerrado en el Pueblo de Israel, esperando&lt;br /&gt;que se produzca la tal encarnación de su redentor, y nada se ha producido, sino alguna&lt;br /&gt;escapatoria de la cansada Virgen, con un hombre que pronto le hizo el milagro, que&lt;br /&gt;Dios no pudo, ni supo hacer. -- ¡Ayyy! ¡Jaja!... ¡Viva el hombre! ¡Vivan las madres! -- Sí,&lt;br /&gt;viva el hombre, vivan las madres, bien dicho está.&lt;br /&gt;Sí, es bastante prueba científica y racional lo dicho, dijo el viejo. Pero aquello de que&lt;br /&gt;la llamamos adúltera al llamarla Virgen? -- Exigentes sois; pero mis amigos lo merecen&lt;br /&gt;y lo voy a explicar jurídicamente. -- ¿Eh? ¿Jurídicamente dices? -- Sí, por doctrina de la&lt;br /&gt;Jurisprudencia. -- A los fuegos tocan; vámonos, dicen algunos de los jóvenes. --&lt;br /&gt;¿Fuegos? dice el viejo; aquí hay fuego sublime, que nunca nos calentó; que nos traigan&lt;br /&gt;refrescos para regalarnos y celebrar a nuestro amigo. -- Es verdad, dijo el más calavera.&lt;br /&gt;-- Oigamos y mañana sabremos más que de don Ramón (era éste un abogado del&lt;br /&gt;pueblo). -- El viejo dijo: saber más que don Ramón, es poca cosa: saber más que el&lt;br /&gt;vicario y poder mañana armarle un jaramillo después del sermón en que tantas mentiras&lt;br /&gt;va a decir, eso es más; y cuando lo hayamos hecho, me puedo morir contento y... viviré,&lt;br /&gt;aunque sea para maldecirme; y maldecirán también a éste, que nos abrasó con el fuego&lt;br /&gt;de la verdad.&lt;br /&gt;¿De modo que me aguáis la fiesta? Yo que me hice la ilusión de descansar... --&lt;br /&gt;Acuérdate que se descansa cumpliendo el deber. -- Punto en boca, pues; y mientras&lt;br /&gt;tomo este refresco, acabaré el juicio y aun llegaremos a bailar Jota. Oíd, porque&lt;br /&gt;vosotros sentenciaréis.&lt;br /&gt;Si mi madre tiene un hijo que no es de mi padre, ante la Ley, ¿qué es mi madre? Me&lt;br /&gt;diréis... No sigas, ya has dicho bastante. Sí, quiero seguir, porque en mi juicio también&lt;br /&gt;he de probar que Dios no hace todo cuanto quiere, sino todo cuanto debe. -- Eso es el&lt;br /&gt;colmo. -- Esto es la medida exacta.&lt;br /&gt;Pues bien: probado por toda la ciencia y admitido por la razón, ser imposible la&lt;br /&gt;concepción de un semejante sin obra de varón; toda mujer que pare, será por obra de&lt;br /&gt;varón, aun en los casos registrados y debidamente estudiados de algunas mujeres que&lt;br /&gt;fueron madres, sin haber tenido contacto con el padre de su hijo, pero que por medios&lt;br /&gt;147&lt;br /&gt;posibles, aunque raros, llegó a su matriz el microhombre expelido por el varón; y tanto&lt;br /&gt;es así, que dos de esos nacidos, llevaron el apellido de sus padres.&lt;br /&gt;Todas las leyes de todas las Naciones del mundo, declaran adúltera a la mujer&lt;br /&gt;casada que tiene hijos que no son de su esposo. Y si María ha tenido a Jesús sin obra&lt;br /&gt;de su esposo José, ante toda Ley, María está bajo la ley, que declara adúlteras a las&lt;br /&gt;mujeres, por tener hijos fuera de su esposo.&lt;br /&gt;¿Qué le parece a nuestro viejo Maestro? -- Que nada más exacto que tu juicio, y que&lt;br /&gt;siendo como nos han enseñado en la religión, me duele dar mi sentencia: «María es&lt;br /&gt;adúltera».&lt;br /&gt;Cálmese, mi amigo; ni usted, ni yo, ni nadie ha calumniado a esa gran Madre de&lt;br /&gt;Jesús y de otros hijos más, ni difamado a su fuerte esposo, que según la religión, habría&lt;br /&gt;tenido que soportar dos grandes aspas sobre su cabeza.&lt;br /&gt;No. No los hemos difamado, pero han sufrido horriblemente sus espíritus por tales&lt;br /&gt;blasfemias, pero ha llegado la hora de su reivindicación.&lt;br /&gt;Ahora me falta probar que Dios hace todo lo que debe y no todo lo que quiere.&lt;br /&gt;¿Comprende usted que podría exigir el Creador el cumplimiento de sus leyes, si él&lt;br /&gt;fuera el que quebrara una sola de sus leyes Universales, cuya inmutabilidad es&lt;br /&gt;precisamente lo que nos induce a creerlo Dios? -- Esto mismo aseguran precisamente&lt;br /&gt;en la religión. -- Sí, lo aseguran en una parte que les conviene; pero cuando han hecho&lt;br /&gt;el misterio de la encarnación del hijo de Dios, para cubrir su falacia, han tenido que&lt;br /&gt;proferir la blasfemia de que «Siendo Todopoderoso hace todo cuanto quiere». ¿Y&lt;br /&gt;habría de querer que su hijo se hiciera hombre por obra y gracia del Espíritu Santo,&lt;br /&gt;para que luego el hombre lo matara, consintiendo él para cargarles un delito del cual él&lt;br /&gt;solo sería culpable, ya que dicen que necesitaba su sangre, para lavar las manchas de&lt;br /&gt;los hombres, y no vemos que la sangre limpie, sino que mancha, y por añadidura, ahí&lt;br /&gt;anda el pueblo Judío dispersado y pagando su crimen, según nos enseña la religión&lt;br /&gt;Católica?&lt;br /&gt;Dedúcese de todo esto, que no ha podido ser que la encarnación de Jesús haya&lt;br /&gt;podido ser más que por la ley general, engendrado por otro hombre.&lt;br /&gt;Y como sabemos que José es Patriarca, y Patriarca en la Ley Hebrea, sólo era aquel&lt;br /&gt;que tenía 12 hijos o más, José no era padre putativo de Jesús, sino padre en ley de la&lt;br /&gt;carne, como era de otros once más y... basta, amigos, vámonos a bailar la Jota; que no&lt;br /&gt;quita el estudio el derecho a la diversión. -- Sí, vámonos, jóvenes, y hasta yo, con mis&lt;br /&gt;setenta y cinco años, bailaré hoy y será la señal de que mañana encerraremos al cura&lt;br /&gt;vicario en un tremendo dilema cuando diré: «¡Viva María de la Paz, Madre de muchos&lt;br /&gt;hijos!».&lt;br /&gt;En efecto: al siguiente día, al salir la imagen a la calle para la procesión, después de&lt;br /&gt;haber oído mil blasfemias en el sermón pronunciado por el Padre Minguella, que luego&lt;br /&gt;148&lt;br /&gt;ha sido obispo y ha muerto ahora hace unos pocos meses, (el tío Evaristo) dio el viva&lt;br /&gt;que había prometido; hubo un revuelo entre la gente, pero era el viejo, y ¿quién del&lt;br /&gt;ayuntamiento, que todos eran sus amigos y... discípulos, lo reprendería? Pero el&lt;br /&gt;impulsivo vicario, revestido de dorada capa pluvial, y el padre Minguella, con su&lt;br /&gt;alboroquete, se pusieron lívidos y no pudieron entonar el «Ave Maris Stella» y un&lt;br /&gt;murmullo de las beatas fué como el anuncio de una tempestad.&lt;br /&gt;Dos horas más tarde importunaban nuestra merienda el Vicario, el P. Miguella y tres&lt;br /&gt;curas más, a reprender al viejo; y éste, sin dejar el bocado de su tenedor, dice&lt;br /&gt;(dirigiéndose a Miguella): Sabéis que nunca me amigué con los mentirosos, ni les doy&lt;br /&gt;explicaciones. Ese joven, hijo del pueblo, os contestará.&lt;br /&gt;Yo los invité a refrescar y no accedieron; les hice los mismos juicios, sin consentirles&lt;br /&gt;sentencias del Dogma, y por la razón y la justicia, nada pudieron rebatirme; pero&lt;br /&gt;asustados dijeron: ¿Y son muchos los que te han oído esto? -- Todo el pueblo, señores;&lt;br /&gt;porque mis amigos lo comunicarán, y algún día, yo lo diré a todo el mundo. -- La&lt;br /&gt;maldición de la Iglesia te seguirá, dijeron. -- Peor para ella, contesté; pues antes, por su&lt;br /&gt;provocación, sabrá el mundo que María no fue adúltera, sino digna esposa y proficua&lt;br /&gt;madre, y... basta, señores, si quieren paz y no mancharse más que lo que están.&lt;br /&gt;La ciencia, señores, desmiente a la religión; y la ciencia encuentra a su juez en la&lt;br /&gt;razón y sus tesis en la naturaleza y en las leyes inflexibles.&lt;br /&gt;Al fin, el padre Miguella, más sabio que sus colegas, optó por admitir su refresco y&lt;br /&gt;apagó las iras de los otros fanáticos. Mi amor a la libertad, había roto las estrecheces&lt;br /&gt;religiosas, de la mentira. Dad valor a vuestro innato amor a la libertad y siempre&lt;br /&gt;triunfaréis.&lt;br /&gt;Entonces veréis que entre la ciudad y la región, está el germen de una mayor libertad,&lt;br /&gt;que se ensanchará a una Nación grande, ante la cual todas las cadenas de opresión se&lt;br /&gt;rompen, porque la comunidad se va ensanchando.&lt;br /&gt;En el momento en que el hombre rompe los atavismos y juzga por su razón, se libera;&lt;br /&gt;y la conjunción de hombres libres, imponen la libertad de las ideas; éstas encarnan en&lt;br /&gt;los demás hombres y la esclavitud muere y nace la conciencia.&lt;br /&gt;Cuando se sigue esta escala ascencional, no puede imperar el libertinaje que es lo&lt;br /&gt;que han tenido los patrioteros y los fanáticos.&lt;br /&gt;149&lt;br /&gt;CAPÍTULO OCTAVO&lt;br /&gt;EL AMOR DESTRUYE ATAVISMOS&lt;br /&gt;Por cuanto hemos razonado en la filosofía sobre los vicios atávicos, resulta que son&lt;br /&gt;antiprogresistas: y al amor le está encomendado destruirlos.&lt;br /&gt;Hay Naciones en las que el atavismo es proverbial y domina en tal forma, que los&lt;br /&gt;hijos se casan con quienes sus padres quieren y disponen.&lt;br /&gt;De esto es Italia la más alta expresión; y por lo mismo también, en donde la mujer es&lt;br /&gt;más esclava y el marido un tirano, un déspota, y muy a menudo por eso se ven&lt;br /&gt;desobedecidos y abandonados los padres.&lt;br /&gt;No hemos de negar que hay muchas y muy buenas excepciones; pero hasta hoy no&lt;br /&gt;han podido esas excepciones cambiar la generalidad.&lt;br /&gt;En mi trato con todo el mundo, lo tengo también con familias italianas, y puedo decir&lt;br /&gt;que entre ellas hay muchas desgracias, porque sus padres impusieron el atavismo.&lt;br /&gt;Puedo referir muchísimos casos: pero están alrededor de mí y no debo sonrojarlos de&lt;br /&gt;lo que ellos no son culpables, aunque sí responsables. Pero no dejaré de relatar&lt;br /&gt;alguno, que servirá de corolario, y en el cual callaré los nombres, substituyéndolos por&lt;br /&gt;letras.&lt;br /&gt;Nos trasladamos a Sicilia. Hay dos familias: en una hay una hija, M. y en la otra un&lt;br /&gt;hijo, C. M y C. se aman. Pero los padres de M la han prometido a otro. M no lo ama y&lt;br /&gt;antes consiente fugarse y ser de C, creyendo que dando ese paso, tendrán que ceder&lt;br /&gt;sus padres, pero no sucede así. Es costumbre que no se divida un pequeño predio y no&lt;br /&gt;se dividirá: se casará M, heredará la mitad del predio con el heredero de la otra parte.&lt;br /&gt;C, en vista de que a pesar de consumado el acto de tránsfuga, no quieren conceder&lt;br /&gt;permiso a la fugada M, emigra a América, donde vendrá M y unirán su existencia.&lt;br /&gt;M, dado el paso anterior y en odio a sus tiranos atávicos, se emancipa a su riesgo y&lt;br /&gt;cae en los brazos de otro, acaso premeditando tener medios a cualquier costo, para&lt;br /&gt;correr cerca del emigrado C, lo que no consigue en tiempo breve. C está en Buenos&lt;br /&gt;Aires, donde han venido sus padres con toda la familia, y por azares de la vida, se ha&lt;br /&gt;casado con otra mujer, siendo un matrimonio desgraciado, aunque tienen dos hijitos.&lt;br /&gt;Ha marchado a Sicilia uno de mis conocidos y casado allí por el mismo atavismo,&lt;br /&gt;teniendo que emigrar, abandonando a su esposa, y donde se hospeda F, sirve M, y&lt;br /&gt;conciertan su venida a América, donde encuentra a C padre de familia. Pero M respeta&lt;br /&gt;a F, y C respeta a F. Ha muerto F y C abandona su hogar, para correr tras de M. El&lt;br /&gt;drama está desarrollándose y quisiera ignorar el terrible epílogo que presiento; pues mis&lt;br /&gt;consejos a M son piedras tiradas al vacío; el objeto amado se impone, sin que valga el&lt;br /&gt;hogar formado fortuitamente y por imposición del atavismo de los padres de M.&lt;br /&gt;150&lt;br /&gt;Las leyes sociales, los códigos civiles y penales, son un mito ante los destinos&lt;br /&gt;implacables: pueden penar, extorsionar y cohibir a dos seres; pero no harán más que&lt;br /&gt;retrasar un cumplimiento que sus espíritus saben y no pueden tener en cuenta esas&lt;br /&gt;conveniencias irracionales de las leyes sociales, tornillo despiadado de la plutocracia,&lt;br /&gt;que no quiere cejar a sus atávicas costumbres.&lt;br /&gt;Ese drama es uno de los frutos del atavismo y lo podríamos enumerar por millones de&lt;br /&gt;millones.&lt;br /&gt;Pero hay muchos valientes que rompen el atavismo y son la semilla redentora, que&lt;br /&gt;dará pronto frutos óptimos.&lt;br /&gt;En mi “Código de Amor Universal”, en la primera parte, estudiando los matrimonios&lt;br /&gt;por la imposición y la conveniencia, hemos relatado casos de valor de mujeres de alta&lt;br /&gt;alcurnia por sus títulos, bajando la heredera opulenta de riquezas y títulos, a la&lt;br /&gt;categoría de las obreras; yendo con más gusto y plenamente satisfecha a llevar la&lt;br /&gt;comida en una cesta, al albañil, su marido, elegido y tomado por ella, que a los saraos y&lt;br /&gt;fiestas diarias que organizaban sus padres; encontró su amor, soñado entre los encajes&lt;br /&gt;de sus almohadas, en un honrado obrero albañil y entre sus manos callosas se&lt;br /&gt;posaban las suyas nacaradas; y aunque las otras mujeres le pedían que se dejase&lt;br /&gt;servir, que ya que ellas iban a la obra, le llevarían la comida, ella contestaba: ¿Y creéis,&lt;br /&gt;amigas de mi alma, que a mi marido, ni a mí, nos aprovecharía la comida? No, yo con&lt;br /&gt;vosotras, voy orgullosa; y la mujer, sirviéndole el plato a su querido esposo, le da&lt;br /&gt;ánimos y bríos para el trabajo; y allá va la valiente, con las mujeres del pueblo, y se&lt;br /&gt;sienta en el suelo a servir y a comer. En su camino encontró más de cuatro veces a las&lt;br /&gt;remilgadas visitas de su casa de Marquesa, y no es la valiente rompedora de atavismos&lt;br /&gt;la que se avergüenza: son las otras... Muñecas las que se sonrojan y bajan o vuelven&lt;br /&gt;las cabezas de biscuit.&lt;br /&gt;Mencionado ese hecho, voy a referir otro, de no tanto valor, por ser el protagonista&lt;br /&gt;hombre, aunque Marqués y abogado; pero lo mismo ejemplar: los personales los&lt;br /&gt;conozco tanto, que hube de ayudarles, lo que pude personalmente, aquí en Buenos&lt;br /&gt;Aires, por el año 1906.&lt;br /&gt;Hijo de Marqueses y abogado (lo llamaremos F), traba relaciones con la hija de un&lt;br /&gt;honrado obrero, lo que no quita para que fuese una gran belleza y de porte&lt;br /&gt;aristocrático; llamémosla L. En un principio, acaso predominó el amor estético; pero por&lt;br /&gt;unidad de sentimientos, dominó en F. el amor verdadero.&lt;br /&gt;En España no es el hombre mayor de edad hasta los 25 años, ni la mujer hasta los&lt;br /&gt;22, y F y L se veían contradichos, por causas opuestas: el uno por los atavismos de&lt;br /&gt;familia y sociedad; la otra por temor de sus padres de que aquello sólo fuera un&lt;br /&gt;devaneo, un amor de verano, un amor por la belleza y las formas.&lt;br /&gt;No fue así empero, para la desesperación de los aristócratas y satisfacción más tarde&lt;br /&gt;de los obreros padres de L.&lt;br /&gt;151&lt;br /&gt;El abogado vendió su bufete y con su importe cargó con su amada, y en pobre&lt;br /&gt;estado, arribaron a estas playas.&lt;br /&gt;Una mujer que sirviera en otro tiempo a los marqueses como lavandera y&lt;br /&gt;planchadora, les dio la primera ayuda; me fueron presentados en ocasión de&lt;br /&gt;enfermarse L, a la que F, Marqués y abogado, cuidaba, sirviéndole de enfermero, de&lt;br /&gt;cocinero, de lavandero y de todo, contento y ejemplarmente, solicitando socorro donde&lt;br /&gt;podía.&lt;br /&gt;El abogado no podía ejercer sin reválida y no lo podía hacer sin recursos; le&lt;br /&gt;ofrecieron una colocación de administrador de una oficina de mensajeros y la&lt;br /&gt;desempeñó; luego consiguió entrar de corrector de un diario; más tarde, de vendedor&lt;br /&gt;en una gran casa de fonógrafos, y así corrió desenvolviéndose y viviendo en una pobre&lt;br /&gt;pieza con su amada L, la que no vaciló del amor de F., y en cuanto pudo, entró de&lt;br /&gt;vendedora en una casa de las grandes fantasías y retoques femeninos, levantándose&lt;br /&gt;poco a poco, con el noble propósito de traerse a su lado a sus padres obreros L, hasta&lt;br /&gt;que lo consiguieron, constituyendo una alegre familia, donde el antiguo Marqués y&lt;br /&gt;abogado, hecho un obrero, no tiene nostalgia de las comodidades, caballos de silla y&lt;br /&gt;servidumbre de librea del palacio de sus padres en Madrid, renunciando a títulos y&lt;br /&gt;herencia, porque tiene bastante con amar y ser amado.&lt;br /&gt;¿Veis cómo el amor destruye los atavismos? Estos casos son una semilla que arraiga&lt;br /&gt;fácil y hoy hay muchísimos que demuestran a la vetusta Aristocracia su inconsistencia,&lt;br /&gt;a pesar del esfuerzo de la religión Católica y de todas las religiones, por conservar esas&lt;br /&gt;falacias. ¿Quién será capaz de detener la marcha del progreso?&lt;br /&gt;Si F no se hubiera revelado a las costumbres atávicas, habría sido el señor, que haría&lt;br /&gt;esclavos a muchos semejantes y corrompido a muchas hijas del pueblo y sería el&lt;br /&gt;hombre de los gacetilleros ruines y serviles, no importando sus crímenes e&lt;br /&gt;inmoralidades. ¡Era el señor marqués!...&lt;br /&gt;Como abogado, habría condenado a muchos por la influencia de la casta; y su remota&lt;br /&gt;conciencia y miles de seres lo maldecirían; pero estaría en el boato y candelero&lt;br /&gt;fantástico.&lt;br /&gt;Todo esto se lo evitó el amor y su valentía de seguir sus impulsos honrados, y como&lt;br /&gt;obrero, vive ignorado con las mismas penurias que todos los obreros; pero satisfecho&lt;br /&gt;con su amor.&lt;br /&gt;¿Lo han maldecido sus padres? Doloroso es. ¿Pero que importa? El hijo, ante&lt;br /&gt;ninguna ley natural, ni social, ni civil, ni divina, no los ha deshonrado, porque su hijo no&lt;br /&gt;cometió ningún delito penado por la conciencia y la moral, y está probado en que, aun a&lt;br /&gt;pesar de que sus padres hicieran contra el hijo todo lo que pudieron y lo llamara la&lt;br /&gt;policía para reconvenirlo, pudo más la razón y la honradez que las intrigas, y F no fue&lt;br /&gt;molestado más.&lt;br /&gt;152&lt;br /&gt;Ahora bien, ¿El atavismo en un vicio, o una virtud? Seguramente es un vicio que llega&lt;br /&gt;a constituir una pasión, que llamamos conservadora; que lucha siempre como titán para&lt;br /&gt;detener el progreso, pero que siempre es vencida por el mismo progreso, engendrado&lt;br /&gt;por el amor innato y por la afinización de las almas en su continuada fusión y&lt;br /&gt;metamorfosis con las otras almas, consiguiéndolo únicamente por la promiscuidad de&lt;br /&gt;los sexos.&lt;br /&gt;Si no fuera por la fuerza e influencia del amor, los atavismos serían los que triunfarían&lt;br /&gt;siempre, especialmente en lo que respecta a las castas y razas, y el mundo no podría&lt;br /&gt;progresar en la unidad de ideas, y por tanto la fraternidad humana sería un sueño, y la&lt;br /&gt;paz jamás podría asentarse.&lt;br /&gt;¡Pero la ley dominadora es tan sabia, que aun de esos mismo atavismos se sirve para&lt;br /&gt;la fusión de las naciones y por ende de las razas, aunque conservarán las castas y las&lt;br /&gt;clases, pero abordeneadas, cuyos frutos no darán semillas germinativas, y pronto&lt;br /&gt;desaparecerá la casta y la clase, que se quiere conservar a través de la fusión de las&lt;br /&gt;naciones y razas!&lt;br /&gt;Nos referimos, en este punto, al empeño atávico de que los hijos de una familia real&lt;br /&gt;se hayan de casar también con miembros de una familia real, y aquí sabe imponerse la&lt;br /&gt;ley dominadora, del modo más sencillo y culminante.&lt;br /&gt;Esos matrimonios son generalmente impuestos por las leyes de sucesión y aun las&lt;br /&gt;sálicas, excluyendo a las hembras y sus descendientes; por lo cual se ha procurado&lt;br /&gt;unirlas a otros príncipes herederos, para conservar, por lo menos, la casta y la clase.&lt;br /&gt;Pero como no es general que haya en la misma familia una princesa conveniente para&lt;br /&gt;hacerla Reina consorte, acuden a buscarla a reino extraño, y quieran que no, tratando&lt;br /&gt;de conservar los atavismos plutócratas, funden dos razas en aquella unión.&lt;br /&gt;Si tal es el arraigo de la ley de una Nación, que se obligue al príncipe a casarse con&lt;br /&gt;una de su misma familia y sangre, ésta, que no recibe la savia de un nuevo injerto, da&lt;br /&gt;hijos famélicos, débiles o cretinos, y acaba la familia por consunción.&lt;br /&gt;Lo mismo sucede cuando por los atavismos hereditarios, se aferran en casar a&lt;br /&gt;descendientes de la misma sangre, que a la tercera generación ya no son hombres los&lt;br /&gt;que nacen sino en la figura, pero degenerados.&lt;br /&gt;Por todo lo expuesto, que los fisiólogos y biólogos no han podido menos que estudiar&lt;br /&gt;y dar reglas para evitar la degeneración de la especie humana, son concordes en&lt;br /&gt;recomendar el matrimonio fuera de lazos consanguíneos; y por lo tanto, se requiere que&lt;br /&gt;será el amor el que unirá a dos seres que no llevan la misma masa en su sangre.&lt;br /&gt;Unidos dos seres de diferente sangre y diferentes atavismos por consiguiente, el fruto&lt;br /&gt;que darán no puede ser que herede de uno solo de sus progenitores, y por lo tanto,&lt;br /&gt;habrá metamorfoseado los atavismos de los dos y no puede ser (en general) que sea&lt;br /&gt;con retroceso.&lt;br /&gt;153&lt;br /&gt;Ya el mismo amor de los cónyuges deja de lado las costumbres atávicas de ambas&lt;br /&gt;familias, porque el esposo no debe imponer los suyos a los de su esposa, salvo en el&lt;br /&gt;caso difícil e improbable, que coincidan en los mismo atavismos.&lt;br /&gt;Si esto ocurre, no busquéis en aquel hogar puntos para el progreso, desde que son&lt;br /&gt;incorregibles conservadores, aunque tengan y sean de ideas liberales, que si lo son de&lt;br /&gt;éstos últimos, más bien serán exaltados y temerarios; y sólo siendo muy morales y&lt;br /&gt;sabios, podrá ser provechosa su labor a la sociedad.&lt;br /&gt;A menudo oiréis decir a esos conservadores: “Sigo las costumbres de mis padres”;&lt;br /&gt;“Así lo manda la religión”; o “Así lo quieren las costumbres sociales”. Son tangentes&lt;br /&gt;acomodaticias que revelan el miedo al progreso: no tienen disposición a incomodarse&lt;br /&gt;por nada, ni por nadie; son egoístas interesados, pero se creen con derecho al progreso&lt;br /&gt;que otros que mataron los atavismos traen.&lt;br /&gt;Les retrucáis a éstos que: tu padre no anduvo en tren, ni en tranvía, ni en automóvil,&lt;br /&gt;ni usó la luz eléctrica. ¿Por qué la usa usted si no las usaron las que V. no quiere&lt;br /&gt;aventajar? --¡Oh!... eso es cosa del progreso del tiempo, de la evolución de los hombres&lt;br /&gt;y de la sociedad a la que pertenezco. --Sí, es de la evolución de los hombres; pero V.&lt;br /&gt;no ha evolucionado en las ideas y el progreso es a causa de la evolución de las ideas.&lt;br /&gt;V. debe cabalgar en carreta, como sus padres; vestir a su usanza burda y privarse de la&lt;br /&gt;celeridad de la locomoción y de la comodidad de la fuerza y luz eléctrica; esperar un&lt;br /&gt;año a recibir las noticias de otro continente; no puede usar el telégrafo y el teléfono, ni&lt;br /&gt;operar en los Bancos, guardando sus pesos en sus arcones, que lo obligarían, como a&lt;br /&gt;sus padres, a darles curso en obras y labores, y en fin, V. no puede participar de la&lt;br /&gt;higiene y confort de la ciudad y la casa, con baño, aguas corrientes, ascensor, etc., etc.,&lt;br /&gt;porque todo eso es solamente hecho por los que han matado los atavismos, contra los&lt;br /&gt;que V. predica, porque han roto el patrón estrecho de sus padres... --Tengo derecho,&lt;br /&gt;porque lo pago, os contestará el conservador. Y ahí tenéis reducida toda su moral y&lt;br /&gt;sentimientos; el dinero le da derecho a consumir lo que no produjo y obstaculizó,&lt;br /&gt;descubierta o tácitamente; pero no le ocurre pensar que si no se hubieran sacrificado&lt;br /&gt;otros venciendo sus atavismos por su descubierta razón de progreso, no podría&lt;br /&gt;comprar con todo su dinero la comodidad que no existiría. Lo que prueba que el dinero&lt;br /&gt;no crea; compra lo creado; y como por la demanda se encarecen los artículos, resulta&lt;br /&gt;en juicio lógico, no una compra, sino un robo, aunque sea legal por leyes antipopulares,&lt;br /&gt;y por lo tanto injustas, ya que el autor de esos progresos, el productor de todas las&lt;br /&gt;cosas es el pueblo y el pueblo trabajador no las puede tener y disfrutar creándolas.&lt;br /&gt;¿Quién opondrá un juicio racional a este juicio Ético?&lt;br /&gt;Mas a pesar de todos esos miles de inconvenientes de los conservadores, he ahí al&lt;br /&gt;amor ciudadano ensanchándose en la región, federando ciudades y aunando sus&lt;br /&gt;esfuerzos; metamorfoseando su idiosincrasia y olvidando los atavismos de cada familia&lt;br /&gt;y ciudad, para formar una idiosincrasia y etnicismo regional, bajo un gobierno que no&lt;br /&gt;puede tener en cuenta los atavismos de cada individuo, sino una sola mira: el bienestar&lt;br /&gt;general; lo cual hace al amor regional más perfecto que al ciudadano y, a la vez, esto&lt;br /&gt;prueba hasta la evidencia que: “El Amor destruye los atavismos”.&lt;br /&gt;154&lt;br /&gt;CAPÍTULO NUEVE&lt;br /&gt;EL AMOR A LA IGUALDAD LLEVA A LA FRATERNIDAD&lt;br /&gt;Libertad, Igualdad, Fraternidad. He aquí la antesala de la Paz; que regidos esos&lt;br /&gt;atributos del hombre y del espíritu por la Ley Madre, el Amor, componen la carta&lt;br /&gt;orgánica político-social de la Comuna legal, a la que arribamos ya.&lt;br /&gt;En la Filosofía hemos argumentado lo necesario para encarrilar al hombre por esas&lt;br /&gt;vías que han de alfombrarse de flores; pero hoy, por causa del libertinaje y el egoísmo&lt;br /&gt;individual, con el odio de las clases, castas y razas, están esas vías sembradas de&lt;br /&gt;abrojos y espinas entre chinarros de pedernal que nos destrozan al caminar por ellas; y&lt;br /&gt;no podemos menos de arrostrar tal sufrimiento y sacrificio, si hemos de conquistar el&lt;br /&gt;plácido valle que al final hay, donde podamos fraternizarnos, igualándonos en la&lt;br /&gt;obligación y el derecho.&lt;br /&gt;El Amor a la igualdad, es lo mismo innato en el hombre: y salvo rarísimas&lt;br /&gt;excepciones de avaros muy singulares, todos, más o menos, tienden a la igualdad de&lt;br /&gt;satisfacciones, ya que sin que nadie pueda eludirse, todos sentimos las mismas&lt;br /&gt;necesidades por la existencia.&lt;br /&gt;Esto se ve claro en la urbanización de las ciudades y la unión por vías de&lt;br /&gt;comunicación y redes telegráficas de ciudad a ciudad, para estar en contacto y&lt;br /&gt;comunicarse cualquier novedad que atañe, no sólo a la vida común, sino a las cosas&lt;br /&gt;individuales.&lt;br /&gt;Esto, que al parecer es sólo egoísmo de las empresas, no es más que la fuerza y&lt;br /&gt;sabiduría de la Ley Máxima, que el Espíritu en Luz y progresado sabe utilizar para sacar&lt;br /&gt;bien del mal y tomar del mal el menos.&lt;br /&gt;Es así efectivamente que se constituyen esas empresas explotadoras de un capital no&lt;br /&gt;ganado ni producido por ellas; pero que en su deseo de amontonar más dinero, no&lt;br /&gt;vacilan en entregarlo al trabajo, que ellos, ni saben, ni pueden desempeñar.&lt;br /&gt;Los ingenieros y los administradores podrían arruinar en un momento a las empresas;&lt;br /&gt;y sin embargo, muestran éstos más interés en acrecentar los rendimientos del capital,&lt;br /&gt;aun sabiendo que son pagados, como cualquier obrero, salvo la consideración de clase&lt;br /&gt;y responsabilidad.&lt;br /&gt;Pues bien. Tanto el capital, como sus ganancias, producto del trabajo manual y&lt;br /&gt;científico, por cualquier lado donde se le mire, fuera de la intrínseca materialidad,&lt;br /&gt;veremos que hay un principio y un fin de amor a la igualdad de disfrute en los beneficios&lt;br /&gt;morales y aun en los materiales y económicos, porque de sus resultados productivos,&lt;br /&gt;disfrutará por fuerza de la necesidad de mantener la explotación todo el país, región o&lt;br /&gt;nación a quien la explotación sirva.&lt;br /&gt;155&lt;br /&gt;Se trata, por ejemplo, de una línea férrea y vemos que se unen los pueblos y se crean&lt;br /&gt;pueblos, por el goce de la comodidad y rapidez con que se transportan hombres y&lt;br /&gt;productos, ideas y costumbres.&lt;br /&gt;Sea otra empresa de tranvías urbanos y tocamos en seguida el beneficio de&lt;br /&gt;trasladarnos con descanso y rapidez de nuestra casa al trabajo, o a casa del amigo y de&lt;br /&gt;la familia, estando unidos, aunque vivamos de un extremo a otro de la ciudad.&lt;br /&gt;La necesidad de una mayor higiene, nos sugiere la necesidad de una red sanitaria,&lt;br /&gt;donde se desaguan las aguas servidas, que con las aguas corrientes cada uno abra un&lt;br /&gt;grifo y toma el agua que ha de menester. Pero como es en estos dos servicios, con la&lt;br /&gt;limpieza y el alumbrado de la ciudad, se ha creído (y así es de conveniente) que éstos,&lt;br /&gt;aunque se exploten por empresas, son municipales; es decir, que han de estar sujetas y&lt;br /&gt;supeditadas a las disposiciones que convengan a la Comuna, y son declarados bien&lt;br /&gt;común.&lt;br /&gt;¿Quién dirá que en todo esto no se ve patente en cada uno de los individuos, el&lt;br /&gt;innato amor a la igualdad? ¿Y acaso la igualdad no es patrimonio de la fraternidad de&lt;br /&gt;los hombres, en la familia del hogar, agrandada luego a la ciudad y a la región por&lt;br /&gt;intereses comunes creados por la común necesidad?&lt;br /&gt;No le importa a la ley suprema de los reversos que los hombres hagan de la medalla&lt;br /&gt;sociedad, ni del progreso; eso es de los hombres consentirlo o no, o tolerarlo por un&lt;br /&gt;tiempo. Lo que le importa a la ley es que, por empresas explotadoras, por&lt;br /&gt;colectividades fraternizadas, o por Comunas ciudadanas o regionales, se hagan las&lt;br /&gt;obras que las evoluciones marcan para cada grado de progreso. Lo demás, es cuestión&lt;br /&gt;del arbitrio de los hombres en dejarse o no explotar o esclavizar por más o menos&lt;br /&gt;tiempo; porque también sabe la ley, que más tarde o más temprano, los trabajadores&lt;br /&gt;conocerán su yerro de no estudiar los derechos iguales y su pecado original de haberse&lt;br /&gt;dejado dominar por la falacia religiosa, creadora única de las diferencias de castas y&lt;br /&gt;clases, con mayores derechos y menos obligaciones los unos, que los otros.&lt;br /&gt;Pues bien; el conocimiento de sus yerros, los trabajadores de todo el mundo lo han&lt;br /&gt;visto y ya no quieren ser explotados y, ahí lo tenéis al trabajador universal&lt;br /&gt;juramentándose para abolir las clases y los privilegios, reconquistando sus derechos a&lt;br /&gt;cualquier precio y del modo que les obligue el parasitismo, que se agarra como pulpo a&lt;br /&gt;su piedra, prefiriendo que le corten los tentáculos antes de soltar su presa; pero que no&lt;br /&gt;ignoran que se ha impuesto el trabajador de las mañas y marañas de los pulpos y están&lt;br /&gt;en vela sobre ellos: y en cuanto aflojan un poco, es apresado y restituida su presa al&lt;br /&gt;depósito común.&lt;br /&gt;Hagamos memoria de un poco de historia, para ver por la lógica lo despacio que&lt;br /&gt;evoluciona el hombre cuando ha caído esclavo de la religión cuyos prejuicios gravitan&lt;br /&gt;sobre él como losa sepulcral.&lt;br /&gt;Quedamos probado en nuestra Filosofía lo que es religión, o sea, Relegación de&lt;br /&gt;derechos.&lt;br /&gt;156&lt;br /&gt;Hemos expuesto la doctrina suprema del reformador Shet, donde declarando «Todos&lt;br /&gt;los hombres de toda la tierra hermanos son», entraña la Comuna, y ésta no podría ser&lt;br /&gt;con diferencias entre los hombres.&lt;br /&gt;Saltemos desde Shet (siglo primero de Adán) al gran siglo 15 en su última década y&lt;br /&gt;las dos primeras del 16, dejando más de 52 siglos en medio, en los que Noé, Jacob,&lt;br /&gt;Abrahán, Moisés y Jesús nos hablan de fraternidad y nos indican el gobierno Comunal.&lt;br /&gt;Se ha hecho la imprenta para comunizar el pensamiento y las ideas. Cayó&lt;br /&gt;Constantinopla, juntándose los sabios de Oriente y Occidente. Se ha descubierto un&lt;br /&gt;nuevo mundo, donde se verterán todas esas ideas y se haría un homogéneo humano,&lt;br /&gt;de todas las razas heterogéneas; y todo ello, no es sino que el amor a la igualdad es&lt;br /&gt;innato en el hombre y los empuja inconscientes a la obra de fraternización.&lt;br /&gt;Dicen (y lo dicen hasta españoles que pasan por grandes hombres y lo he oído yo,&lt;br /&gt;repugnándome el oírlo de boca de José Francos Rodríguez, hace pocos días en el&lt;br /&gt;salón de la Sociedad Patriótica Española) dicen, digo, que España trajo a estas tierras&lt;br /&gt;todo: sus ideas, su progreso, su civilización, su idiosincrasia, su idioma y su religión; y&lt;br /&gt;yo protesto de lo último aunque lo diga Franco Rodríguez y todos no Francos ni&lt;br /&gt;Rodríguez incluso santos si los hay para alguien, porque España, bajo una religión que&lt;br /&gt;no fue, ni es, ni será suya la religión Católica ni Cristiana, puesto que por letras de&lt;br /&gt;Pontífices podemos ver, que «España es Pagana», y aunque Isabel jure catolicismo,&lt;br /&gt;Carlos V. castigó al Papa Romano, poniéndolo preso y basta este juicio.&lt;br /&gt;La religión católica en España, estaba como antes dije: pegada como el pulpo; y&lt;br /&gt;desde luego los españoles, no tenían que vivir siempre en guerra, o aguantarla por la&lt;br /&gt;imposición de muchas otras naciones.&lt;br /&gt;Pues bien: Descubierta América, para fundir todas las razas en una sola raza y con un&lt;br /&gt;solo idioma, traían también los españoles aquellos la idea Comunista, nacida y&lt;br /&gt;declarada en las comunidades de Castilla y fortalecida por la sangre de sus&lt;br /&gt;sostenedores, Padilla, Bravo y Maldonado, decapitados por consejo religioso. Mas la&lt;br /&gt;semilla de las ideas no muere; y menos pueden morir las ideas innatas del amor a la&lt;br /&gt;igualdad fraternal, radicadas en el comunismo y vamos a ver que han germinado y ya&lt;br /&gt;dan frutos óptimos.&lt;br /&gt;Francia, es el alma de la Religión Católica (la Francia oficial) y contagió al pueblo en&lt;br /&gt;las inmoralidades de sus reyes y magnates bendecidos, consagrados y sostenidos por&lt;br /&gt;la religión y sus Pontífices, ocasionando el gran hecho de la Bastilla y cantan a la&lt;br /&gt;Comuna; pero su germen, su raíz, está en las cabezas sagradas de los Comuneros de&lt;br /&gt;Castilla, dos siglos antes.&lt;br /&gt;Ya el pulpo aprieta demasiado y Francia se dejó ahogar por él y la revolución no dio&lt;br /&gt;frutos dignos, acaso porque no había mayoría de dispuestos a la fraternidad; y ni aun&lt;br /&gt;los compañeros de Robespierre tenían el conocimiento exacto del comunismo social y&lt;br /&gt;ninguno, del Comunismo de Amor y legal: pero castigaron (y era el pueblo el que&lt;br /&gt;castigaba) a sus verdugos, hijos y esclavos de la Religión.&lt;br /&gt;157&lt;br /&gt;No es Francia la que ha de dar al mundo los grandes ejemplos, ni la moral social&lt;br /&gt;necesaria para la implantación de la Comuna. Francia fue y sigue siendo la&lt;br /&gt;prevaricadora del Apocalipsis: es la hija predilecta de la Iglesia Católica y aun lo&lt;br /&gt;confiesa ella misma sin sonrojarse, en estos mismos días y con letras de molde en sus&lt;br /&gt;periódicos y conferencias.&lt;br /&gt;Por el año 1830, el Gaditano y fuerte banquero, don Juan de Dios Álvarez Méndez&lt;br /&gt;(luego transformado en Mendizábal, que la historia con justicia lo bautiza «Don Juan y&lt;br /&gt;medio») Mendizábal digo, por esos años está en Francia y presta grandes cantidades&lt;br /&gt;como banquero.&lt;br /&gt;De Francia sale Carlos a disputar la corona a la joven Isabel II ¿Qué ha visto&lt;br /&gt;Mendizábal para que como español, vuelva a su patria, se gane la voluntad de la corte y&lt;br /&gt;sea nombrado Ministro Regente? Lo que vio y oyó, no pasa a la historia; queda en las&lt;br /&gt;confidencias políticas; pero se deduce de los hechos que Mendizábal obró, derrotando&lt;br /&gt;al Carlismo y castigando como nadie lo ha hecho a la Religión Católica y lo hace con&lt;br /&gt;carácter verdaderamente Comunista.&lt;br /&gt;Sus luchas han sido tremendas y su glorioso epílogo está en sus famosos decretos,&lt;br /&gt;que al comentarlos el gran Pérez Galdós dice que «su frialdad es pasmosa y su&lt;br /&gt;entereza aterradora». Copiémoslos.&lt;br /&gt;Luego del incuestionable preámbulo, despiadado, frío, cruel, el Art. 1° dice con&lt;br /&gt;aterrador laconismo: «Quedan suprimidos todos los conventos, monasterios, colegios,&lt;br /&gt;congregaciones y demás casas de comunidad o de institutos religiosos de varones,&lt;br /&gt;incluso las de clérigos regulares y las de las cuatro órdenes militares existentes en la&lt;br /&gt;península, Islas adyacentes y posesiones de España en África».&lt;br /&gt;En otro decreto simultáneo, más pavoroso que el anterior (lo da, dice Pérez Galdós),&lt;br /&gt;con tanta naturalidad «Como quien no rompe un plato», y dice: Art. 1° Quedan&lt;br /&gt;declarados en venta desde ahora, todos los bienes raíces de cualquier clase que sean&lt;br /&gt;que hubiesen pertenecido a las comunidades y corporaciones religiosas extinguidas y&lt;br /&gt;demás que hayan sido adjudicadas a la Nación por cualquier título o motivo y también&lt;br /&gt;los que en adelante lo fueren desde el acto de su adjudicación».&lt;br /&gt;«Y quedóse Mendizábal como embelesado, mirando al espacio y a España limpia de&lt;br /&gt;sanguijuelas a las que arrancaba de un plumazo la soberbia suma de Siete mil millones&lt;br /&gt;que le habían robado al progreso del pueblo». Episodios Nacionales.&lt;br /&gt;Que ahora hágase lo que se haga en el mundo ¿En dónde tiene su raíz? Y&lt;br /&gt;entendedlo bien y para ejemplo sirva. Hasta que España, o sus hijos, no dirá al mundo&lt;br /&gt;«La Comuna de Amor y Ley» es el régimen Universal, no será. Pero como ya lo han&lt;br /&gt;anunciado los hombres, aun sin poseer el secreto del «Código de Amor Universal», ya&lt;br /&gt;se lanza a la conquista, aún a costa de sus vidas.&lt;br /&gt;Y es porque aún hay mucho que depurar en el mismo pueblo y es necesario que se&lt;br /&gt;depuren los hombres, que apaguen sus odios, se desfoguen y hagan familiar al nombre&lt;br /&gt;158&lt;br /&gt;único de hermano; y lo van haciendo, por el amor innato a la igualdad de derechos y&lt;br /&gt;obligaciones, que supone la verdadera fraternidad.&lt;br /&gt;159&lt;br /&gt;CAPÍTULO DIEZ&lt;br /&gt;EL AMOR A LAS GRANDEZAS: EN QUÉ CONSISTE&lt;br /&gt;Sin grandezas de alma, no puede haber grandeza de corazón y sin ésta, todas las&lt;br /&gt;demás grandezas que pueda el individuo tener, son cosas ficticias, tacañería y pobreza,&lt;br /&gt;aun en medio de las más grandes riquezas.&lt;br /&gt;He aquí planeado el estudio de este capítulo final del tercer Amor o regional, que&lt;br /&gt;hemos de procurar que sea digno cierre del rico cofre de enseñanzas éticas que han&lt;br /&gt;sido expuestas, para provecho de la humanidad Fraternizada.&lt;br /&gt;Es innecesario aquí repetir las virtudes del altruismo que distingue al hombre de alma&lt;br /&gt;grande, como resultado de la bondad que atesora.&lt;br /&gt;El hombre de alma grande, no se apoca nunca en las vicisitudes de la vida y espera&lt;br /&gt;siempre el momento de remediar los males ajenos antes que los suyos: no tiene en&lt;br /&gt;cuenta los bienes propios, porque considera que todo, es de todos; no le afligen los&lt;br /&gt;sucesos inevitables, porque concibe que, siendo hecho de las leyes inflexibles, no es el&lt;br /&gt;hombre ni nadie arriba de él, que los puede eludir ni estorbar y es en todo eso, el&lt;br /&gt;consejero acertado.&lt;br /&gt;No dudaréis sin embargo, que la existencia del hombre de grandeza de alma, se&lt;br /&gt;desliza en medio de reptiles que lo hieren continuamente; pero se sobrepone a esas&lt;br /&gt;insignificancias y al fin, triunfa sobre todos los pequeños de alma ruin, porque el hombre&lt;br /&gt;de grandeza de alma, siempre encuentra soluciones a todo, aunque sean casos como&lt;br /&gt;el en que España se encontraba, cuando el gran Mendizábal la salvó, con la más&lt;br /&gt;grande devoción y como si no importaran un comino, congregaciones e instituciones&lt;br /&gt;falaces causa del desastre, las abolió entregando al tesoro público, lo que aquellas le&lt;br /&gt;habían sustraído.&lt;br /&gt;¿Qué luchas de conciencia debió sostener? No pueden ser fácilmente narradas. Pero&lt;br /&gt;cuando un hombre tan liberal y grande como Don Benito Pérez Galdós, al estudiar&lt;br /&gt;aquel hecho historiándolo en sus «Episodios», los califica de «Pasmosa frialdad y&lt;br /&gt;aterrador laconismo» recopila en esas tres palabras la horrorosa tempestad que debió&lt;br /&gt;capear el Alma grande de Juan y medio.&lt;br /&gt;Semejanza de alma a la de este hombre, yo no la encuentro más que el en gran&lt;br /&gt;Giordano Bruno, metiéndose a fraile entre los mismos que venía a combatir y deshacer&lt;br /&gt;sus sofismas y falacias; pero hoy puedo asegurar que el alma de Mendizábal, es la&lt;br /&gt;misma de Giordano, para terminar su obra poniendo en práctica el alma imaginada del&lt;br /&gt;inmortal Quijote y dejando rumbos jaloneados para luego, porque los hombres,&lt;br /&gt;templándose en sus almas en aquellas almas, continuarían su trazado plano; y, he aquí&lt;br /&gt;la gran comparación matemática que nos ofrece el estudio, para valorar la grandeza de&lt;br /&gt;alma de Mendizábal. Es decir, que habiendo abolido Mendizábal por sí solo las&lt;br /&gt;congregaciones religiosas e instituciones parasitarias, implantadas de nuevo por culpa y&lt;br /&gt;por la ayuda de otras naciones y de nuevo el pueblo español persigue su abolición y le&lt;br /&gt;160&lt;br /&gt;cuesta tanto; lo que significa, que la grandeza de alma de Mendizábal es un punto&lt;br /&gt;mayor que todas las de los que luchan por el mismo efecto. Cuando lo conseguirán&lt;br /&gt;habrán alcanzado entre todos, el grado igual a aquél. Pero por si acaso no lo pueden&lt;br /&gt;conseguir, Mendizábal ha vuelto a encarnar y lo conseguirá de nuevo para anularlas, y&lt;br /&gt;que jamás puedan resucitar.&lt;br /&gt;No he sentado esas reencarnaciones, por solo hacer un punto de justicia al&lt;br /&gt;condenado Mendizábal; que según los castigados religiosos, está su alma sufriendo&lt;br /&gt;horribles penas en el infierno. No, esas fantasías no existen. Está sufriendo, si, el&lt;br /&gt;infierno de la infancia de una materia nueva, que imposibilita a su luminoso espíritu&lt;br /&gt;obrar lo que quisiera ahora, pero que lo obrará cuando sea persona mayor, si entre&lt;br /&gt;todos los que luchan no consiguen imponer de nuevo sus decretos derogados. ¿Creeís&lt;br /&gt;que es poco infierno para un alma tan grande, encerrarse en la pequeñez e impotencia&lt;br /&gt;de un infante? Pero es la Ley mayor la que se cumple y esa, es como un ser sin&lt;br /&gt;entrañas ni sentimientos, no tiene en cuenta más que el cumplimiento de su deber y no&lt;br /&gt;le ablandan los suspiros ni lamentos; ni la ufanan, ni la detienen los cantos y las&lt;br /&gt;alabanzas: es la Ley y nada más.&lt;br /&gt;Pues bien; la grandeza de alma, lleva consigo todas las demás grandezas de los&lt;br /&gt;hombres.&lt;br /&gt;Pero esa grandeza solo se alcanza con las continuadas reencarnaciones; lo que el&lt;br /&gt;espíritu del gran Mendizábal ha hecho muy a menudo, conociéndolo ya en la&lt;br /&gt;antigüedad, en Demócrito.&lt;br /&gt;Ahí lo vimos de discípulo de Sócrates y seguramente os ocurrirá pensar, si Sócrates&lt;br /&gt;era más sabio y por lo tanto de mayor grandeza de alma que su discípulo. No lo dudéis.&lt;br /&gt;Colegirlo de que Sócrates habló y predicó para toda la humanidad, de estos secretos&lt;br /&gt;precisamente: del espíritu que es la Vida, de la inmortalidad del alma y de los derechos&lt;br /&gt;fraternales, con la obligación del trabajo. Luego Sócrates había vivido más que su&lt;br /&gt;discípulo, el que sólo ha hecho llevar a la práctica, lo que de su Maestro aprendió.&lt;br /&gt;Y no penséis que ese progreso alcanzado por el espíritu, libre a su alma de torturas y&lt;br /&gt;sufrimientos; al contrario: cuánto más progresado sea, más sufrirá, porque tiene más&lt;br /&gt;conciencia y no puede por su amor ver impasible el mal y pequeñez de otros de sus&lt;br /&gt;hermanos, que creen que siempre tendrán tiempo y se entretienen en pequeñeces y&lt;br /&gt;nimiedades agrandando apenas su alma, en cada forzada existencia de orden de la Ley&lt;br /&gt;de justicia: en tanto que el espíritu consciente, pide pronto nueva reencarnación para&lt;br /&gt;continuar, agrandar o perfeccionar su obra u obras ejecutadas, o desempeñar nuevas&lt;br /&gt;misiones de progreso, o ayudar a otros de sus afines y aprender un nuevo punto y&lt;br /&gt;agrandar otro punto o grado, de su alma.&lt;br /&gt;Si cada vez que reencarna un espíritu, la Ley lo autoriza a tomar una parte del alma&lt;br /&gt;universal que agrega a la ya alma propia: y como por ley, sus progenitores han de darle&lt;br /&gt;cada uno una parte de la suya; y él tiene derecho a extraer las esencias de las almas&lt;br /&gt;animales y vegetales por los alimentos, resulta que, en cada nueva existencia, agranda&lt;br /&gt;161&lt;br /&gt;su alma, lo que es capaz de asimilarse. Y no penséis que hay límite. El límite está en su&lt;br /&gt;progreso el que le permitirá tomar, más o menos parte del alma universal, que será el&lt;br /&gt;regulador del alma animal que podrá extraer en el mundo.&lt;br /&gt;Ya veis en qué consiste la grandeza de alma y por ello colegí cuánto le cuesta al&lt;br /&gt;espíritu crearse ese su traje que llaman Periespíritu y Cuerpo Astral y otros nombres,&lt;br /&gt;que los ininteligibles Teosofistas han creado, pero que no han sabido buscar ni su&lt;br /&gt;composición, ni su ser, ni sus funciones, fuera de su sensibilidad y aun la han hecho el&lt;br /&gt;todo del hombre, escandalizándose ahora, cuando nosotros espiritistas, del Espiritismo&lt;br /&gt;Luz y Verdad, probamos no sólo que el alma no es todo, sino que no tiene Ley.&lt;br /&gt;No. No tiene el alma ley en el concierto o compuesto del hombre. Si la tuviera, no&lt;br /&gt;serviría indistintamente al que la puede dominar; y vemos que la domina el cuerpo&lt;br /&gt;arrastrándola a las más bajas pasiones, o la domina el espíritu llevándola a los más&lt;br /&gt;sublimes sentimientos.&lt;br /&gt;Ella, el alma, no arrastra ni al cuerpo, ni al espíritu Es dominada por uno o por el otro&lt;br /&gt;y a ambos sirve de ligazón. ¿Dónde está, pues, su Ley? Luego no es polo positivo, ni&lt;br /&gt;negativo. Pero es un regulador, un neutral, por el cual puede el espíritu encarnarse en&lt;br /&gt;un cuerpo. El alma es, pues, como la escafandra que permite al buzo internarse y&lt;br /&gt;trabajar en el fondo de las aguas. Por el alma, en la que se envuelve el espíritu, puede&lt;br /&gt;éste encerrarse en el cuerpo del hombre, para hacerlo hombre; y sin el espíritu, no hay&lt;br /&gt;hombre.&lt;br /&gt;Es el alma una resistencia, un regulador que aísla la luz y fuerza positiva del espíritu,&lt;br /&gt;que no podría en ninguna forma ni modo, unirse con el polo negativo cuerpo, sin ese&lt;br /&gt;regulador que neutraliza las fuerzas del más y del menos, pudiendo por su intermedio,&lt;br /&gt;producir la luz: ni más ni menos que lo que sucede en el filamento de la lámpara&lt;br /&gt;eléctrica que recibe por una borna la corriente positiva y por la otra la negativa; y el&lt;br /&gt;filamento construido matemáticamente para resistir tal voltaje, con tal amperaje,&lt;br /&gt;produce la luz: pero no le apliquéis dos polos positivos, porque estallará; y si le aplicáis&lt;br /&gt;dos polos negativos, no demostrará efecto, porque no le aplicáis causa. ¡Cuántos&lt;br /&gt;secretos habían de dejar ser tales, con el descubrimiento de las leyes de la&lt;br /&gt;electricidad!... Ahí en la electricidad que es madre de todo lo creado y fuerza&lt;br /&gt;omnipotente, estudiad las leyes todas de la naturaleza y del espíritu y empezaréis a ver&lt;br /&gt;que el alma no tiene ley; la sujetan todas las leyes y se convierte en instrumento&lt;br /&gt;ordenado por esas mismas leyes, para demostrar el efecto de su causa.&lt;br /&gt;¿Os quedará duda todavía después de este razonamiento Electro-Científico, que es lo&lt;br /&gt;mismo que deciros razonamiento Espiritual?&lt;br /&gt;Si aun os queda duda, la culpa es vuestra predisposición; vuestro egoísmo cuando no&lt;br /&gt;sea vuestra malicia e ignorancia, por un deseo desmedido de supremacía, que no&lt;br /&gt;habéis conquistado en la sabiduría.&lt;br /&gt;No podemos culpar a los hombres, por ciertos errores en las leyes fundamentales de&lt;br /&gt;antes del descubrimiento de las leyes trascendentales de la electricidad, porque, no&lt;br /&gt;162&lt;br /&gt;habiendo visto ni experimentado los efectos, no podrían deducir, ni siquiera presumir las&lt;br /&gt;causas. Pero una vez descubiertas esas trascendentales leyes de la Vida porque la&lt;br /&gt;electricidad es la vida, los hombres ya son culpables de su desconocimiento, y&lt;br /&gt;desconociéndolas, ¿cómo se atreven a sostener los atavismos arcaicos y erróneos de&lt;br /&gt;tantos trastornos?&lt;br /&gt;Sí, hay tal pedantería en los más de los que hoy se llaman ellos mismos intelectuales,&lt;br /&gt;que pasma su frescura, o su imbecilidad. Le enseñó un hombre de renombre: estudió&lt;br /&gt;en los clásicos, ha sido diplomado en un instituto o facultad, porque aprendió de&lt;br /&gt;memoria los textos. ¿Cómo iban a estar equivocados aquellos hombres severos y&lt;br /&gt;eminencias reconocidas?&lt;br /&gt;Pero no les ha ocurrido pensar a esos... intelectuales... fonógrafos o loros, que el&lt;br /&gt;progreso no tiene límites y puede en cada momento mostrar una verdad que no se tenía&lt;br /&gt;y anular mil errores que se habían consagrado en verdades.&lt;br /&gt;No les ha ocurrido comparar el sistema de Ptolomeo, con las demostraciones del&lt;br /&gt;telescopio, que desmiente aquel error.&lt;br /&gt;No han querido ver el error travieso y denigrante del universo, sostenido por la falaz&lt;br /&gt;religión Católica y desmentido por España, al descubrir nuevas tierras.&lt;br /&gt;Todo esto no es para los... intelectuales... como no es el estudio del espiritismo,&lt;br /&gt;porque no alcanzan tal grado de progreso; y claro, está, no entendiéndolo ellos, no&lt;br /&gt;debe entenderlo nadie; y el que lo entienda es un loco, porque avergüenza a los&lt;br /&gt;imbéciles.&lt;br /&gt;¿Cómo se puede tener grandeza de alma, teniendo un archivo pequeño, raquítico y&lt;br /&gt;equivocado, capaz de tenerlo un loro?&lt;br /&gt;Si Mendizábal era grande de alma, es porque Giordano Bruno quería tener por&lt;br /&gt;cuadros de su celda los astros, en los que veía humanidades hermanas que sabía que&lt;br /&gt;le contestaban y ayudaban; y si Giordano Bruno, sabía y quería esos astros por cuadros&lt;br /&gt;presentes, era porque Demócrito, en su atomismo, había confirmado que lo uno está&lt;br /&gt;constituido por lo múltiple y entre éstos tres, siendo el mismo YO inteligente, constituyen&lt;br /&gt;el todo de las ciencias morales, sociales, naturales y espirituales, aunque sea en su&lt;br /&gt;primer grado de sabiduría, causa da la grandeza de alma de Mendizábal.&lt;br /&gt;Pudimos tomar como ejemplo a Jesús, Juan o Elías, Moisés, Sócrates, Confucio, o&lt;br /&gt;Shet; pero, quizás no habrían tenido aquí el suficiente valor, por demasiado valor de su&lt;br /&gt;misión Universal y hemos preferido a este hombre público declarándolo en tres de sus&lt;br /&gt;existencias preponderantes de estudio y afirmaciones, de protestas y martirios y de&lt;br /&gt;prácticas de justicia y amor regional propendiendo al gran cuarto amor o nacional,&lt;br /&gt;mereciendo de la historia el título que otro hombre no ostenta: Don Juan y medio que&lt;br /&gt;revela la convicción de sus contemporáneos, de la grandeza del alma de Mendizábal.&lt;br /&gt;163&lt;br /&gt;¿Qué diré más de las causas de la grandeza de alma de los hombres? Puede ser que&lt;br /&gt;aún quede duda en, los llamados intelectuales; pero esto no me importa a mí, ni le&lt;br /&gt;importa a la verdad de los hechos, ni a la sabiduría de la ley, porque se que cada&lt;br /&gt;hombre es un grado del progreso; y el que está en el grado 10, está imposibilitado de&lt;br /&gt;comprender el grado 11, hasta que ha consumido hasta el último residuo infinitesimal&lt;br /&gt;del grado 10 que cursa. De ahí ascenderá por la necesidad al umbral del grado 11 y&lt;br /&gt;será una nueva etapa de su estudio y su progreso.&lt;br /&gt;¿Dudaréis que sabrá más el del grado 11 que el del grado 10? Pues lo mismo no&lt;br /&gt;cabe duda de que el amor regional, es mayor y más perfecto que el amor ciudadano:&lt;br /&gt;pero que sin ser perfecto el amor ciudadano, no podréis ascender al amor regional;&lt;br /&gt;como sin ser un buen hijo y de perfecto amor filial, no podrá nadie ser un buen&lt;br /&gt;ciudadano.&lt;br /&gt;Todo en la vida se corresponde y se sirve mutuamente, lo cual está representado en&lt;br /&gt;el hombre, en su Microcosmo de los instintos, moléculas y células, que ninguna puede&lt;br /&gt;prescindir de la ayuda y acción de la otra pero que toda esa magna y mágica función, el&lt;br /&gt;Espiritismo Luz y Verdad, la ve y la comprende en el hombre en su Macrocosmo qu
